| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
|---|---|---|
| 11921 EJERCICIO PROFESIONAL EN LA REGIÓN METROPOLITANA Otros |
MARÍA GABRIELA BONTÁ | |
| 11987 Aplicación de la Ley de Ejercicio Profesional en una Obra Social Otros |
PABLO EDUARDO AUBONE | |
| 12024 NOMENCLADOR DE PEDIATRÍA ELABORADO POR PEDIATRAS DE LA CIUDAD DE LA PLATA Otros |
RODRIGO MATAMOROS | |
| 12029 De la energía inicial a la falta de participación: la historia de una Sociedad de Pediatras fallida Otros |
RODRIGO MATAMOROS | |
| 12051 Relatos de Experiencias: Reforzando vínculos entre Pediatras y comprometiéndonos con el Ejercicio Profesional en Corrientes. Otros |
ROBERTO JULIAN QUINCOSE | |
| 12060 ORGANIZACIÓN DE PEDIATRAS COMO RESPUESTA A LA CRISIS DEL EJERCICIO PROFESIONAL La experiencia de la Asociación Civil Pediatras de Santa Fe (ACPS) Otros |
NATALIA VERÓNICA GAMBA | |
| 12350 SOSPECHAR PARA PROTEGER: EL PAPEL DEL EQUIPO DE SALUD FRENTE AL SÍNDROME DE MUNCHAUSEN Otros |
MARIANGELES GIL |
Aplicación de la Ley de Ejercicio Profesional en una Obra Social: relato de experiencia en pediatría
Introducción
El ejercicio profesional en salud en Argentina está regulado por normativas que establecen incumbencias, requisitos de habilitación y responsabilidades legales. En pediatría, estas regulaciones adquieren especial relevancia por la vulnerabilidad de la población atendida y la necesidad de garantizar calidad y seguridad en la atención.
En una Obra Social de la Ciudad de Buenos Aires, con una red prestacional heterogénea integrada por efectores públicos y privados, la correcta aplicación de estas normas constituye un pilar para asegurar prácticas adecuadas. La auditoría médica se posiciona como herramienta central para verificar el cumplimiento normativo y promover mejoras en la calidad asistencial.
Objetivos
Describir la implementación de estrategias institucionales orientadas al cumplimiento de la Ley de Ejercicio Profesional en el ámbito pediátrico y analizar su impacto en la calidad de atención, la auditoría médica y la seguridad del paciente.
Diagnóstico de situación previa
En la auditoría de prestaciones pediátricas se identificaron diversas problemáticas: realización de prácticas por profesionales fuera de su incumbencia, emisión de certificados por personal no habilitado, escasa supervisión de residentes, e informes clínicos incompletos o sin firma. Asimismo, se observaron deficiencias en la documentación médica, incluyendo ausencia de consentimiento informado en prácticas relevantes.
En salud mental infantojuvenil, se evidenciaron intervenciones sin abordaje interdisciplinario formal. Estas situaciones generaban riesgos legales, dificultades en la auditoría y posibles impactos negativos en la seguridad del paciente.
Población
La experiencia se desarrolla en población pediátrica afiliada a una Obra Social de la Ciudad de Buenos Aires, incluyendo niños, niñas y adolescentes con diversas necesidades de salud. Involucra a profesionales médicos, enfermería y equipos interdisciplinarios.
Número de participantes o destinatarios
La Obra Social cubre aproximadamente entre 300.000 y 350.000 afiliados, con una proporción significativa de población pediátrica. Participan múltiples prestadores y equipos de salud de diferentes disciplinas, lo que implica alta variabilidad en las prácticas.
Desarrollo de la experiencia
A partir del diagnóstico, se implementaron estrategias orientadas a mejorar el cumplimiento normativo: desarrollo de protocolos de incumbencias para prácticas pediátricas, establecimiento de criterios obligatorios de firma e identificación profesional, y definición de requisitos documentales para autorizaciones y reintegros.
Se fortaleció la auditoría médica mediante controles más sistemáticos y se realizaron instancias de capacitación a prestadores sobre normativa vigente, documentación clínica y responsabilidad profesional. Estas acciones se integraron en los procesos administrativos y asistenciales.
Resultados
Se evidenció una mejora en la calidad de la documentación clínica, con mayor proporción de historias completas y firmadas. Se observó mayor adecuación de las prácticas a las incumbencias profesionales y reducción de irregularidades detectadas en auditoría.
Asimismo, se logró mayor trazabilidad de los actos sanitarios y fortalecimiento del rol de la auditoría médica. Persisten, no obstante, diferencias en el nivel de cumplimiento entre prestadores.
Conclusiones
Evaluación (de la experiencia y del impacto)
La implementación de estas estrategias tuvo un impacto positivo en la calidad asistencial y en la seguridad del paciente pediátrico. Se observó mayor adherencia a la normativa y mayor conciencia profesional respecto a las responsabilidades legales vinculadas al acto sanitario.
Sin embargo, la complejidad del sistema, la alta demanda y el aumento de la judicialización continúan representando desafíos. Se considera necesario sostener procesos de capacitación continua, fortalecer la articulación interdisciplinaria y consolidar dispositivos de control que aseguren el cumplimiento normativo en forma sostenida
Introducción
Este relato no narra un éxito. Narra un intento honesto, colectivo y bien intencionado que no pudo sostenerse en el tiempo. Lo presento en este foro no como una historia de derrota, sino como una oportunidad de análisis crítico: ¿qué nos pasó? ¿Qué nos dice esa experiencia sobre nuestra profesión, sobre nuestra cultura gremial, sobre nosotros mismos como colectivo?
El inicio: la energía de lo posible
En el año 2019, un grupo de pediatras de la ciudad de La Plata identificó una necesidad concreta: la ausencia de un nomenclador específico para nuestra especialidad era una de las causas más visibles de la devaluación de nuestros honorarios. Desde esa lectura, nació la convicción de que la unión era el camino.
Se conformó una Comisión Directiva inicial con representantes de las principales instituciones privadas de la ciudad. Se redactó un estatuto. Se tramitó la personería jurídica. Se difundió la convocatoria entre los colegas de la especialidad. En su momento de mayor crecimiento, la Sociedad Platense de Médicos Pediatras Asociación Civil llegó a reunir alrededor de 120 miembros de un universo estimado de más de 300 pediatras en la ciudad. Había masa crítica. Había propósito. Había energía.
El logro que no alcanzó para sostenerse
El trabajo colectivo de esos primeros años no fue estéril. Se desarrolló un Nomenclador Pediátrico propio, que a través de la articulación con la Agremiación Médica Platense pudo incorporarse en algunos convenios con obras sociales. Fue un logro real, concreto, que mejoró —aunque de manera parcial— las condiciones de facturación de quienes participaron activamente.
Sin embargo, ese logro no generó el efecto esperado: no amplió la base de participación ni consolidó la estructura institucional.
La degradación silenciosa
Lo que siguió no fue un quiebre abrupto sino una erosión lenta, casi imperceptible en sus inicios. La Comisión Directiva fue renovando miembros, pero sin dejar registro: no se labraron actas, no se cobró cuota social de manera sistemática, no se estableció una sede, no se presentaron balances contables, no se rubricaron las reuniones. La formalidad jurídica que había costado tanto construir fue vaciándose de contenido administrativo.
Al mismo tiempo, la convocatoria a los colegas —presencial o virtual— encontraba siempre la misma respuesta: falta de tiempo, compromisos personales, imposibilidad de participar. No hubo hostilidad ni rechazo explícito. Hubo algo más difícil de confrontar: la ausencia silenciosa.
Con el tiempo, el desgaste de quienes sostenían la estructura sin respaldo suficiente hizo lo suyo. La Sociedad Platense de Médicos Pediatras Asociación Civil dejó de funcionar de hecho, y hoy su reactivación formal enfrenta obstáculos legales e impositivos que la vuelven técnicamente muy compleja.
Reflexión: ¿qué nos dejó esta experiencia?
Mirando en perspectiva, algunas preguntas permanecen abiertas y merecen ser compartidas con la comunidad pediátrica:
¿Por qué cuesta tanto sostener lo que tanto costó construir? La energía del inicio es contagiosa, pero frágil. Sin estructura, sin rutinas institucionales mínimas, sin distribución real de responsabilidades, esa energía se concentra en pocos y termina agotándolos.
¿Qué significa "no tener tiempo"? Cuando la mayoría de los convocados alega imposibilidad de participar, la pregunta honesta es si el problema es el tiempo o es la percepción de que la participación no cambia nada. El escepticismo gremial —alimentado por años de promesas incumplidas en el sector médico— puede ser tan paralizante como la sobrecarga laboral.
¿Podemos construir colectivo sin cultura gremial previa? La organización profesional no es un dato natural: se aprende, se practica, se transmite. Muchos de nosotros llegamos a este intento sin haber tenido modelos de referencia en ese sentido.
Conclusión
Contar esta historia en voz alta, frente a colegas que están transitando sus propios procesos organizativos, tiene un propósito claro: que el fracaso también enseñe. Que lo que no funcionó en La Plata pueda servir como espejo para anticipar riesgos, fortalecer estructuras y no dar por sentado que la buena voluntad inicial alcanza para sostener una institución.
La pediatría platense tiene pediatras. Tiene necesidades. Tiene herramientas. Lo que todavía está en construcción es la convicción colectiva de que organizarse vale la pena —y de que esa organización requiere compromiso sostenido, no solo entusiasmo inicial.
Esa convicción, quizás, es la tarea pendiente más importante.
Introducción:
La Región Metropolitana, comienza su actividad en 1984 siendo su primer Director el Dr.
Jorge Nocetti Fasolino, (1984-1987) que en ese momento se desempeñaba como
Vicepresidente de la SAP. La Región comprende a la Ciudad de Buenos Aires y veinticinco
partidos del conurbano (primer y segundo cordón bonaerense). De las nueve regiones de la
SAP es la de mayor número de asociados.
La Región Metropolitana de la SAP tiene como MISIÓN: estar presentes en la defensa de
los intereses y necesidades de los pediatras en el marco del ejercicio profesional,
conformando una red que busca mantener la actualización académica, comunicar buenas
prácticas, planificar tareas de capacitación, difundir diversas temáticas de interés, y
contribuir en la búsqueda de soluciones.
Objetivos:
El objetivo principal de la comisión de Ejercicio Profesional de la Región Metropolitana, es
lograr la participación activa de los y las pediatras de la región en relación al ejercicio
profesional.
El objetivo secundario es lograr un acercamiento con Asociaciones de pediatras como
sucede en el resto del país, de esta manera obtener la representación necesaria ante los
gerentes de nuestro ejercicio profesional para mejorar el honorario médico logrando la
implementación del nomenclador de consultas pediátricas.
Diagnóstico de situación:
La primera palabra que nos surge al querer describir la situación del EP del AMBA es
CAOS, es decir alrededor de 8000 profesionales pediatras que trabajan en condiciones y
realidades diferentes desde lo edilicio, social y económico.
Al tener un territorio tan basto y con tantas diferencias, es complicado lograr un acuerdo
sobre un valor único de consulta, lo que representa el nomenclador.
La situación actual de muchos pediatras se caracteriza no solo por dificultades económicas,
sino también por una creciente sobrecarga laboral. El pluriempleo se ha convertido en una
necesidad frecuente, obligando a los profesionales a distribuir su tiempo entre múltiples
instituciones y extensas jornadas de trabajo. Esta dinámica favorece el agotamiento físico y
emocional, conocido como síndrome de burnout, que se manifiesta en cansancio crónico,
despersonalización y disminución de la satisfacción profesional.
A ello se suma la exposición a situaciones de violencia en distintos ámbitos. Por un lado,
pueden presentarse conflictos y formas de violencia entre pares dentro de los equipos de
salud, relacionadas con condiciones laborales adversas, competencia o falta de
reconocimiento. Por otro, se observa un aumento de las agresiones verbales, amenazas y
conductas hostiles provenientes de pacientes, familiares o de la sociedad en general, que
suelen depositar en los profesionales, frustraciones derivadas de problemas estructurales
del sistema sanitario.
La combinación de pluriempleo, desgaste profesional y violencia laboral genera un
escenario de vulnerabilidad para los pediatras, impactando negativamente en su bienestar,
en la retención de recursos humanos y en la sostenibilidad de una atención pediátrica de
calidad.
Población a la que está destinado:
Destinatario a los 8000 pediatras socios SAP de Región Metropolitana (RM).
Actividades:
-Podemos reconocer en esta sección del relato de experiencia de la comisión de EP de la
RM a la pediatra, neuróloga y abogada Mercedes Acuña, quien proponía con mucha
vehemencia la conformación de un Comité de Ejercicio Profesional Regional y trabajaba
para ello. En la región participó desde 2024 cuando se creó el grupo en RM, pero la Dra.
Acuña perteneció a la subcomisión de EP (2019-2021) (2021-2023) y al comité nacional de
EP ( 2023-2025).
-En la revista de la RM, Revista Noticias, que se publica los meses abril, agosto y diciembre
de cada año, se publican temáticas relacionadas con EP. Estaban las perlitas legales desde
el año 2020.
-Se sumaron a la RM a representantes de AUPA, en el año 2025, que son socios activos de
la SAP, para pensar en un trabajo mancomunado.
Conclusiones:
Desde EP de la RM consideramos que hay que seguir trabajando para mejorar esas
diferencias regionales en cuanto a las realidades de cada profesional.
Es una realidad que debemos unirnos para intentar mejorar la situación laboral de los
pediatras metropolitanos y eso implica compromiso de acción y tener empatía con el otro…
hoy se siente una utopía…
Introducción
La ausencia de un nomenclador específico para pediatría en los convenios vigentes con obras sociales y prepagas de la región de La Plata generaba una inequidad estructural en el reconocimiento de las prestaciones pediátricas. El Nomenclador Nacional Pediátrico (NNP) de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), con cinco códigos de prestaciones, resultaba insuficiente para reflejar la complejidad y diversidad de la práctica clínica pediátrica actual.
Objetivos
Desarrollar un nomenclador pediátrico regional que contemple la totalidad de las prestaciones realizadas por pediatras en los ámbitos ambulatorio y de internación, y lograr su incorporación a los convenios vigentes con obras sociales y prepagas de la región.
Diagnóstico de situación previa
Los convenios disponibles para pediatras en La Plata carecían de códigos que reconocieran prestaciones frecuentes como la atención del recién nacido en internación conjunta, el seguimiento del recién nacido de alto riesgo, la atención integral del adolescente, la evaluación del paciente con patologías crónicas complejas, la aplicación del PRUNAPE, la certificación de aptitud física o la atención de emergencias pediátricas en guardia. Esta situación implicaba que dichas prestaciones fueran subvaloradas o directamente no facturables.
Población destinataria
Pediatras de la ciudad de La Plata que atienden niños, niñas y adolescentes en el ámbito ambulatorio y en internación, inscriptos en convenios con obras sociales y prepagas de la región.
Desarrollo de la experiencia
A partir de 2021, en el marco de la Sociedad Platense de Médicos Pediatras y en articulación con la Agremiación Médica Platense (AMP), se elaboró un nomenclador pediátrico regional tomando como base el NNP-SAP y ampliándolo a 15 códigos de prestaciones, organizados en 6 niveles de complejidad con sus correspondientes unidades pediátricas. El nomenclador diferencia dos ámbitos de facturación: las prestaciones ambulatorias, gestionadas directamente a través de la AMP, y las prestaciones de internación, gestionadas a través de asociaciones de profesionales. Los valores de las unidades pediátricas son negociados individualmente con cada financiador, de manera homogénea con las demás especialidades. En 2022 se presentó formalmente el instrumento ante la AMP y se inició el proceso de negociación con obras sociales y prepagas. La modalidad de facturación implementada contempla tres vías: carga online mediante plataforma EVEWeb, presentación de recetario firmado por el paciente con código asignado por el médico, y recetario firmado y autorizado por la obra social.
Resultados
A la fecha, el nomenclador fue aceptado e incorporado por 38 obras sociales y prepagas, entre las que se encuentran OSAP, OSPIDA, OSPF, OSSEG, AVALIAN, SADAIC, OSMITA, Luis Pasteur, Red Argentina de Salud, Unión Personal, Prevención Salud, OSFATUN, I Salud, SEMID, ENSALUD, OSCAP, SANAR, OSEIV, entre otras.
Evaluación
La incorporación de un nomenclador pediátrico específico en más de tres decenas de convenios representa un avance significativo en el reconocimiento del valor de las prestaciones pediátricas en la región. El proceso demuestra que la organización gremial de los pediatras a nivel local, articulada con las instituciones que los nuclean, es una estrategia eficaz para mejorar las condiciones de ejercicio profesional. El objetivo pendiente es extender esta incorporación a la totalidad de los convenios vigentes.
INTRODUCCIÓN
El ejercicio profesional (EP) de la pediatría atravieza una crisis sostenida. En la ciudad de Santa Fe el multiempleo se sumaba a facturación en varias gerenciadoras, con montos, retenciones y tiempos de pago distintos. Todo esto implicaba largas jornadas laborales, escaso tiempo para la capacitación y dificultades para sostener condiciones de vida dignas. El malestar era generalizado, pero circulaba por canales informales.
La queja comenzó a transformarse en acción cuando se decidió convocar y discutir qué se podía hacer. Con la referencia de experiencias similares y con el apoyo del nomenclador de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), trece pediatras asumieron el desafío de fundar una entidad que permitiera negociar. Así nació la ACPS.
OBJETIVOS
Mejorar las condiciones de trabajo.
Constituir una personería jurídica que habilite a negociar convenios con las obras sociales (os)
Establecer un monto mínimo ético de consulta que reflejara la complejidad de la atención.
Implementar el nomenclador SAP.
Lograr la inclusión en las mesas de negociación.
Generar un modelo de organización replicable
DIAGNÓSTICO DE SITUACIÓN
La situación del EP en Santa Fe presentaba :
Fragmentación de la remuneración: montos, retenciones y tiempos de pago diferentes, generando una gran carga administrativa e incertidumbre en los ingresos.
Aranceles insuficientes: el valor de la consulta no guardaba relación con el tiempo, la complejidad ni la formación requerida para la atención.
Cobro informal: ante la brecha entre el arancel real y el percibido, se había generalizado el cobro de "plus", lo que derivaba en conflictos con los pacientes y las os.
Ausencia de representación: no se contemplaba la participación de los pediatras.
Impacto en la calidad de vida: los bajos ingresos y múltiples empleos reducía el tiempo para la capacitación, el descanso y la vida personal, con consecuencias en la calidad de la atención.
POBLACIÓN A LA QUE ESTÁ DESTINADO
Destinatarios:
Directos: los pediatras de la ciudad que ejercen en la medicina privada. La convocatoria fue abierta, con una respuesta que permitió la constitución de la ACPS.
Indirectos: los NNyA y familias, la mejora en las condiciones del EP de los pediatras impacta directamente en la calidad y continuidad de la atención.
Asimismo, a los equipos pediátricos que atraviesan situaciones similares y puedan encontrar en este un modelo de referencia.
DESARROLLO DE LA EXPERIENCIA
Etapa 1: Organización interna
A partir de las reuniones iniciales, se conformó la comisión directiva (CD). Cada integrante asumió roles específicos. Se consultaron estudios jurídicos y contables, se analizaron modelos similares y se realizaron aportes económicos para afrontar los primeros gastos. En paralelo, se estableció contacto con otras provincias para conocer experiencias y aprender de sus procesos.
En un plazo de 10 meses la ACPS dio inicio formal a su actividad.
Etapa 2: Consenso colectivo
Se convocaron asambleas para informar el proceso, debatir estrategias y construir acuerdos. Se estableció un monto mínimo ético de consulta. Se realizaron llamados personalizados a quienes aún no se habían comprometido, sosteniendo el proceso de adhesión.
Etapa 3: Período de transición
Una vez constituida la ACPS, se renunció las gerenciadoras. Esta ruptura implicó un período de atención sin convenio: los pacientes abonaban la consulta y recibían una factura para el reintegro de su os.
La medida generó presión y también supuso tensiones que formularon amenazas jurídicas que no tuvieron consecuencias efectivas.
Etapa 4: Negociación
Ante la demanda de las familias a las os, la ACPS inició las negociaciones. Los profesionales adquirieron competencias de negociación, argumentación y aplicación del nomenclador. La estrategia fue gradualista: acordar lo posible, ingresar al sistema de convenios y luego continuar mejorando las condiciones.
CONCLUSIONES
El recorrido de la ACPS confirma que la organización, junto al conocimiento técnico y voluntad sostenida, puede transformar condiciones que parecían inamovibles. La experiencia demandó tiempo, recursos, tolerancia y capacidad para sostener la cohesión interna. La decisión de no replicar la queja sino transformarla en acción resultó la clave del proceso.
Impacto:
El 95% de las os opera con convenio con la ACPS. Se implementó un nomenclador.
Los pediatras cuentan con representación en la negociación.
Aún es necesario seguir trabajando por la defensa del EP, pero el punto de partida demuestra que el cambio es posible.
En la provincia de Corrientes contamos con distintas círculos médicos a través de los cuales realizamos convenios con las distintas prestadoras de salud; los principales son el Colegio Médico de Corrientes que centra los convenios con OS en Capital y alrededores; y Federación Médica que desarrolla su gestión en el extremo sureste de la provincia, teniendo otros Colegios Médicos más pequeños en localidades del interior. La filial cuenta con personería Jurídica desde el año 2017, y poco más de 300 socios activos, 48 vitalicios. Ya desde 2020 iniciamos participación en grupos de trabajo con representantes de capital e interior de la provincia, para unificar y jerarquizar valores de consulta; con el acompañamiento de entidad Matriz participamos en forma activa en la incorporación del Nomenclador Pediátrico Nacional desde su publicación, presentándolo a Colegios Médicos en julio 2021. Representantes de la CD participación en subcomisión Nacional de Ejercicio Profesional, y conformaron actores de Ejercicio Profesional local, continuando con participación activa hasta la fecha en lo que se constituyó posteriormente como Comité Nacional Ejercicio Profesional.
Los representantes de Ejercicio Profesional de la provincia realizamos presentaciones a las OS y gerenciadoras de forma directa, pero los convenios aún se gestionan a través de círculos médicos -significando en la mayoría de los casos, valores de consulta/atención diferentes a los percibidos por otras especialidades médicas, permitiéndose un número mayor de consultas mensuales habilitadas por paciente. Ello atiende a haber participado en mesas de diálogo y gestión, donde se plantearon características que hacen particular a la atención pediátrica de la de otras especialidades. Se presentó en 2021 un nomenclador con 5 códigos que atendían a: Consulta Pediátrica, Consulta programada con Sub.Especialista Pediátrico, Consulta Internación Pediátrica o Neonatal o Paciente Crónico de compleja dependencia, Atención RN Normal y Atención RN Patológico; no se adoptó una UNIDAD PEDIATRICA para adecuación.
Asumimos como Objetivos:
Incorporar NPN en las distintas OS
Participación activa en mesas de diálogo y negociación con OS y Prestadoras
Unificar el valor de la consulta pediátrica en la provincia. Se establece valor mínimo ético de consulta
Fortalecer vínculos entre pediatras de Capital y del interior
Jerarquizar consulta pediátrica tanto en el ambiente privado como publico
Ampliar vínculos con filiales regionales para consensuar y jerarquizar el trabajo en la región del NEA
Las Sociedad de Pediatría de Corrientes acompaña a Pediatras de la provincia, obteniendo beneficios aun con no socios
Desarrollo de la experiencia - El camino del Grupo de Ejercicio Profesional:
La Sociedad de Pediatría de Corrientes obtiene Personería Jurídica (2017)
Grupos de trabajo con integrantes de capital y el interior de la provincia (2020): Participaron en subcomisión de Ejercicio Profesional con representantes de la CD, y en grupos locales se trabajó en unificación de valores atención
Presentación de Nomenclador Pediátrico Nacional (2021): A través de Colegio Médico de Corrientes (Capital) y Federación Médica (interior), se hizo la primera presentación del NPN para ser incorporado desde julio 2021
A través de conformación de Grupos de Wapp (2022) se escucha voz de pediatras de atención privada Socios o no; en espacio de debate se establece “Valor Mínimo de consulta”
Mejora de convenios: Se participa activamente en mesas de diálogo con OS y gerenciadoras estableciendo valores de consulta a pediatras, así como en la incorporación del NPN en cada vez más OS.
A través de la Unidad Ejecutora Provincial (UEP) en el 2025, se incorpora el NPN para el cobro de arancelamiento en Salud Publica.
Se presenta NPN más amplio y se introduce la UNIDAD PEDIATICA (2026) a partir de la cual se calculan los valores de practica/prestación
Desafíos:
Realizar gestiones de manera directa a través de la Sociedad de Pediatría de Corrientes como gerenciadora; haciendo uso de la personería jurídica con la que ya cuenta
Incorporar NPN en las OS que a la fecha no lo hayan hecho
Extender y unificar logros alcanzados a los círculos y colegios del interior de la provincia
Ampliar vínculos a filiales del NEA, agregando actores de Ejercicio Profesional a las filiales hermanas que aún no lo tienen
Conclusiones: La Sociedad de Pediatría de Corrientes se encuentra entre las primeras provincias en sumarse y defender el Ejercicio Profesional a nivel nacional, participando ya en la conformación del Nomenclador Pediátrico Nacional y su incorporación temprana en la provincia; a diferencia de otras regiones no constituyó asociaciones pediátricas de gestión, sino que lo realiza a través de círculos médicos, pero con acercamiento y posicionamiento en mesas de diálogo; buscando hoy extender los alcances del nomenclador al interior de la provincia y la región.
El síndrome de Munchausen es un trastorno caracterizado por la simulación, exageración o inducción de síntomas de enfermedad, ya sea en uno mismo o en otra persona, habitualmente un hijo a cargo.
Se presenta un caso de una paciente adolescente, con múltiples consultas a distintos centros de atención, que presenta internación prolongada por infecciones profundas sin causa inmunológica que lo explique.
Describir un caso de síndrome de Munchausen por poderes materno, resaltando las dificultades diagnósticas, las señales de alerta y las estrategias de intervención necesarias para proteger al niño y optimizar su atención.
Paciente de 15 años de edad, que se interna en nuestro sanatorio por primera vez en Septiembre 2024 por episodio paroxístico, estudiado con RMN de cerebro y PSG normales.
Presenta antecedentes de episodios sincopales desde hace un año por lo que se internó en otra institución. Evaluación cardiológica con Tilt Test y ergometría normal. Seguimiento con Endocrinóloga con diagnóstico de tiroiditis autoinmune por Anticuerpo positivos con función tiroidea normal. Medicada ya que, según referencia materna, se encontraba sintomática. Evaluada por Gastroenterología. Medicada con Omeprazol por sintomatología de reflujo.
Vuelve a consultar en Octubre del 2024 por cefalea frontal, eritema facial y de ambas manos y mitad distal del antebrazo (referidos por la madre), náuseas y debilidad muscular de 24 horas de evolución. Se realiza en forma ambulatoria diagnóstico presuntivo de enfermedad de Fibras Finas.
En noviembre del 2024 se interna por deshidratación y depresión, se medica con Aripripazol.
En febrero del 2025 se interna por fiebre, vómitos, diarrea y dolor abdominal. Se realiza ecografía abdominal la cual se informa normal. Febril por 24 horas luego afebril. A los 6 días presenta episodio de temblor y mala perfusión distal, normotensa. Se toman HMCx2 y Urocultivo, con rescate a las 24 horas HMC 1/2 positivo para Klebsiella spp y Enterobacter. Por dolor exquisito en flanco derecho se solicita ecografía donde se observa absceso hepático, confirmado por TAC. Se realiza drenaje del mismo bajo guía ecográfica rescatándose Streptococus oralis sensible. Se IC con Inmunología con estudios normales. Cumple tratamiento antibiótico y egresa. A las 72 horas reingresa por infección en piel peri-cicatriz del drenaje hepático. Se drena y se rescata Pseudomona Aeruginosa, Aeromona, Klebsiella. En esta internación se observa un comportamiento dudoso de la madre. Ella maneja las redes sociales de la menor y empieza a publicar enfermedades o problemas que no existían para obtener rédito monetario. Le administra medicación sin consentimiento médico. Durante esta internación la paciente presenta, en varias oportunidades, fiebre con descompensación hemodinámica que requiere inotrópicos. En algunas oportunidades se rescatan gérmenes en hemocultivos, todos de flora gastrointestinal como venía presentando.
La menor manifiesta que no quiere estar al cuidado de la madre, quedando al cuidado del padre unos días. Completa antibióticos según último rescate. La madre regresa 4 días después. Esa noche enfermería observa que un Baxter de solución fisiológica presentaba aspecto turbio. La niña presenta esa noche descompensación hemodinámica. Se observan las camaras y se evidencia el manipuleo del baxter por parte de la madre. Se rescata del cultivo del baxter gérmenes de la flora gastrointestinal. Se procede a la detención de la madre, se secuestran comprimidos de benzodiacepinas, se solicita drogas en orina con resultado positivo para benzodiacepinas y una ampolla de amlodipìna compatible con cuadro de bradicardia con QTc prolongado que habia presentado la paciente semanas previas al descubrimiento con evaluación cardiologica posterior con Holter normal. Se detiene a la misma.
El síndrome de Munchausen por poderes constituye una forma de maltrato infantil de difícil diagnóstico, que puede ocasionar daños físicos, psicológicos e incluso comprometer la vida del niño. Por ello, es fundamental que los profesionales de la salud mantengan un alto índice de sospecha ante cuadros clínicos atípicos, síntomas inconsistentes, evolución discordante con los hallazgos objetivos o falta de respuesta a tratamientos adecuados. Considerar este diagnóstico cuando los signos y síntomas no logran explicarse por una enfermedad reconocida permite evitar procedimientos innecesarios, reducir la morbimortalidad asociada y garantizar una intervención oportuna orientada a la protección integral del paciente pediátrico.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
|---|---|---|
| 11959 SHUNT PORTOSISTEMICO CONGENITO: PRESENTACION DE DOS CASOS CLINICOS Hepatología |
MANUELA OTERO | |
| 12136 A propósito de un caso clínico: efectos adversos asociados a utilización de L-Asparaginasa en un paciente con diagnóstico de LLA B. Hepatología |
LARA BELEN SORDO | |
| 12151 HEMANGIOMA HEPÁTICO CONGÉNITO GIGANTE CON COMPROMISO VASCULAR SEVERO: MANEJO MULTIDISCIPLINARIO Y TRATAMIENTO COMBINADO A PROPÓSITO DE UN CASO. Hepatología |
GABRIELA EULALIA LÓPEZ GARCÍA | |
| 12214 Trasmisión no vectorial de dengue en trasplante hepático. A propósito de dos casos. Hepatología |
ERIKA MARIA SELZER SORIA | |
| 12243 Hepatoblastoma mixto epitelial y mesenquimal: a propósito de un caso Hepatología |
KATHERINE HOCHNER | |
| 12307 Trasplante hepático en la insuficiencia hepática neonatal: experiencia de un centro único en la ciudad de Rosario Hepatología |
MARIA FLORENCIA PONCE | |
| 12395 Falla hepática neonatal y colestasis intrahepática por deficiencia de citrina: diagnóstico molecular y confirmación bioquímica retrospectiva. A propósito de un caso. Hepatología |
ERIKA MARIA SELZER SORIA |
PEG- asparaginasa es uno de los principales fármacos prescritos dentro de los protocolos quimioterápicos para Leucemia Linfoblástica Aguda, ya que ha demostrado elevar la tasa de
supervivencia sin enfermedad en niños, adolescentes y adultos jóvenes. Sin embargo, sus efectos adversos presentan alta tasa de incidencia y gravedad. Dentro de ellos los más frecuentes son de base sistémica e incluyen: hepatotoxicidad expresada como hipertransaminasemia e hiperbilirrubinemia; reacciones de hipersensibilidad; complicaciones tromboembólicas y de coagulopatía; pancreatitis y complicaciones metabólicas.
Su reconocimiento temprano, junto con la implementación de medidas de prevención y el empleo de estrategias terapéuticas oportunas impactan en su alta mortalidad.
Describir las manifestaciones clínicas y analíticas de la toxicidad hepática inducida por PEG- asparaginasa.
Describir medidas de prevención y estrategias terapéuticas para disminuir la mortalidad.
Paciente masculino de 18 años de edad con diagnóstico de Leucemia Linfoide Aguda tipo B de alto riesgo rama PEG-Asparginasa sin Rituximab en tratamiento de inducción según protocolo quimioterápico pediátrico GATLA ALLIC-BFM 2022. Como antecedentes de relevancia destacan obesidad (IMC 40 kg/m²) e hipertensión arterial no diagnosticada, factores clínicos potencialmente asociados a mayor riesgo de toxicidad metabólica y hepatotoxicidad. En los estudios de debut oncológico presentó analíticas normales, excepto por la presencia de bicitopenia.
Durante el protocolo de inducción realizó el bloque IA completo desde día 1 a día 33, el cual incluye: prednisona 60 mg/m2/dosis, vincristina 1.5mg/m2/dosis (4), daunorrubicina 30mg/m2/dosis (4), PEG-asparginasa 1.500UI/m2/dosis (2), metotrexato intratecal 12mg/dosis (1).
Durante el mismo desarrolló coagulopatía (TP + 56 segundos, KPTT +120 seg) por lo que se indicó vitamina K endovenosa a 10 mg/kg/dosis durante 3 días considerando un posible déficit de factores vitamina K dependientes. Sin embargo, la presencia adicional de hipofibrinogenemia (fibrinógeno 51 mg/dL) orientó la causa hacia una coagulopatía por consumo o déficit de síntesis hepática por lo que se indicó plasma fresco congelado y crioprecipitados con mejoría analítica parcial (TP 13,1 seg, INR 1,27, KPTT 29,5 seg).
Continuó con el tratamiento realizando en segunda instancia el bloque IB desde sus días 35 a 41, dentro del cual se incluyen: Ciclofosfamida 1000 mg/m2/dosis (1), Citarabina 75 mg/m2/dosis (4), PEG- asparaginasa 1500 UI/m2 (1), 6- mercaptopurina 60 mg/m2/dosis (6), metotrexato intratecal 12mg/dosis (1).
Luego de la administración de PEG-asparaginasa el paciente presentó cuadro de dolor abdominal agudo acompañado de ictericia generalizada con progresión de la coagulopatía y falla hepática (TP 13,7 seg, KPTT 38 seg, fibrinógeno 69 mg/dL, BT 9,1 mg/dL, colinesterasa 2254 U/L, amonemia 303). Se solicitó ecografía abdominal compatible con esteatosis hepática y angio tomografía abdominal contrastada descartando otras causas estructurales. Además, dosaje de actividad de PEG-asparaginasa evidenciando positividad de la prueba (primera determinación 475 /segunda terminación 240) y factores de coagulación: factor II (50%), V(51%),VII (65%), VIII (70%), VW (72%), IXC (50%), X (30%), cofactor de ristocetin (70%) XII 20, XIII normal.
Servicio de oncohematología y hepatología asumen cuadro como hepatotoxicidad inducida por PEG-asparaginasa, indicando su suspensión durante el protocolo de inducción y medidas preventivas para encefalopatía hepática: lactulosa, rifaximina y ante hiperbilirrubinemia, ácido ursodesoxicólico.
El paciente evolucionó con mejoría clínica y analítica durante la semana de descanso de protocolo (TP 13 (57)/ KPTT 37/ FAL 358/ GOT 17/GPT 82/FAL 272/BT 2.8 (1.88)/GGT 340 Amonio 224) evidenciando la reversibilidad de la hepatotoxicidad.
Durante la fase de consolidación el paciente recibió una nueva dosis de PEG-asparaginasa, sin presentar toxicidad hepática.
La sospecha clínica de hepatotoxicidad inducida por PEG-asparaginasa posibilita el diagnóstico temprano, la instauración precoz de medidas preventivas y terapéuticas, y la reversibilidad clínica y analítica del cuadro. Ante la relevancia del uso de dicha droga en el protocolo quimioterápico de Leucemia Linfoblástica Aguda resulta esencial el dosaje de PEG-asparaginasa, el cual permite demostrar actividad de la misma, posibilitando la reexposición.
La falla hepática neonatal (FHN) constituye una urgencia hepatológica y representa un importante desafío diagnóstico. Entre sus principales etiologías se encuentran la hepatitis gestacional aloinmune (GALD), las infecciones virales, la injuria hipóxico-isquémica y los errores congénitos del metabolismo. La colestasis intrahepática neonatal por deficiencia de citrina (NICCD), causada por variantes bialélicas en SLC25A13, es una entidad infrecuente que puede manifestarse con colestasis e insuficiencia hepática.
Presentamos el caso de un lactante con FHN inicialmente tratado por sospecha de GALD, cuyo diagnóstico definitivo se alcanzó mediante estudios moleculares y correlación bioquímica retrospectiva.
Paciente de sexo masculino, nacido pretérmino de 36 semanas de edad gestacional, con peso adecuado, segundo hijo de padres no consanguíneos y sin antecedentes familiares relevantes. A los 38 días de vida consultó por fiebre y edema de miembros inferiores en contexto de infección respiratoria viral, objetivándose colestasis, elevación de transaminasas y coagulopatía. Tras una evaluación inicial con sospecha de atresia biliar fue derivado a nuestro centro de trasplante hepático con diagnóstico de falla hepática neonatal.
Al ingreso presentó leve compromiso del sensorio, se mantuvo ayuno inicial y se indicaron estudios diagnósticos con rápida determinación de ferritina de 2500 ng/ml (VR 10–180), saturación de transferrina >89% (VR 18–30%) y alfa-fetoproteína >400000 UI/ml (VR en recién nacidos de 4600-86900). La resonancia magnética abdominal con secuencia T2* evidenció sobrecarga hepática de hierro. Ante la sospecha de GALD recibió inmunoglobulina intravenosa y cobertura antiviral empírica mientras se completaba la evaluación etiológica. Se realizó estudio metabólico, exoma completo y valoración pretrasplante hepático del paciente y de potencial donante vivo relacionado. Se descartaron causas infecciosas mediante estudios moleculares para virus herpes simple 1 y 2, herpesvirus humano 6, adenovirus, citomegalovirus, parvovirus B19 y virus de Epstein-Barr.
La evolución clínica fue favorable con recuperación progresiva de la función sintética hepática, permitiendo evitar el trasplante. A los cinco meses presentó litiasis vesicular y coledociana, resuelta mediante colecistectomía laparoscópica y drenaje percutáneo.
El exoma identificó dos variantes heterocigotas en SLC25A13 (c.1369C>T; p.Gln457* y c.1781G>A; p.Gly594Asp), compatibles con deficiencia de citrina. La correlación clínico-molecular motivó la revisión de los estudios metabólicos disponibles y el análisis retrospectivo de la muestra de pesquisa neonatal, que evidenció citrulina elevada (198 μmol/L; VN 6,52–35,88), consolidando el diagnóstico de colestasis intrahepática neonatal por deficiencia de citrina. Se indicó suplementación con triglicéridos de cadena media y adecuación nutricional con incremento relativo del aporte de proteínas y grasas y control de la carga de carbohidratos.
Los errores congénitos del metabolismo, entre ellos la deficiencia de citrina, deben considerarse siempre dentro del diagnóstico diferencial de la falla hepática neonatal, especialmente en pacientes con colestasis, coagulopatía e hiperferritinemia que pueden simular hepatitis gestacional aloinmune. Este caso destaca el valor de la integración de hallazgos clínicos, metabólicos y moleculares para el diagnóstico de hepatopatías neonatales complejas, así como la utilidad de la revisión retrospectiva de muestras de pesquisa neonatal para la confirmación de errores congénitos del metabolismo.
El reconocimiento precoz de esta entidad permite implementar intervenciones nutricionales específicas, optimizar el seguimiento a largo plazo y brindar adecuado asesoramiento genético a la familia.
Los hemangiomas hepáticos representan los tumores vasculares benignos más frecuentes en la edad pediátrica. Se originan por una proliferación anormal de células endoteliales.
La presentación clínica es variable siendo el hallazgo muchas veces incidental. Sin embargo, en casos de lesiones extensas o multifocales pueden presentarse complicaciones potencialmente graves, tales como insuficiencia cardíaca de alto gasto, síndrome compartimental abdominal, hipotiroidismo, coagulopatía por consumo y compromiso de la función hepática.
El diagnóstico se basa en estudios por imágenes: ecografía Doppler, tomografía computada y resonancia magnética. El manejo terapéutico depende de la presentación clínica y de la presencia de complicaciones, pudiendo variar desde la observación hasta el uso de tratamiento farmacológico con betabloqueantes, corticoides u otras estrategias.
A continuación, se presenta el caso de un paciente pediátrico con hemangioma hepático, destacando las características clínicas, los hallazgos diagnósticos y abordaje terapéutico.
Presentar el caso de un paciente con hemangioma hepático congénito gigante asociado a compromiso vascular severo, destacando la importancia del diagnóstico precoz, el abordaje multidisciplinario y el tratamiento combinado para lograr una evolución clínica favorable
Paciente que fue derivado a la UTIN de nuestro hospital con diagnóstico prenatal de tumor hepático. RNT por cesárea, PAEG, sífilis congénita. Ingreso en ARM, con masa palpable en lóbulo hepático izquierdo, con insuficiencia respiratoria, plaquetopenia, coagulopatía, transaminasas normales, función renal normal Se solicitó alfafetoproteina 13134 UI/ml, perfil tiroideo normal y se indicó Vitamina K con recuperación de coagulopatia. La valoración cardiológica informó dilatación biauricular sin repercusión hemodinámica, signos indirectos de hipertensión pulmonar severa y ductus arterioso persistente pequeño, iniciándose espironolactona.
La ecografía abdominal evidenció lesión heterogénea en lóbulo hepático izquierdo de 80 x 45 mm. La TAC mostró formación heterogénea de 76 x 49 x 76 mm localizada en lóbulo izquierdo hepático, con importante efecto de masa, calcificaciones periféricas y realce arterial periférico pseudonodular con llenado centrípeto incompleto y áreas centrales necróticas. Se observó aumento del calibre del tronco celíaco, arteria hepática y rama izquierda, con drenaje venoso a través de vena suprahepática izquierda dilatada y probable presencia de shunts intralesionales, compatible con hemangioma hepático congénito gigante.
Se inició el tratamiento con propanolol a 1 mg/kg/día, sin cambios significativos, y se realizó ateneo multidisciplinario con diagnóstico por imágenes y hemodinamia de hospitales de referencia, decidiéndose cateterismo diagnóstico y terapéutico con embolización de vasos aferentes, que logró el cierre exitoso del 90% del componente vascular de la lesión hepática izquierda y esplénica. Posteriormente se instauró tratamiento antiangiogénico con sirolimus 0.02mg/kg/día.
Evolucionó en controles posteriores ecográficos con disminución del tamaño tumoral y reducción de la vascularización lesional, sin signos de hipertensión portal ni circulación colateral, adicionalmente se realizó controles de alfa fetoproteína la cual fue descendiendo paulatinamente, con hepatograma y bilirrubinas normales, por lo que se otorgó el egreso hospitalario.
Continuó en seguimiento ambulatorio mediante evaluaciones ecográficas periódicas, manteniendo tratamiento con sirolimus en rango terapéutico, durante 3 meses. Se observó disminución progresiva del tamaño lesional hasta su resolución completa, con seguimiento hasta los 11 meses de vida.
El hemangioma hepático congénito gigante puede presentar complicaciones potencialmente graves. El diagnóstico precoz y el abordaje multidisciplinario permitieron instaurar un tratamiento combinado con evolución favorable.
El hepatoblastoma es el tumor hepático maligno primario más frecuente en la infancia. El 90% de los casos se diagnostica en menores de cinco años, principalmente en los primeros dos años de vida. Aunque representa el 1% de los cánceres pediátricos, su incidencia ha ido en aumento a nivel mundial en las últimas décadas. Suele presentarse como una masa asintomática en un hígado previamente sano y puede asociarse a síntomas inespecíficos como distensión abdominal, palidez y pérdida de peso. El diagnóstico precoz resulta crucial para optimizar el tratamiento y mejorar el pronóstico de estos pacientes.
Describir la presentación clínica, el proceso diagnóstico y el tratamiento de una paciente pediátrica con hepatoblastoma, destacando la importancia del examen físico sistemático durante los controles de salud para la detección precoz de enfermedades potencialmente graves.
Paciente femenina de 13 meses, previamente sana con regular adherencia a controles de salud, oriunda de la Provincia de Corrientes, es derivada a centro de mayor complejidad por tumor hepático para estudio.
La detección inicial ocurrió en el marco de una jornada de control de niño sano organizada en su localidad, donde se valoró palidez cutáneo mucosa marcada, distensión abdominal y hepatomegalia, por lo cual derivaron a centro de mayor complejidad. A su ingreso en el laboratorio se evidenció anemia severa (Hb 5 g/dl) con requerimiento transfusional, leucocitosis (17.500 GB) y trombocitosis marcada (964.000 plaquetas). Se realizaron estudios por imágenes que evidenciaron un tumor hepático. Para caracterización del mismo se solicitaron:
- Marcadores tumorales: Beta-hCG (normal) y alfa-fetoproteína (AFP) con valor de 476.709 ng/l.
- Tomografía computada (TC) trifásica: formación heterogénea de 11.6 cm x 11.4 cm x 10.6 cm con áreas quísticas y calcificaciones que afecta lóbulo derecho y parte del izquierdo hepático, desplazando estructuras adyacentes, compatible con hepatoblastoma estadio PRETEXT III.
- Biopsia hepática: compatible con hepatoblastoma mixto epitelial y mesenquimal. Se tomó muestra de líquido ascítico, negativo para células neoplásicas.
Tras la confirmación diagnóstica se instauraron medidas de prevención de síndrome de lisis tumoral. Posteriormente inició tratamiento quimioterápico con cisplatino y doxorrubicina, previa evaluación multidisciplinaria.
Evolucionó de forma favorable, con mejoría clínica, de parámetros de laboratorio y descenso significativo del dosaje de AFP (último luego de 2 ciclos de quimioterapia: 175.747 ng/l). Actualmente, continúa bajo seguimiento multidisciplinario, realizando tratamiento quimioterápico ambulatorio, a la espera de reevaluación para probable intervención quirúrgica (cirugía de rescate o trasplante hepático).
El hepatoblastoma debe considerarse dentro de los diagnósticos diferenciales en lactantes y niños pequeños con hepatomegalia o una masa abdominal. Este caso intenta destacar la importancia de un examen físico exhaustivo y periódico durante los controles de salud, entendiendo que cada consulta constituye una oportunidad para la detección temprana de enfermedades potencialmente graves. La sospecha clínica, junto con los estudios por imágenes, los marcadores tumorales y el estudio histopatológico son fundamentales para el diagnóstico. El reconocimiento precoz, abordaje multidisciplinario y el inicio oportuno del tratamiento, constituyen factores fundamentales para optimizar el pronóstico de estos pacientes.
Los shunts portosistémicos congénitos (SPC) son malformaciones vasculares infrecuentes que generan una comunicación anormal entre la circulación portal y sistémica, produciendo una derivación parcial o total del flujo portal. Su incidencia estimada es de 1 cada 30.000-50.000 recién nacidos. Pueden presentarse de forma asintomática o manifestarse con colestasis neonatal, hipergalactosemia, retraso del crecimiento y otras complicaciones. En algunos casos requieren cierre quirúrgico o endovascular.
Se presentan dos pacientes remitidos a nuestro centro para estudio de colestasis neonatal con diagnóstico de SPC intrahepático
Describir la presentación clínica, el abordaje diagnóstico y la evolución de dos lactantes con shunt portosistémico congénito intrahepático diagnosticados en el contexto de colestasis neonatal, destacando la importancia de su reconocimiento precoz y seguimiento.
Caso clínico 1: Recién nacido de 37 semanas que presentó ictericia colestásica a las 24 horas de vida. Se descartaron causas endocrinológicas, infecciosas, genéticas y obstructivas. La ecografía Doppler abdominal evidenció un SPC intrahepático de 2 mm entre la vena hepática media y el sistema porta, confirmado por angiotomografía. Los estudios complementarios resultaron normales. A los 20 días presentó melena y anemia severa; la evaluación endoscópica fue normal. Ante la sospecha de alergia a la proteína de leche de vaca se indicó dieta de exclusión, con buena evolución. Presentó mejoría progresiva de la colestasis y resolución espontánea del shunt a los 4 meses.
Caso clínico 2: Lactante masculino nacido a término con bajo peso para la edad gestacional. Presentó colestasis, vómitos, mal progreso ponderal, hipertransaminasemia e hipergalactosemia persistente. Al examen físico presentaba hepatomegalia, esplenomegalia, circulación colateral y ascitis. Se descartaron enfermedades metabólicas e infecciosas. La ecografía Doppler identificó un shunt porto-cava derecho. Se realizó seguimiento clínico e imagenológico observándose resolución espontánea a los 6 meses, con normalización de parámetros hepáticos y galactosa sérica. Posteriormente se confirmó galactosemia mediante estudio genético.
Los SPC son anomalías vasculares poco frecuentes que permiten el pasaje de sangre portal directamente a la circulación sistémica, evitando su metabolismo hepático. Su diagnóstico puede realizarse prenatal o postnatalmente y debe sospecharse ante colestasis neonatal, hiperamonemia, retraso del crecimiento o hipergalactosemia. Esta última puede corresponder a una “falsa galactosemia” secundaria al desvío portal, aunque en uno de nuestros pacientes se confirmó la enfermedad metabólica.
La ecografía Doppler hepática constituye el método diagnóstico de primera línea. Los SPC intrahepáticos suelen presentar resolución espontánea durante los primeros años de vida, mientras que los extrahepáticos o sintomáticos pueden requerir tratamiento endovascular o quirúrgico. El reconocimiento precoz permite prevenir complicaciones como encefalopatía hepática, hipertensión pulmonar y lesiones hepáticas.
El tratamiento se define en función de la repercusión clínica, la anatomía y la presión portal pos oclusión. En casos de shunts intrahepáticos pequeños y asintomáticos, se puede optar por un enfoque expectante con control clínico e imagenológico. En cambio, los shunts de mayor calibre, extrahepáticos o sintomáticos suelen requerir intervención endovascular o quirúrgica.
Finalmente, es importante destacar la plasticidad del sistema portal en niños pequeños, que permite en muchos casos la revascularización hepática progresiva luego del cierre del shunt, incluso cuando inicialmente no se visualizan ramas portales intrahepáticas en los estudios. Este fenómeno ha permitido en muchos pacientes evitar el trasplante hepático y lograr una recuperación funcional completa.
Los shunts portosistémicos congénitos son anomalías vasculares infrecuentes con potenciales complicaciones graves. El diagnóstico temprano mediante ecografía Doppler permite establecer una conducta adecuada según el tipo de derivación y su repercusión clínica. En los shunts intrahepáticos pequeños puede optarse por seguimiento clínico e imagenológico debido a su posible resolución espontánea. La sospecha clínica en pacientes con colestasis neonatal es fundamental para un diagnóstico oportuno y un manejo adecuado.
El dengue es la arbovirosis más frecuente en América Latina, la epidemia 2023-2024 fue la mayor registrada en la historia argentina, con más de 580000 casos y 419 muertes.
Se ha descripto de manera poco frecuente la transmisión no vectorial de la infección a partir de transfusiones de hemoderivados, trasmisión vertical y en el contexto del trasplante de órganos sólidos (TOS).
Reportamos los casos de dos pacientes que recibieron un hígado entero y fascia de recto anterior para cierre de pared abdominal en contexto de trasplante hepático, respectivamente, a partir de un donante proveniente de zona con circulación de Dengue (Chaco) durante el inicio del brote ocurrido en Argentina en el año 2023
Caso 1: Niña de 15 años con cirrosis secundaria a hepatitis autoinmune desde los 2 años de vida que recibe trasplante hepático (hígado entero) con donante cadavérico por complicaciones de la hipertensión portal. Evolución posquirúrgica adecuada con registros febriles desde el día 9 a 11 posoperatorio. A los 12 días postrasplante se recibe informe de sospecha de donante con dengue (receptor renal cursando dengue grave) por lo cual se solicita antigenemia (método: ELFA- ensayo de fluorescencia ligado a enzima): NS1 positivo (índice 19.6 - VR índice < 1). Evoluciona con desarrollo de hepatitis aguda transitoria sin deterioro de la síntesis y plaquetopenia leve. Se indicó en ese periodo descenso de dosis de tacrolimus y tratamiento de sostén con buena evolución. En biopsia hepática realizada a los 6 días del inicio del cuadro presenta PCR dengue no detectable.
Caso 2: Niña de 6 meses de edad con diagnóstico de cirrosis secundaria a atresia biliar con cirugía de Kasai a los 61 dias de vida sin restitución del flujo biliar. Se realiza trasplante hepático con donante vivo relacionado (padre) y cierre de la pared abdominal con fascia de recto anterior de donante cadavérico a fin de disminuir presión intraabdominal (del mismo donante que el del caso 1). Ante la sospecha de trasmisión no vectorial se realiza a los 10 días postrasplante NS1 negativo, serología Dengue IgM positiva (índice 1.1) / IgG negativa (índice 0.7). Se repite IgG a los 14 días evidenciando seroconversión (índice 1.7). Evolucionó asintomática con laboratorio normal.
La trasmisión no vectorial del virus Dengue es poco frecuente, pero debe considerarse en periodos de brote y epidemia. En el contexto del TOS, los síntomas suelen comenzar en los primeros 10 días después del trasplante. Los potenciales donantes que provengan de zonas epidémicas de dengue deberían ser testeados con prueba de antígeno NS1 o pruebas de replicacion viral a fin de detectar viremia y con IgM si pasaron más de cinco días del comienzo de un cuadro compatible. En caso positivo deben descartarse como donantes. En nuestras pacientes la evolución fue favorable, pero están reportados casos de dengue grave con desenlace fatal en receptores. Resulta importante infomar los casos de trasmisión en contexto del TOS y mantener alto índice de sospecha en periodos de alta circulación viral.
Trasplante hepático en la insuficiencia hepática neonatal: experiencia de un centro único en la ciudad de Rosario
Romero A, Costaguta G, Bitetti L, Ponce MF, Borgnino A, Gutiérrez MG, Barros Schelotto P, Gondolesi G, Costaguta A.
Introducción y objetivo: La insuficiencia hepática neonatal (IHN) es una condición particularmente compleja debido a la corta edad de los pacientes, su tamaño, la gravedad de la enfermedad y el limitado abanico de tratamientos disponibles. En estos escenarios, el manejo médico inicial a veces es insuficiente, lo que convierte al trasplante hepático en la única opción. Sin embargo, esto representa un desafío significativo, ya que la disponibilidad de órganos es escasa y las técnicas quirúrgicas deben adaptarse especialmente. Presentamos nuestra experiencia en el tratamiento de estos casos, incluido, hasta donde sabemos, el paciente más pequeño reportado en la literatura al, momento del trasplante.
Pacientes y métodos: Revisamos las historias clínicas de pacientes con IHN (RIN >3 y <30 días de vida) incluidos en lista para trasplante hepático entre el 01/01/2013 y el 31/12/2023. Los datos recolectados incluyeron datos demográficos; pruebas de función hepática; estudios etiológicos, incluidas infecciones, enfermedad hepática aloinmune gestacional (GALD) y galactosemia; y evolución con o sin trasplante. Todos los pacientes recibieron una dieta libre de lactosa, aciclovir intravenoso, cefotaxima e inmunoglobulinas intravenosas. Posteriormente, el tratamiento se adaptó según la etiología.
Resultados: Se incluyeron cinco pacientes. Todos requirieron ventilación mecánica, y dos requirieron, además, diálisis peritoneal. La etiología de la IHN fue: 2 GALD, 1 HSV 1 y 2 criptogénicas. El tiempo medio en lista de espera fue de 13 días (9-21 días). Tres pacientes fueron trasplantados, con una supervivencia al año del 100%. Dos pacientes con insuficiencia hepática criptogénica fallecieron mientras estaban en lista de espera. Dos pacientes recibieron órganos cadavéricos reducidos con relaciones injerto/peso del receptor de 4% y 7%, respectivamente. El último paciente era un recién nacido pretérmino (33 semanas), con un peso de 1,9 kg (sobreestimado por la presencia de edemas y ascitis) y 27 días de vida al momento de la cirugía. Se utilizó un segmento II hiper reducido del padre, con una relación injerto/peso del receptor >8%. La pared abdominal se cerró temporalmente utilizando un sistema VAC hasta el séptimo mes posoperatorio. El paciente desarrolló tolerancia operacional hacia el segundo mes postrasplante y desde entonces no ha recibido medicación inmunosupresora.
Conclusiones: La IHN es un escenario complejo que requiere atención en centros altamente especializados. Un trasplante oportuno puede ser la única opción, incluso en niños extremadamente pequeños.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
|---|---|---|
| 11599 COLOPATÍA HIPERTENSIVA PORTAL EN UNA ADOLESCENTE DE 13 AÑOS CON ATRESIA BILIAR E HÍGADO NATIVO. ¿CÓMO TRATARLA? Hepatología |
CARMEN OTEGUI BANNO | |
| 12008 Hepatitis aguda por LT CD8 activada en paciente pediátrico, a propósito de un caso. Hepatología |
AGUSTINA MONTERDE | |
| 12109 Aplasia medular asociada a hepatitis: presentación de tres casos Hepatología |
PAOLA ANDREA CARPIO SOTO | |
| 12118 Colangitis esclerosante secundaria asociada a cuidados críticos en pediatría. A propósito de un caso Hepatología |
CARMEN OTEGUI BANNO | |
| 12195 Rituximab como terapia de rescate en hepatitis autoinmune tipo 1 refractaria al tratamiento convencional: reporte de un caso pediátrico Hepatología |
DARIO LEANDRO PEDROZO | |
| 12201 A PROPÓSITO DE UN CASO “Experiencia en el uso de triple terapia en un paciente con fibrosis quística en Rosario” Hepatología |
DARIO LEANDRO PEDROZO | |
| 12445 Enfermedad hepática autoinmune de inicio pediátrico: transición y evolución clínica. experiencia de un centro de referencia en Argentina. Hepatología |
TATIANA BENDERSKY |
La fibrosis quística (FQ) es la enfermedad genética autosómica recesiva más frecuente en población caucásica, causada por mutaciones en el gen regulador de la conductancia transmembrana de cloro (CFTR, por sus siglas en inglés). La enfermedad hepática asociada a fibrosis quística (CFLD) constituye la tercera causa de muerte en estos pacientes. La CFLD comprende un espectro heterogéneo de manifestaciones que afectan hepatocitos, canalículos y vía biliar, pudiendo incluso manifestarse con hipertensión portal ligada o no a cirrosis.
La introducción de la triple terapia moduladora de CFTR, al momento actual indicada en mayores de 6 años con al menos una variante F508del, con elexacaftor, tezacaftor e ivacaftor (ETI) ha modificado sustancialmente la evolución de la FQ, demostrando beneficios sobre la función pulmonar, el estado nutricional y la calidad de vida. Sin embargo, su impacto sobre las manifestaciones hepáticas y vasculares portales permanece escasamente estudiado. Datos experimentales sugieren que la restauración de la función del CFTR podría modular mecanismos inflamatorios e inmunológicos involucrados en la fisiopatología de la enfermedad hepática, incluyendo la venosinusopatía portal y la hipertensión portal no cirrótica.
Describir la experiencia en el uso de ETI en un paciente FQ (F508del y G542X, correspondientes a mutaciones de clase II y I, respectivamente) con enfermedad hepática avanzada asociada a FQ (aCFLD).
Paciente masculino, diagnóstico de FQ (TIR elevado, test del sudor alterado y variantes en heterocigosis F508del y G542X). Insuficiencia pancreática exócrina y compromiso pulmonar leve.
A los 9 años se diagnostica aCFLD, evidenciándose hepatoesplenomegalia y alteraciones ecográficas compatibles con hepatopatía crónica e hipertensión portal. La evaluación endoscópica reveló várices esofágicas grado III según clasificación de Baveno y várices fúndicas tipo GOV2 según clasificación de Sarin realizando tratamiento erradicador con profilaxis pre-primariaios de hemorragia digestiva.
En el seguimiento evidencia progresión de la enfermedad hepática con hipertensión portal clínicamente significativa (elastografía hepática de 24.2 kPa compatible con estadio F4 y APRI +1.5) y deterioro progresivo de la función respiratoria, con exacerbaciones pulmonares frecuentes (VEF1 45%), determinando la necesidad presentar a grupo de trasplante hepático para evaluación a los 11 años.
A los trece años inició tratamiento con ETI. Tras 12 meses de tratamiento se observó mejoría en parámetros nutricionales y pulmonares.
A dos años de ETI se evidencia mejoría endoscópica de signos de hipertensión portal, con remisión del compromiso variceal fúndico y várices esofágicas Baveno II en tercio medio e inferior, asociadas a gastropatía hipertensiva leve. Los controles semestrales posteriores mostraron una progresiva disminución del compromiso venopático portal. Esta evolución permitió desestimar en conjunto con el Centro la necesidad de trasplante continuando seguimiento multidisciplinario.
La enfermedad hepática asociada a fibrosis quística continúa siendo una complicación de importante morbimortalidad, con opciones terapéuticas limitadas. En nuestro paciente, el inicio de ETI junto a las estrictas intervenciones endoscópicas se asoció a mejoría del compromiso clínico de hipertensión portal observado por la regresión de las várices esófago-gástricas. Estos hallazgos sugieren un posible impacto de los moduladores de CFTR sobre la enfermedad hepática avanzada en fibrosis quística siendo necesarios estudios prospectivos aleatorizados que evalúen su efecto.
La aplasia medular asociada a hepatitis es una entidad poco frecuente y potencialmente grave, que afecta predominantemente a niños y adolescentes previamente sanos. Se caracteriza por el desarrollo de insuficiencia medular en relación temporal con un episodio de hepatitis aguda. Su fisiopatología no se encuentra completamente esclarecida; sin embargo, se postula un mecanismo inmunomediado capaz de generar daño hepatocelular y destrucción de células madre hematopoyéticas. El reconocimiento precoz resulta fundamental, dado que presenta elevada morbimortalidad sin tratamiento oportuno. El tratamiento incluye inmunosupresión y, en casos seleccionados, trasplante de médula ósea.
Describir las diferentes características clínicas, evolutivas y terapéuticas de pacientes pediátricos con aplasia medular asociada a hepatitis.
CASO 1
Niña de 6 años, internada por celulitis cervical abscedada con compromiso mediastinal y shock séptico. Al ingreso presentó coagulograma y hepatograma normal, anemia, leucopenia, trombocitosis. A la semana presentó alteración del coagulograma con buena respuesta a vitamina K, anemia y leucopenia con plaquetas inicialmente normales. Ante fiebre prolongada y bicitopenia se realizó PAMO: que evidenció hipoplasia granulocítica, hiperplasia megacariocítica con dismorfias, linfocitosis medular y mielofibrosis grado 1. Durante la evolución desarrolló lesiones petequiales, colestasis, y hepatitis colestásica, con hipergammaglobulinemia y hepatoesplenomegalia. Se descartaron causas infecciosas y se detectó FAN, ASMA, anti-actina y anti-Smith positivos, sospechándosehepatitis autoinmune asociada a aplasia. Se indicó AUDC y se continuó con dexametasona. La biopsia hepática no se realizó por plaquetopenia. Por persistencia de bicitopenia y falta de respuesta a corticoides, se decidió iniciar micofenolato, observándose mejoría clínica, hematológica y del hepatograma.
CASO 2
Niña de 11 años que consultó por hepatitis colestásica aguda sin alteración del coagulograma. La ecografía abdominal evidenció hígado normal, leve esplenomegalia y ausencia de alteraciones en la vía biliar y vesícula. Por serologías negativas, hipergammaglobulinemia, FAN+ se indicó AUDC y corticoides ante sospecha de hepatitis autoinmune, con buena respuesta hepática. Evolucionó a las dos semanas con trombocitopenia severa y pancitopenia progresiva. La evaluación medular mostró disminución global de la celularidad y ausencia de megacariocitos. Tras descartar causas infecciosas y farmacológicas, se interpretó como aplasia medular asociada a hepatitis. Recibió gammaglobulina endovenosa y fue derivada para evaluación para trasplante de médula ósea.
CASO 3
Niño de 15 años, internado por hepatitis aguda colestásica, con coagulograma normal. Los estudios etiológicos, incluidos serologías virales, tóxicos y autoanticuerpos, resultaron negativos. La ecografía abdominal fue normal. Se indicó AUDC. Por desmejoría delhepatograma y del coagulograma requirió vitamina K y medidas para insuficiencia hepática. La colangioresonancia no mostró alteración de la vía biliar. Presentó mejoría funcional hepática, y a las dos semanas desarrolló pancitopenia grave. La PAMO mostrómarcada hipocelularidad y ausencia de megacariocitos, confirmándose aplasia medular. Se inició tratamiento con filgrastim y actualmente se encuentra en plan de trasplante de médula ósea.
La aplasia medular asociada a hepatitis constituye una complicación potencialmente fatal, con una mortalidad elevada en ausencia de tratamiento. El compromiso hematológico aparece a las semanas o meses después del inicio de la hepatitis, sin embargo se han descrito casos en las que ambas entidades ocurren simultáneamente o incluso en las que las alteraciones hematológicas preceden al compromiso hepático. La respuesta parcial al tratamiento inmunosupresor apoya la hipótesis de una desregulación inmune como mecanismo fisiopatológico predominante, por lo que es uno de los pilares terapéuticos fundamentales. En la literatura se describen esquemas basados en corticoides, globulina antitimocítica (ATG), ciclosporina y trasplante de médula ósea. Reportando respuestas favorables con ATG y ciclosporina en el 70% de los pacientes pediátricos. En nuestros casos, el uso de corticoides, gammaglobulina, micofenolato y filgrastim permitió la estabilización clínica y mejoría hematológica significativa, con resolución del compromiso hepático, sin embargo el trasplante de médula ósea puede modificar significativamente la evolución y supervivencia de estos pacientes.
La Colangitis esclerosante secundaria asociada a cuidados críticos (SSC-CIP) es una entidad poco reconocida con incidencia en aumento. Existen pocos casos pediátricos reportados.
Se presenta en pacientes internados en terapia intensiva, sin enfermedad hepática previa, que desarrollan colestasis durante su evolución y evidencian dilatación y destrucción progresiva de la vía biliar.
Su diagnóstico requiere la exclusión de causas frecuentes de colestasis en paciente crítico junto con la demostración por métodos de imágenes del daño ductal.
La literatura describe un pobre pronóstico, con evolución a insuficiencia hepática aguda o bien cirrosis biliar con posterior necesidad de trasplante hepático.
Describir un caso clínico de SSC-CIP del HIAEP Sor María Ludovica de La Plata, Argentina.
Niño de 4 años, eutrófico, con diagnóstico de retraso global del desarrollo que presenta hematuria, hipertensión arterial, edema bipalpebral con alteración de función renal y anemia. Servicio de Nefrología diagnostica mediante biopsia renal nefropatía por IgA. Comienza tratamiento con glucocorticoides y posteriormente pulsos de ciclofosfamida. Evoluciona desfavorablemente, requiriendo internación en terapia intensiva por 50 días por emergencia hipertensiva más síndrome de encefalopatía posterior reversible (PRES). Requirió asistencia ventilatoria mecánica, diálisis, nutrición parenteral, antibióticos, anticonvulsivantes. Al décimo día se observa elevación de TGO (147 U/L), TGP (157 U/L), FAL (1433 U/L) y GGT (2456 U/L) con bilirrubina normal y función de síntesis conservada. Dicha alteración persistió pasado el período crítico. Se inicia plan de estudio.
1. Ecografía abdominal (EA) y posterior Colangio Resonancia Nuclear Magnética (Colangio-RNM) muestran: Dilatación focal del conducto colédoco de 8,4 mm con leve edema de la pared asociada a material endoluminal hiperecogénico/hipointenso en T2 de aproximadamente 16,3 mm de extensión x 2,3 mm de espesor (molde biliar).
2. Laboratorio arroja: serologías negativas, perfil de autoinmunidad normal, IgG4 negativa. Inicia Ácido Ursodesoxicólico.
3. Se indica Colangiopancreatografía Retrógrada Endoscópica (CPRE) para caracterización y drenaje de vía biliar, resultando fallida por no lograrse canulación de la misma. Posteriormente presento sangrado de papila y hematoma duodenal.
Luego de 6 meses, por persistencia de patrón de colestasis y tras no poder caracterizar correctamente la lesión por métodos de imagen se decide realizar Biopsia Hepática donde destacan: Ensanchamiento de espacios porta con fibrosis, proliferación ductular con exocitosis de linfocitos al espacio ductal, infiltrado inflamatorio mixto. Puentes fibrosos porto portales. Hepatitis de interfase focal. Balonización de hepatocitos con colestasis intra sinusoidal e intra hepatocitaria. Hallazgos morfológicos compatibles con Colangiopatía asociada a cuidados críticos.
Actualmente persiste con colestasis, sin empeoramiento del daño ductal, con desmejoría de su enfermedad de base.
La SSC-CIP debe ser parte del algoritmo diagnóstico de las colestasis en pacientes en UTI, especialmente cuando la colestasis persiste superado el evento crítico.
Su diagnóstico y tratamiento puede resultar un verdadero desafío. Se cree que en pediatría es una entidad subdiagnosticada. No se conocen con claridad los factores pronósticos que marcarán la evolución de cada paciente. Se necesita reunir mayor evidencia pediátrica
La bibliografía sobre colopatía hipertensiva portal (CHP) es limitada. Se han propuesto diversos factores predictores para su desarrollo, entre ellos la presencia de gastropatía hipertensiva portal (GHP) y un número elevado de sesiones de tratamiento endoscópico por várices esofágicas. La CHP suele manifestarse clínicamente con hematoquecia o rectorragia. Aunque se recomienda la vigilancia endoscópica de la CHP en pacientes cirróticos con hipertensión portal, no existe un consenso universal respecto a su pesquisa sistemática.
Describir un caso clínico de una niña de 13 años con atresia de vías biliares corregida (AVB) e hígado nativo con colopatía hipertensiva.
Niña de 13 años de edad con antecedente de AVB corregida a los 83 días de vida mediante porto-entero-anastomosis de Kasai. La biopsia hepática informó cirrosis biliar secundaria.
Durante su evolución clínica presentó un único episodio de colangitis. Al año de vida sufrió su primer episodio de hemorragia digestiva alta (HDA). En la endoscopia digestiva alta se documentaron várices esofágicas de gran tamaño y gastropatía hipertensiva leve. Se realizó tratamiento local mediante escleroterapia con inyección de polidocanol.
A los 7 años presentó recurrencia de la HDA, por lo que inició profilaxis secundaria mediante ligadura endoscópica de várices esofágicas. La erradicación variceal se logró tras un total de siete sesiones.
Luego de un período sin seguimiento médico, fue reevaluada a los 13 años. Presentaba enfermedad hepática crónica avanzada compensada e hiperesplenismo severo (recuento plaquetario aproximado de 20 × 10³/mm³). Elastografía hepática: CAP 126 dB/m y rigidez hepática de 22 kPa. Puntaje MELD: 13. El Doppler hepático no evidenció circulación colateral portosistémica ni ascitis.
Se inició un nuevo plan de erradicación de várices esofágicas con ligadura con bandas. Diez días después presentó hematoquecia. Se instauró tratamiento con octreótide endovenoso y profilaxis antibiótica,, logrando control del sangrado. Videocolonoscopia: en ciego un pólipo sésil menor de 1 cm. En colon transverso, descendente y rectosigma se identificaron múltiples lesiones eritematosas, redondeadas y elevadas, algunas de mayor tamaño con umbilicación central y disrupción superficial cubierta por fibrina. El estudio histopatológico mostró capilares mucosos dilatados e infiltrado inflamatorio linfocitario en la submucosa. Se descartó colitis infecciosa. Se concluyó que los hallazgos eran compatibles con colopatía hipertensiva portal, patrón tipo “colitis”.
Tras cinco días de tratamiento, se suspendió el octreótide, reapareciendo la hematoquecia. Dado que la paciente residía a más de 500 km del centro asistencial y presentaba escasa adherencia al seguimiento, se planificó profilaxis secundaria de la CHP mediante octreótide intramuscular de acción prolongada versus betabloqueantes. Sin embargo, la familia no aceptó la propuesta terapéutica y solicitó el alta voluntaria, retirándose sin medicación. Posteriormente, tras su relocalización, se indicó derivación a centro de trasplante hepático para tratamiento definitivo.
Los pacientes con AVB sometidos a procedimiento de Kasai pueden presentar una supervivencia prolongada con hígado nativo. Sin embargo, la cirrosis continúa siendo una enfermedad progresiva y las complicaciones de la hipertensión portal pueden manifestarse desde edades tempranas.
Consideramos que la presencia precoz de gastropatía hipertensiva portal y el elevado número de sesiones de tratamiento endoscópico de las várices esofágicas podrían haber contribuido al desarrollo de la colopatía hipertensiva portal en esta paciente.
Actualmente, los datos provenientes de estudios pediátricos sobre CHP son escasos y no permiten establecer conclusiones definitivas.
Si bien existen estrategias claras para profilaxis secundaria endoscópica y farmacológica de varices esófago-gástricas, no existen recomendaciones claras respecto al tamizaje y profilaxis secundaria del sangrado asociado a CHP. En este caso, planteamos la hipótesis de que la administración prolongada de octreótide podría constituir una alternativa terapéutica puente hasta la realización de una derivación portosistémica o un trasplante hepático. Lamentablemente, no fue posible evaluar dicha estrategia.
La enfermedad hepática autoinmune (EHA) de inicio pediátrico es una condición crónica cuyo diagnóstico puede modificarse sustancialmente en la adultez, con implicancias terapéuticas directas. El período de transición desde la atención pediátrica a la de adultos concentra riesgos de recaída, pérdida de seguimiento y progresión de la enfermedad. En Argentina los datos sobre esta población son escasos.
El objetivo de este estudio fue describir la evolución clínica, bioquímica y y cambios en la expresión fenotipica en pacientes con EHA de inicio pediátrico durante y después de la transición a la atención adulta en un centro universitario de alta complejidad con programa estructurado de transición con atención conjunta.
Estudio observacional descriptivo de cohorte retrospectiva, en un centro de alta complejidad de atención pediátrica y de adultos. Se incluyeron pacientes con diagnóstico de hepatitis autoinmune (HAI) tipo 1 o tipo 2, colangitis esclerosante primaria (CEP) o colangitis autoinmune establecido antes de los 18 años, que realizaron transición a hepatologia de adultos desde enero 1985 hasta abril de 2026. Se registraron variables demográficas, clínicas, de laboratorio, estudios por imágenes y tratamiento.
De un total de 59 pacientes identificados se excluyeron 36 (24 por no haber completado aún la transición a la atención de adultos al momento del cierre del estudio, 7 por pérdida de seguimiento durante la etapa pediátrica y 5 por falta de datos disponibles).
La cohorte final incluyó 23 pacientes. 52% (12/23) sexo masculino, edad al diagnóstico 14 años (RIC 10.3 - 15.4). El 61.9% (12/23) presentó enfermedad inflamatoria intestinal asociada (100% colitis ulcerosa); de los cuales en 5/12 precedió el compromiso intestinal a la enfermedad hepática. El 34.8% (8/23) requirió trasplante hepático, la mayoría durante la etapa pediátrica (87.5%), con una tasa de rechazo del injerto del 66.7% (4/8).
En la adultez, el 21.7% (5/23) de los casos, su compromiso hepático fue reclasificado, tres de ellos alcanzando remisión completa y alta del seguimiento hepatológico; un paciente reclasificó a una colangitis autoinmune y el único paciente reclasificado que requirió trasplante presentó progresión de HAI a CEP con evolución a una cirrosis. El 87.0% realizó transición en un programa estructurado de atención conjunta pediatría y adultos, con 20 años (RIC 18.5–21.5) y tiempo desde el diagnóstico de 8 años (RIC 4.0–9.5). La pérdida de seguimiento fue del 8.7% (2/23) posterior a la transición.
Esta serie, una de las primeras en describir la transición en EHA pediátrica en Argentina , evidencia que la reclasificación diagnóstica en la adultez no es un evento uniforme: puede representar tanto progresión hacia mayor complejidad como resolución completa de la enfermedad, con trayectorias clínicas radicalmente distintas. La elevada carga de EII asociada y la alta tasa de trasplante reflejan la severidad de esta cohorte. Estos hallazgos subrayan la necesidad de programas de transición estructurados con reevaluación diagnóstica sistemática en la adultez, y constituyen una referencia para el desarrollo de estudios multicéntricos en la región.
La hepatitis autoinmune es una enfermedad inflamatoria crónica del hígado producida por una respuesta inmunitaria anormal contra los hepatocitos en personas con predisposición genética. Afecta principalmente a mujeres en edad pediátrica (entre 6 y 11 años). Su evolución es progresiva y, sin tratamiento oportuno, puede conducir a cirrosis e insuficiencia hepática terminal. Aunque el tratamiento convencional continúa siendo la base del manejo de la hepatitis autoinmune, actualmente se están evaluando terapias innovadoras como Timoglobulina, especialmente en casos refractarios o de difícil control. El estudio TRIUMPH (Tratamiento para la Patofisiología Mediada por la Inmunología) es un ensayo clínico multicéntrico, aleatorizado y controlado con tres grupos de tratamiento inmunosupresor para niños con insuficiencia hepática aguda. El estudio determinará si la supresión de las respuestas inflamatorias mediante corticosteroides o globulina antitimocítica equina mejora la supervivencia de los niños con esta enfermedad rara y potencialmente mortal.
Presentar el caso clínico de un paciente previamente sano con debut de hepatitis aguda autoinmune y signos de falla aguda hepática. Se discuten los desafíos diagnósticos y terapéuticos en un centro de salud de mediana complejidad y la falta de una unidad de trasplante hepático, destacando la importancia del reconocimiento precoz y la derivación oportuna a centros especializados.
Paciente de 4 años de edad, previamente sano con vacunación completa consulta por cuadro clínico de 48 horas de evolución caracterizado por ictericia generalizada que asocia dolor abdominal y un episodio emético de contenido gástrico. Se solicita laboratorio en el cual se evidencia aumento de enzimas hepáticas y colestasis (BT 8.11 BD 7.47 BI 0.64 GPT 2797 GOT 2757 FAL 625) sin evidencia de falla hepática. Ante hepatitis aguda en estudio se decide su internación para seguimiento clínico y tratamiento. Se realizó interconsulta con gastroenterología, se plantearon diagnósticos diferenciales tales como causa infecciosa, serologías virales, virológico en secreciones nasofaríngeas, virológico en materia fecal, entre otros). Causa toxicológica, familia niega acceso a fármacos en el hogar, se descarta intoxicación folclórica. Causa autoinmune. Se solicitó ecografía abdominal, informa leve hepatomegalia con marcado aumento de la ecogenicidad periportal periportal y perivascular (edema). Se tomaron muestras para hemocultivos por 2 y se indicó tratamiento con Piperacilina Tazobactam. Requirió tratamiento con vitamina K intramuscular (10 mg/dosis) dieta hepatoprotectora e hipograsa. Permaneció clínica y hemodinámicamente estable, sin signos de encefalopatía hepática, sin embargo, el coagulograma persistía alterado a pesar del tratamiento con Vitamina K asociado a hipoglucemia por lo que, ante riesgo de falla hepática aguda, se solicito derivación. Es aceptado en Hospital Garrahan donde repiten estudios complementarios, y realizan diagnóstico de Hepatitis secundaria a linfocitos T CD8 activada (Relación CD4/CD8 3/43 con DR de 95%, cargas virales negativas, autoanticuerpos ASMA + 1/160) inversión de linfocitos CD4/ CD8 y se decide infusión de timoglobulina 1.5 mg/kg por 7 días previo medicación con corticoterapia a altas dosis, difenhidramina, dipirona y loratadina, el cual tolero sin complicaciones. Posteriormente se realizó biopsia hepática con pendiente resultado. Exámenes complementarios: HMCx2 negativos, secreciones nasofaríngeas positivo para Rhinovrus. Anticuerpos ASMA positivos y LKM negativo.
La falla hepática aguda constituye una emergencia médica cuya evolución clínica es sumamente rápida, compleja e impredecible. En centros de salud que no disponen de unidades de trasplante hepático, el principal desafío es detectar de forma temprana cualquier signo de encefalopatía hepática o progresión a una falla fulminante. El inicio inmediato del tratamiento general de sostén es fundamental para estabilizar al paciente en la internación, destacando que la derivación temprana mejora el pronóstico del paciente.
La hepatitis autoinmune (HAI) es una enfermedad inflamatoria crónica del hígado que se acompaña de hipergammaglobulinemia G y de autoanticuerpos circulantes. De acuerdo con el perfil serológico, se reconocen dos: la de tipo 1, con presencia de anticuerpos antimúsculo liso (AML) y/o antinucleares (ANA) y la de tipo 2, con anticuerpos antimicrosomales de hígado y riñón de tipo 1 (anti-LKM-1) y/o anticitosol hepático de tipo 1 (anti-LC-1). Un 5% de los pacientes son seronegativos. La presentación clínica es variable y su patrón histológico más característico es la hepatitis de interfase. La enfermedad es progresiva y puede evolucionar hacia cirrosis e insuficiencia hepática crónica.
Desde el punto de vista inmunológico, es mediada por linfocitos T (LT), cuya activación frente a autoantígenos hepáticos desencadena una respuesta inflamatoria y daño hepatocelular. Los linfocitos B (LB) desempeñan un papel clave en la perpetuación de esta respuesta, no solo por la producción de autoanticuerpos, sino también por su capacidad para presentar antígenos y proporcionar señales coestimuladoras que favorecen la activación y supervivencia de LT autorreactivos.
El tratamiento estándar se basa en corticoterapia asociada generalmente a azatioprina. En pacientes intolerantes o con escasa respuesta podría requerirse una segunda línea como mofetil micofenolato, tacrolimus, ciclosporina A o 6-mercaptopurina. En pacientes con enfermedad refractaria o recaídas recurrentes puede considerarse una tercera línea de tratamiento alternativo como el rituximab, anticuerpo monoclonal anti-CD20 que induce la depleción de LB e irrumpe con los mecanismos que sostienen la activación de los LT autorreactivos. A pesar de los resultados favorables en cuanto a seguridad y eficacia en series publicadas, su uso no cuenta con recomendaciones formales en las guías clínicas, por lo que solo se considera como una terapia de rescate.
Describir la evolución de una adolescente con HAI tipo 1 refractaria a tratamientos de primera y segunda línea que presentó respuesta favorable a rituximab.
Paciente femenina de 11 años con diagnóstico en su centro de origen de hepatitis autoinmune tipo 1 en tratamiento con prednisona y azatioprina, consulta en nuestro efector en el año 2022 para segunda opinión.
Al ingreso se reevalúa presentando hiperbilirrubinemia, hipertransaminasemia marcada (TGO 1890UI/l; TGP 1301UI/l), prolongación del TP (17.8seg Tasa 63%), anticuerpos antimúsculo liso (AML) positivos 1/320 e hipergammaglobulinemia G (2382mg). Endoscopia digestiva sin evidencia de hipertensión portal clínica y biopsia hepática con hepatitis de interfase, confirmando diagnóstico de HAI tipo 1.
Ante la ausencia de respuesta bioquímica tras seis meses de tratamiento efectivo fue considerada no respondedora al esquema inicial y se decide agregar tacrolimus como fármaco de segunda línea, suspendiendo azatioprima.
Durante los años 2023-2025, encontrándose bajo tratamiento con corticoides a dosis optimizadas y tacrolimus (con monitoreo de droga dentro de parámetros terapéuticos), presenta múltiples recaídas sin alcanzar remisión sostenida, en contexto de adherencia irregular a la terapéutica y los controles médicos.
Se evidencia progresión de enfermedad con evolución cirrótica, fibrosis hepática avanzada (APRI >1,5) y signos de hipertensión portal con colaterales esplenoportales y recanalización umbilical al doppler.
En 2025 debido a la imposibilidad de alcanzar la remisión con los tratamientos instaurados se decide un cambio de diana terapéutica con un enfoque alternativo con rituximab. Recibe cuatro infusiones endovenosas de 375 mg/m², administradas con intervalos de 14 a 21 días entre cada dosis.
Completado el esquema, se observa respuesta clínica y bioquímica satisfactoria con descenso progresivo de aminotransferasas, bilirrubina y de los niveles séricos de IgG hasta su normalización. Asimismo, se constató negativización de AML y FAN junto con la depleción de linfocitos B (0%) en sangre periférica sin evidenciarse efectos adversos asociados de la medicación.
A 15 meses de la última infusión, la paciente continúa manteniendo criterios de remisión.
La hepatitis autoinmune refractaria representa un desafío terapéutico en la población pediátrica. En nuestro caso, la utilización de rituximab como droga de rescate se asoció a una mejoría clínica y bioquímica luego del fracaso de las terapias de primera y segunda línea. Estos hallazgos respaldan el potencial papel de las terapias dirigidas contra linfocitos B en pacientes seleccionados con enfermedad refractaria, aunque se requieren estudios prospectivos aleatorizados para definir su eficacia y seguridad a largo plazo.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
|---|---|---|
| 11557 Intervenciones profesionales en el ámbito de la salud frente al abuso sexual de niñas, niños y adolescentes. Estudio cualitativo de profesionales de la salud de la Ciudad de Mar del Plata.2026 Otros |
PATRICIA ANDREA SORAGNI | |
| 11722 Relato de experiencia: Formación en habilidades de comunicación para médicos residentes en un hospital pediátrico de tercer nivel Otros |
PAULA GONZALEZ PANNIA | |
| 11874 Relatos de Experiencias: La organización colectiva como motor de la dignificación laboral pediátrica en San Juan Otros |
LENKA PAULA DUMANDZIC SANZ | |
| 11969 Relatos de Experiencias: Grupo de trabajo ejercicio profesional SAP Rio Cuarto: Unión de pediatras en pos de un Objetivo Común. Otros |
MONICA GIRAUDO | |
| 12036 Más allá de la notificación: consolidación de un subcomité interdisciplinario para el análisis de incidentes de seguridad en un hospital pediátrico Otros |
VALERIA GONZALEZ | |
| 12124 Cinco años de gestion :y defensa del ejercio profesional :un compromiso permanente con el presente y futuro de la especialidad Otros |
ELIANA MIRTA KANTOR |
Introducción
La pediatría constituye una especialidad fundamental dentro de los sistemas de salud por su impacto directo en el crecimiento, desarrollo y bienestar integral de niños, niñas y adolescentes.
Sin embargo, en los últimos años los profesionales pediatras han debido enfrentar desafíos crecientes relacionados con las condiciones de ejercicio profesional, la sobrecarga asistencial, la insuficiente valoración de determinadas prestaciones, las dificultades de contratación y la necesidad de garantizar la sustentabilidad futura de la especialidad. Frente a este escenario, hace aproximadamente cinco años se conformó el Grupo de Trabajo de Ejercicio Profesional de la Sociedad Argentina de Pediatría Filial San Francisco, integrado por pediatras pertenecientes a la Asociación Civil de Pediatría San Francisco.
Objetivos
• Generar un espacio permanente de análisis y discusión sobre las problemáticas vinculadas al ejercicio profesional de la pediatría.
• Promover acciones destinadas a mejorar las condiciones de trabajo de los pediatras.
• Fortalecer la representación institucional de los profesionales de la región.
• Acompañar las iniciativas impulsadas por la Sociedad Argentina de Pediatría relacionadas con la defensa y valorización de la especialidad.
• Favorecer el intercambio de experiencias y la construcción de propuestas orientadas al fortalecimiento del ejercicio profesional pediátrico.
Desarrollo
Desde su conformación, el grupo mantuvo reuniones periódicas y espacios de intercambio que permitieron identificar problemáticas comunes y construir estrategias de abordaje consensuadas.
La participación de profesionales provenientes de distintos ámbitos asistenciales enriqueció la discusión y permitió desarrollar una visión integral de la realidad sanitaria regional. Uno de los principales ejes de trabajo ha sido el análisis de la valorización de la práctica pediátrica y el acompañamiento de las iniciativas impulsadas por la Sociedad Argentina de Pediatría para promover la implementación del Nomenclador Pediátrico. Asimismo, se promovieron instancias de diálogo con financiadores de salud, instituciones prestadoras y otros actores del sistema sanitario.
Durante este proceso resultó especialmente valioso el acompañamiento de la Dra. Lenka Dumanzic y del Dr. Flamenco.
Resultados y Aportes Institucionales
Durante estos cinco años se logró consolidar un espacio estable de participación y representación profesional, visibilizar problemáticas vinculadas al ejercicio profesional pediátrico, promover el
conocimiento y la difusión del Nomenclador Pediátrico, generar instancias de diálogo con financiadores de salud y fortalecer la articulación con referentes nacionales de la Sociedad Argentina de Pediatría.
Conclusiones
La experiencia desarrollada por el Grupo de Trabajo de Ejercicio Profesional de la Sociedad Argentina de Pediatría Filial San Francisco demuestra la importancia de generar espacios institucionales de participación y construcción colectiva para abordar los desafíos actuales de la pediatría. El reconocimiento integral de la labor de los pediatras y la implementación progresiva del Nomenclador Pediátrico continúan siendo objetivos prioritarios.
El abuso sexual contra niñas, niños y adolescentes (NNyA) es una de las peores formas de violencia contra la niñez y adolescencia. Se concreta como una práctica sexual aplicada por una o varias personas, adultas/os o no, que se valen de la asimetría de poder para su imposición y produce efectos devastadores en la vida de las/os NNyA, tanto en lo físico como en lo psíquico y social.
El objetivo del trabajo fue analizar las intervenciones que declaran realizar las/os profesionales de la salud del sistema sanitario público y privado de la ciudad de Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires, frente a esta problemática, entre 2015 y 2023.
La metodología correspondió a un estudio descriptivo interpretativo y se utilizó un abordaje cualitativo. Por medio de entrevistas en profundidad se recolectaron datos sobre las intervenciones que declaran realizar 15 profesionales de la salud del sistema sanitario público y privado y los significados que adjudican a dichas intervenciones.
Los resultados obtenidos dan cuenta de que las intervenciones de las/os profesionales de la salud están influidas por las condiciones institucionales en las que desarrollan las intervenciones y los recursos que estas posean para llevarlas a cabo. Estos factores (institucionales y organizacionales) inciden en la calidad del proceso de cuidados (progresivos e integrales de atención en salud) y en la capacidad de gestar (o no) el trabajo en red con otras instituciones. Otro factor importante son las características propias de las/os profesionales, sus condicionantes subjetivas y emocionales, sus conocimientos y capacidad de establecer vínculo profesional con las/os sujetos de cuidado, tanto como los recursos personales para establecer estrategias de abordaje y contención. A su vez, entre los principales hallazgos se destaca el bajo nivel del conocimiento sobre el marco legal y los procedimientos de intervención, lo cual incluye a los Protocolos y Guías (provinciales y nacionales); los escasos espacios de capacitación referidos a la temática, que a la vez son poco difundidos y no obligatorios; la angustia y el miedo que refieren sentir en el desarrollo de sus prácticas, tanto como la falta de evaluación periódica para trabajar sobre los resultados y sobre la aplicación en el terreno de las prácticas profesionales.
Todos estos elementos juegan en contra del papel de interdicción que la institución de salud y sus profesionales representan frente a situaciones de arrasamiento subjetivo como lo es el abuso sexual contra las infancias. Los resultados muestran que la intervención profesional necesita ser estudiada, atendida y fortalecida para mejorarla en los aspectos que atañen a este problema. Como aspecto relevante, se destaca la necesidad de implementar un enfoque de trabajo multidisciplinario e interinstitucional, fomentar la coordinación entre los equipos profesionales intervinientes y promover la capacitación permanente con perspectiva de género frente a problemáticas como la estudiada.
Los incidentes relacionados con la atención sanitaria constituyen una de las principales causas de daño prevenible en los pacientes y representan un desafío prioritario para los sistemas de salud. La notificación y el análisis sistemático de estos eventos son herramientas esenciales para fortalecer la cultura de seguridad, identificar oportunidades de mejora y promover la implementación de prácticas más seguras. En 2024, el Hospital Pediátrico San Luis implementó un sistema voluntario, anónimo y no punitivo de notificación de incidentes relacionados con medicamentos. Como evolución de esta estrategia, en septiembre de 2025 se conformó el primer Subcomité Interdisciplinario de Seguridad del Paciente, con el propósito de ampliar el alcance de la vigilancia a diferentes categorías de incidentes (medicación, procedimientos, equipamiento), analizar los eventos reportados, identificar factores contribuyentes y promover acciones de mejora orientadas al fortalecimiento de la seguridad del paciente a nivel institucional.
Analizar las características de los incidentes de seguridad reportados durante el primer período de funcionamiento del Subcomité Interdisciplinario de Seguridad del Paciente, identificando patrones epidemiológicos, factores contribuyentes y áreas prioritarias de mejora.
Se realizó un estudio observacional, descriptivo y retrospectivo en un hospital pediátrico de alta complejidad. Se analizaron 130 incidentes reportados entre septiembre de 2025 y mayo de 2026 mediante un formulario digital anónimo y no punitivo, accesible a través de código QR. Los eventos fueron clasificados según la Clasificación Internacional para la Seguridad del Paciente (CISP) de la OMS y la escala del Consejo Nacional Coordinador para la Notificación y Prevención de Errores de Medicación (NCC MERP). Se evaluaron los factores contribuyentes relacionados con el profesional, la organización, el entorno o el paciente, y la evitabilidad mediante consenso interdisciplinario. Se aplicó estadística descriptiva y análisis bivariado mediante el test exacto de Fisher.
Se analizaron 130 incidentes de seguridad. Los eventos relacionados con medicación constituyeron la categoría más frecuente (65,4%), seguidos por procesos clínicos o procedimientos (12,3%), documentación (8,5%) y nutrición (6,2%). Los sectores con mayor número de notificaciones fueron Internación Pediátrica (48,5%) y Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica (23,1%), concentrando conjuntamente el 71,6% de los reportes. El 75,4% de los incidentes alcanzó al paciente. La gravedad se concentró en las categorías B (25,4%), C (27,7%) y D (32,3%) de la clasificación NCC MERP, mientras que el 6,9% correspondió a categoría E. No se registraron eventos en categorías F a I. La mayoría de los incidentes fueron considerados evitables (99,2%). Los factores contribuyentes se asociaron principalmente a factores del profesional (73,1%), seguidos por factores organizacionales (24,6%). El farmacéutico fue el principal detector de incidentes (42,3%), seguido por médicos (26,9%) y enfermeros (19,2%). El análisis bivariado mostró que los eventos relacionados con medicación tuvieron mayor probabilidad de ser interceptados antes de alcanzar al paciente en comparación con otras categorías de incidentes (32,5% vs. 6,7%; OR=6,75; p=0,0009). Asimismo, presentaron menor probabilidad de asociarse a daño (categoría E) respecto de otras naturalezas de eventos (2,4% vs. 15,6%; OR=0,13; p=0,0082).
La experiencia del Subcomité Interdisciplinario favoreció el análisis sistemático de los incidentes y el aprendizaje organizacional. La mayoría de los incidentes identificados fueron potencialmente prevenibles y estuvieron asociados a oportunidades de mejora en comunicación, coordinación y cumplimiento de prácticas seguras. Los eventos relacionados con medicación constituyeron la categoría más frecuente; sin embargo, presentaron una mayor probabilidad de ser interceptados antes de alcanzar al paciente y una menor asociación con daño, lo que destaca el valor de las barreras de seguridad existentes. Por otro lado, los incidentes vinculados a factores organizacionales emergieron como un área prioritaria para el diseño de intervenciones orientadas al fortalecimiento de los procesos asistenciales. Estos hallazgos aportan información relevante para orientar estrategias focalizadas de mejora y fortalecer una cultura institucional basada en el aprendizaje continuo y la prevención del daño en pacientes pediátricos.
La entrevista clínica y la relación interprofesional dependen de una competencia transversal y fundamental: la comunicación efectiva. En el ámbito pediátrico, adquiere una complejidad particular al involucrar la tríada médico-paciente-familia. Existe la concepción errónea de que la capacidad de comunicar se adquiere con los años de práctica; sin embargo, la experiencia clínica acumulada no garantiza por sí misma el desarrollo de las habilidades comunicacionales, la comunicación es una competencia que se aprende y se entrena. Por ello, precisa una enseñanza formal, sistemática y evaluable durante el proceso formativo, dado que impacta de forma directa en la adherencia terapéutica, la disminución del error médico, la seguridad del paciente y la calidad de atención.
Objetivos
Desarrollar estrategias para incorporar principios y habilidades de comunicación asertiva, empatía y escucha activa en la práctica diaria del equipo de salud.
Facilitar herramientas prácticas para escenarios complejos, tales como la entrega de malas noticias y la transmisión honesta de errores médicos.
Optimizar la comunicación interprofesional mediante el uso de herramientas estructuradas (traspaso de pacientes/handoff y debriefing) para mitigar el riesgo sanitario en el ámbito hospitalario.
Diagnóstico de situación previa
Previo al inicio de la actividad formativa, se implementó una encuesta diagnóstica estructurada basada en la escala validada de autoeficacia en comunicación clínica SE-12. El análisis inicial de las respuestas evidenció una marcada heterogeneidad y un nivel de confianza global moderado-bajo (promedio general de 6,06/10). Se identificaron como barreras críticas y áreas de menor autoeficacia la negociación de planes de tratamiento mutuos con las familias (5,33/10) y el manejo eficiente del tiempo de consulta en la ronda hospitalaria (5,50/10), fundamentando la necesidad insoslayable de adquirir herramientas formales de comunicación.
Población
La experiencia estuvo destinada a médicos residentes de 3er año de pediatría que se desempeñaban en el Hospital General de Niños Pedro de Elizalde (HGNPE). El programa cuenta con dos ediciones consecutivas, alcanzando una convocatoria final de 27 inscritos en la cohorte actual.
Desarrollo de la experiencia
El programa se estructuró bajo una modalidad híbrida con una carga horaria total de 30 horas (22 horas teóricas, 6 horas prácticas y 2 horas asignadas a la evaluación final)
Componente Virtual Asincrónico: Clases expositivas grabadas dictadas por un equipo docente multidisciplinar (pediatras, especialistas en cuidados paliativos, cuidados intensivos y comunicador digital) disponibles en el Campus Virtual del Comité de Docencia e Investigación (CODEI) del HGNPE.
Componente Presencial Práctico: Encuentros semanales en el Centro de Simulación (SIM) Elizalde y aulas del CODEI. Se priorizaron metodologías de aprendizaje activo: dinámicas de juego de rol (role-playing), talleres basados en casos clínicos supervisados por expertos y debates en grupos pequeños utilizando disparadores audiovisuales.
Resultados
Se logró un alto nivel de adherencia a la plataforma virtual y una asistencia sostenida a los talleres del SIM. La utilización de metodologías basadas en la simulación permitió a los participantes ensayar activamente destrezas procedimentales y perceptivas como el monitoreo cruzado, técnicas de negociación y la estructuración del debriefing posterior a las intervenciones. Asimismo, se promovió el análisis crítico de experiencias clínicas previas, permitiendo a los residentes identificar escenarios pasados que podrían haberse comunicado de manera más efectiva. Los datos del diagnóstico inicial sirvieron para poner énfasis en los talleres presenciales, priorizando el entrenamiento en las habilidades con menor confianza basal detectadas en la escala SE-12.
Evaluación de la experiencia y del impacto de la misma
De los participantes: El requisito de aprobación implicó un 80% de asistencia a los talleres y la entrega de un ensayo individual basado en la metacognición. A través de este instrumento, los alumnos analizaron de manera reflexiva sus propias consultas reales (evaluando conductas verbales y no verbales) y diseñaron un plan de desarrollo profesional individualizado.
De la experiencia y el impacto: Se realizó una encuesta de satisfacción donde los participantes refirieron que el curso cumplió o superó sus expectativas de aprendizaje. En este marco, el abordaje de malas noticias y el entrenamiento práctico en escenarios de alta complejidad en el centro de simulación resultaron ser el tema y el recurso pedagógico mejor puntuados por los alumnos. La recolección de datos demostró que el formato híbrido con un anclaje en simulación clínica es una estrategia pedagógica factible, reproducible y eficaz para transformar conductas comunicacionales arraigadas en el entorno hospitalario pediátrico, promoviendo una cultura institucional enfocada en la seguridad del paciente.
Relato de Experiencia: Grupo de trabajo ejercicio profesional SAP Rio Cuarto: Unión de pediatras en pos de un Objetivo Común.
Introducción
La Sociedad Argentina de Pediatría de Río Cuarto (SAPRC) fue fundada en 1973 por destacados pediatras de nuestra región y cuenta con personería jurídica desde el año 2012.
En 2020, en el contexto de la pandemia por COVID-19 se creó un grupo de WhatsApp que actualmente reúne al 85% de los socios, fortaleciendo los vínculos institucionales y favoreciendo una comunicación fluida y permanente entre la filial y sus asociados.
Durante 2023 a pediatría fue declarada especialidad crítica debido al creciente número de vacantes sin cubrir en las residencias pediátricas. Paralelamente, los honorarios profesionales se encontraban muy por debajo de los valores sugeridos por el Consejo de médicos, y los plazos de pago superaban, en muchos casos los tres meses. Este escenario genero un marcado descontento entre los profesionales.
Ante esta realidad y tras corroborar que nuestro estatuto lo permitía, en Agosto de 2023 se constituyó el Grupo de trabajo de Ejercicio Profesional de la SAPRC, con el propósito de analizar la problemática laboral de los pediatras y desarrollar estrategias colectivas orientadas a la defensa y dignificación del ejercicio profesional.
Objetivos
*Establecer canales de comunicación activa entre pediatras de distintas instituciones y localidades de la región
*Fortalecer el ejercicio profesional de la pediatría en los ámbitos privados y público
*Lograr una participación activa dentro del Colegio Médico Rio Cuarto (entidad responsable de la regulación y negociación de aranceles con obras sociales y empresas de medicina prepaga)
*Unificar el Valor de la Consulta Ética Pediátrica mínima en la ciudad y la región.
*Difundir y profundizar el Conocimiento del Nomenclador Pediátrico de SAP promoviendo su futura implementación.
Población destinataria: Médicos/as pediatras así como profesionales que ejercen la Pediatría y son socios de la Sociedad Argentina de Pediatría Río Cuarto Asociación civil.
Desarrollo de la experiencia: el trabajo colectivo permitió consensuar no solo un valor mínimo para la consulta Ética pediátrica, sino también pautas de convivencia, respeto y colaboración entre colegas.
Entre los principales logros alcanzados se destacan:
*La conformación de un grupo de trabajo representativo integrado por al menos un referente de cada institución de salud de la ciudad además de profesionales de poli consultorios interesados en la temática.
*La participación en Conarpe 2023 donde se estableció contacto con integrantes de la subcomisión de Ejercicio Profesional de la Sociedad Argentina de Pediatría casa matriz. Este vínculo posibilitó que, desde 2024, un representante de la SAPRC participe activamente en las reuniones nacionales de dicha Subcomisión.
*La realización de reuniones periódicas con auditores de Colegio médico Río Cuarto logrando avances significativos en las negociaciones arancelarias entre ellos:
-Reconocimiento diferencial de la consulta pediátrica respecto de otras especialidades
-Incrementos sustanciales en los valores de consulta y de diversas prácticas específicas como recepción RN, romming; mediante códigos propios e independientes de las prácticas obstétricas, que anteriormente se encontraban incluidas dentro de un módulo único sin discriminación).
-Implementación consensuada de copagos
- Reducción de los plazos de cobro de honorarios.
-Elaboración de estadísticas locales sobre vacantes en residencias pediátricas, aportando información objetiva para visibilizar la situación local de la especialidad.
Conclusiones
La experiencia del Grupo de Ejercicio Profesional de la SAPRC demuestra que la organización colectiva, la colaboración activa y el trabajo sostenido constituyen herramientas fundamentales para avanzar en la dignificación y el reconocimiento de la profesión pediátrica.
El intercambio permanente entre colegas, el conocimiento de la realidad local y nacional, y la construcción de consensos nos han permitido generar avances concretos en defensa de los derechos laborales de los pediatras.
El acuerdo alcanzado respecto del valor de Consulta ética pediátrica mínima represento un primer paso fundamental. Los próximos desafíos incluyen recuperar una participación activa dentro de los espacios de negociación del Colegio médico Rio Cuarto y promover la incorporación efectiva del nomenclador pediátrico como herramienta para jerarquizar y fortalecer la práctica profesional.
Relatos de Experiencias: La organización colectiva como motor de la dignificación laboral pediátrica en San Juan
Introducción
La Sociedad de Pediatría de San Juan (SPSJ) cuenta con personería jurídica desde el año 2018. En 2019, en el marco de la organización de las Jornadas Regionales de la Región Centro-Cuyo, la comisión directiva estableció contacto con la Subcomisión de Ejercicio Profesional (EP) de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) casa Matriz, invitado como disertante al Dr. Edgardo Flamenco. Este hito marcó el inicio de la participación activa en las reuniones nacionales de dicha subcomisión, posteriormente Comité Nacional de EP. En el ámbito provincial, este impulso consolidó la creación del Grupo de EP local.
Objetivos
Unificar el valor de la consulta pediátrica en la provincia.
Participar en las negociaciones arancelarias ante las distintas organizaciones de facturación.
Fortalecer el EP de la pediatría.
Implementar de manera efectiva el Nomenclador Pediátrico orientado a la especialidad.
Población destinataria: Médicos/as pediatras socios de la SPSJ.
Desarrollo de la experiencia: El camino del Grupo de EP estuvo atravesado por la respuesta colectiva ante situaciones críticas y la construcción de institucionalidad:
Defensa ante la violencia laboral (2019): Ante la agresión física sufrida por una médica en una guardia pediátrica, la SPSJ organizó una marcha bajo el lema del repudio a la violencia y en defensa del "cuidado de quienes cuidan".
Pandemia (2020-2021): Participó en mesas de trabajo con diversas asociaciones científicas de San Juan, publicando una solicitada en conjunto titulada "Héroes devaluados". El trabajo conjunto con otras asociaciones evidenció que, si bien la pediatría representaba una fuerza numérica mayoritaria frente a otras especialidades, carecía de la organización necesaria para hacer valer sus derechos. Asimismo, se brindó acompañamiento presencial a los colegas que sufrieron atropellos laborales en el contexto de la pandemia.
Implementación del Valor Mínimo Ético (VME): Se logró una fuerte presencia y consenso en la aplicación del VME, demostrando la unidad del colectivo pediátrico. Esto permitió dignificar el trabajo y avanzar en su aceptación por parte de obras sociales y entidades intermedias, manteniendo reuniones permanentes para la mejora continua y el ajuste de los valores de consulta.
El VME se consolidó como la unidad de medida de referencia para el pago de honorarios profesionales en actividades académicas, disertaciones en congresos y capacitaciones vinculadas al ejercicio de la profesión.
Resolución de conflictos institucionales: La SPSJ intervino de forma técnico-legal y personal en conflictos entre la gestión del Colegio Médico y los pediatras de dicha institución. Esta mediación permitió alcanzar un acuerdo histórico en la provincia, logrando el reconocimiento y cancelación de la deuda que la entidad mantenía con los profesionales, además de fortalecer los puntos de encuentro entre las partes.
Mejora de convenios y guardias: Se intervino en la negociación para optimizar los convenios con obras sociales, mejorar las condiciones laborales y actualizar el pago de honorarios de guardias pediátricas a través de la renegociación de contratos y la implementación de copagos.
Desafíos actuales y horizonte prestacional: El mayor desafío radica en la creación de la entidad de facturación propia de la SPSJ, lo que permitirá negociar convenios directos, acortar los plazos de cobro e incorporar definitivamente el Nomenclador Pediátrico para diferenciar y jerarquizar las modalidades de consulta. Para ello, se iniciaron asesorías con entidades médicas, contables y legales. Con la firme determinación de que sean los propios pediatras quienes lideren las negociaciones..
La SPSJ fue pionera a nivel nacional al constituir la defensa del EP dentro de la estructura de la misma asociación civil. Esta integración técnico-institucional evita costos administrativos adicionales para los socios, ya que centraliza la gestión en una sola organización, cumpliendo con lo establecido en el Art. 2 de nuestro estatuto.
Conclusiones
La experiencia del Grupo de EP de la SPSJ demuestra que la organización colectiva y el respaldo institucional son herramientas indispensables para transformar la realidad laboral del pediatra. El impacto de las acciones implementadas se evidencia en la cohesión del padrón de socios, la validación del VME ante los financiadores y la capacidad de arbitraje en conflictos institucionales complejos.
Resulta indispensable continuar fortaleciendo el Grupo de EP a nivel provincial. Avanzando hacia la autonomía en la facturación y la implementación efectiva del Nomenclador Pediátrico constituirá un hito clave; esto no solo permitirá optimizar los ingresos y acortar los tiempos de cobro, sino que consolidará la soberanía del colectivo médico en la gestión y defensa de sus derechos laborales.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
|---|---|---|
| 11590 ATRESIA DE VÍAS BILIARES, A PROPÓSITO DE 4 CASOS. Hepatología |
MACARENA LUJAN GAITA | |
| 11815 “Pancreatitis aguda grave inducida por Tacrolimus: reporte y revisión de la literatura” Hepatología |
MARÍA AGUSTINA PRECHI | |
| 12180 ROL DE LA GENÉTICA EN EL ESTUDIO DE COLESTASIS NEONATAL IDIOPÁTICA: Mutación del gen CLDN1. A propósito de un caso. Hepatología |
DARIO LEANDRO PEDROZO | |
| 12220 Atresia de vías biliares: Evaluación del estado nutricional y manejo pretrasplante en pediatría en un hospital de alta complejidad Hepatología |
LAURA LEVY | |
| 12277 Hipertension portal izquierda: una causa infrecuente de hemorragia digestiva variceal en pediatria Hepatología |
MARIA MAGDALENA PEPE | |
| 12279 Enfermedad de Wilson y Enfermedad de Crohn: ¿asociación o predisposición? Hepatología |
MARIA MAGDALENA PEPE | |
| 12294 Enfermedad de Wilson en la edad pediátrica: análisis de una cohorte de 38 pacientes Hepatología |
MARIA MAGDALENA PEPE |
La Atresia de vías biliares (AVB) es una patología obstructiva que altera el flujo biliar, causando colestasis, siendo la causa más frecuente de ictericia obstructiva en los primeros tres meses de vida, y del 40% al 50% de todos los trasplantes hepáticos. Presenta una incidencia entre 1 en 6000/18.000 RN vivos. Es el resultado de un proceso inflamatorio fibro-esclerosante y obstructivo que afecta los conductos biliares.
La etiología de la AVB se desconoce, se ha relacionado con varios mecanismos que actuarían en el período perinatal clasificandolo en variedades aisladas sindrómicas y no sindrómicas (Davenport et al)
Síndrome de malformación esplénica por atresia biliar (BASM)
Atresia biliar quística
Atresia biliar positiva para CMV
Atresia biliar aislada
Se sospecha ante patrón bioquímico de colestasis y ecografía abdominal con ausencia de vesícula biliar.
El diagnóstico definitivo es con colangiografía intraoperatoria y posterior portoenteroanastomosis (PEH),denominada operación de Kasai. La eficacia de la corrección quirúrgica está relacionada con la precocidad de ésta, de modo que los mejores resultados se obtienen antes de los 45 días. El éxito depende de otros factores determinantes: una técnica quirúrgica correcta, mínima fibrosis, el grado de lesión hepática en el momento de la cirugía y la prevención de colangitis. Si no se restablece el flujo biliar y persiste la ictericia, el paciente evoluciona a fallo hepático, precisando el 90-100% un trasplante antes de los 10 años.
Exponer 4 casos de AVB, con kasai realizado en el Htal Sor María Ludovica de la Plata, con diferentes formas de presentación.
CASO 1
Paciente masculino RNT/PEG (39/2510) derivado a nuestro hospital a los 24 ddv para estudio de colestasis. En ecografía abdominal se objetiva vesícula biliar pequeña de 16 mm, y vía biliar no dilatada, continuando estudios para descartar otras causas de colestasis. Se realizó panel colestásico en muestra de saliva para descartar colestasis intrahepática familiar.
Se otorga egreso hospitalario a los 41 ddv continuando seguimiento, por consultorio de alto riesgo y hepatología.
En ecografía al mes, se visualiza en topografía de lóbulo hepático izquierdo un quiste, se corrobora dicha imagen con RMN donde se visualiza imágenes intraparenquimatosas hepáticas que podrían corresponder a biliomas asociados a atresia biliar, con signos de HTP. Ingresa a quirófano a los 4 meses de vida, se realiza colangiografía intraoperatoria que confirma el diagnóstico y se realiza KASAI.
Actualmente con regular evolución clínica, con signos de HTP e insuficiencia hepática.
CASO 2
Paciente femenina RNT/PEG (39/2150) derivada a nuestro hospital a los 3 ddv por sospecha de atresia intestinal.Ingresa a quirófano con diagnóstico postoperatorio de atresia duodenal (4ta porción)y situs inversus. Debido a presentar colestasis se solicita ecografía abdominal donde no se visualiza vesícula biliar. Se continúa con estudios de colestasis habituales, descartando causas infecciosas y genéticas. A los 49 ddv con sospecha de AVB se realiza colangiografía y posterior kasai. Egresa a los 66 ddv . Presentó mala evolución, con episodios de colangitis a repetición, internación prolongada, actualmente en plan de trasplante.
CASO 3
Paciente femenina RNPT/AEG (34/1850), 2da gemelar, quien permaneció internada durante 32 días en hospital donde nació.
A los 2 meses de vida( EC 24 dias), ingresa a nuestra institución por consultorio de alto riesgo, con ictericia y patrón bioquímico de colestasis, se solicita ecografía abdominal donde no se visualiza vesícula, vía biliar no dilatada.
Se realiza cirugía de Kasai a los 3 meses de vida , con buena evolución clínica. Estudio histopatológico evidenció hallazgos compatibles de atresia biliar extrahepática con hepatitis crónica secundaria.
CASO 4
Paciente masculino RNT/AEG (38/3600). Egreso hospitalario a las 48 hs. Reingresa a los 5 días de vida, por hiperbilirrubinemia a predominio indirecto. Requiere luminoterapia 48 hs. Presenta acolia asociado a coluria. Se realiza ecografía donde se observa vesícula biliar hipoplásica. Es derivado a nuestra institución. Se repite ecografía, que informa vesícula biliar pequeña, paredes irregulares, con presencia de microquistes a nivel del cuello.Vía biliar no dilatada.
Se realiza colangiografía a los 49 ddv confirmándose diagnóstico de AVB con posterior KASAI, actualmente en buena evolución.
Ninguno de los pacientes presentados llegó a tener un tratamiento quirúrgico antes de los 45 ddv, condicionando en muchos casos la fibrosis hepática y la evolución tórpida de los mismos.
Por lo que entendemos que ante un caso de colestasis se torna un desafío diagnóstico, poder encontrar la causa de forma temprana, teniendo muy presente la AVB.
La atresia de vías biliares (AVB) es la principal causa de ictericia obstructiva en los primeros tres meses de vida y es responsable del 40% al 50% de los trasplantes hepáticos pediátricos a nivel mundial. La desnutrición en el lactante con AVB es frecuente y se asocia con mayor morbimortalidad, siendo un factor de riesgo para el desarrollo de complicaciones antes y después del trasplante hepático. Su etiología multifactorial complejiza el abordaje nutricional, agravado por un incremento en los requerimientos calóricos-proteicos, que frecuentemente, resultan difíciles de alcanzar.
Caracterizar el estado nutricional y las estrategias de soporte nutricional pretrasplante hepático en niños con diagnóstico de atresia de vías biliares en un hospital pediátrico de alta complejidad entre enero del 2023 y febrero del 2026.
: Estudio observacional, descriptivo, transversal y retrospectivo. Mediante un muestreo no probabilístico consecutivo, se incluyeron todos los niños, niñas y adolescentes (NNyA) entre 0 y 16 años que recibieron un primer trasplante hepático en el Hospital de Pediatría “Prof. Dr. Juan P. Garrahan” durante enero del 2023 y febrero del 2026 por diagnóstico de AVB. Los datos fueron recabados a través de la revisión de historias clínicas digitalizadas y analizados con estadística descriptiva con Statistix 8.0.
La muestra quedó conformada por 56 NNyA con una media de edad de 1,79 años. Con respecto a los hallazgos clínicos al momento de la evaluación, el 60,71% (n=34) presentó ascitis, el 75% (n=42) hepatomegalia y el 50% (n=28) esplenomegalia.
Al evaluar el estado nutricional en el grupo de menores de 1 año (n=35), el 51,42% (n=18) presentó bajo peso para la edad, el 17,14% (n=6) riesgo de bajo peso y el 31,4% (n=11) peso normal para la edad. Cabe destacar que la totalidad de los pacientes clasificados con peso normal presentaba ascitis, hepatomegalia y/o esplenomegalia. Asimismo, en este mismo grupo, el 57,1% (n= 20) presentó longitud corporal baja para su edad.
En el grupo de mayores de 1 año (n=21), se observó que el 71,42% (n=15) presentaron un IMC/edad por fuera de los límites de normalidad, de los cuales el 80% (n=12) fue clasificado en las categorías de exceso ponderal (sobrepeso/obesidad). Ante este llamativo resultado, se realizó un análisis detallado de la composición antropométrica de este subgrupo, detectándose que el 58,33% (n=7) de los pacientes presentaba una talla baja severa (puntuación Z de Talla/Edad e inferior a -2 DE).
El 94,64% (n=53) contaba con seguimiento nutricional. El 91,07% (n=51) recibió soporte nutricional, siendo el 98,04% de los casos (n=50) soporte nutricional enteral (SNE). En nuestra estrategia, prevaleció el uso de fórmulas hidrolizadas y extensamente hidrolizadas con triglicéridos de cadena media (TCM) empleando la concentración como herramienta clave para la optimización del aporte calórico-proteico.
Dentro del grupo de menores de 1 año, un paciente (2,86%) recibió Nutrición Parenteral Total (NPT) de forma exclusiva. Los pacientes que recibieron SNE (n=34), el 50% (n=17) logró cubrir la totalidad de sus requerimientos calóricos basándose en las metas establecidas por las guías. Sólo 3 pacientes (8,82%) no alcanzaron el 80% de sus recomendaciones dietéticas diarias (RDA) para la edad, mientras que el resto de la cohorte enteral logró un aporte calórico de entre el 80% y el 120%.
Al analizar detalladamente al subgrupo de pacientes con antecedentes de cirugía de Kasai funcionante (n=7), se observó que 4 de ellos presentaban un IMC para la edad dentro de los límites de normalidad, mientras que los 3 restantes registraron un IMC elevado, distribuidos en sobrepeso (n=2) y obesidad (n=1).
La elevada prevalencia de alteraciones nutricionales en pacientes con AVB resalta la necesidad de una evaluación nutricional temprana y un monitoreo longitudinal por parte de un equipo multidisciplinario. El rol de los/as licenciados/as en nutrición resulta fundamental desde el inicio del abordaje clínico y no solo en el periodo pretrasplante inmediato, a fin de optimizar el abordaje nutricional, prevenir el deterioro progresivo y minimizar las complicaciones perioperatorias. Asimismo, nuestros hallazgos demuestran que el IMC/E no constituye un indicador fiable de forma aislada en niños mayores de un año con hepatopatías terminales. Al detenerse el crecimiento lineal, el IMC se altera enmascarando la desnutrición crónica bajo un falso diagnóstico de exceso de peso. Por lo tanto, se vuelve mandatorio correlacionar siempre el IMC con el indicador Talla/Edad y, fundamentalmente, incorporar parámetros que evalúen de manera directa la masa magra y grasa, tales como la circunferencia media del brazo y el pliegue tricipital.
La Enfermedad de Wilson (EW) es una condición genética autosómica-recesiva causada por mutaciones en el gen ATP7B que conduce a una acumulación de cobre en hígado y sistema nervioso central. En la edad pediátrica predominan las manifestaciones hepáticas, pudiendo cursar desde alteraciones bioquímicas asintomáticas hasta formas graves de hepatitis aguda, cirrosis e insuficiencia hepática.
Describir y analizar las características clínicas, perfil bioquímico, estrategias diagnósticas, opciones de tratamiento y evolución a largo plazo de una cohorte de pacientes con diagnóstico de EW atendidos en un centro de alta complejidad pediátrico.
Estudio descriptivo, retrospectivo. Se analizaron las siguientes variables: edad, sexo, formas de presentación, perfil de laboratorio, escala de gravedad, histología y terapéuticas instauradas.
Se analizaron los datos de 38 pacientes (52% mujeres) atendidos durante el período 10/1989-5/2026. La mediana de edad al diagnóstico fue de 13 años (r: 4-16). Las principales formas de presentación fueron: insuficiencia hepática (n:23, 60%), hipertransaminasemia crónica (n:8, 21%), diagnóstico por pesquisa familiar (n:4, 11%) y compromiso neurológico (n:3, 8%).
Dentro de los métodos diagnósticos, la ceruloplasmina media fue de 7 mg/dl (n:38), la cupruria basal media de 1465 mcg/24 hs (n:33), cupruria provocada con prueba de D-Penicilamina 3610 mcg/24 hs (n:27). Se detectó anemia hemolítica Coombs negativa en 5 pacientes (14%) y anillo de Kayser-Fleischer en 12 (31%). La cuantificación de cobre en tejido hepático realizada desde 2015 (n:6) tuvo una media de 698,25 mcg/g.
| BT mg/dl* | AST UI/L* | ALT UI/L* | TP (%)* | Albúmina* | |
| IH (n:23) | 11 | 230 | 188 | 26 | 2,5 |
| Sin IH (n: 11) | 0,4 | 64 | 141 | 85 | 4,1 |
| Pesquisa familiar (n: 4) | 0,9 | 62 | 126 | 100 | 4 |
*media. IH: insuficiencia hepática.
La anatomía patológica realizada en 24 pacientes (17 biopsias hepáticas, 7 muestras de explantes hepáticos) informó cirrosis hepática y esteatosis como los hallazgos más frecuentes.
Los pacientes fueron tratados con D-penicilamina (n: 35, 92%), acetato de zinc (n:2, 5%) y trientina (n: 4, 10%), 3 de estos últimos por efectos adversos de la D-penicilamina (mielotoxicidad, farmacodermia).
En el grupo de los 23 pacientes con insuficiencia hepática la media de la escala del Kings College fue de 11, de los cuales 10 pacientes recuperaron la función hepática (43%) y 13 (57%) tuvieron mala evolución (9 fueron trasplantados, 2 fallecieron y 2 permanecen en lista de espera de trasplante hepático).
Los 15 pacientes restantes sin insuficiencia hepática presentaron buena evolución.
La edad de presentación fue en la adolescencia.
La mayoría de los pacientes se presentaron con insuficiencia hepática.
El tratamiento farmacológico fue bien tolerado en todos los grupos, permitiendo la recuperación de la función hepática en un elevado porcentaje de pacientes.
La Enfermedad de Wilson (EW) es una rara condición genética autosómica-recesiva del metabolismo del cobre causado por mutaciones en el gen ATP7B. Aunque clásicamente afecta al hígado y sistema nervioso, un artículo reciente vincula la disfunción de ATP7B con la pérdida de la integridad de la barrera intestinal, el estrés oxidativo tisular y la predisposición a la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII). La asociación entre EW y Enfermedad de Crohn (EC) es un escenario infrecuente que plantea desafíos diagnósticos y terapéuticos.
Nuestro objetivo es presentar el caso de un paciente con enfermedad de Wilson asociado a enfermedad de Crohn.
Paciente masculino de 7 años, con antecedentes de hipotiroidismo e hipertransaminasemia fluctuante con valores duplicados o triplicados del valor normal desde los 4 años, que consultó por un cuadro de diarrea inflamatoria y dolor abdominal cólico de 5 meses de evolución. Clínicamente sin estigmas de cronicidad hepática, con buen progreso ponderal.
Dentro del plan de estudios por su parte hepática, se descartaron etiologías virales y déficit de alfa 1 antitripsina, como hallazgos positivos presentó IgG 1870 mg/dl, ASMA 1/40, FAN 1/640, ceruloplasmina de 4 mg/dl, cupruria de 24 horas de 94.5 mcg/24h y cupruria provocada con D-penicilamina de 733 mcg/24h.
La histología hepática mostró un cuadro hepatítico mixto portal con esteatosis (15-20%), Índice de Actividad Histológica 4/18 y fibrosis estadio 2-3/6 (Knodell-Ishak). Peso de cobre en tejido hepático 73 mcg/gr.
Ante estudios poco concluyentes, y debido a la alta sospecha de enfermedad de Wilson, se solicitó estudio molecular mediante secuenciación del gen ATP7B que confirmó dicho diagnóstico al detectar dos variantes patogénicas en estado heterocigota.
De la parte gastroenterológica se solicitó calprotectina fecal con valores mayores a 1800 mcg/g, descartando causas infecciosas. Endoscopia digestiva: compromiso duodenal y pancolitis moderada parcheada. Histología: compatible con Enfermedad de Crohn. Entero Resonancia normal. Cápsula endoscópica sin compromiso de intestino delgado.
El paciente inició tratamiento D penicilamina para EW y mesalazina para EC.
A 18 meses del inicio de tratamiento, el paciente se encuentra en remisión clínica, con buen progreso pondoestatural, hepatogramas normales, cuprurias elevadas acorde al tratamiento instaurado, calprotectina normal y remisión endoscópica.
Este caso expone una presentación simultánea altamente infrecuente y destaca la importancia de descartar EW en pacientes con compromiso hepático asociado a enfermedad inflamatoria intestinal.
La hipertensión portal izquierda es una rara condición causada principalmente por obstrucción total o parcial del flujo de la vena esplénica secundaria a compresión, inflamación, trombosis o instrumentación quirúrgica. Existen pocos casos reportados en la bibliografía de pacientes con hemorragia por varices gástricas secundarias a estenosis idiopática de la vena esplénica. No se han reportado casos en edad pediátrica. Ante el fracaso de la terapia endoscópica, la esplenectomía se considera el tratamiento curativo ya que disminuye el flujo colateral hacia las varices gástricas y previene su recurrencia. No existe consenso para la estrategia terapéutica en pacientes asintomáticos.
Reportar el caso de un adolescente con hipertensión portal izquierda secundaria a estenosis idiopática de la vena esplénica.
Paciente de 14 años derivado a nuestra institución para estudio. Antecedente de hemorragia digestiva alta a los 13 años con endoscopía sin várices esofágicas y presencia de várice gástrica aislada en techo (IGV1) tratada con esclerosis con cianocrilato.
Se realizaron:
-Laboratorio: enzimas y función hepática normales, citopenias interpretadas secundarias a hiperesplenismo.
-Ecografía abdominal: hígado y doppler hepático normales, esplenomegalia 16.6 cm, con múltiples colaterales esplénicas.
-Elastografía hepática: 6.5 kPa y esplénica: 36.2 kPa.
-Angiotomografía abdominal: interrupción del trayecto de vena esplénica a 2.5 cm del confluente esplenomesaraico. Múltiples colaterales dorsales, en epiplón y en el techo gástrico que drenan al tronco portal. Esplenomegalia.
-Portografía transhepática: vena porta permeable, estenosis de vena esplénica a 2 cm del confluente esplenomesentérico, no siendo posible el tratamiento endovascular. Gradiente porto-sistémico de 2 mmHg.
-Biopsia hepática con hallazgos no específicos interpretados por hipoflujo portal.
Presentó resangrado digestivo con descompensación hemodinámica y requerimiento transfusional, recibiendo tratamiento con octreotide, inotrópicos y nueva esclerosis de várice gástrica con cianocrilato.
Por evolución desfavorable con imposibilidad de tratamiento endovascular, se realizó esplenectomía con ligadura de vena gástrica y vasos cortos.
No repite sangrados digestivos en su evolución.
La Hipertensión Portal Izquierda es una entidad rara que debe sospecharse en paciente con várices gástricas aisladas.
En pacientes que presentan complicaciones y ante el fracaso de la terapia endoscópica, considerar la esplenectomía como tratamiento efectivo.
El término colestasis neonatal se refiere a las formas de disfunción hepática en el neonato o lactante que se manifiestan clínicamente como ictericia debido a hiperbilirrubinemia conjugada.
Los hallazgos clínicos y bioquímicos son similares en las diversas etiologías, tanto patologías infecciosas, tóxicas, endocrinológicas, inmunológicas o por defectos genéticos.
En décadas anteriores la mayoría de los neonatos eran clasificados como “colestasis neonatal idiopática”, término que evidencia una clara ausencia de diagnóstico. Los avances de la genética han permitido detectar las bases moleculares de patologías previamente enigmáticas, identificando etiologías específicas, relacionando genotipo-fenotipo, acercando nuevas terapéuticas y consejo genético familiar.
Se estima que más de 1/3 de las colestasis neonatales tienen un origen genético. La técnica de secuenciación de nueva generación (NGS) y el análisis del exoma completo, permiten identificar trastornos que no podrían diagnosticarse por analítica o biopsia hepática.
Un ejemplo de ello es la mutación del gen CLDN1, extremadamente rara enfermedad autosómica recesiva, que resulta en ausencia o inactivación de la proteína con pérdida de función de la unión estrecha claudina -1.
Conocido como Síndrome de Ictiosis Neonatal y Colangitis esclerosante (NISCH, por sus siglas en inglés), se caracteriza por gran variabilidad fenotípica intra e inter familiar. Puede presentarse con afectación hepática que va desde colestasis transitoria hasta la evolución cirrótica con compromiso ectodérmico como anomalías de piel, pelo, cejas, pestañas, y sutil dimorfismo facial. En estadíos tempranos, la enfermedad puede simular una atresia de vías biliares.
Describir la evolución de una paciente con síndrome de NISCH con la variante homocigota del gen CLDN1 Arg81His
Paciente femenina derivada a los 2 meses de edad, RNTPAEG, embarazo controlado y serologías maternas negativas. Antecedente de ictericia neonatal fisiológica en los primeros días de vida sin requerimiento de luminoterapia. Screening neonatal normal.
Consulta por ictericia, coluria, acolia y rechazo al alimento. Se constata hiperbilirrubinemia directa (BT 22.8 mg/dl BD 17.08 mg/dl), hipertransaminasemia (ASAT 1463 UI/L, ALAT 1012 UI/L), GGT dentro de parámetros normales (80 U/L) e hipoglicemias (39 mg/dl). Serologías virales CMV+ en sangre y orina, STORCH, ecografía abdominal y colangioresonancia sin hallazgos patológicos. Se realiza colangiografía intraoperatoria que descarta atresia de vías biliares y biopsia hepática que informa hepatitis neonatal con fibrosis porta-porta, colestasis intrahepatocitaria, canalicular y marcada proliferación colangiolar/canalicular y de conductos biliares portales, hallazgos vinculables a Colangitis esclerosante Neonatal. PCR +CMV en muestra de tejido hepático. Inicia tratamiento con acido ursodesoxicólico y vitaminas liposolubles.
Paciente que persiste con colestasis, hipoglucemias recurrentes y falla de medro. Estudio metabólico ampliado descarta errores innatos del metabolismo, RMI y laboratorio específico para hipopituitarismo sin alteraciones. Se solicita análisis molecular de exoma clínico para colestasis neonatal que detectó la variante c.242G>A (p.Arg81His) en homocigosis en el gen CLDN1, clasificada como probablemente patogénica según criterios ACMG.
Evolución favorable, al año de vida, manifiesta mejoría clínica y bioquímica con normalización de la bilirrubina, descenso de enzimas hepáticas y mejoría de curva ponderal. Se observan anomalías de dentición (hipodoncia, piezas dentales cónicas y alteración del esmalte dental), lesiones en piel compatibles con eczema atópico crónico, pestañas esparcidas y prurito crónico. Se descarta hipertensión portal por screening.
La presencia de colestasis persistente, anatomía patológica vinculable a Colangitis esclerosante asociada a la aparición posterior de manifestaciones ectodérmicas (eczema y alteración dentarias), orientó la sospecha diagnóstica hacia una etiología genética, concomitante con infección por citomegalovirus.
La identificación de la variante hallada en el gen CLDN1 en homocigosis permitió establecer el diagnóstico y realizar asesoramiento genético familiar.
Este caso destaca la importancia de considerar enfermedades genéticas poco frecuentes dentro del abordaje de la colestasis neonatal persistente. El diagnóstico molecular precoz puede modificar estrategias de seguimiento, tratamiento y pronóstico, evitando la realización de estudios innecesarios y disminuyendo costos.
El Tacrolimus es un inhibidor de calcineurina utilizado en pacientes trasplantados. Sus efectos adversos más frecuentes son nefrotoxicidad, neurotoxicidad, hipertensión y diabetes. La asociación entre pancreatitis y Tacrolimus descrita es infrecuente.
Se presenta el caso clínico de un paciente pediátrico trasplantado hepático que presentó pancreatitis aguda grave, inducida por Tacrolimus.
Se realiza este reporte para alertar a la comunidad científica que ante la presencia de signos y síntomas compatibles, se sugiere suspender inmunosupresión, descartar otras causas posibles y evaluar rotar inmunosupresión.
Paciente masculino de 5 años de edad, trasplantado hepático por acidemia argininosuccínica, consultó 2 meses postrasplante por dolor abdominal moderado generalizado, asociado a vómitos incoercibles de contenido gástrico. Afebril. Por presentar mal estado general y signos de deshidratación moderada, se realizó expansión hídrica, hemocultivos y se indicó antibioticoterapia empírica.
Se realizaron estudios de búsqueda etiológica que informaron:
Laboratorio con Amilasa de 253 UI/L, Lipasa de 1023 UI/L. CaI.iónico 1.22, Na 135 meq/l, K 3.4 meq/l, Cl 102 meq/l, TP 80 %, rin 1.15 KPTT 29 seg, GB 14000 mm3 (NS NS54/L44)/ pl 490.000mm3/Hb 14 g/dl, alb 4 gr/dl, cr 0.27, Urea 26, Hepatograma Sa/got 86 mg/dl/gpt 95 mg/dl/Fal 247 mg/dl Ggt 123 UI/L, P 4.4, mg 1.35. Se interpretó laboratorio compatible con pancreatitis con leucocitosis y hepatitis colestásica.
Ecografía abdominal: imagen heterogénea perirrenal izquierda de 7.6 cm, sugerente de colección. Líquido libre en cavidad abdominal, interasas, transcavidad de los epiplones, ambas fosas ilíacas, hipocondrio y flanco izquierdo.
TAC de abdomen: páncreas heterogéneo, hipodenso, sin claro plano de clivaje con extensas colecciones peripancreáticas en relación a necrosis. Parénquima preservado a nivel de parte de la cabeza y el proceso uncinado.
Evolucionó con empeoramiento clínico. A las 48 hs presentó shock séptico descompensado con sme. Respuesta inflamatoria sistémica, alteración del sensorio, hipotensión, falla hepática y coagulación intravascular diseminada.
Ingreso a quirófano para colocación de drenaje transgastrico de colección pancreática, con mejoría transitoria reingresando a quirófano a los 4 días por evidencia de colección y necrosis pancreática extensa, con paracentesis y colocación de nuevo drenaje.
Permaneció en terapia intensiva 15 días. Requirió asistencia respiratoria e inotrópicos. Recibió múltiples transfusiones de hemoderivados, infusión continua de diuréticos y pasajes de albúmina para mantener diuresis y balances negativos. Mantuvo antibióticos y antifúngicos empíricos hasta descartar causas infecciosas y soporte nutricional parenteral hasta lograr tolerancia oral a fórmulas hidrolizadas. Evolucionó favorablemente mejorando sus parámetros bioquímicos, clínicos e imagenológicos.
Como estudio de pancreatitis aguda se realizaron serologías para hepatitis A,B y C, Citomegalovirus que resultaron negativas. Rescato en virológico de secreciones nasofaríngeas rhinovirus. Resto de cultivos negativos ( Hemocultivos, cultivo de líquido peritoneal, cultivo de colecciones pancreáticas, urocultivo). No presentó litiasis biliar, contaba con perfil lipídico normal y normocalcémico.
Al momento de la consulta recibía Tacrolimus como inmunosupresor, con dosaje de 10.5 ng/ml. Por sospecha de efecto adverso a drogas se roto inmunosupresión a Sirolimus cuando el estado general del paciente lo permitió.
Se asumió el cuadro como pancreatitis aguda grave de la Clasificación revisada de Atlanta (2012). Puntuación de escala de Naranjo de 8.
Puntuación total de
5 a 8
Probable . La reacción (1) siguió una secuencia temporal razonable después de un fármaco, (2) siguió a una respuesta reconocida al fármaco sospechoso, (3) se confirmó por la abstinencia, pero no por la exposición al fármaco, y (4) no pudo explicarse razonablemente por las características conocidas del estado clínico del paciente.
Resuelto el cuadro, comprobando correcta funcionalidad del páncreas exógeno y endócrino, el paciente se externo con Sirolimus como droga inmunosupresora continuando al momento sin complicaciones.
La pancreatitis aguda grave inducida por tacrolimus es una complicación infrecuente pero potencialmente fatal, con una mortalidad de hasta 30% según la Clasificación revisada de Atlanta (2012). En pacientes bajo inmunosupresión que desarrollen síntomas compatibles con pancreatitis, debe considerarse esta etiología, y considerar precozmente la suspensión del fármaco.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
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| 12396 Síndrome hepatopulmonar secundario a malformación de Abernethy tipo II: A proposito de un caso Hepatología |
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El síndrome de Budd-Chiari (SBC) es una entidad rara en la población pediátrica, caracterizada por la obstrucción del drenaje venoso hepático a cualquier nivel: venas hepáticas, vena cava inferior (VCI) suprahepática o aurícula derecha con manifestaciones clínicas variables que van desde formas asintomáticas hasta insuficiencia hepática aguda (IHA). Su diagnóstico representa un desafío debido a la baja frecuencia y a la inespecificidad de los síntomas iniciales.
El SBC es una causa infrecuente de IHA en pediatría. Este caso destaca la importancia de considerar alteraciones vasculares hepáticas en niños con insuficiencia hepática aguda de etiología inicialmente indeterminada. El diagnóstico precoz mediante estudios vasculares permitió establecer el tratamiento anticoagulante; sin embargo, la evolución hacia hipertensión portal severa y ascitis refractaria hizo necesario el trasplante hepático.
Masculino de 4 años, previamente sano, inició cuadro de dolor abdominal súbito asociado a vómitos en julio de 2024. Fue evaluado en múltiples ocasiones, recibiendo tratamiento empírico para amigdalitis y parasitosis, sin mejoría clínica, presentó también eritema malar y episodios ocasionales de artralgia en rodilla.
Tras empeoramiento súbito del dolor abdominal, fueron solicitados laboratorios evidenciando elevación importante de transaminasas y hepatomegalia durante examen fisico, siendo derivado a un hospital terciario.
Al ingreso presentaba ascitis, hepatomegalia y alteración de la función hepática, con ALT 607 U/L, AST 1139 U/L, INR 2,38 y factor V de 51%, ecodoppler evidenciando hígado con dimensiones aumentadas, 14 cm desde línea medioclavicular derecha, con contornos regulares y ecogenicidad homogénea, con aumento de ecogenicidad peri-portal por edema, configurando un cuadro de insuficiencia hepática aguda. Se inició manejo específico con N-acetilcisteína, aciclovir y antibioticoterapia de amplio espectro.
La investigación etiológica descartó causas infecciosas como hepatitis virales, citomegalovirus, Epstein-Barr, dengue, VIH, herpes virus, parvovirus y COVID-19, así como enfermedades metabólicas, autoinmunes y enfermedad de Wilson. Debido a la presencia de artralgias, rash malar e IHA sin causa definida, se solicitó una angiotomografía abdominal que evidenció trombosis de la vena hepática derecha, disminución difusa del calibre de la vena cava inferior intrahepática y circulación colateral, confirmando el diagnóstico de síndrome de Budd-Chiari.
Se inició anticoagulación plena con heparina, posteriormente sustituida por enoxaparina y rivaroxabán. Durante la evolución presentó ascitis recurrente y progresiva, requiriendo múltiples paracentesis terapéuticas. La investigación de trombofilias fue negativa para mutación JAK2 V617F, mutación del factor V Leiden, mutación de la protrombina G20210A, síndrome antifosfolípido y hemoglobinuria paroxística nocturna. Se observaron niveles reducidos de proteína C, proteína S y antitrombina, interpretados en el contexto de la insuficiencia hepática.
La evolución se complicó con hipertensión portal clínicamente significativa, hemorragia digestiva alta secundaria a várices esofágicas y gástricas, sometiéndose a ligadura elástica e inyección de cianoacrilato. Se intentó la realización de un shunt portosistémico intrahepático transyugular (TIPS), sin éxito debido a limitaciones anatómicas. La biopsia hepática mostró necrosis hepática submasiva.
Ante la persistencia de ascitis refractaria, episodios recurrentes de sangrado digestivo y progresión de la enfermedad hepática, el paciente fue incluido en lista de trasplante hepático y recibió un trasplante de donante fallecido el 4 de octubre de 2024.
El síndrome de Budd-Chiari debe incluirse en el diagnóstico diferencial de la insuficiencia hepática aguda pediátrica. La sospecha clínica temprana y la realización oportuna de estudios vasculares son fundamentales para el diagnóstico y el manejo, pudiendo modificar el pronóstico y orientar estrategias terapéuticas, incluido el trasplante hepático.
El cavernoma portal (CVP) consiste en una red de colaterales periportales que reemplaza parcial o totalmente a la vena porta como consecuencia de su obstrucción crónica. En pediatría se asocia a canalización umbilical, onfalitis, sepsis neonatal y otros factores de riesgo para trombosis portal. Sin embargo, cerca de la mitad de los pacientes carece de antecedentes predisponentes identificables, lo que ha llevado a plantear que ciertos casos podrían corresponder a una malformación congénita del sistema portal.
Constituye la principal causa de hipertensión portal extrahepática en la infancia y suele manifestarse como hemorragia digestiva alta, esplenomegalia o hiperesplenismo. La edad de presentación es variable, sin embargo suele identificarse en la infancia.
Aunque las características clínicas de esta entidad han sido ampliamente descritas, la evidencia sobre el impacto de los factores predisponentes para trombosis portal en su presentación, evolución clínica y pronóstico a largo plazo es limitada.
Describir las características clínicas, el tratamiento y la evolución de pacientes pediátricos con CVP, comparando pacientes con y sin antecedentes perinatales asociados a trombosis portal.
Estudio observacional, retrospectivo, realizado mediante revisión de historias clínicas de pacientes con CVP atendidos en un hospital pediátrico de tercer nivel de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires entre 2000 y 2025.
Se analizaron las historias de 41 pacientes con diagnóstico de CVP, se excluyeron 5 por no contar con antecedentes precisos. De 36 pacientes, 23 eran mujeres. Diecinueve pacientes presentaron antecedente de riesgo para trombosis portal: 17 canalización umbilical y 2 onfalitis en el período neonatal. Los 17 niños restantes no presentaban antecedentes perinatales de relevancia.
La mediana de edad al diagnóstico fue 24 meses (r:5m- 11a4m) en los pacientes con factores de riesgo y 36 meses (r:4m-13a) en aquellos sin antecedentes (p=0,057).
La hemorragia digestiva alta (HDA) fue la presentación más frecuente en ambos grupos, observada en 68,4% de los pacientes con antecedente de riesgo y en 52,9% de aquellos sin antecedente. La esplenomegalia fue la segunda manifestación más frecuente, representando 26,3% y 23,5% de los pacientes de cada grupo, respectivamente. Tres pacientes sin antecedentes perinatológicos fueron derivados por bicitopenia. En un paciente de cada grupo el diagnóstico fue un hallazgo incidental.
En el grupo de pacientes con factores de riesgo, la patología asociada más frecuente fue el retraso neuromadurativo (5/19) y en el grupo sin factores de riesgo, 4/17 presentaron diagnósticos de síndromes genéticos específicos y uno asplenia congénita.
Durante el seguimiento, el 80% de los pacientes presentó al menos un episodio de HDA; 84% de los pacientes con antecedentes y 77% de aquellos sin. La mediana de edad al primer sangrado fue de 24 meses (r:6m-11a6m) en los pacientes del primer grupo y 32 meses (r:5m-12a) en el segundo (p=0,6). El promedio de episodios de HDA por paciente fue de 1.9 en el primer grupo y 1.4 en el segundo (p= 0,2).
Catorce pacientes fueron tratados con banding, en 7 se logró la erradicación. Del primer grupo se trataron 8 niños y en 4 la erradicación fue exitosa. Del segundo grupo se trataron 6 y en 3 se logró la erradicación. Cabe destacar que la ligadura con bandas se implementó en nuestro centro en 2010.
Catorce pacientes fueron sometidos a cirugía de derivación por fracaso o imposibilidad de tratamiento endoscópico: 10/19 en el primer grupo (52,6%) y 4/17 en el segundo (23,5%) (p=0,10). De los pacientes canalizados, en seis casos el shunt constituyó la primera opción y en los cuatro restantes se indicó tras el fracaso del tratamiento endoscópico. En el grupo sin antecedentes, tres procedimientos se realizaron luego del fracaso del tratamiento endoscópico y uno como tratamiento inicial.
Un paciente con antecedentes perinatales, en la cual se logró la erradicación endoscópica, desarrolló hipertensión portopulmonar leve. Otro paciente sin antecedentes desarrolló síndrome hepatopulmonar, que resolvió luego de la realización de shunt Meso-Rex; a los dos años del procedimiento presentó HDA constatándose disfunción del shunt y desarrollando hipertensión portopulmonar tratada médicamente hasta su paso a centro de adultos.
La CVP constituye una entidad heterogénea cuya etiología no siempre puede ser establecida. Los pacientes con y sin factores de riesgo perinatales para trombosis portal presentaron formas de presentación y evolución similares. Sin embargo, aquellos con antecedentes perinatológicos de relevancia requirieron con mayor frecuencia cirugía de derivación. Estos hallazgos sugieren que podrían existir diferencias evolutivas vinculadas a la etiología de la enfermedad.
La trombosis severa de la vena porta (TVP) representa un importante desafío quirúrgico en el trasplante hepático pediátrico. En casos excepcionales de trombosis difusa que compromete la vena porta y la vena mesentérica superior (VMS), puede ser necesaria una hemitransposición cavoportal (HTCP) tras el fracaso de las alternativas quirúrgicas convencionales, evitando la necesidad de un trasplante multivisceral. Presentamos el caso de una paciente en quien se realizó dicha técnica con buena evolución.
Presentar el caso de un paciente en quien se realizó una hemitransposición cavoportal como procedimiento de rescate tras el fracaso de las alternativas convencionales de reconstrucción portal, describiendo su evolución y resultados.
Paciente de 5 meses con diagnóstico de atresia de vías biliares sin cirugía de Kasai previa, sometida a trasplante hepático con donante vivo relacionado. Los estudios de imágenes pretrasplante mostraron fibrosis hepática avanzada sin evidencia de trombosis portal. Durante la cirugía se identificó una vena porta hipoplásica (3 mm), por lo que fue necesaria una portoplastía con interposición de injerto venoso. A pesar de múltiples reconstrucciones portales mediante injertos venosos entre la vena porta y la vena mesentérica superior, la ecografía Doppler demostró ausencia persistente de flujo portal. Ante esta situación se decidió realizar una hemi transposición cavoportal término-lateral en el quinto día postoperatorio. Los controles ecográficos posteriores mostraron adecuados flujos vasculares.
La evolución postoperatoria se complicó con quiloperitoneo y edema generalizado que requirió soporte nutricional especializado, y embolización de vasos linfáticos debido a la dilatación y tortuosidad de los mismos evidenciados en estudio de linfografía. La paciente también presentó un rechazo celular agudo moderado, tratado exitosamente con pulsos de corticoides intravenosos, y una fístula arterioportal secundaria a una biopsia hepática, que fue tratada mediante intervencionismo.
Se observó una mejoría clínica progresiva, con resolución del drenaje quiloso y del edema. Durante el seguimiento, la paciente mantuvo flujos vasculares conservados, adecuada función hepática, ecografía con elastografía sin alteraciones y buen estado nutricional.
La hemi transposición cavoportal es un procedimiento de rescate poco frecuente y complejo que puede constituir una alternativa viable en pacientes pediátricos sometidos a trasplante hepático con trombosis de la vena porta y del sistema mesentérico, cuando fracasan las técnicas convencionales de reconstrucción portal. A pesar de la significativa morbimortalidad postoperatoria, es posible alcanzar una adecuada función del injerto y resultados clínicos favorables mediante un abordaje multidisciplinario.
La hepatitis aguda grave mediada por activación CD8 es una entidad inmunomediada emergente, caracterizada por activación de linfocitos T CD8+, compromiso hepatocelular severo y riesgo de progresión a falla hepática aguda. Su reconocimiento precoz podría permitir tratamiento inmunomodulador dirigido y modificar la necesidad de trasplante hepático en pacientes previamente categorizados como falla hepática aguda de etiología indeterminada.
Describir las características clínicas, bioquímicas, inmunológicas, histopatológicas, terapéuticas y evolutivas de pacientes pediátricos con hepatitis aguda grave con o si falla hepática, de etiología indeterminada y perfil compatible con activación CD8.
Pacientes y métodos
Estudio descriptivo, retrospectivo, realizado entre julio de 2023 y mayo de 2026 en un centro terciario de Pediatría. Se incluyeron pacientes de 1 a 18 años con hepatitis aguda grave con transaminasas superiores a 500 UI/L de etiología indeterminada y perfil bioquímico e inmunológico compatible con activación CD8 referido como inversión de la relación CD4/CD8 y/o DR CD8+ elevado. Se analizaron variables clínicas, bioquímicas, inmunológicas, cargas virales, requerimiento de unidad de cuidados intensivos (UCI), asistencia respiratoria mecánica (ARM), hemodiafiltración, biopsia hepática, tratamiento inmunomodulador y evolución clínica. La evaluación inmunológica incluyó subpoblaciones linfocitarias, relación CD4/CD8 y expresión de HLA-DR en CD8. En pacientes con falla hepática aguda se administró timoglobulina de conejo endovenosa a dosis de 4 mg/kg/día durante 4 días (segun segunda rama del protocolo Triumph). En caso de síntesis hepática conservada se indicó esquema alternativo de 1,5 mg/kg/día EV durante 7 días. La premedicación incluyó difenhidramina 1 mg/kg EV y corticoide 1 mg/kg EV del día 1 al 4, con descenso progresivo desde el día 5 hasta suspensión al día 42. Cuando fue posible se realizó biopsia hepática para evaluar infiltrado TCD8 en tejido hepático que confirme el diagnóstico, sin demorar el inicio del tratamiento. Las variables categóricas se reportaron como frecuencias y las variables continuas como medianas y rangos.
Resultados
se incluyeron 11 pacientes, con mediana de edad de 7 años (r: 2 a 14); 10/11 fueron varones (91%). Al inicio del tratamiento (coincidente con los valores más alterados) la mediana de bilirrubina total fue de 18 mg/dL (r: 10,8 a 25,6), bilirrubina directa 17 mg/dL (r: 7,9 a 25), TGO 1697 UI/L (r: 900 a 7880), TGP 1900 UI/L (r: 1275 a 6197), RIN 2,8 (r: 1,9 a 11) y amonio 101 µmol/L (r: 41 a 687). Cuatro pacientes requirieron ingreso a UCI (36,3%), dos ARM (18,1%) y dos hemodiafiltración (18,1%). Un paciente ingresó derivado tardíamente en ARM y hemodiafiltración, falleciendo a las 12 horas del ingreso, interpretándose el desenlace en relación con la demora en la derivación. Este fue el único caso de evolución desfavorable. La mediana de linfocitos al ingreso fue de 1570/mm³ (r: 332 a 7420), con mediana de relación CD4/CD8 de 0,4 (r: 0,06 a 1,2). La expresión de HLA-DR en CD8 estuvo disponible en 9 pacientes, con mediana de 76% (r: 8 a 95). Solo un paciente presentó carga viral positiva para adenovirus (6325 copias/mL; 3,8 log). Se realizó biopsia hepática en 5/11 pacientes. En todos los casos biopsiados, la anatomía patológica mostró infiltración del tejido hepático por linfocitos T CD8 en porcentaje significativo. En el paciente con carga viral positiva para adenovirus se descartó inclusión citoplasmática del mismo. La mediana de tiempo de inicio de timoglobulina desde el ingreso fue de 2 días (r: 0 a 6). La mediana de internación fue de 17 días (r:1 a 29). El tiempo hasta la normalización del RIN (<1,5) desde el inicio de timoglobulina fue de 3 días (r: 2 a 14) y del seguimiento de la cohorte fue de 242 días (r: 10 a 519). Uno de los 11 pacientes, si bien normalizo el RIN y el hepatograma en su evolución, presentó aplasia medular con requerimiento de trasplante de médula ósea. Ningún paciente requirió trasplante y la sobrevida global fue de 91%. No se registraron efectos adversos asociados al pasaje de Timoglobulina en nuestra cohorte.
En nuestra serie, los pacientes presentaron perfil bioquímico caracterizado por gran colestasis y valores muy elevados de transaminasas, activación CD8 periférica y, en los casos biopsiados, infiltración hepática CD8 significativa. La identificación temprana de este perfil asociada al uso de timoglobulina de conejo como estrategia inmunomoduladora dirigida, evitó el trasplante hepático en pacientes que previamente eran categorizados como falla hepática aguda indeterminada. Desde julio de 2023, en nuestro centro no se realizaron trasplantes hepáticos por falla hepática aguda de etiología indeterminada en pacientes con este fenotipo clínico-inmunológico. Creemos importante el reporte de esta experiencia para ayudar a la toma de decisiones en pacientes pediátricos con este cuadro crítico.
Introducción: El trasplante hepático pediátrico constituye el tratamiento definitivo para niños con falla hepática aguda, enfermedad hepática crónica avanzada y otras patologías irreversibles. En Argentina, la atención de estos pacientes se ha concentrado históricamente en centros de alta complejidad, generando desigualdades regionales en el acceso al trasplante, demoras en la derivación oportuna y fragmentación en el seguimiento postrasplante. Presentamos un programa de seguimiento de pacientes pre y post trasplantados hepáticos en Argentina generado para descentralizar la atención de los pacientes TH y mejorar la accesibilidad para aquellos que así lo requieran. Objetivos: Reporte resultados del Programa LAZOS en la accesibilidad a la evaluación pre trasplante hepático, en el seguimiento local de los pacientes trasplantados hepáticos y en la resolución de intercurrencias clínicas en cada provincia. Métodos: Estudio descriptivo de las consultas realizadas durante 01/09/2024 al 01/06/2026 en el marco del Programa LAZOS. Inicialmente se realizó una geolocalización de los pacientes trasplantados hepáticos pediátricos en seguimiento, identificando su distribución por provincias. Posteriormente se efectuó una búsqueda de hospitales pediátricos de alta complejidad en cada jurisdicción, donde se identificaron y contactaron médicos referentes provinciales. A estos profesionales se les realizó una encuesta estructurada para valorar los recursos hospitalarios disponibles. El modelo organizativo se basa en la articulación entre el médico LAZOS del Servicio de Trasplante Hepático del Hospital Garrahan y los médicos referentes provinciales. Los casos son presentados y/o consultados por los equipos provinciales mediante canales de comunicación directa. El médico LAZOS evalúa cada caso y define conductas en modalidad de disponibilidad permanente 24 horas, 7 días de la semana, brindando sostén clínico a los equipos provinciales. Resultados: Durante el período de estudio se resolvieron 755 consultas correspondientes a 320 pacientes, con una media de 2,3 consultas por paciente. Del total de consultas, el 20% correspondió a evaluaciones iniciales de pacientes en etapa pretrasplante hepático, mientras que el 80% restante se relaciona con el seguimiento de pacientes trasplantados hepáticos. De las 149 consultas de primera evaluación, el 33% (n=50) correspondió a pacientes con indicación de trasplante hepático. De ellos, 36 ya fueron trasplantados y 14 permanecen actualmente en lista de espera. Por otra parte, el 62% (n=93) correspondió a pacientes evaluados, diagnosticados y tratados en nuestro centro sin requerimiento de trasplante hepático, quienes continúan su seguimiento en forma conjunta con el Programa LAZOS. Dentro de este grupo, resulta particularmente relevante que 9 pacientes presentaron falla hepática aguda secundaria a activación de linfocitos CD8 y pudieron ser rescatados exitosamente mediante tratamiento con timoglobulina, evitando la necesidad de trasplante hepático. Asimismo, 6 consultas correspondieron a pacientes trasplantados hepáticos provenientes de otros centros, derivados por intercurrencias clínicas y para su incorporación al seguimiento en nuestra institución. En relación con las 606 consultas correspondientes a pacientes trasplantados hepáticos, el 60% se realizó en el contexto de controles programados de seguimiento y el 40% por intercurrencias clínicas. Entre estas últimas, solo el 3% requirió derivación a nuestra institución, mientras que el 97% restante (n=228) pudo resolverse mediante internación y manejo en los centros de origen de cada provincia, con acompañamiento y asesoramiento permanente del Programa LAZOS. Finalmente, el 43% de los trasplantes hepáticos realizados en nuestra institución durante el año 2025 correspondió a pacientes que ingresaron a través del Programa LAZOS. Conclusiones: los resultados iniciales de la evaluación del programa LAZOS muestran una alta cantidad de consultas resueltas y una buena vía de accesibilidad, tanto para resolución de eventos de forma local con disponibilidad de comunicación fluida con el centro de referencia, como de derivación en casos que lo requirieron. La continuación de estudios para comparar resultados en diferentes etapas nos permitirá confirmar nuestra hipótesis de que este programa optimiza la detección de pacientes, mejora la accesibilidad al centro de trasplante y fortalece el seguimiento descentralizado, reduciendo derivaciones innecesarias y optimizando recursos con mejora de la continuidad del cuidado.
El síndrome de Alagille es una enfermedad genética multisistémica, caracterizada por ductopenia, colestasis crónica y manifestaciones extrahepáticas. La hipertensión portal suele asociarse a enfermedad hepática avanzada; la obstrucción portal extrahepática es excepcional.
Presentar un caso excepcional de síndrome de Alagille cuya manifestación inicial fue una hemorragia digestiva por hipertensión portal secundaria a estenosis portal extrahepática, en ausencia de enfermedad hepática avanzada.
Niña de 13 meses que debutó con melena y hematemesis masiva. La videoendoscopia evidenció várices esofágicas sangrantes y várices gastroesofágicas tipo 2, realizándose escleroterapia y tranfusiones de glóbulos rojos. Evolucionó con resangrado y shock hemorrágico, requiriendo soporte transfusional, octreótide y cuidados intensivos. El laboratorio mostró bilirrubina y gamma glutamil transferasa normales, junto con leve aumento de las transaminasas. El fondo de ojo evidenció embriotoxon posterior bilateral y el ecocardiograma ductus arterioso persistente restrictivo con estenosis de ramas pulmonares. La ecografía abdominal mostró hígado de ecoestructura conservada, esplenomegalia y estenosis significativa de la vena porta extrahepática con hipertensión portal presinusoidal. La portografía confirmó estenosis crítica portal con reflujo hacia várices gástricas, realizándose portoplastia con balón con mejoría del flujo portal hepático. La biopsia hepática evidenció ductopenia y el estudio molecular identificó variante patogénica heterocigota en JAG1, confirmando síndrome de Alagille. En seguimiento hace 5 meses la paciente evoluciona favorablemente con descenso de los valores de elastografia esplenica y adecuado flujo portal, sin nuevos episodios de sangrado digestivo.
La hipertensión portal en síndrome de Alagille suele asociarse a enfermedad hepática avanzada. La presentación inicial con sangrado digestivo por estenosis portal extrahepática es excepcional. Este caso destaca el rol de las anomalías vasculares en la fisiopatología de la enfermedad y el potencial del intervencionismo portal como estrategia terapéutica.
Los shunts portosistémicos congénitos (SPSC) son malformaciones vasculares infrecuentes, caracterizadas por una comunicación entre el sistema venoso portal y la circulación sistémica. Se clasifican en intrahepáticos (IH) y extrahepáticos (EH). La presentación clínica es variable, desde formas asintomáticas a manifestaciones graves. Los pacientes sintomáticos pueden presentarse con colestasis neonatal e hipoglucemia o con complicaciones mayores como tumores hepáticos (TuH), encefalopatía (HE), síndrome hepatopulmonar (SHP) o hipertensión portopulmonar (HTPP).
Los IH tienen mayor probabilidad de cierre espontáneo antes de los 2 años de vida, siendo ésto infrecuente en los EH.
describir la experiencia diagnóstica, terapéutica y la evolución de pacientes pediátricos con SPSC.
estudio observacional, descriptivo, retrospectivo, de pacientes con SPSC atendidos entre 2007 y 2026 en un hospital pediátrico de alta complejidad.
Se incluyeron 13 pacientes, 9 varones. Mediana de edad al diagnóstico: 7,6 años (r:2m-14a). Diez pacientes presentaron shunt EH (77%) y tres IH (23%).
En los pacientes con SPSC IH la forma de presentación fue colestasis neonatal e hipoglucemias en un caso y en los dos restantes fue un hallazgo, en contexto de ecografías doppler solicitadas por otros motivos. Todos cuentan con ecografía doppler abdominal y una paciente con AngioTC. En los tres casos, los shunts comunicaban la rama portal izquierda con la suprahepática izquierda. En la evolución, el paciente con colestasis presentó mejoría gradual, con conducta expectante por el momento dada la edad. De los otros dos, uno presentó cierre espontáneo a los 2 años y el tercero se encuentra en plan de cierre endovascular.
Los pacientes con SPSC EH iniciaron estudios por TuH en dos casos, HE en dos, SHP en tres, HTPP en uno y en los dos restantes, el diagnóstico fue un hallazgo. Dos pacientes tenían diagnóstico de síndrome genético (Turner y Down) y cinco cardiopatía congénita (38,4%).
Nueve niños tenían retraso madurativo (69%); siete de ellos con hiperamoniemia (77%). De estos últimos, cinco presentaron RMN de cerebro patológica con hiperintensidad en ganglios de la base y dos, RMN normal. Luego de realizar estudios complementarios, un total de tres pacientes presentaron TuH (hiperplasia nodular focal y adenoma).
La ecografía doppler fue el estudio inicial, complementada con angioTC o AngioRMN en todos los pacientes. En ocho casos se realizó estudio angiográfico.
De esta población, en 9/10 el SPSC fue portocava y en uno esplenorrenal. Un caso requirió trasplante hepático (SHP con imposibilidad de cierre de SPSC) y en cinco se realizó cierre del SPSC: quirúrgico en 3 pacientes y por intervencionismo en 2. Posterior al cierre se observó resolución de la HE y el SHP y reducción del tamaño de los TuH. De los pacientes tratados, uno desarrolló cavernoma de la vena porta y otro colaterales abdominales tras 2 años del cierre, sin manifestaciones clínicas. De los cuatro restantes, uno falleció por causa cardíaca, uno mantiene seguimiento con conducta expectante y dos discontinuaron controles.
Los SPSC requieren un alto índice de sospecha para su diagnóstico, especialmente en pacientes con cardiopatía u otros síndromes genéticos asociados. La ecografía doppler es el estudio diagnóstico inicial. En pacientes con shunt IH sin complicaciones puede considerarse conducta expectante hasta los dos años de vida; posteriormente debería evaluarse el cierre para prevenir complicaciones, aunque el momento oportuno es materia de debate. En los EH el cierre suele estar indicado, aunque la estrategia terapéutica debe ser individualizada. Se requieren más estudios multicéntricos que permitan consensuar criterios.
El síndrome hepatopulmonar (SHP) es una complicación poco frecuente de la hipertensión portal. Se caracteriza por la tríada de enfermedad hepática y/o hipertensión portal, dilataciones vasculares intrapulmonares y alteración de la oxigenación arterial. Puede presentarse en pacientes con enfermedad hepática avanzada, así como en pacientes con shunts portosistémicos congénitos.
La malformación de Abernethy es una anomalía vascular, con una incidencia de 1:30000 nacimientos, caracterizada por la derivación parcial o completa del flujo portal hacia la circulación sistémica sin atravesar el hígado. Como consecuencia, sustancias vasoactivas normalmente depuradas por el hígado alcanzan la circulación pulmonar, provocando fenómenos de vasodilatación y angiogénesis intrapulmonar que alteran el intercambio gaseoso y conducen al desarrollo de hipoxemia.
El reconocimiento temprano de esta anomalía permite implementar estrategias terapéuticas específicas según la anatomía vascular subyacente, capaces de revertir las alteraciones fisiopatológicas responsables del síndrome hepatopulmonar y lograr una mejoría significativa de la oxigenación, e incluso su remisión.
Describir el caso de un paciente con síndrome hepatopulmonar secundario a malformación de Abernethy tipo II.
Paciente de 14 años de edad, con antecedente de desnutrición crónica, en seguimiento por asma mal controlada, derivado por su pediatra de cabecera para ampliación de estudios.
Al examen físico lucía crónicamente enfermo y adelgazado. El examen cardiovascular era normal. La auscultación pulmonar evidenciaba buena entrada de aire bilateral, sin ruidos sobreagregados, saturando 90% aire ambiente. Presentaba hipocratismo digital, compatible con hipoxemia crónica. A nivel abdominal no presentaba visceromegalias.
Ante la discordancia entre la hipoxemia persistente, el hipocratismo digital y la escasa evidencia clínica de enfermedad obstructiva bronquial, se amplió el estudio etiológico. Los análisis de laboratorio mostraron hemoglobina de 16,5 g/dL, compatible con policitemia secundaria. Se realizó además un ecocardiograma y test de burbujas, que evidenció la presencia de las mismas en la aurícula izquierda después de 3 ciclos cardíacos, hallazgo compatible con la presencia de dilataciones vasculares intrapulmonares.
En este contexto, se realizó ecografía Doppler abdominal para evaluar la presencia de un shunt portosistémico congénito, evidenciándose una comunicación latero-lateral entre la vena porta extrahepática y la vena cava inferior, asociada a hipoplasia de las ramas portales derecha e izquierda, compatible con una malformación de Abernethy tipo II. Frente a estos hallazgos, se confirmó el diagnóstico de síndrome hepatopulmonar secundario a shunt portosistémico congénito.
Con el objetivo de corregir el defecto vascular subyacente, se realizó cierre endovascular del shunt porto-cava mediante la colocación de un stent en la vena cava inferior. En los controles posteriores, la ecografía Doppler confirmó la permeabilidad del stent y la oclusión completa de la derivación portosistémica. Posteriormente al procedimiento, inició tratamiento anticoagulante y antiagregante. Actualmente, persiste con requerimiento de oxígeno suplementario, en concordancia con la evolución esperada del síndrome hepatopulmonar luego de la corrección anatómica reciente del shunt.
El presente caso resalta la importancia de reconocer el síndrome hepatopulmonar como una entidad que, al presentarse con hipoxemia como manifestación principal, puede ser confundida inicialmente con algunas patologías respiratorias frecuentes, lo que puede retrasar el tratamiento oportuno. Se debe tener un alto índice de sospecha en pacientes con hipoxemia crónica de etiología no definida.
Asimismo, se destaca la trascendencia de ampliar el estudio de aquellos pacientes con diagnóstico de asma bronquial cuando la evolución o la respuesta al tratamiento no son las esperadas. En nuestro paciente, la desnutrición, los signos de hipoxia crónica y la escasa evidencia clínica de enfermedad obstructiva bronquial, alertaron sobre una posible patología subyacente. Se resalta el papel fundamental del test de burbujas en el diagnóstico del SHP, al permitir demostrar la presencia de dilataciones vasculares intrapulmonares. De igual manera, la ecografía Doppler abdominal constituye el estudio gold standard para la detección de anomalías vasculares portales y la caracterización de los shunts portosistémicos congénitos. El reconocimiento oportuno de esta entidad permite instaurar tratamientos específicos con un impacto favorable sobre la evolución clínica y el pronóstico. Según los reportes de casos descritos en la bibliografía, se espera la mejoría gradual de la hipoxemia en el transcurso de meses a años.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
|---|---|---|
| 11538 Caracterización clínico-epidemiológica de pacientes con quemaduras internados en la Unidad de Quemados del Hospital de Niños Víctor J. Vilela: experiencia en los últimos cinco años. Otros |
JULIETA BADIN | |
| 11574 Lesiones por Mordedura de Perro en menores de 15 años asistidos en un Hospital Pediátrico de Referencia de Tucumán durante 2025 Otros |
NATALIA FERNANDEZ | |
| 12014 “LESIONES NO INTENCIONALES POR AHOGAMIENTO Y SUMERSIÓN EN PACIENTES DE UN MES A DIECISÉIS AÑOS DE EDAD EN UN HOSPITAL DURANTE EL PERIODO DE 2013 A 2024” Otros |
CAROLINA ANDREA COLOTTI | |
| 12459 TRAUMATISMO CRANEOENCEFÁLICO POR CAÍDAS EN PEDIATRÍA: UTILIZACIÓN DE TOMOGRAFÍA COMPUTADA Y RENDIMIENTO DIAGNÓSTICO Otros |
DENNISE ALEJANDRA LEMA GUAMANQUISPE |
Las quemaduras infantiles constituyen un problema crítico en salud en Argentina, siendo una de las principales causas de morbimortalidad pediátrica. Su abordaje requiere pautas estrictas de evaluación de gravedad (extensión, profundidad y localización) para definir criterios de internación oportunos (Murruni et al., 1999). Al clasificarse como lesiones no intencionales prevenibles, las estrategias de prevención son fundamentales. El Hospital de Niños "Víctor J. Vilela" es el centro de referencia para la atención de quemados pediátricos en Rosario. Se comparte esta información para contribuir al conocimiento local y optimizar la prevención y el manejo clínico.
Describir el perfil clínico-epidemiológico de las quemaduras infantiles abordadas en la Unidad de Quemados del Hospital "Víctor J. Vilela" durante un período de cinco años.
Estudio observacional, descriptivo, cuantitativo y retrospectivo. Se incluyeron pacientes menores de 16 años internados por quemaduras entre enero de 2021 y diciembre de 2025; se excluyeron casos con registros incompletos en variables principales. Los datos se extrajeron de historias clínicas garantizando la confidencialidad.
Variables evaluadas:
Edad: grupos de 0-6 meses, 6 meses-1 año, y por años cumplidos (1-16 años).
Sexo: femenino, masculino.
Mecanismo: sólidos, químicos, líquidos calientes/semisólidos, fuego/derivados, electricidad.
Estacionalidad: meses cálidos (primavera/verano) y fríos (otoño/invierno).
Estadía hospitalaria: días de internación.
Lugar del hecho: domiciliario (baño, cocina, dormitorio, patio) y extra domiciliario.
Profundidad: superficial (A), intermedia (AB), profunda (B).
Extensión: porcentaje de Superficie Corporal Quemada (SCQ) por regla de la palma de la mano.
Gravedad: índice de Garcés modificado por Artigas (Grupos I al IV).
Complicaciones: infección en relación con el grupo de gravedad.
Criticidad: traslado a Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos (UCIP).
Se analizaron 704 pacientes (51.8% masculinos, 48.2% femeninos). La mediana de edad fue 2 años (rango: 0-16), siendo el grupo de 1 año el más afectado. El principal agente fue líquidos calientes/semisólidos (82.7%), seguido por fuego/derivados (8.2%), sólidos (7.5%), electricidad (1.4%) y químicos (0.1%). Los líquidos calientes predominaron en edades tempranas; en adolescentes aumentaron las lesiones por fuego.
El 55% ocurrió en meses fríos. El 86.7% aconteció en el domicilio, predominantemente en la cocina (65.9%). El promedio de internación fue 6 días (1-89).
Clínicamente, el 95.6% fueron quemaduras intermedias (AB). Según el índice de Garcés modificado, el 48.6% perteneció al Grupo II (moderado), 47.5% al Grupo I (leve), 2.6% al Grupo IV (crítico) y 1.6% al Grupo III (grave). La mediana de SCQ fue 3%.
El 25.7% desarrolló infección. Por estrato de gravedad, la tasa de infección fue: Grupo III (90%), Grupo IV (41.1%), Grupo II (29.4%) y Grupo I (19%). El 4.2% requirió traslado a la UCIP; de este subgrupo, el 6.6% correspondía al Grupo I, 46.6% al Grupo II, 33.3% al Grupo III y 13.3% al Grupo IV.
Los hallazgos coinciden con la literatura: predominio de lactantes y niños pequeños (mediana: 2 años), entorno doméstico (cocina) y líquidos calientes como principal etiología, desplazada por fuego en la adolescencia.
Se observa una divergencia significativa con respecto a los patrones de gravedad reportados habitualmente en centros de internación de tercer nivel. La cohorte estudiada se caracterizó por una mediana de superficie corporal quemada notablemente baja (3%) y una alta prevalencia de pacientes leves y moderados (Grupos I y II) que requirieron hospitalización. Este fenómeno podría explicarse por dos factores: el compromiso de áreas funcionales o estéticas críticas, las cuales exigen un manejo especializado intrahospitalario independientemente de su extensión y, en segundo lugar los determinantes sociales y vulnerabilidades habitacionales en nuestra población que actúan como criterios de internación social para garantizar la adherencia terapéutica, la higiene de las curaciones y la seguridad del paciente.
La tasa de infección (25.7%) reafirma el riesgo infectológico por disrupción cutánea, destacando el 90% en el Grupo III. El traslado a UCIP (4.2%) subraya la necesidad de vigilancia estrecha incluso en cuadros inicialmente moderados (Grupo II), quienes representaron la mayor proporción de derivación a terapia (46.6%), sugiriendo que la localización o las complicaciones sistémicas definen la evolución más allá del score inicial.
En conclusión, este panorama epidemiológico resalta que la prevención, lejos de ser una tarea secundaria, representa un pilar y una responsabilidad fundamental del pediatra de cabecera.
La convivencia de niños con perros ofrece beneficios físicos, psicológicos y sociales, pero también conlleva riesgos, como mordeduras y transmisión de enfermedades zoonóticas. Los niños son más vulnerables debido a su menor estatura, menor capacidad de defensa y tendencia a interactuar sin supervisión. Las mordeduras de perro constituyen un problema relevante de salud pública, asociado a lesiones graves, costos sanitarios y potencial riesgo de rabia.
Caracterizar las lesiones por mordedura de perro en menores de 15 años atendidos en un hospital pediátrico de referencia durante 2025.
Estudio descriptivo, observacional de lesiones por mordedura de perro atendidos en el consultorio de Rabia del Hospital del Niño Jesús. Se registraron variables demográficas (edad, sexo) y clínico - epidemiológicas (localización y gravedad de la lesión, procedencia del animal, ámbito del accidente, vacunación antirrábica, necesidad de internación y manejo post-exposición). Los datos se analizaron mediante estadística descriptiva.
Se asistieron 222 consultas durante el período 2025. La mediana de edad fue 5 años (RIC 3–9), predominando varones (60%). La mayoría de las mordeduras ocurrieron en el hogar (66%) y fueron provocadas por perros propios/conocidos (78%), con baja cobertura de vacunación antirrábica (29%). Las lesiones afectaron principalmente el rostro (59%) y fueron graves por extensión el 30% de los casos. Requirieron internación 37 pacientes (5,5%), la mayoría con intervención quirúrgica; con un promedio de 3,5 DTI. Requirió profilaxis post-exposición antirrábica el 18% de los casos. No se registraron fallecidos ni casos de rabia.
Las mordeduras de perro son un problema de salud pública relevante en población pediátrica. La prevención requiere educación familiar, supervisión, tenencia responsable y vacunación antirrábica adecuada. La frecuencia de lesiones graves y la necesidad de manejo hospitalario especializado subrayan la importancia de estrategias preventivas y protocolos clínicos estandarizados.
El traumatismo craneoencefálico (TCE) constituye una de las principales causas de consulta en los servicios de urgencias pediátricas, siendo las caídas uno de los mecanismos de lesión más frecuentes. La tomografía computada (TC) de cráneo es el método de elección para la detección de lesiones intracraneales clínicamente significativas; sin embargo, su utilización debe ser cuidadosamente evaluada debido a la exposición a radiación ionizante. Herramientas de decisión clínica, como la regla PECARN, permiten identificar pacientes con bajo riesgo de lesión cerebral traumática clínicamente importante y optimizar la indicación de estudios por imágenes. En un estudio realizado en nuestra institución entre 2016 y 2018, la TC fue utilizada en el 25,9% de los pacientes con TCE secundario a caídas. Durante 2025 se observó un incremento en su utilización respecto de lo reportado previamente, lo que motivó la realización del presente estudio.
Describir la utilización de tomografía computada de cráneo, las características epidemiológicas, los mecanismos de lesión y los hallazgos imagenológicos en pacientes pediátricos con TCE secundario a caídas evaluados durante 2025.
Estudio retrospectivo, observacional y descriptivo mediante revisión de historias clínicas electrónicas de pacientes menores de 15 años con TCE secundario a caídas evaluados en la Unidad de Observación del Hospital Pediátrico Dr. Claudio Zin de Malvinas Argentinas entre enero y diciembre de 2025. Se registraron variables demográficas, mecanismos de lesión, realización de tomografía computada de cráneo y hallazgos imagenológicos.
Durante 2025 se registraron 153 consultas por traumatismo craneoencefálico (TCE) secundario a caídas. El 53,6% correspondió al sexo masculino y el 46,4% al femenino. La edad media fue de 6 años y 5 meses. La cama y el sillón fueron los principales sitios de caída, representando aproximadamente el 38% de los casos, seguidos por las caídas desde la propia altura (28%). Otros mecanismos incluyeron caídas desde sillas y sillas de comer (7,5%), camas cuchetas (5,5%), andadores y coches de bebé (6%) y bicicletas (5%). Se realizó tomografía computada (TC) de cráneo en el 62% de los pacientes, porcentaje superior al 25,9% reportado previamente en la institución entre 2016 y 2018. Los principales criterios para la solicitud de neuroimágenes incluyeron mecanismos de alta energía, como caídas desde camas cuchetas, bicicletas o alturas superiores a un metro, así como la presencia de signos de alarma neurológicos, entre ellos vómitos persistentes, convulsiones o pérdida inicial de conocimiento. También se consideraron la sospecha o confirmación de fractura de cráneo y la presencia de cefalohematomas significativos al examen físico. Del total de estudios realizados, el 84% presentó resultados normales y el 16% evidenció lesiones agudas. Entre los hallazgos patológicos, las fracturas de cráneo representaron el 65% de las lesiones detectadas, predominando las fracturas lineales parietales. Los hematomas intracraneales correspondieron al 25%, mientras que el 10% restante incluyó hemorragia subaracnoidea y edema de tejidos blandos.
Durante 2025 se observó un incremento en la utilización de tomografía computada de cráneo en pacientes con TCE secundario a caídas respecto de la serie histórica institucional. Aunque las indicaciones estuvieron asociadas principalmente a mecanismos de lesión de mayor riesgo y signos clínicos de alarma, el rendimiento diagnóstico fue limitado, dado que el 84% de los estudios realizados resultaron normales. Estos hallazgos resaltan la importancia de implementar de manera sistemática herramientas de decisión clínica validadas para optimizar la indicación de neuroimágenes, reducir la exposición innecesaria a radiación y mantener una adecuada detección de lesiones clínicamente significativas.
El ahogamiento es considerado como la tercera causa de muerte por lesión no intencional en el mundo. La tasa global de mortalidad es de 3,8 por cada 100.000 habitantes. Afecta principalmente a la población infantil. Por cada caso fatal se estima que existen de uno a cuatro eventos no fatales, muchos de los cuales llevan a importantes secuelas y discapacidad. La tasa de muertes por ahogamiento en Argentina es de 0.7 por cada 100.000 habitantes.
Describir las características clínicas - epidemiológicas de niñas, niños y adolescentes de un mes a dieciséis años que ingresaron con diagnóstico de ahogamiento y sumersión accidentales.
Estudio observacional, descriptivo y retrospectivo. Se incluyeron pacientes de un mes hasta dieciséis años que ingresaron por motivo de ahogamiento y sumersión accidentales en áreas de guardia externa, salas de internación general y unidad de cuidados intensivos pediátricos de un Hospital de la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe; en el periodo de doce años comprendido entre enero de 2013 a diciembre de 2024. Se excluyeron quienes reingresaron por complicaciones posteriores al evento principal y pacientes con diagnóstico de ahogamiento y sumersión con relación a suicidio, homicidio, de intención indeterminada, incidentes con embarcaciones o inundaciones. La información correspondiente se obtuvo a través de historias clínicas de los registros de los departamentos de Estadística (obtenidos con el código de la CIE-10). Se realizó un análisis descriptivo de las variables recolectadas; las numéricas se expresaron como mediana y rango intercuartil, o media y desviación estándar, y las categóricas como frecuencia de presentación. Los valores de las variables se volcaron en tablas de doble entrada y fueron procesados en el programa Excel (Microsoft®). Este estudio fue aprobado por el Subcomité de investigación del Comité de Docencia del Hospital y se mantuvo en anonimato la identidad de los pacientes, por lo cual no fue necesario obtener un consentimiento informado adicional. Para proteger la confidencialidad de los pacientes se reemplazó su nombre y apellido por un código alfanumérico. Esta información solo fue procesada por los autores y bajo ningún punto estuvo en conocimiento de personas ajenas al estudio.
Ingresaron 49 pacientes, la mediana de edad fue de 21 meses (RIC 16-34). Predominio género masculino (55,1%=27). El 77,6% (n=38) de los episodios ocurrieron en verano - primavera. En el 87,7% (n=43) el lugar de ocurrencia fue el ámbito doméstico (piletas/ baldes) y el 73,5% (n=36) los niños no estaban bajo supervisión de padres o cuidadores. El tiempo de sumersión fue menor a 5 minutos en el 55,1% (n=27). El 69,4% (n=34) recibió soporte vital básico en el lugar del hecho. En el 42,9% (n=21) de los casos el tiempo de internación fue menor a 24hs. La mediana de internación fue de 26 horas (RIC 11-96). El 16,3% (n=8) presentaba condiciones médicas subyacentes. El compromiso neurológico en el 71,4% (n=35) se consideró leve con un Glasgow entre 13-15; un 22,4% (n=11) tuvo un Glasgow grave (menor a 8). El 48,9% (n=24) se categorizó como sin dificultad ventilatoria a dificultad ventilatoria leve. El 20,4% (n=10) registró hipotermia. El 59,2% (n=29) presento acidosis; un 20,4% (n=10) hiperlactatemia; y un 59,2% (n=29) hiperglicemia. El 53,1% (n=26) presento radiografía de tórax patológica. El 65,2% (n=30) requirió oxígeno por máscara reservorio y un 23,9% (n=11) asistencia respiratoria mecánica. En un 70,2% (n=33) se emplearon técnicas combinadas de recalentamiento pasivo y activo. En el 32,7% (n=16) de los casos se presentaron complicaciones; solo de tipo infectológicas el 50% (n=8) y el restante 50% (n=8) una asociación de complicaciones. El 36,7% (n=18) requirió ingreso a Unidad de Cuidados intensivos pediátricos. El 8,2% (n=4) presento secuelas graves y el 4,1% (n=2) fallecieron.
El ahogamiento es una grave problemática de salud. Afecta principalmente al rango etario de los menores de cinco años. El principal factor de riesgo es la falta de supervisión infantil. La instauración de un soporte vital básico es un factor clave para la supervivencia. En general hay una distribución bimodal, desde la recuperación completa sin secuelas hasta los casos con gran afectación neurológica, incluso fallecimiento. Es fundamental aplicar medidas de prevención de ahogamiento; trabajar en forma multidisciplinaria, multisectorial y mejorar la recopilación sistemática de los datos.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
|---|---|---|
| 11601 ANÁLISIS DEL USO DE SISTEMAS DE RETENCIÓN INFANTIL AL ALTA NEONATAL en un Hospital Otros |
GISELE LORENA FISCELLA | |
| 11716 A propósito de un caso: Déficit congénito de factor VII diagnosticado en el contexto de una presunta intoxicación con superwarfarinicos en un paciente pediátrico Otros |
JHONY LUCERO RIVERA DE LA CRUZ | |
| 11889 Salud mental en la internación pediátrica: ¿estamos preparados? Análisis de una experiencia institucional Otros |
DÉBORA SOLEDAD ALMARA | |
| 11940 Cambio epidemiológico del motivo de internación pediátrica Otros |
MICAELA ROLDAN | |
| 11952 Manifestaciones clínicas graves por exposición a cocaína en la infancia. Otros |
SILVIA BEATRIZ CABRERIZO | |
| 11961 Prevención en errores de medicación Otros |
SILVIA BEATRIZ CABRERIZO | |
| 12030 A propósito de un caso: Perforación Intestinal por Traumatismo Abdominal Cerrado Otros |
CONSTANZA GALA GUERRERO TOIA | |
| 12253 A propósito de un caso: Diagnóstico temprano de enfermedad de Kawasaki como factor preventivo al desarrollo de complicaciones cardiovasculares. Otros |
MARIA LUCENA LOPE |
La deficiencia congénita del factor VII es una condición hereditaria extremadamente rara, con una prevalencia de 1 por cada 500,000 personas. Es un trastorno autosómico recesivo que puede afectar a varios miembros de una familia.Su diagnóstico puede resultar desafiante, especialmente cuando existen antecedentes que orientan inicialmente hacia otras etiologías.
Presentar un caso clínico de Déficit del factor VII de la coagulación, diagnosticado ante la persistencia de una alteración en parámetros de la coagulación en un paciente con sospecha de ingesta accidental de rodenticida, pese a recibir adecuado tratamiento destacando la importancia del diagnóstico diferencial y de la prevención de intoxicaciones no intencionales en pediatría.
Paciente masculino de 4 años de edad, con antecedente de trastorno del habla, que consulta por sospecha de ingesta accidental de rodenticida (Termixan BP). El paciente refirió haber ingerido accidentalmente un rodenticida (Termixan BP) tras encontrarlo en el patio de su domicilio, donde el producto se encontraba distribuido en forma aleatoria presentando características similares a un trozo de queso.
Por indicación del Servicio de Toxicología del Hospital Posadas se realizaron controles seriados de coagulograma, evidenciándose alteración persistente de la coagulación con concentración de protrombina (CP) 58 %, RIN 1.30 a su ingreso, durante su segundo día de internación alcanzó descenso CP 47 %, RIN 1.47, por lo que continuó recibiendo vitamina k por vía endovenosa. Durante toda la internación el paciente permaneció clínicamente estable hemodinámicamente compensado sin evidencia clínica de sangrado activo sin manifestaciones hemorrágicas, hematomas ni otros signos de sangrado. Se instaura tratamiento con vitamina K con aumento progresivo de la dosis máxima alcanzando 120 mg/día con escasa mejoría de los valores de coagulación y persistiendo alterados.
Ante la persistencia de la alteración de la concentración de protrombina, se efectuó una interconsulta con el Servicio de Hematología del Hospital Posadas, realizándose la cuantificación de factores de vitamina K dependientes II y X, evidenciaron una disminución leve de los niveles plasmáticos.
Dada la evolución, se solicitó estudio de coagulación a ambos progenitores. El padre presentó alteraciones similares del coagulograma CP 41% y RIN 1,66, mientras que la madre presentó valores normales. Posteriormente se realizó dosaje de factor VII, obteniéndose valores de 33% en el paciente y 21% en el padre.
Con estos hallazgos, se estableció el diagnóstico presuntivo de déficit congénito de factor VII, sustentado por la presencia de antecedentes familiares compatibles. Esta entidad se consideró la causa más probable de la alteración de la coagulación observada; sin embargo, no fue posible descartar de manera concluyente una intoxicación por rodenticida como factor contribuyente. Actualmente, el paciente continúa en seguimiento por el Servicio de Hematología, sin requerimiento de tratamiento específico.
Discusión:
El déficit congénito de factor VII constituye la coagulopatía hereditaria más frecuente entre los déficits de factores de coagulación dependientes de vitamina K, aunque continúa siendo una entidad infrecuente. La presentación clínica es heterogénea y la correlación entre los niveles plasmáticos y el fenotipo hemorrágico no siempre es lineal. En este caso, la sospecha inicial de intoxicación con superwarfarinicos motivó el estudio, permitiendo identificar una alteración persistente de la vía extrínseca de la coagulación y evidenciar un patrón familiar compatible con transmisión hereditaria.
La mayoría de las intoxicaciones accidentales en la infancia son prevenibles. Entre las principales medidas de prevención se encuentran el almacenamiento de sustancias potencialmente tóxicas fuera del alcance y de la vista de los niños, preferentemente bajo llave, conservar los productos en sus envases originales correctamente rotulados y evitar su trasvase a recipientes de alimentos o bebidas. Asimismo, resulta fundamental la supervisión de los niños y la educación de los cuidadores sobre los riesgos asociados a estos productos.
Conclusiones:
La persistencia de alteraciones del tiempo de protrombina a pesar del tratamiento con vitamina K debe motivar la búsqueda de diagnósticos alternativos. El estudio familiar y el dosaje específico de factores de coagulación resultaron fundamentales para arribar al diagnóstico de déficit congénito de factor VII. Este caso destaca la importancia del abordaje multidisciplinario entre Pediatría, Toxicología y Hematología en la evaluación de coagulopatías pediátricas.
La Enfermedad de Kawasaki (EK) es una vasculitis sistémica aguda, autolimitada, de causa incierta, que afecta vasos de mediano y pequeño calibre, y es considerada en la actualidad como la causa más frecuente de enfermedad coronaria adquirida en pediatría. La sospecha diagnóstica inicial es clínica, caracterizada por fiebre de inicio súbito y persistente de mínimo 5 días de evolución, asociado a 4 o más de los siguientes criterios en una EK completa: cambios en las extremidades como edema doloroso en dorso de manos y pies, y eritema palmo-plantar; exantema polimorfo, confluente, no vesiculoso; hiperemia conjuntival sin exudado; afectación de labios y cavidad bucal tales como fisuras, descamación y lengua aframbuesada; linfadenopatía cervical unilateral firme, y cervical anterior, mayor a 1.5 cm. Dentro de los estudios complementarios se solicita laboratorio donde se puede evidenciar sobre todo en fase aguda de la enfermedad; leucocitosis con neutrofilia, elevación de reactantes de fase aguda (eritrosedimentación (VSG) y Proteína C reactiva (PCR), anemia normocítica normocrómica, trombocitosis, orina completa (piuria estéril), valoración cardiológica con ecocardiograma para descartar o comprobar dilatación en coronarias bajo mediciones según Z-scores (≥ 2.5). El tratamiento debe iniciar una vez planteado el diagnóstico clínico, el cual comprende de infusión endovenosa de Gammaglobulina 2 gramos/kg, asociado a Ácido acetilsalicílico (AAS) 80 mg/kg/día según guías de la AHA.
Dentro del seguimiento cardiológico en la EK se recomienda que si el primer estudio realizado no presenta compromiso cardiovascular, se deberá repetir a la semana. De continuar sin hallazgos, el control será dentro de las seis u ocho semanas desde el inicio de la sintomatología. En caso de que el primer ecocardiograma presente dilatación coronaria (Z-score >2.5) durante la fase aguda de la enfermedad, se realizarán controles ecocardiográficos más estrictos, con un mínimo de 1 a 2 veces por semana, o bien hasta constatar la estabilización del diámetro de las arterias coronarias. Por lo cual se recalca la importancia de la detección y tratamiento temprano en la EK, previniendo complicaciones cardiovasculares que sin seguimiento oportuno pueden llegar a infarto agudo de miocardio o muerte súbita.
Describir caso clínico pediátrico de detección temprana de Enfermedad de Kawasaki y su importancia para prevenir complicaciones cardiovasculares.
Paciente de 2 años 7 meses de edad, previamente sano, que consulta en guardia por rinorrea hialina y registros febriles máximo 40 grados de 4 días de evolución. Inicialmente consulta en guardia realizando panel virológico de secreciones nasofaríngeas (rino enterovirus) y por agregar rash maculopapular se solicita hisopado de fauces (negativo), pero por continuar con fiebre, regular actitud a la vía oral e inyección conjuntival reconsultan.
En guardia se constata paciente en regular estado general, con signos de deshidratación moderada, que presenta exantema generalizado, inyección conjuntival, labios agrietados, lengua aframbuesada, adenopatía cervical izquierda (Diámetro mayor a 1.5 cm) y edema de manos. Por sospecha clínica de kawasaki se solicita laboratorio (hiponatremia, leucocitosis con desviación a la izquierda, PCR 114), electrocardiograma (normal) y se decide su internación en sala pediátrica, iniciando infusión de gammaglobulina a 2gr/kg/dosis (única dosis) asociado a AAS 80 mg/kg/día (durante 48 horas). Fue valorada por el servicio de cardiología, realizando ecocardiograma informando "Arterias coronarias de tamaño normal ZS 0, insuficiencia mitral leve por cooptación", que por mejoría clínica se desciende AAS a 5mg/kg/día y se decide su egreso con control cardiológico y de ecocardiograma, continuará control cada 2 meses.
El diagnóstico de la EK continúa siendo un desafío en la actualidad, debido a no existir estudios complementarios específicos y depender de la presencia ya sea completa o incompleta de criterios clínicos, conlleva a retraso del diagnóstico y el riesgo de complicaciones cardiovasculares. Por lo cual en este caso ante la sospecha clínica temprana, se destaca la importancia de realizar una correcta anamnesis y examen físico completo, además de realizar valoración cardiológica y ecocardiograma, evitando así la afectación de vasos coronarios.
El traumatismo abdominal cerrado constituye una de las principales causas de morbimortalidad por trauma en la población pediátrica, asociado mayoritariamente a siniestros viales, accidentes domésticos y actividades deportivas. Las particularidades anatómicas de los niños, como el menor desarrollo muscular y la mayor elasticidad de la pared abdominal, favorecen la aparición de lesiones intraabdominales significativas incluso ante impactos de moderada energía.
Si bien las lesiones de órganos sólidos (hepáticas y esplénicas) representan las formas más frecuentes de presentación, la perforación de víscera hueca secundaria a un traumatismo abdominal cerrado es una entidad infrecuente. Esta variante, implica un mayor desafío debido a la presentación clínica y a la menor sensibilidad de los estudios por imágenes, y porque el retraso diagnóstico se asocia directamente a un incremento de la morbimortalidad.
Se presenta el caso de un adolescente con perforación yeyunal secundaria a un traumatismo abdominal durante su práctica de Rugby.
Describir la evolución clínica, el abordaje diagnóstico y el tratamiento de un adolescente con perforación de víscera hueca secundaria a un traumatismo abdominal cerrado.
Consulta por guardia un paciente masculino de 15 años, previamente sano, por dolor abdominal de inicio súbito, de intensidad 10/10, asociado a un vómito, posterior a un golpe directo de una rodilla contra su abdomen, durante su actividad deportiva habitual. A su ingreso, se encontraba en buen estado general, hemodinámicamente estable y afebril. El abdomen se palpaba blando y depresible, con dolor localizado en hemiabdomen izquierdo. Se solicitan laboratorio y ecografía abdominal, ambos dentro de parámetros normales. Debido al dolor y los vómitos, se indica dipirona y ondansetrón endovenosos y observación en guardia.
Por la persistencia del dolor y los vómitos, siendo el último con estrías de sangre, se repite la ecografía abdominal, la cual no presenta cambios respecto de la previa, y se asocia morfina endovenosa. Se decide su internación para control clínico.
El paciente evoluciona con regular manejo del dolor, agregando un registro subfebril, por lo que, con sospecha de perforación de víscera hueca, se indica ayuno con plan de hidratación parenteral, toma de hemocultivos con posterior antibioticoterapia endovenosa y realización de una Tomografía Computarizada (TC) de abdomen con contraste endovenoso que evidencia: “Burbuja aérea interasa en flanco izquierdo, líquido libre laminar en espacio perihepático, espacios parietocólicos bilaterales y fondo de saco de Douglas, asociado a alteración de planos grasos en colon izquierdo”.
Ante dichos hallazgos en la TC, se realiza exploración quirúrgica inicialmente laparoscópica. Se evidencia “líquido purulento en la región parietocólica izquierda y una perforación yeyunal aislada ubicada aproximadamente a 40 cm del ángulo de Treitz, con bordes vitales y sin evidencia de lesiones intestinales adicionales”. Se decide convertir el procedimiento a cirugía abierta, realizando una enterectomía segmentaria de aproximadamente 8 cm con posterior anastomosis yeyuno-yeyunal primaria y lavado exhaustivo de la cavidad abdominal.
La evolución postoperatoria fue favorable, sin complicaciones. Posterior al procedimiento permaneció internado durante ocho días, con analgesia endovenosa reglada únicamente durante las primeras 48 horas. Se mantuvo ayunado con plan de hidratación parenteral durante tres días, con posterior tolerancia progresiva a la vía oral sin complicaciones. Continuó con antibioticoterapia empírica endovenosa con ceftriaxona y metronidazol, egresando con tratamiento por vía oral a cumplir 14 días totales.
La perforación de víscera hueca representa una entidad infrecuente (5%) dentro de los traumatismos abdominales cerrados en pediatría pero con significativa morbimortalidad cuando su diagnóstico se retrasa. Este caso ilustra cómo las lesiones intestinales pueden permanecer clínica y ecográficamente ocultas durante varias horas tras el evento traumático. En nuestro paciente, dos ecografías seriadas realizadas a las 2,5 y 10 horas del traumatismo no evidenciaron hallazgos patológicos, mientras que la TC efectuada a las 12 horas del mismo permitió identificar signos indirectos de perforación intestinal.
La evaluación clínica seriada y el alto índice de sospecha ante una evolución desfavorable o una discordancia entre la clínica y los estudios complementarios fueron clave para el diagnóstico oportuno y adecuado tratamiento al igual que el trabajo multidisciplinario.
Finalmente, se destaca la importancia de no subestimar los traumatismos ocurridos durante actividades deportivas o cotidianas, ya que incluso en pacientes inicialmente estables, se pueden ocasionar lesiones intraabdominales graves con alto potencial de morbimortalidad.
Las lesiones por tránsito constituyen una de las principales causas de morbimortalidad infantil. Los sistemas de retención infantil (SRI) son una medida efectiva para disminuir la mortalidad y la gravedad de las lesiones en siniestros viales. Sin embargo, diversos estudios evidencian una baja utilización y un uso inadecuado de estos dispositivos. En el período neonatal, el alta hospitalaria representa el primer traslado del recién nacido fuera del sistema de salud y una oportunidad para promover prácticas seguras. En Argentina existe escasa evidencia sobre el conocimiento y uso de SRI en cuidadores de recién nacidos.
Evaluar el conocimiento y la intención de uso de sistemas de retención infantil en cuidadores de recién nacidos al alta hospitalaria. Describir el medio de transporte utilizado, analizar la consejería recibida por parte del equipo de salud y evaluar el uso de cinturón de seguridad en adultos acompañantes.
Estudio observacional, descriptivo y transversal realizado en el Servicio de Neonatología del Hospital. Se incluyeron consecutivamente 57 cuidadores de recién nacidos próximos al alta mediante muestreo no probabilístico por conveniencia. La información se obtuvo mediante una encuesta estructurada sobre modalidad de traslado, conocimiento y utilización de SRI, consejería recibida y prácticas de seguridad vial. Se realizó análisis descriptivo mediante frecuencias absolutas y porcentajes.
Se analizaron 57 encuestas. El 43,9% (n=25) planeaba trasladarse en automóvil propio, el 36,8% (n=21) en remis o transporte por aplicación y el 19,3% (n=11) en vehículos de familiares o conocidos. El 66,7% (n=38) manifestó desconocer los SRI. El 68,4% (n=39) refirió intención de utilizarlos para el traslado al alta. Solo el 5,3% (n=3) informó haber recibido asesoramiento por parte del personal de salud respecto de su uso. En contraste, el 94,7% (n=54) de los adultos acompañantes refirió utilizar cinturón de seguridad.
Se evidenció un bajo nivel de conocimiento sobre sistemas de retención infantil y una escasa intervención educativa por parte del equipo de salud. Aunque la mayoría de los cuidadores manifestó intención de utilizar SRI, persisten brechas significativas en información y consejería. Estos hallazgos destacan la necesidad de implementar estrategias institucionales de educación y promoción de seguridad vial desde el período neonatal, aprovechando el momento del alta hospitalaria como una oportunidad de prevención.
En los últimos años, diversos efectores pediátricos han observado un incremento de internaciones vinculadas a problemáticas sociales, de salud mental y vulneración de derechos, en ausencia de patología orgánica aguda que justifique una hospitalización clínica tradicional. Este fenómeno plantea una transformación en el perfil de internación pediátrica y en el rol del hospital como dispositivo de cuidado. Tradicionalmente, las salas de internación pediátrica fueron diseñadas para la atención de enfermedades agudas; sin embargo, en la práctica cotidiana se observa una creciente ocupación de camas por niños y adolescentes cuya principal necesidad se vincula a situaciones de vulnerabilidad biopsicosocial. Estas suelen requerir intervenciones interdisciplinarias prolongadas, articulación con organismos de protección de derechos y, en algunos casos, institucionalización, generando un impacto significativo sobre los recursos hospitalarios. Si bien esta problemática es reconocida por equipos asistenciales y organismos científicos, existen escasos datos locales que permitan dimensionar su magnitud, caracterizar a la población afectada y analizar su evolución en el tiempo. Conocer estos cambios resulta fundamental para comprender las nuevas demandas que enfrenta la internación pediátrica y orientar estrategias de atención, protección y gestión sanitaria
Describir y comparar las internaciones pediátricas por vulnerabilidad biopsicosocial en dos períodos consecutivos, con el fin de identificar cambios en el perfil epidemiológico de hospitalización y su impacto sobre la internación pediátrica
Estudio observacional, retrospectivo, cuantitativo y comparativo realizado en la sala de internación de Pediatría de un Hospital General de Agudos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Se analizaron pacientes de 0 a 17 años internados por vulnerabilidad biopsicosocial durante dos períodos consecutivos (enero 2023 a diciembre 2024 y enero 2025 a mayo 2026), evaluándose variables demográficas, motivo de internación, características de la hospitalización y forma de egreso
Se analizaron 215 pacientes, correspondiendo 108 al primer período y 107 al segundo. En ambos períodos predominó el sexo femenino (62% vs. 54,2%) y el grupo etario de 11 a 17 años (50% vs. 53,27%), mientras que los lactantes representaron el grupo menos frecuente (9,25% vs. 8,41%).
Se observó un cambio en el principal motivo de internación: durante el primer período predominó el maltrato infantil (46,29%), seguido por vulnerabilidad social (32,4%), mientras que en el segundo la vulnerabilidad social pasó a representar el 61,67% de los casos y el maltrato infantil descendió al 26,1%. Asimismo, se registró una disminución de las internaciones por abuso sexual infantil (11,11% vs. 7,47%), internación por salud mental (8,33% vs. 3,73%) y consumo problemático de sustancias (1,85% vs. 0,93%).
Respecto a la forma de ingreso, se observó un incremento de las derivaciones desde instituciones educativas (17,59% vs. 44,85%) y una disminución de los ingresos desde el domicilio familiar (57,4% vs. 36,44%). La reinternación se mantuvo estable en ambos períodos (8,33% vs. 8,41%).
En cuanto al impacto hospitalario, aumentó la duración de las internaciones, observándose pacientes con permanencias superiores a 90 días únicamente durante el segundo período (4,67%). Asimismo, se registró una disminución de los egresos al domicilio familiar (68,51% vs. 19,62%) y un marcado incremento de los egresos a hogares convivenciales (22,22% vs. 71,02%). La intervención del CDNNyA o judicialización continuó siendo elevada en ambos períodos (87,03% vs. 67,28%)
La frecuencia absoluta de internaciones por vulnerabilidad biopsicosocial fue similar entre ambos períodos, pese a que el segundo incluyó seis meses menos de observación, lo que podría sugerir un incremento en la tasa de internaciones por esta causa. Asimismo, se evidenció un cambio en el perfil asistencial, caracterizado por un aumento de las internaciones por vulnerabilidad social, una mayor duración de las hospitalizaciones y un marcado incremento de los egresos a hogares convivenciales. Estos hallazgos podrían reflejar la creciente complejidad de las problemáticas que atraviesan las infancias y adolescencias actuales, así como un rol cada vez más relevante del hospital como dispositivo de protección y contención. En este contexto, resulta fundamental fortalecer una mirada pediátrica integral que contemple no sólo la patología aguda, sino también los factores sociales y familiares que condicionan la salud y el desarrollo de niños, niñas y adolescentes
La intoxicación por cocaína en la edad pediátrica constituye una urgencia médica poco frecuente pero potencialmente grave. Puede ocurrir por ingestión accidental, exposición ambiental, por negligencia o abuso. Debido a la inmadurez de los sistemas metabólicos en los niños, incluso pequeñas cantidades pueden producir manifestaciones clínicas severas, lo que hace fundamental el reconocimiento precoz y el abordaje oportuno.
Alertar a los pediatras a pensar en el consumo probematico de sustancias como diagnóstico diferencial en la emergencia a cualquier edad frente a cuadros de excitación psicomotriz, convulsiones, BRUE o distonías entre los más frecuentes.
Caso clínico 1: Paciente de 2 años previamente sano, ingresa en estatus convulsivo, bradicárdico, hipóxico, con midriasis arreactiva. Fc 60 lpm, FR 60 rpm, TA 90/50, febril, glucemia 286. Recibe dos dosis de lorazepam a 0.1 mg/ kg impregnación sin respuesta por lo que se indica fenitoína a 20 mg/kg luego de lo cual presenta paro cardìaco por lo que ingresa a ARM. Se detecta cocaina en el screening de drogas en orina.
Caso clinico 2: Paciente de 2años episodio de espasmo del sollozo (madre refirió episodio de cianosis, hipotonía y pausas respiratorias en contexto de llanto) luego evoluciona con disminución del sensorio y tendencia al sueño. Dentro de los estudios complementarios se realizan tóxicos con resultado positivo para cocaína. Laboratorio con troponinas y ecocardiograma dentro de límites normales. Evoluciona asintomático, tóxicos negativos al tercer día, se externa con seguimiento por servicio social.
La intoxicación por cocaína en pacientes pediátricos requiere un alto índice de sospecha clínica y una rápida intervención, dado el riesgo de complicaciones graves. El manejo oportuno y el abordaje interdisciplinario son clave para reducir la morbimortalidad, así como la identificación del contexto de exposición, lo que permite implementar medidas de protección y prevención en el entorno del paciente
La definición de errores de medicación varía de modo internacional. “Un error de medicación es una falla no intencionada en el proceso de tratamiento farmacológico que provoca, o tiene el potencial de provocar, daño al paciente” según la Agencia Europea de Medicamentos. Presentamos dos casos pediátricos debido a error de dosis y error de vía de administración con impacto en la salud.
Dar a conocer distintas estrategias para prevenir errores de medicación en pediatría
Caso 1 : Paciente de 4 años, con linfoma de Burkitt, internada por neutropenia febril a la espera de cultivos. Por plaquetopenia recibe como premedicación de transfusión de plaquetas difenhidramina 200 mg EV. Luego de esto presenta taquicardia, hipertermia, alucinaciones, retención urinaria y midriasis. Para descartar sangrado en sistema nervioso central, por su plaquetopenia, se realiza tomografía cerebral que resulta dentro de límites normales. Luego de unas horas se pesquisa el error de medicación y se consulta a la unidad de toxicología. Se asume el cuadro como síndrome anticolinérgico secundario a sobredosis de difenhidramina. La paciente evoluciona favorablemente con desaparición de los síntomas 10 horas posteriores a recibir la medicación.
Caso 2: Paciente de 2 años, consulta en guardia por constipación, le indican polietilenglicol vía oral. Al no tolerarlo le indican en guardia enema con vaselina y por error de vía de administración le pasan dicha solución por vía parenteral. Se deriva a nuestro hospital para internación en terapia intermedia. Evoluciona con neumonitis química secundaria a infusión accidental de vaselina EV desarrollando insuficiencia respiratoria hipoxémica con requerimiento de oxigenoterapia a bajo flujo durante 18 días. Recibe tratamiento con meprednisona 6mg/día e hidroxicloroquina 50mg c/12 horas. En seguimiento ambulatorio por neumonología y toxicología en forma ambulatoria.
Presentamos estos dos casos por su repercusión clínica ya que son totalmente evitables. Existen varias estrategias para prevenir estos errores. En el primer caso describimos un error de dosis, siempre es aconsejable que más de un profesional verifique la medicación, la dosis y el paciente destinatario. En el segundo caso se tienen en cuenta para enfermería “Los 5 correctos principales: paciente correcto, medicamento correcto, dosis correcta, vía correcta, hora correcta” Se ha ampliado a 10 correctos considerando fecha de caducidad, preparación correcta, registro correcto, velocidad de administración correcta y seguimiento correcto” También existen factores que pueden influir en el origen o el desarrollo del error de medicación.
La salud mental infanto juvenil representa una de las principales problemáticas sanitarias a nivel mundial. Según la OMS, aproximadamente uno de cada siete adolescentes presenta algún trastorno mental, representando cerca del 13% de la carga global de enfermedad en este grupo etario. En Argentina se observa un incremento progresivo de consultas e internaciones vinculadas a salud mental infantojuvenil, especialmente en el período post pandemia, con mayor frecuencia de ideación suicida, conductas autolesivas, trastornos de ansiedad, depresión y consumo problemático de sustancias. La internación pediátrica por estas causas representa un desafío creciente para sistemas de salud que muchas veces carecen de recursos específicos y capacitación interdisciplinaria adecuada.
Describir las características epidemiológicas, clínicas y psicosociales de pacientes internados por motivos de salud mental en un hospital pediátrico del municipio de Malvinas Argentinas entre enero de 2025 y marzo de 2026.
Estudio observacional, descriptivo y retrospectivo mediante revisión de historias clínicas. Se incluyeron todos los pacientes internados por causas vinculadas a salud mental en el período mencionado. Se excluyeron mayores de 16 años, registros duplicados y pacientes derivados solo para evaluación ambulatoria. Las variables analizadas fueron demográficas, motivos clínicos de internación, lesiones y autolesiones, factores psicosociales y reingresos. Los resultados se expresaron en frecuencias absolutas y porcentajes.
Se analizaron 98 pacientes. Predominó el sexo femenino con 71 casos (72,5%), seguido de 25 masculinos (25,5%) y 2 con diversidad de género (2,0%). El grupo etario más frecuente fue el de 14 a 15 años con 59 casos (60,2%), seguido por 12 a 13 años con 29 casos (29,6%) y 8 a 11 años con 10 casos (10,2%). La edad más frecuente fue 15 años (31,6%).
El motivo de internación predominante fue el intento autolítico en 62 casos (63,3%), seguido de ideación suicida en 44 casos (44,9%), excitación psicomotriz en 12 (12,2%), consumo de sustancias en 6 (6,1%), síntomas psicóticos en 5 (5,1%) y trastornos de conducta alimentaria en 3 (3,1%).
Respecto a las autolesiones, el hallazgo más frecuente fue el cutting en 47 pacientes (47,9%), seguido de ingesta medicamentosa en 5 casos (5,1%) y otras lesiones en 3 (3,1%). En 43 pacientes (43,8%) no se registraron lesiones asociadas.
Entre los factores psicosociales, el más frecuente fue conflicto familiar o padres separados en 25 casos (25,5%), seguido de antecedente de abuso sexual intrafamiliar o sospecha en 9 (9,2%), bullying escolar en 5 (5,1%) y consumo problemático de sustancias en 5 (5,1%). Se registraron 23 reingresos (23,4%).
Los hallazgos son concordantes con la literatura nacional e internacional, que describe un aumento sostenido de intentos autolíticos e ideación suicida en adolescentes, con aceleración en el período post pandemia. La concentración en el grupo de 14 a 15 años y la elevada frecuencia de cutting refuerzan la necesidad de evaluación sistemática y detección temprana. La presencia de factores psicosociales como conflicto familiar, abuso y bullying subraya el carácter multifactorial de estas problemáticas. Nuestra institución contaba con un equipo de crisis conformado por trabajo social y psicología, con psiquiatría en rol de interconsulta. El incremento sostenido de casos motivó su fortalecimiento mediante la incorporación de psicólogos adicionales y un psiquiatra infantojuvenil de forma regular. La tasa de reingresos del 23,4% constituye un indicador a seguir, que refleja tanto la cronicidad de estas problemáticas como posibles brechas en la continuidad ambulatoria.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
|---|---|---|
| 11780 La inmunosupresión tras el trasplante hepático pediátrico puede provocar una involución tímica aguda temprana y prolongada: estudio prospectivo de un único centro Hepatología |
GUILLERMO ALEJANDRO COSTAGUTA | |
| 11884 Predictores clínicos y metabólicos de esteatosis y fibrosis hepática evaluadas mediante elastografía transitoria en niños con MASLD Hepatología |
MARIA CRISTINA ARREGUI | |
| 12127 COLESTASIS EN RECIÉN NACIDOS CON GASTROSQUISIS: INCIDENCIA Y FACTORES ASOCIADOS Hepatología |
MELISA AYELÉN GUTIÉRREZ QUIROGA | |
| 12305 Insuficiencia Hepática como presentación de Enfermedad de Wilson Hepatología |
MARIA MAGDALENA PEPE | |
| 12430 Más allá del sangrado variceal: Trasplante hepático en niños con obstrucción extrahepática de la vena porta. Hepatología |
VIRGINIA SCARANO | |
| 12439 HEMODIÁLISIS CONTINUA EN INSUFICIENCIA HEPÁTICA AGUDA PEDIÁTRICA CON HIPERAMONEMIA REFRACTARIA: PUENTE A TRASPLANTE Y SOPORTE POSTOPERATORIO Hepatología |
HÉCTOR GUSTAVO BOLDRINI |
La gastrosquisis es una malformación congénita de la pared abdominal cuya incidencia ha aumentado en las últimas dos décadas, estimándose actualmente en 4,5 casos por cada 10.000 nacidos vivos. Se caracteriza por un defecto de la pared anterior, con predominio en el hemiabdomen derecho, y puede clasificarse en simple —cuando el defecto es aislado— o compleja, cuando se asocia a anomalías gastrointestinales como atresia intestinal, perforación o necrosis segmentaria.
La dismotilidad intestinal postoperatoria es una consecuencia frecuente en estos pacientes, por lo que la nutrición parenteral total (NPT) constituye la principal estrategia terapéutica durante el período posoperatorio. Sin embargo, la prematurez, el bajo peso al nacer y la gastrosquisis compleja se asocian a una dependencia prolongada de la misma, con mayor riesgo de sepsis, infecciones relacionadas con el catéter y colestasis.
La enfermedad hepática asociada a nutrición parenteral (PNALD, por sus siglas en inglés) representa la complicación más severa de este escenario. Se ha demostrado que entre el 17 y el 35% de los neonatos que reciben NPT por más de dos semanas desarrollan esta enfermedad, porcentaje que asciende al 65% en presencia de insuficiencia intestinal, con una mortalidad que puede alcanzar el 40%.
A pesar de la relevancia clínica de esta entidad, la evidencia disponible proviene principalmente de estudios internacionales.
El objetivo del presente trabajo es determinar la incidencia de colestasis en pacientes con gastrosquisis e identificar los factores asociados a su desarrollo.
Estudio retrospectivo de cohorte observacional realizado en un centro polivalente de tercera complejidad. Se incluyeron recién nacidos con diagnóstico de gastrosquisis asistidos en la unidad de cuidados intensivos neonatales entre mayo de 2022 y mayo de 2026.
Se incluyeron 70 recién nacidos con diagnóstico de gastrosquisis. La mayoría fueron varones (57,1%) y nacieron prematuros (80%), con una edad gestacional mediana de 36 semanas y un peso al nacer de 2400 g. Más de la mitad presentó bajo peso al nacer (57,1%). El tipo de gastrosquisis predominante fue la simple (92,9%), y el 37,1% de los pacientes presentó sepsis durante su internación. En cuanto a la nutrición parenteral, el 55,7% de los pacientes la requirió por más de 15 días.
La incidencia de colestasis en la serie fue del 28,6%, es decir, aproximadamente 1 de cada 3 pacientes con gastrosquisis desarrolló esta complicación.
Al comparar los pacientes que desarrollaron colestasis con los que no la desarrollaron, se observó que aquellos afectados nacieron con menor peso (2152 g vs 2420 g; p=0,019) y con menor edad gestacional (35 vs 36 semanas; p=0,018). Asimismo, requirieron nutrición parenteral por más de 15 días con mayor frecuencia (80% vs 46%; p=0,020) y presentaron sepsis en mayor proporción (55% vs 30%; p=0,047).
Por el contrario, no se encontraron diferencias significativas en relación al sexo (p=1,000), al tipo de gastrosquisis (p=0,942) ni al momento de inicio de la alimentación enteral (p=0,712).
La incidencia de colestasis en esta cohorte fue del 28,6%, cifra concordante con lo reportado en la literatura internacional y que refleja la magnitud real de esta complicación en pacientes con gastrosquisis de nuestro medio.
La prematurez, el bajo peso al nacer, la dependencia prolongada de NPT y la presencia de sepsis se identificaron como los principales factores asociados a su desarrollo, en línea con lo descripto previamente a nivel internacional.
Estos resultados destacan la importancia de identificar precozmente a los pacientes con mayor riesgo de desarrollar colestasis, con el fin de implementar estrategias dirigidas a reducir el tiempo de exposición a la NPT, optimizar el manejo infeccioso y favorecer el inicio temprano de la vía enteral. Dado que la evidencia en Latinoamérica sigue siendo escasa, este trabajo contribuye con datos locales relevantes para el seguimiento y tratamiento de esta población.
Introducción:
La insuficiencia hepática aguda (IHA) se asocia con hiperamonemia severa, factor determinante en el desarrollo de encefalopatía y edema cerebral. La terapia de reemplazo renal continua (TRRC) se considera tratamiento de elección para depuración rápida y sostenida del amonio.
Objetivos
Evaluar la sobrevida global de pacientes pediátricos con IHA e hiperamonemia que recibieron TRRC como puente al trasplante, soporte postoperatorio y/o tratamiento durante la recuperación de su enfermedad de base
Métodos
Trabajo retrospectivo ,observacional y descriptivo. Fue realizado en único centro y se registraron los pacientes con IHA y requerimiento de TRRC por hiperamonemia refractaria al tratamiento médico. Entre octubre de 2020 y Agosto del 2025 .Se registraron los niveles de amonio pre y post TRRC, sobrevida del injerto y del paciente a los 28 días y al final del seguimiento. Se registro los pacientes que recibieron previamente una sesión de hemodiálisis intermitente y/o plasmaféresis.
Resultados
Durante el periodo de estudio, 20 pacientes requirieron TRRC.
Del total de pacientes, 3 (15%) presentaron recuperación clínica tras el inicio del tratamiento, evitando la necesidad de trasplante. Dos pacientes (10%) fallecieron mientras permanecían en lista de trasplante urgente.
De los 15 pacientes restantes, 10 recibieron CRRT en el periodo previo al trasplante, y 5 en el postoperatorio.
De los 15 pacientes que se trasplantaron, 4 fallecieron. La sobrevida de los pacientes a los 28 días de realizado tratamiento con TRRC fue del 93% (14 pacientes) y la sobrevida de los pacientes y del injerto hasta el fin de seguimiento del 73% (tiempo medio de seguimiento 15.8 meses).
Conclusión
La TRRC fue un tratamiento seguro y bien tolerado, logrando una depuración eficaz del amonio. La mayoría de los pacientes trasplantados sobrevivieron y en tres casos se evitó el trasplante. Estos hallazgos refuerzan el papel de la TRRC como herramienta fundamental tanto como puente al trasplante como en el manejo postoperatorio. Su inicio temprano puede optimizar el control metabólico y evitar el trasplante en casos seleccionados
La enfermedad de Wilson (EW) es un trastorno genético del metabolismo del cobre con manifestaciones clínicas sumamente heterogéneas. La insuficiencia hepática aguda o crónica es una de las formas de presentación más frecuentes en la edad pediátrica. El tratamiento inicial con agentes quelantes (como la D-penicilamina) es la terapia de primera línea. En casos con disfunción hepática grave, la escala del King´s College permite predecir la evolución y la necesidad de ingreso a lista de trasplante hepático.
Analizar una cohorte de pacientes con insuficiencia hepática secundaria a EW asistidos en un centro pediátrico de alta complejidad.
Estudio descriptivo y retrospectivo. Se incluyeron pacientes con insuficiencia hepática secundaria a EW asistidos entre 10/1989 y 5/2026. Se evaluaron variables clínicas, bioquímicas, índice pronóstico, terapias implementadas y evolución.
Se analizaron los datos de 23 pacientes diagnosticados con EW con insuficiencia hepática. La edad media al diagnóstico fue de 14 años, con predominio del sexo femenino (61%). El 52% presentaron hallazgos sugestivos de enfermedad hepática crónica, 3 pacientes (13%) con encefalopatía hepática.
Métodos diagnósticos: ceruloplasmina media 8 mg/dl (n: 23), cupruria basal media de 2368 mcg/24 hs (n: 18), cupruria provocada con prueba de D-penicilamina 5455 mcg/24 hs (n: 16). El anillo de Kayser-Fleischer se diagnosticó en 8 pacientes (35%). Cinco pacientes (22%) presentaron anemia hemolítica con Coombs directa negativa.
La media de los resultados analíticos fueron: BT 11 mg/dl, BD 8.5 mg/dl, AST 230 UI/L, ALT 188 UI/L. TP 26%, RIN 3, Albúmina 2.5 gr/dl. El cobre hepático en explantes (n=5) evidenció una media de 823 mcg/gr.
Respecto al tratamiento médico, 23 pacientes (100%) recibieron D-penicilamina; 3 de ellos (13%) presentaron efectos adversos por lo que se indicó trientine. En 3 pacientes (13%) se realizó plasmaféresis.
En la evolución: 10 pacientes (43%) recuperaron la función hepática con tratamiento médico, la media de tiempo transcurrido hasta lograr un TP mayor a 50% fue de 146 días (mediana 90 días, r: 13-349). Nueve pacientes (39%) requirieron trasplante hepático, 2 fallecieron (9%), 2 (9%) permanecen en lista de espera de trasplante. La escala de King´s College media general fue de 11, mostrando correlación con el pronóstico: media de 9 en quienes respondieron al tratamiento médico, 12 en los trasplantados y 13 en los fallecidos.
La mayoría de los pacientes presentaron mala evolución, con necesidad de trasplante o fallecimiento.
La escala de King´s College fue una herramienta pronóstica en nuestra cohorte.
El tiempo para la recuperación de la función de síntesis hepática con tratamiento quelante puede demandar meses hasta lograrse.
Las tasas de supervivencia postrasplante hepático han mejorado de manera notable durante los últimos años, especialmente en pacientes pediátricos. Sin embargo, la inmunosupresión necesaria para evitar el rechazo se asocia con complicaciones tanto a corto como a largo plazo. Dado el papel fundamental del timo en el desarrollo inmunitario temprano, es de interés evaluar si dicha inmunosupresión induce disfunción tímica compatible con involución tímica aguda (ITA). Al momento actual no se conocen reportes que investiguen la morfofuncionalidad del timo en niños sometidos a trasplante hepático.
Evaluar el impacto de la inmunosupresión de inducción sobre la morfología y la función tímica en receptores pediátricos de trasplante hepático y determinar si los cambios son compatibles con ITA, según el tamaño del timo, la producción tímica y la proliferación intratímica durante los primeros 12 meses postrasplante.
Se realizó un estudio prospectivo en pacientes pediátricos (0–18 años) sometidos a su primer trasplante hepático. Se excluyeron pacientes con otro trasplante, ya sea sincrónico o metacrónico, así como también todo paciente con diagnóstico de inmunodeficiencia primaria o adquirida. Todos los pacientes recibieron terapia de inducción con metilprednisolona, tacrolimus y basiliximab, seguida de una reducción progresiva de esteroides. El tamaño del timo se evaluó mediante ecografía en el pre-trasplante, a los 3, 6 y 12 meses. La producción y función tímica se evaluaron mediante signal joint y beta T-cell Receptor Excision Circle (sjTRECs y βTRECs respectivamente) y Recent Thymic Emigrant (RTEs) (CD3⁺CD4⁺CD45RA⁺CD31⁺) por qPCR y citometría de flujo en muestras de sangre periférica. La relación sj/βTREC se utilizó como marcador de proliferación intratímica en este estudio. El estudio fue aprobado por los comités de ética del Sanatorio de Niños de Rosario y de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario. Se obtuvo consentimiento informado de todos los particpantes y sus representantes legales.
Entre enero de 2015 y diciembre de 2019, se realizaron 12 trasplantes hepáticos pediátricos primarios aislados en nuestro centro. Las principales indicaciones para el trasplante fueron la insuficiencia hepática aguda y la atresia biliar.
La evaluación ecográfica seriada del timo pudo completarse en cinco pacientes desde el período pretrasplante (T0) hasta los 12 meses posteriores al trasplante (T12). En cuatro pacientes, el timo no fue visualizado en T0, aunque sí en evaluaciones posteriores, mientras que en tres pacientes no pudo identificarse en ningún momento del seguimiento. Entre los pacientes con evaluación completa se observó una reducción significativa del área tímica tras el trasplante, con una mediana de 296 mm² en T0, 252 mm² en T1, 96 mm² en T3, 178,5 mm² en T6 y 348 mm² en T12 (p = 0,002). Los análisis de comparaciones múltiples demostraron que las diferencias se hicieron significativas a partir de T3, evidenciando una involución tímica temprana seguida de una recuperación parcial durante el primer año.
La función tímica se evaluó mediante la cuantificación seriada de sjTRECs, la relación sj/β1 TRECs y los linfocitos T emigrantes recientes (RTEs). Los niveles de sjTRECs disminuyeron significativamente en T1 (p < 0,05), T3 (p < 0,001) y T12 (p < 0,04) en comparación con los valores basales. Asimismo, la relación sj/β1 TRECs mostró una reducción significativa en T3, T6 y T12 respecto a T0, lo que sugiere una disminución de la proliferación intratímica y de los procesos de maduración tímica. Los niveles de RTEs presentaron una tendencia descendente similar, con los valores más bajos observados a los 6 y 12 meses después del trasplante; sin embargo, estas diferencias no alcanzaron significación estadística. En conjunto, los hallazgos ecográficos e inmunológicos indican una involución tímica aguda y prolongada asociada a una disminución sostenida de la producción tímica durante el primer año posterior al trasplante hepático pediátrico bajo tratamiento inmunosupresor.
La inmunosupresión de inducción en el trasplante hepático pediátrico se asocia con una alteración marcada pero potencialmente reversible de la estructura y función tímica, compatible con ITA, en contraste con la senescencia precoz e irreversible. Estos hallazgos sugieren que la inmunosupresión en etapas tempranas de la vida puede alterar la homeostasis tímica durante ventanas críticas del desarrollo con un impacto final aún desconocido.
La obstrucción extrahepática de la vena porta (OEVP) constituye la principal causa de hipertensión portal no cirrótica en la población pediátrica y se caracteriza por la preservación de la función hepática en presencia de complicaciones secundarias a la hipertensión portal. Entre ellas, las alteraciones vasculares pulmonares, como el síndrome hepatopulmonar (SHP) y la hipertensión portopulmonar (HPPo), son menos frecuentes pero tienen un impacto pronóstico significativo. La necesidad del trasplante hepático (TH) en esta población es excepcional.
Describir las indicaciones y los resultados del trasplante hepático en niños con obstrucción extrahepática de la vena porta no cirrótica, atendidos en nuestro centro.
Se realizó un estudio retrospectivo de una cohorte de pacientes pediátricos sometidos a trasplante hepático por complicaciones graves de la hipertensión portal entre marzo de 2017 y septiembre de 2025 en nuestro centro. Se recopilaron datos demográficos, edad al diagnóstico de OEVP y TH, resultados de elastografía, indicación de TH y evolución postrasplante. La rigidez hepática y esplénica se evaluó mediante elastografía de transición. Las complicaciones vasculares pulmonares se clasificaron como hipertensión portopulmonar (HPPo) o síndrome hepatopulmonar (SHP) según criterios estandarizados.
De los 132 pacientes con OEVP no cirrótica derivados a nuestro centro, 7 (5,3%) presentaron complicaciones que requirieron TH. Cinco eran mujeres y dos varones. La mediana de edad al diagnóstico fue de 3,25 años (rango: 0,47–10,33). Todos presentaban elastografía hepática normal y aumento de la rigidez esplénica (>21 kPa).
En 3 de los 7 pacientes se realizaron derivaciones quirúrgicas (1 esplenorrenal y 2 shunts meso-Rex). La mediana de edad al momento del TH fue de 14,21 años (rango: 4,83–16,18) y la mediana del puntaje PELD/MELD fue de 7.
En 5 de los 7 pacientes (71%), la indicación de TH fue una complicación vascular pulmonar: HPPo en 4 pacientes, con una presión arterial pulmonar media (PAPm) mediana de 30,5 mmHg, y SHP muy severo en 1 paciente, con una pO₂ de 41,5 mmHg. Las otras dos indicaciones fueron: un caso de sangrado variceal persistente a pesar del tratamiento endoscópico asociado a trombosis de un shunt meso-Rex, y un caso de aparición de nódulos hepáticos con carcinoma hepatocelular temprano luego de una derivación esplenorrenal quirúrgica.
Este grupo representó el 1,97% de la población total trasplantada en nuestro centro (7/355). Todos los pacientes se encuentran vivos tras una mediana de seguimiento postrasplante de 2 años y 1 mes (rango: 7 meses–7 años y 1 mes). Uno de ellos está siendo evaluado actualmente para retrasplante debido a complicaciones biliares.
El paciente con SHP severo logró suspender exitosamente el aporte suplementario de oxígeno a los 6 meses del TH. Ninguno de los 4 pacientes con HPPo alcanzó la normalización de la presión arterial pulmonar; sin embargo, fue posible reducir las dosis de inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 y de antagonistas de los receptores de endotelina, aunque sin suspenderlos completamente.
En nuestra experiencia, el trasplante hepático fue infrecuente en niños con diagnóstico de obstrucción extrahepática de la vena porta (OEVP) no cirrótica (5,3%), pero constituyó una alternativa terapéutica eficaz para complicaciones graves de la hipertensión portal. Las complicaciones vasculares pulmonares (hipertensión portopulmonar, síndrome hepatopulmonar) representaron la principal indicación de TH, por encima del sangrado variceal refractario. Estos hallazgos respaldan la necesidad de implementar estrategias sistemáticas de pesquisa para estas complicaciones, así como de mantener una vigilancia estrecha y prolongada en esta población. Se requieren estudios multicéntricos y cohortes pediátricas más amplias para definir con mayor precisión el momento oportuno y los criterios de selección para el trasplante hepático en esta población.
La enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD) constituye la causa más frecuente de enfermedad hepática crónica en la población pediátrica. La fibrosis hepática representa el principal determinante del pronóstico a largo plazo; sin embargo, el acceso a la elastografía transitoria (ET) continúa siendo limitado en numerosos ámbitos asistenciales. El objetivo de este estudio fue analizar la asociación entre variables clínicas, bioquímicas e imagenológicas y la presencia de esteatosis y fibrosis hepática evaluadas mediante ET en niños con MASLD, así como identificar posibles predictores no invasivos de gravedad de la enfermedad.
Analizar la asociación entre variables clínicas, bioquímicas e imagenológicas y la presencia de esteatosis y fibrosis hepática evaluadas mediante elastografía transitoria en niños con MASLD, e identificar potenciales predictores no invasivos de gravedad de la enfermedad.
Se realizó un estudio prospectivo de corte transversal en niños de 6 a 16 años con sobrepeso u obesidad y diagnóstico de MASLD por ecografía abdominal. Todos los pacientes fueron sometidos a una evaluación clínica estandarizada que incluyó antropometría, circunferencia de cintura, medición de presión arterial y búsqueda de acantosis nigricans. Se obtuvieron parámetros bioquímicos hepáticos y metabólicos, incluyendo niveles de insulina. Asimismo, se realizó elastografía transitoria con medición del parámetro de atenuación controlada (CAP) para cuantificar esteatosis hepática y medición de rigidez hepática (LSM, kPa) para valorar fibrosis. Los grados de esteatosis y fibrosis fueron clasificados según puntos de corte validados para población pediátrica. Se realizaron análisis de correlación, comparación entre grupos y regresión lineal multivariada ajustada por edad y sexo.
Se incluyeron 78 pacientes con una mediana de edad de 11 años; el 56% correspondió al sexo masculino. La distribución de los grados de esteatosis fue: S0 51%, S1 18%, S2 13% y S3 18%. Respecto de la fibrosis, el 86% presentó estadios F0-F1 y el 14% estadios F2-F3.
La circunferencia de cintura mostró una correlación positiva significativa tanto con CAP (r=0,32; p=0,005) como con LSM (r=0,52; p<0,001). Los niveles de insulina también se correlacionaron significativamente con CAP (r=0,37; p=0,001) y con LSM (r=0,49; p<0,001). Asimismo, la rigidez hepática se asoció con niveles elevados de alanina aminotransferasa, gamma-glutamil transferasa, hipertensión arterial y hallazgos patológicos en el Doppler carotídeo.
En el análisis multivariado, la circunferencia de cintura y los niveles de insulina permanecieron independientemente asociados con CAP, mientras que la circunferencia de cintura y el puntaje Z del índice de masa corporal permanecieron independientemente asociados con LSM, luego del ajuste por edad y sexo.
La adiposidad central y la resistencia a la insulina constituyen determinantes relevantes de la esteatosis y fibrosis hepática evaluadas mediante elastografía transitoria en niños con MASLD. La circunferencia de cintura, el índice de masa corporal y los niveles de insulina podrían utilizarse como herramientas accesibles para identificar pacientes con mayor riesgo de compromiso hepático significativo, especialmente en contextos con acceso limitado a métodos elastográficos.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
|---|---|---|
| 11539 Caracterización de las exposiciones a productos de uso doméstico durante el primer trimestre del 2026 Otros |
FLORENCIA BEATRIZ MARIN | |
| 11718 Características clínicas y evolución del loxoscelismo pediátrico en un hospital de referencia. Otros |
VALENTINA ESTHER VIAZZI | |
| 12091 Prevención de lesiones no intencionales: infancias expuestas a drogas de abuso, un nuevo desafío para el pediatra. Otros |
DAIANA ANALIA PSZENYCKYJ | |
| 12199 "Síndrome del niño olvidado en vehículos: revisión sistemática de la literatura sobre epidemiología, mecanismos neurocognitivos, factores de riesgo y prevención." Otros |
LUCÍA FERNANDA PAGLIERI GONZÁLEZ |
El síndrome del niño olvidado en vehículos hace referencia a los casos en los que un niño es dejado inadvertidamente dentro de un vehículo, con riesgo de hipertermia grave y muerte. Este fenómeno constituye una causa prevenible de mortalidad pediátrica asociada a lesiones no intencionales.
La literatura sugiere que estos eventos no se deben exclusivamente a negligencia, sino que pueden estar relacionados con fallos de la memoria prospectiva, automatismos conductuales y condiciones contextuales como estrés, fatiga o cambios en la rutina del cuidador.
Sin embargo, la evidencia disponible se encuentra dispersa entre estudios epidemiológicos, revisiones clínicas, reportes forenses y literatura de neurociencia cognitiva, lo que dificulta una comprensión integrada del fenómeno.
Varios países como EEUU y Canadá, han comenzado a estudiar y registrar el evento. En nuestro país no contamos con información sólida ni certera sobre la real ocurrencia del mismo.
Sintetizar la evidencia científica disponible sobre el síndrome del niño olvidado en vehículos, con énfasis en su epidemiología, mecanismos cognitivos, factores asociados y estrategias de prevención orientadas a salud pública.
Se realizó una revisión sistemática de la literatura siguiendo las recomendaciones PRISMA. La búsqueda bibliográfica se efectuó en PubMed/MEDLINE durante mayo/junio de 2026 utilizando los términos "forgotten baby syndrome", "forgotten child syndrome", "child left in vehicle", "pediatric vehicular heatstroke", "vehicular heatstroke" y "vehicular hyperthermia", combinados mediante operadores booleanos. La búsqueda inicial identificó 87 registros. Se eliminaron 19 duplicados, se excluyeron 39 publicaciones por no abordar específicamente la temática y 15 por tratarse de reportes aislados y artículos sin información relevante. Finalmente, se incluyeron 14 publicaciones para el análisis. Se agregaron como fuente secundaria los datos epidemiológicos del registro estadounidense NoHeatStroke.org.
La revisión identificó que el síndrome del niño olvidado en vehículos representa un problema persistente de salud pública. Según los registros estadounidenses, el 52,9% de las muertes ocurre cuando el niño es olvidado involuntariamente por el cuidador. Los mecanismos neurocognitivos descritos involucran la interacción entre la memoria prospectiva, encargada de recordar acciones futuras, y la memoria responsable de rutinas automatizadas. Situaciones de estrés, privación de sueño, cambios inesperados en la rutina diaria, sobrecarga cognitiva y distracciones favorecen que los circuitos automáticos predominen sobre los procesos conscientes, generando el olvido involuntario del niño.
Los factores de riesgo más frecuentemente asociados incluyen modificaciones de la rutina habitual de traslado, fatiga, estrés laboral, múltiples demandas simultáneas y ausencia de sistemas de control.
En la mayoría de los estudios, los casos corresponden a padres o cuidadores primarios, sin antecedentes consistentes de negligencia, lo que apoya el modelo de error cognitivo involuntario.
Desde el punto de vista fisiopatológico, el interior de los vehículos puede alcanzar temperaturas críticas en minutos debido al efecto invernadero cerrado, con incrementos a valores superiores a 50–60°C en menos de una hora. Este entorno genera un riesgo vital rápido, especialmente en lactantes y menores de 2 años.
Las estrategias preventivas más efectivas incluyen la implementación de recordatorios visuales, colocación de objetos personales en el asiento trasero, sistemas de verificación entre cuidadores, campañas educativas y tecnologías de detección de ocupantes en los vehículos. Sin embargo, la evidencia disponible sugiere que los enfoques multifactoriales ofrecen mayor protección.
El síndrome del niño olvidado en vehículos constituye un evento prevenible asociado, según la literatura actual, a fallas de memoria prospectiva y automatización de rutinas, más que a negligencia deliberada. El reconocimiento de este fenómeno como un problema de salud pública es fundamental para reducir su morbimortalidad.
En Argentina no se dispone actualmente de registros epidemiológicos nacionales específicos que permitan estimar con precisión la incidencia, características clínicas y circunstancias asociadas.
Dada su alta letalidad y carácter prevenible, se destaca la necesidad de fortalecer estrategias de educación, registro del evento y de prevención. En este sentido, se propone la incorporación de contenidos específicos en programas de educación vial y en los exámenes teóricos para la obtención de licencias de conducir, como medida de impacto poblacional en seguridad infantil.
El loxoscelismo, provocado por mordeduras de arañas del género Loxosceles, constituye una urgencia médica relevante en Sudamérica, particularmente en la población pediátrica, debido a su potencial de causar desde lesiones cutáneas hasta complicaciones sistémicas graves. En Argentina, el tratamiento con antiveneno ha reducido la mortalidad, aunque persisten desafíos en el diagnóstico precoz y la prevención. Este estudio se propuso describir las características clínicas, epidemiológicas y terapéuticas de casos de loxoscelismo en pacientes pediátricos internados en un hospital público de la ciudad de Bahía Blanca.
Analizar las manifestaciones clínicas, circunstancias del evento y resultados terapéuticos en pacientes menores de 15 años con diagnóstico de loxoscelismo cutáneo o cutáneo-visceral internados en el Hospital Municipal de Agudos Leónidas Lucero entre el 1 de abril 2018 y el 30 de abril 2026.
Se realizó un estudio observacional, descriptivo y retrospectivo sobre 11 pacientes menores de 15 años con diagnóstico clínico de loxoscelismo realizado por especialistas. Se identificaron mediante revisión de historias clínicas y registros del Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino (SISA). Se relevaron variables demográficas, contexto del evento, síntomas clínicos, tratamientos recibidos y evolución. Los datos fueron analizados mediante estadística descriptiva, utilizando frecuencias y medidas de tendencia central.
La mayoría de los casos se registraron durante la primavera y el verano (n: 7; 63,6%). En cuanto al lugar del evento, el dormitorio fue el sitio más frecuente (n: 8; 72,7%). En 5 pacientes (45,5%), se pudo recuperar el arácnido responsable de la mordedura. Se observó un predominio de sexo femenino (n: 9; 81,8%). El tiempo transcurrido entre la mordedura y la consulta fue mayoritariamente durante las primeras 24 horas: tres pacientes consultaron a las 36 horas, dos entre 24 y 36 horas, y seis antes de las 24 horas. La zona más afectada fueron las extremidades superiores (n: 4; 36,3%), seguida de la cabeza (n: 3; 27,2%).
Los síntomas iniciales más comunes fueron dolor local (n: 10; 90,9%), edema (n: 8; 72,7%) y eritema (n: 7; 63,6%). Otros síntomas menos frecuentes incluyeron fiebre >38°C (n: 4; 36,4%), placa livedoide (n: 3; 27,3%), cefalea (n: 2; 18,2%), vómitos (n: 2; 18,2%) y dolor abdominal (n: 2; 18,2%). Entre las 36 y 48 horas, el edema y el dolor local persistieron en más de la mitad de los pacientes, mientras que el eritema permaneció en el 45,5%, la fiebre y la placa livedoide en un 36,4% (n:4). Se observaron complicaciones como dolor abdominal (n: 2; 18,1%), cefalea (n: 1; 9%) e ictericia (n: 1; 9%).
Un 36,4% (n: 4) presentó loxoscelismo cutáneo-visceral, diagnosticado mediante criterios clínicos y epidemiológicos compatibles. La mitad evidenció aumento de bilirrubina, y uno presentó compromiso sistémico grave con elevación de PCR, LDH y alteraciones hepáticas y de coagulación.
El total de los pacientes recibió tratamiento con suero antiveneno, sin óbitos. El 90,9% (n: 10) asoció corticoides, un 54,5% (n: 6) antibioticoterapia y plan de hidratación parenteral. Para el manejo de dolor el 100% (n: 11) recibió analgesicos no esteroideos.
El 72,7% (n: 8) presentó una evolución clínica favorable, con buen manejo del dolor, cese de la progresión de la lesión cutánea y normalización de los parámetros de laboratorio. El tiempo de resolución de los signos y síntomas varió desde 72 horas hasta más de una semana. Los días totales de internación oscilaron entre 1 y 7 días, con un promedio de 3,6 días.
El loxoscelismo pediátrico constituye un problema sanitario relevante, con riesgo de complicaciones graves si no se diagnostica y trata oportunamente. La administración de antiveneno resultó efectiva en la mayoría de los casos. Los resultados de este estudio subrayan la importancia de reforzar estrategias preventivas y educativas dirigidas a la comunidad y al personal de salud, especialmente en zonas endémicas y en períodos de mayor incidencia.
Las exposiciones a productos de uso doméstico son una de las consultas más frecuentes en los Centros de Información y Asesoramiento Toxicológico. El 90% ocurren en el ámbito domiciliario y la mayoría son de carácter no intencional. Debido a los hábitos exploratorios en los menores de 5 años y los colores llamativos de algunos productos es habitual este tipo de intoxicaciones en este rango etario. El patrón en adolescentes difiere, ya que en este grupo la exposición es mayormente intencional. Los productos más frecuentemente involucrados se pueden clasificar en: cosméticos, alcoholes, pilas, productos de limpieza, hidrocarburos y plaguicidas. Debido a que en la Unidad de Toxicología recibimos llamados telefónicos de toda la Argentina decidimos realizar este estudio para definir la prevalencia de las exposiciones por productos de uso doméstico durante un trimestre para así poder implementar medidas de prevención más dirigidas y específicas.
Identificar la prevalencia según sexo y edad de los pacientes expuestos a productos de uso doméstico consultados en la Unidad de Toxicología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez durante el primer trimestre del 2026.
Caracterizar los productos más prevalentes.
Estimar el porcentaje de necesidad de consulta en guardia y de realización de estudios complementarios.
Diseño: estudio observacional descriptivo retrospectivo en el que se analizaron las consultas por exposición a productos de uso doméstico realizadas a la Unidad de Toxicología del Hospital de Niños Ricardo Gutierrez durante el primer trimestre de 2026.
Criterios de inclusión: pacientes interconsultados presencialmente o telefónicamente a la Unidad de Toxicología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez desde el 1 de enero de 2026 hasta el 31 de marzo de 2026. Expuestos intencionalmente o no a productos de uso doméstico. Edades comprendidas desde el nacimiento hasta los 18 años.
Criterios de exclusión: pacientes con historia clínica incompleta.
Definiciones:
-Productos de uso doméstico: sustancias no farmacéuticas que se encuentran y se utilizan comúnmente en los hogares. Se pueden clasificar en: productos de limpieza, plaguicidas, hidrocarburos, cosméticos, alcohol etílico, alcoholes pesados y pilas.
Variables:
- Edad al momento de la consulta (cuantitativa discreta): valor numérico (0 a 18 años)
- Sexo (cualitativa dicotómica): masculino / femenino
- Producto de uso doméstico identificado (cualitativa nominal múltiple): productos de limpieza, plaguicidas, otros, cosméticos, hidrocarburos, pilas, alcohol etílico y alcoholes pesados.
- Necesidad de medidas de descontaminación (cualitativa dicotómica): pacientes que requirieron lavado cutáneo, lavado ocular, descontaminación gastrointestinal con carbón activado, lavado gástrico o irrigación intestinal total: Si / No
- Requirió consulta en guardia (cualitativa dicotómica): Sí / No
- Requirió realización de exámenes complementarios (cualitativa dicotómica): Sí / No
- Requirió internación (cualitativa dicotómica): Sí / No
Análisis estadístico: los datos fueron ingresados y procesados utilizando Microsoft Excel (versión 2019). Se realizó un análisis descriptivo de las variables cuantitativas, expresadas mediante media y rango. Las variables cualitativas fueron analizadas mediante frecuencias absolutas y relativas (%).
Durante el periodo hubo un total de 2970 consultas en la Unidad, de las cuales 517 fueron por exposición a productos de uso doméstico en pacientes de 0 a 18 años. El 85% corresponden a menores de 5 años. La media de edad fue de 3 años. El 58% de los pacientes fueron de sexo masculino. Del total, un 2% tenía como antecedente trastorno del neurodesarrollo. De las categorías un 29% corresponde a los productos de limpieza (lavandina 12%, detergente 8%, cloro 4%, antisépticos 3%, cáusticos 2%), 27% a plaguicidas (piretroides 23%, raticida 22%, organofosforados 7%), 12% a cosméticos, 6% a hidrocarburos, 5% a pilas, 4% a alcohol etílico, 1% a alcoholes pesados y un 15% a otros. Un 40% necesitó una consulta en guardia. El 12% requirieron medidas de descontaminación. Un 22% necesitaron de estudios complementarios, de los cuales el 40% fue por ingesta de plaguicidas (raticida y organofosforados), 21% por exposición a hidrocarburos y 11% a pilas. El 13% requirió de internación.
De este estudio se puede concluir que la mayoría de las exposiciones por productos de uso doméstico se manifiestan en menores de 5 años, a predominio de sexo masculino. Habitualmente secundarias a productos de limpieza y plaguicidas. Dentro de éstos últimos tanto los raticidas como los organofosforados son los que en casi la totalidad de los casos requieron de estudios complementarios, así como también los hidrocarburos. Es fundamental la prevención de las lesiones no intencionales en el hogar, la alerta a los cuidadores y la implementación de medidas más efectivas de seguridad como tapas con trabas para niños, especialmente en los productos insecticidas organofosforados, raticidas e hidrocarburos, ya que son los que conllevan mayor peligro y necesidad de consultas.
La exposición no intencional a drogas de abuso constituye un problema de creciente relevancia.Los datos estadísticos de organismos nacionales e internacionales evidencian una alta prevalencia de consumo de sustancias psicoactivas en nuestro país, en particular de cocaína y benzodiacepinas, y un aumento del consumo en personas gestantes y en período de lactancia.Este escenario incrementa el riesgo de exposición en población pediátrica representando un nuevo desafío para su abordaje integral.Es en este contexto, que el rol del pediatra se vuelve fundamental en la identificación de patrones de presentación y factores de riesgos para aplicar estrategias destinadas a reducir el riesgo a exposiciones.
Describir el perfil clínico-epidemiológico de los pacientes pediátricos con exposición no intencional a cocaína y benzodiacepinas en un hospital zonal general de agudos del conurbano bonaerense.
Se realizó un estudio observacional, descriptivo, retrospectivo, de corte transversal, en el periodo 2024-2026 que analizó pacientes pediátricos que consultaron en un hospital zonal general de agudos de la provincia de Buenos Aires con tamizaje toxicológico en orina positivo para benzoilecgonina y/o benzodiacepinas.Se incluyeron pacientes mayores de 28 días y menores de 14 años, en quienes no existía intención autolítica ni consumo voluntario.Los datos fueron obtenidos a través de historias clínicas de la institución y se evaluaron variables demográficas, motivo de consulta, clínica al ingreso, diagnóstico inicial y vía de exposición al tóxico.
En el periodo analizado se registraron 15 pacientes con tamizaje toxicológico en orina positivo para benzoilecgonina (metabolito de la cocaína) y/o benzodiacepinas. En cuanto a la distribución por sexo no se observan diferencias.El rango etario se extendió desde los 36 días de vida hasta los 7 años.Del análisis de la muestra pudimos identificar dos perfiles clínico-epidemiológicos claros determinados por la edad, la sustancia detectada y la presunta vía de exposición.El primer grupo consta de lactantes y niños pequeños expuestos a cocaína, que representan el 46% de la muestra.En estos se presume, en primera instancia, la lactancia materna como vía de exposición, sin descartarse la contaminación ambiental.El 43% de estos pacientes ingresó con diagnóstico presuntivo de BRUE (alteración del tono muscular, cambios de coloración, apnea), sin identificarse antecedentes de exposición en la anamnesis dirigida inicial.Además, se registró el ingreso de mellizos para resguardo al encontrarse al cuidado de su madre consumidora, ambos presentaron como único signo clínico taquicardia no justificada.En el resto de casos incluidos en este primer perfil el tamizaje se solicitó en el marco de sospecha o referencia materna de consumo.El segundo grupo se conforma de niños pequeños y en edad escolar expuestos a benzodiacepinas y/o cocaína, que representan el 54% de la muestra.En este grupo se presume como vía de exposición la ingesta oral involuntaria (almacenamiento inseguro de fármacos, administración por parte de otro menor de edad, consumo de alimentos adulterados).El 87,5% de ellos dio positivo únicamente para benzodiacepinas, mientras que un caso presentó co-ingesta de cocaína y benzodiacepinas.La presentación clínica predominante en este grupo fue la ataxia (75%), acompañada por compromiso neurológico variable (tendencia al sueño, bradipsiquia, disartria) y síntomas gastrointestinales como episodios eméticos.
Los resultados de este trabajo demuestran que la exposición no intencional a drogas de abuso y psicofármacos en la infancia representan una problemática instalada en nuestra área programática, presentándose dos perfiles claros según edad y sustancia involucrada.Por un lado, el grupo de lactantes y niños pequeños, que se presentan con un cuadro clínico solapado (como el BRUE), expuestos a cocaína presuntamente a través de la lactancia materna o el ambiente; y por otro lado, el grupo de niños de mayor edad en el que predominó la ingesta involuntaria de benzodiacepinas por déficit en los cuidados.Un hallazgo común en ambos grupos fue la ausencia del antecedente de consumo o exposición a tóxicos en la anamnesis inicial, probablemente atravesada por el temor a la estigmatización y las potenciales consecuencias legales.Si bien la muestra puede no ser estadísticamente representativa, cobra relevancia clínica si consideramos el período de tiempo analizado y la características sociodemográficas de las familias que acuden a nuestro nosocomio.Del análisis se desprende la identificación de factores de riesgo recurrentes como el consumo problemático por parte de cuidadores, el almacenamiento no seguro de medicamentos y situaciones de vulnerabilidad socioeconómicas.Estos hallazgos refuerzan la necesidad de incorporar como pediatras estrategias de prevención acorde a la realidad epidemiológica local de nuestras instituciones.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
|---|---|---|
| 11456 ESCROFULODERMA. "Todo es tuberculosis hasta que se demuestre lo contrario". Otros |
CECILIA MARIELA SANTOLIN | |
| 11620 Leucemia cutis como manifestación inicial de leucemia mieloide aguda. Otros |
LUCILA FORGIONE | |
| 11624 SÍNDROME DE SENSIBILIDAD A DROGAS CON EOSINOFILIA Y SÍNTOMAS SISTÉMICOS (DRESS), SECUNDARIO A CARBAMAZEPINA EN UNA ADOLESCENTE CON TRASTORNO DE SALUD MENTAL. A PROPÓSITO DE UN CASO. Otros |
JOSELYN AUQUILLAS GALLO | |
| 11638 Compromiso funcional de miembro superior como manifestación inicial de morfea lineal juvenil: desafíos diagnósticos y terapéuticos en pediatría Otros |
CARLOS JAVIER ROJAS MOLINA |
La morfea o esclerodermia localizada juvenil, es una enfermedad inflamatoria crónica autoinmune del tejido conectivo, caracterizada por depósito excesivo de colágeno con engrosamiento e induración de piel y tejido subcutáneo. La variante lineal constituye la forma más frecuente en pediatría y puede ocasionar compromiso musculoesquelético, limitación funcional, deformidades y secuelas permanentes si no se diagnostica y trata precozmente. Debido a su presentación inicial inespecífica, continúa representando un desafío diagnóstico en la práctica pediátrica.
Analizar la presentación clínica, el proceso diagnóstico y la evolución de un paciente con morfea lineal juvenil asociada a limitación funcional.
Paciente masculino de 3 años, sin antecedentes de relevancia, consulta por presentar debilidad de miembro superior izquierdo de dos meses de evolución, asociado a limitación funcional de la mano izquierda con presencia de lesiones hipocrómicas en brazo y dorso de mano homolaterales.
Se realizaron radiografías comparativas de ambos miembros superiores: normales. La evaluación dermatológica reveló una placa indurada, brillante y tensa de aproximadamente 3 x 4 cm en dorso de mano izquierda, con extensión lineal hacia antebrazo, brazo y hombro teniendo como principal sospecha diagnóstica morfea. A su vez, fue valorado por Servicio de Reumatología Infantil, quien solicitó FAN y factor reumatoideo con resultados negativos y resonancia magnética con presencia de edema del tejido celular subcutáneo sin evidencia de lesiones óseas.
Se realizó biopsia cutánea de mano izquierda, que informó fibrohialinosis dérmica acompañado de atrofia anexial e infiltrado inflamatorio mononuclear perivascular y perianexial, compatible con morfea. Se indican pulsos de corticoides con meprednisona por vía oral 5 días y rehabilitación kinésica motora con escasa respuesta clínica. Se decide iniciar tratamiento con metotrexato sistémico, ácido fólico y tratamiento tópico con cremas con betametasona y clobetasol.
A las dos semanas, por presentar progresión de las lesiones cutáneas con persistencia de limitación funcional, requirió 3 pulsos endovenosos con metilprednisolona con respuesta favorable, sin aparición de nuevas lesiones con mejoría de la movilidad en mano izquierda, persistiendo atrofia cutánea y retracciones residuales. Actualmente continúa con seguimiento multidisciplinario por Pediatría, Dermatología, Reumatología y Kinesiología.
La morfea lineal juvenil es una enfermedad inflamatoria crónica poco frecuente que puede comprometer estructuras profundas y generar limitación funcional significativa. El caso presentado resalta la necesidad de incluir esta entidad dentro de los diagnósticos diferenciales ante una limitación funcional localizada en los miembros. El reconocimiento precoz, junto con un abordaje multidisciplinario y el inicio temprano de tratamiento inmunomodulador, resultan fundamentales para limitar la progresión de la enfermedad, preservar la función y reducir el riesgo de secuelas permanentes.
La tuberculosis (TB) es un importante problema de salud pública que compromete fundamentalmente la vida de personas
jóvenes, sus familias y comunidades.
Según los reportes de las publicaciones nacionales, se evidencia una constante crecida de casos de TB por lo que podríamos estar
frente a un importante sub diagnóstico resultado de un acceso irregular a la salud.
Según Boletín epidemiológico en 2021 se notificaron 12.569 casos, con una tasa nacional que se ubicó en 27,4 por cada 100 mil
habitantes (un 15,3% más elevada que en 2020). En este periodo, se registraron 734 muertes, 16,7% correspondió a menores de
20 años.
Describir una presentación atípica de la TB en infancia en un medio de alta prevalencia en el segundo cordón del Conurbano
Bonaerense, que llega a un hospital zonal de agudos de segundo nivel de atención.
Paciente de 13 años de sexo femenino, que ingresa traída por su madre por presentar una tumoración en región dorsal de
aproximadamente 15 cm de diámetro de 7 meses de evolución. Habiendo consultado a hospital pediátrico a servicio de
dermatología y cirugía, interpretan el cuadro como malformación linfática. Solicitan RNM para definición de conducta
quirúrgica.
Por guardia en nuestro hospital, se evidencia una masa "abscedada", se decide drenaje obteniendo material de aspecto purulento,
se envía a bacteriología para su estudio. Se realiza GeneXpert MTB/RIF por nexo epidemiológico, obteniendose resultado
positivo. Se estudia foco primario, hallando afectación pulmonar, gangliograr mediastinica y cardíaca.
Se inicia tratamiento y seguimiento por neumonología infantil y pediatría, se realiza denuncia epidemiológica. La paciente
muestró evolución favorable al tratamiento instaurado.
La escrofuloderma es una TB subcutánea que origina abscesos fríos y destrucción secundaria de la piel suprayacente, resultado
de la extensión de un foco contiguo, es la forma clínica más frecuente de TB cutánea, ocurre principalmente en áreas
demográficas más desprotegidas y son de larga evolución.
Tener presente la TB como etiología de este tipo de cuadros clínicos es mandatoria en una población de alta prevalencia
epidemiológica con acceso irregular a la salud donde, la falta de catastro, diagnóstico y seguimiento de tratamientos esta a la
orden del día.
La TB, continua siendo una causa de morbimortalidad importante en nuestro medio, pero aun es tratable. No permitamos que por
la vorágine cotidiana profesional, y de la mano de la estigmatización social, siga cobrando vidas.
La leucemia cutis (LC) consiste en la infiltración de la epidermis, dermis o tejido celular subcutáneo por células leucémicas neoplásicas. Representa una manifestación específica y poco frecuente de las leucemias. Si bien su incidencia es mayor en la leucemia mieloide aguda (LMA), su asociación con la leucemia promielocítica aguda (LPA) es excepcional en la población pediátrica. Aunque suele aparecer de forma concomitante o posterior al diagnóstico hematológico, raramente constituye la manifestación inicial de la enfermedad sistémica. Su presentación clínica es variable (pápulas, placas o nódulos eritematovioláceos), lo que suele simular procesos infecciosos o inflamatorios, dificultando el diagnóstico precoz.
Describir el caso clínico de una paciente pediátrica en quien la leucemia cutis se presentó como la manifestación inicial y guía para el diagnóstico de una leucemia promielocítica aguda.
Paciente femenina de 10 años, originaria de República Dominicana, sin antecedentes de relevancia, consultó por lesiones cutáneas de un mes de evolución, afebril. Presentaba nódulos con ulceración central y base eritemato-violácea, móviles y de consistencia duro-elástica en axila, glúteo y muslo izquierdos (la mayor de 4 cm). Recibió previamente trimetoprima-sulfametoxazol por sospecha de forunculosis durante 14 días, sin respuesta. Al interrogatorio dirigido refirió astenia, pérdida de peso (~4%), sudoración nocturna, gingivorragia y epistaxis recurrente.
El laboratorio inicial reveló pancitopenia severa con presencia de blastos (GB: 1.900/mm³, 29% blastos; Hb: 6,8 g/dl; Plaquetas: 10.000/mm³). Ingresó por sospecha de debut oncohematológico e infección de piel/partes blandas. El cultivo de la lesión en muslo aisló Staphylococcus aureus meticilina resistente (SAMR) sensible a TMS, tratándose con piperacilina-tazobactam y vancomicina en principio, reajustando segun sensibilidad por 10 dias totales. Para la estabilización hematológica requirió un total de 7 soporte transfusionales (2 de glóbulos rojos y 5 de plaquetas).
El aspirado de médula ósea mostró blastos mieloides, con citometría de flujo positiva para MPO, CD13 y CD33. El estudio molecular confirmó la translocación t(15;17)(q22;q21)/ gen de fusión PML-RARα y mutación FLT3-ITD detectable. La biopsia cutánea evidenció infiltrados dérmicos y periadipocitarios de células medianas atípicas de estirpe mieloide. La inmunohistoquímica fue positiva para MPO, CD43, CD68 y ACL (Ki67 40%, TdT-), confirmando el diagnóstico de LC secundaria a LPA. Inició tratamiento según protocolo con trióxido de arsénico (ATO), ácido transretinoico (ATRA) y prednisona, con buena tolerancia. Actualmente, finalizada la fase de consolidación, las lesiones cutáneas presentaron remisión clínica completa.
La leucemia cutis (LC) se define como la infiltración específica de la piel por leucocitos neoplásicos, debiendo diferenciarse de las leucémides, que son lesiones reactivas e inespecíficas sin células tumorales. En pediatría es una entidad infrecuente, afectando entre el 5% y 15% de las leucemias mieloides agudas (LMA). Predomina marcadamente en los subtipos monocítico (M5) y mielomonocítico (M4), por lo que su asociación con la variante promielocítica (LPA) es excepcionalmente rara. Aunque suele presentarse en menores de 2 años y en formas congénitas, puede ocurrir en pacientes de mayor edad sin distinción de sexo. Cronológicamente, la LC pediátrica suele manifestarse en el episodio inicial, ya sea de forma concomitante con el diagnóstico sistémico (23%-44%) o posterior a este (55%-77%), siendo la forma aleucémica (precedente) menor al 10%.
Fisiopatológicamente se postula un tropismo cutáneo celular, y clínicamente se manifiesta de forma multifocal mediante nódulos, pápulas o placas eritemato-violáceas, localizadas principalmente en cuero cabelludo y extremidades, cuyo diagnóstico definitivo requiere biopsia cutánea con inmunohistoquímica que demuestre infiltrados dérmicos intersticiales, perivasculares o perianexiales. Asimismo, la LC se asocia en un 90% a otros compromisos extramedulares (como el meningeo en el 40%).
Históricamente ha sido considerada un factor de mal pronóstico debido a su asociación con mayor mortalidad, y dado que representa una manifestación local de una enfermedad sistémica, su tratamiento es el de la leucemia subyacente, logrando la remisión cutánea junto con la hematológica. Debido a que la evidencia en pediatría es limitada y se basa en series retrospectivas cortas, el reporte de nuevos casos resulta fundamental para clarificar el comportamiento clínico de esta patología.
Introducción: El síndrome de sensibilidad a drogas con eosinofilia y síntomas sistémicos (DRESS) es una reacción adversa medicamentosa grave y potencialmente mortal, caracterizada por exantema cutáneo, fiebre, eosinofilia y compromiso de órganos internos, principalmente hepático. Se presenta habitualmente entre 2 y 8 semanas luego del inicio del fármaco desencadenante. Entre los medicamentos más frecuentemente asociados se encuentra la carbamazepina, ampliamente utilizada como anticonvulsivante y estabilizador del ánimo en pacientes con trastornos psiquiátricos. El diagnóstico puede resultar complejo, ya que las manifestaciones iniciales suelen ser inespecíficas y confundirse con síntomas propios del trastorno psiquiátrico o efectos adversos leves del tratamiento, retrasando la suspensión del fármaco causal. Aunque infrecuente, el síndrome de DRESS presenta una mortalidad estimada del 10–20%, principalmente asociada a falla hepática aguda. La suspensión inmediata del medicamento implicado y el inicio precoz de corticoterapia constituyen pilares fundamentales del tratamiento.
Objetivo:Describir un caso de síndrome de DRESS asociado a carbamazepina en una paciente pediátrica con antecedente de trastorno de salud mental, resaltando la importancia del reconocimiento precoz, el abordaje interdisciplinario y las dificultades diagnósticas y terapéuticas de esta entidad.
Descripción del caso:Paciente femenina de 14 años con antecedente de trastorno alimentario, conductas autolesivas tipo cutting e internaciones previas por ideación autolítica, en tratamiento con carbamazepina y aripiprazol desde hacía tres semanas. Consultó por cuadro de 24 horas de evolución caracterizado por fiebre y exantema maculopapular violáceo generalizado con compromiso de mucosas, palmas y plantas. Al ingreso presentó eosinofilia, elevación de reactantes de fase aguda y compromiso hepático con aumento de transaminasas, con función renal conservada. Ante la sospecha de síndrome de DRESS se decidió internación, suspensión inmediata de carbamazepina e inicio de corticoterapia intravenosa y antihistamínicos. Durante la evolución presentó progresión inicial del rash cutáneo asociada a leucocitosis persistente, eosinofilia y alteración del hepatograma. Fue evaluada de manera interdisciplinaria por los servicios de dermatología, alergia y psiquiatría, realizándose ajuste del tratamiento psicofarmacológico. Las serologías evidenciaron herpes virus tipo 6 IgG positivo con IgM negativa y Mycoplasma pneumoniae IgG positivo con IgM negativa. La paciente cumplía criterios clínicos compatibles con síndrome de DRESS secundario a carbamazepina según criterios RegiSCAR. Evolucionó favorablemente luego de la suspensión del fármaco causal y corticoterapia sistémica, con mejoría progresiva clínica y de laboratorio. Egresó tras 14 días de internación con descenso progresivo de corticoides y seguimiento ambulatorio, permaneciendo estable y sin recurrencia de síntomas a los dos meses.
Discusión y conclusión: El síndrome de DRESS constituye una reacción adversa medicamentosa grave y potencialmente mortal, cuyo diagnóstico representa un desafío clínico en pediatría, especialmente en pacientes con trastornos de salud mental expuestos a psicofármacos como la carbamazepina. El compromiso hepático es la manifestación visceral más frecuente, por lo que el monitoreo precoz de la función hepática resulta fundamental. La suspensión inmediata del fármaco causal y el abordaje interdisciplinario son determinantes para disminuir la morbimortalidad y prevenir secuelas permanentes. Este caso resalta la importancia de la farmacovigilancia activa y del seguimiento estrecho en pacientes pediátricos que reciben psicofármacos.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
|---|---|---|
| 11478 Eritema multiforme menor asociado a infección estreptocócica subclínica en pediatría: a propósito de un caso Otros |
ANABELLA GIORDANO GILES | |
| 11690 EXANTEMA Y MUCOSITIS EN PEDIATRÍA: Un desafío diagnóstico Otros |
FEDERICO PRADO | |
| 11868 Dishidrosis ampollar en un paciente pediátrico Otros |
SOFÍA PILTCH | |
| 11869 Edema agudo hemorrágico del lactante. Vasculitis, de diagnóstico clínico y evolución autolimitada. A propósito de un caso Otros |
CAMILA AYELEN FERRE | |
| 11886 CUANDO LA CLÍNICA SIGUE SIENDO SOBERANA, A PROPÓSITO DE UN CASO Otros |
GLADYS MABEL AMANTIA | |
| 11930 Mastocitoma solitario. A propósito de un caso. Otros |
MAGALI DEL MANZO |
La enfermedad de Kawasaki es una vasculitis sistémica aguda de etiología desconocida que afecta principalmente vasos de mediano calibre, con especial compromiso de las arterias coronarias. Fue descrita inicialmente en 1967 y actualmente se reconoce como una de las principales causas de cardiopatía adquirida en la infancia.
Afecta predominantemente a niños menores de 5 años y se caracteriza por un cuadro de fiebre prolongada asociado a manifestaciones mucocutáneas y adenopatías cervicales. El diagnóstico se basa fundamentalmente en criterios clínicos que incluyen fiebre de al menos cinco días de evolución junto con signos como conjuntivitis bilateral no purulenta, alteraciones de la mucosa oral, exantema polimorfo, cambios en extremidades y linfadenopatía cervical.
En Argentina, diversos estudios clínicos publicados en revistas pediátricas nacionales han reportado características clínicas similares a las series internacionales, con predominio en niños pequeños y riesgo de compromiso coronario cuando el tratamiento se retrasa. En una serie de pacientes atendidos en un hospital general argentino, se observó que la edad media de presentación fue de 2,6 años y que alrededor del 20 % de los pacientes presentó compromiso coronario durante la evolución de la enfermedad.
Debido a que el diagnóstico es clínico y no existe una prueba específica confirmatoria, el reconocimiento temprano y el tratamiento oportuno con inmunoglobulina intravenosa y ácido acetilsalicílico resultan fundamentales para reducir el riesgo de complicaciones cardiovasculares.
Destacar la importancia de profundizar el abordaje diagnóstico en pacientes pediátricos que presentan fiebre prolongada asociada a exantema, evitando asumir inicialmente estos cuadros como enfermedades exantemáticas benignas o autolimitadas. Se busca remarcar la necesidad de considerar diagnósticos diferenciales de mayor gravedad, como la enfermedad de Kawasaki, cuyo reconocimiento temprano y tratamiento oportuno resultan fundamentales para disminuir el riesgo de secuelas cardiovasculares
Paciente femenina de 1 año y 6 meses que consulta a guardia por cuadro clínico de seis días de evolución caracterizado por fiebre, exantema generalizado y lengua aframbuesada. Por presentar cuadro clínico compatible con sospecha de enfermedad de Kawasaki, se decide su internación para diagnóstico y tratamiento.
Examen físico:
• TA: 110/60 mmHg.
• Inyección conjuntival.
• Sequedad de labios y lengua aframbuesada.
• Exantema maculopapular eritematoso polimorfo, generalizado.
• Edema y eritema palmoplantar.
• Soplo holosistólico en mesocardio.
Laboratorio:
• Hb 9 g/dl; Hto 29 %; GB 13.390/mm³
• Plaquetas: 376.000/mm³; Glucemia y Funcion renal normales
• Hepatograma: GPT 19 U/l; FAL 175 U/l; bilirrubina total 0,6 mg/dl; directa 0,2 mg/dl; indirecta 0,4 mg/dl; colesterol 118 mg/dl; albúmina 4,0 g/dl.
• PCR positiva.
• VSG 55 mm/h.
• CPK 28 U/l.
Manejo inicial:
Por la clínica compatible con enfermedad de Kawasaki, se decide la administración de inmunoglobulina intravenosa (IGIV) a dosis habitual, con buena tolerancia. Se realiza interconsulta con Cardiología Infantil, que efectúa ecocardiograma y confirma insuficiencia mitral leve. Se inicia tratamiento con ácido acetilsalicílico a dosis antiagregante de 5 mg/kg/día, según indicación cardiológica.
La paciente evoluciona de manera favorable luego de las 48 horas posteriores a la administración de IGIV, con franca mejoría del cuadro clínico de ingreso. Se otorga egreso sanatorial con aspirina y controles ambulatorios con Cardiología Infantil.
El presente caso permite destacar la importancia de realizar una valoración clínica completa y sistemática frente a todo paciente pediátrico con fiebre prolongada y exantema. Si bien las enfermedades exantemáticas son frecuentes en la infancia, no deben ser asumidas de manera inicial como cuadros benignos o autolimitados sin antes profundizar el análisis clínico y descartar otras patologías potencialmente graves.
La enfermedad de Kawasaki representa un diagnóstico diferencial fundamental, ya que su reconocimiento tardío puede asociarse a complicaciones cardiovasculares, especialmente compromiso de las arterias coronarias. En este contexto, la persistencia de la fiebre, el compromiso mucocutáneo, la inyección conjuntival, las alteraciones en extremidades y los reactantes de fase aguda elevados deben orientar la sospecha diagnóstica.
La administración de inmunoglobulina intravenosa, la indicación de ácido acetilsalicílico y la evaluación cardiológica con ecocardiograma favorecieron una evolución clínica favorable y permitieron el egreso con seguimiento especializado.
Este caso refuerza que, aun en escenarios donde las manifestaciones cutáneas pueden confundirse con enfermedades exantemáticas habituales, la clínica continúa siendo soberana. El diagnóstico oportuno y el inicio precoz del tratamiento permiten modificar la evolución de la enfermedad y disminuir el riesgo de secuelas importantes.
El eccema dishidrótico o dishidrosis es una dermatosis inflamatoria caracterizada por vesículas profundas pruriginosas que afectan palmas y plantas. Histopatológicamente corresponde a una dermatitis espongiótica en la que el edema intraepidérmico conduce a la formación de vesículas. Su etiología es multifactorial y se han asociado factores como atopia, dermatitis de contacto, infecciones, hiperhidrosis y estrés emocional.
La variante ampollar constituye una forma infrecuente y más grave, caracterizada por ampollas tensas y profundas que pueden comprometer extensas áreas palmoplantares. Su presentación en pediatría es poco frecuente y puede simular enfermedades infecciosas o dermatosis ampollares autoinmunes, dificultando el diagnóstico.
Describir un caso de dishidrosis ampollar en un paciente pediátrico y destacar su importancia dentro del diagnóstico diferencial de las lesiones ampollares palmoplantares en pediatría. Su reconocimiento oportuno puede facilitar un abordaje terapéutico adecuado.
Paciente masculino de 6 años con antecedente de asma que consultó por lesiones pustulosas y ampollares dolorosas en manos y pies de cinco días de evolución. Había recibido tratamiento ambulatorio con trimetoprima-sulfadiazina sin mejoría. Permaneció afebril durante todo el curso de la enfermedad pero debido a la progresión de las lesiones fue derivado a un hospital de mayor complejidad, donde se decidió su internación.
Al examen físico presentaba pápulas, pústulas y ampollas tensas en palmas y plantas, algunas erosionadas y dolorosas, varias de ellas mayores a 1 cm de diámetro, con importante limitación para la marcha y actividades manuales. Los estudios de laboratorio no mostraron alteraciones significativas y los hemocultivos resultaron negativos.
Ante la sospecha inicial de impétigo ampollar se indicó clindamicina endovenosa y mupirocina tópica. La evaluación dermatológica planteó como diagnósticos diferenciales dishidrosis ampollar y penfigoide ampollar infantil. Se realizó biopsia cutánea con estudio histopatológico e inmunofluorescencia directa.
La anatomía patológica mostró dermatitis espongiótica con formación de ampollas compatibles con dishidrosis ampollar. La inmunofluorescencia directa fue negativa para depósitos de inmunoglobulinas y complemento, descartando una dermatosis ampollar autoinmune.
Se inició tratamiento con metilprednisolona oral 1 mg/kg/día y clobetasol tópico, observándose rápida mejoría clínica. Durante el seguimiento ambulatorio no presentó nuevas lesiones ampollares, con resolución progresiva y posterior suspensión de los corticoides.
El diagnóstico diferencial de las lesiones ampollares palmoplantares en la infancia incluye entidades infecciosas y autoinmunes. Entre estas últimas, el penfigoide ampollar infantil merece especial consideración por su similitud clínica con la dishidrosis ampollar.
La ausencia de respuesta al tratamiento antibiótico inicial constituyó un elemento clave para replantear el diagnóstico presuntivo de impétigo ampollar y ampliar los estudios complementarios, permitiendo considerar etiologías no infecciosas.
En este contexto, la biopsia cutánea adquiere un papel fundamental para arribar al diagnóstico definitivo. La biopsia de nuestro paciente evidenció dermatitis espongiótica con formación de ampollas y la inmunofluorescencia directa fue negativa para depósitos de inmunoglobulinas y complemento, permitiendo descartar una dermatosis ampollar autoinmune y confirmar el diagnóstico.
Otro aspecto relevante fue la necesidad de internación debido al dolor y la limitación funcional ocasionados por las lesiones. Aunque la dishidrosis suele tratarse de forma ambulatoria, las variantes ampollares extensas pueden requerir un abordaje más intensivo.
La rápida mejoría observada tras el inicio de metilprednisolona sistémica y clobetasol tópico coincide con lo descripto para las formas graves de la enfermedad y respalda el uso de corticoterapia en casos seleccionados.
Se concluye que la dishidrosis ampollar debe incluirse en el diagnóstico diferencial de las lesiones ampollares palmoplantares en la infancia, especialmente ante la falta de respuesta al tratamiento antibiótico. La correlación clínico-patológica y la biopsia cutánea son herramientas fundamentales para arribar al diagnóstico correcto e instaurar un tratamiento oportuno.
El edema agudo hemorrágico del lactante (EAHL) es una vasculitis leucocitoclástica benigna de pequeños vasos, infrecuente y de etiología aún no completamente esclarecida. Se ha relacionado con infecciones virales o bacterianas, medicamentos y vacunación reciente, aunque en muchos casos no es posible identificar un factor desencadenante. Afecta principalmente a niños de entre 4 y 24 meses de edad y se caracteriza por la aparición brusca de lesiones purpúricas anulares o en escarapela, asociadas a edema acral y facial, con buen estado general y evolución autolimitada. La intensidad y rápida progresión de las lesiones cutáneas suelen generar gran preocupación en la familia y en el equipo de salud, constituyendo un desafío diagnóstico por su similitud con entidades potencialmente graves como la meningococcemia, la púrpura fulminante, las reacciones farmacológicas severas y la púrpura de Henoch-Schönlein. Se presenta el caso de un lactante de 14 meses internado en el Servicio de Pediatría del Hospital Justo José de Urquiza con diagnóstico de EAHL, precedido por un cuadro de infección respiratoria alta.
Describir la presentación clínica característica de las lesiones por Edema Agudo Hemorrágico del Lactante (EAHL).
Diferenciar el EAHL de la Púrpura de Henoch-Schönlein, mediante el análisis de criterios clínicos y epidemiológicos.
Promover un manejo conservador basado en el pronóstico benigno de la patología para evitar la sobremedicación innecesaria
Lactante masculino de 14 meses de edad, con antecedentes de broncoespasmos recurrentes sin tratamiento preventivo.La madre refirió cuadro respiratorio de vías aéreas superiores iniciado dos semanas antes de la consulta, tratado de forma sintomática.Posteriormente presentó lesiones cutáneas papulares, palpables, eritematosas y de vitropresión negativa en ambos miembros inferiores, inicialmente localizadas en la región tibial, con rápida progresión hacia ambos muslos, motivo de consulta en servicio de urgencias. Al examen físico presentaba regular estado general, lesiones eritemato-purpúricas y equimóticas de aspecto anular y en diana, predominantemente en miembros inferiores, con rápida progresión. Además, evidenciaba dolor a la movilización del miembro inferior izquierdo y edema de tobillo ipsilateral. Ingresó a sala de Pediatría, donde se realizaron estudios de laboratorio de bajo riesgo; reactantes de fase aguda negativos, así como ecografía abdominal y ecografía de tobillo izquierdo, ambas sin hallazgos patológicos.Durante la internación las lesiones progresaron rápidamente, confluyendo entre sí y comprometiendo cara, tórax y miembros superiores. Se observó edema y eritema del pabellón auricular izquierdo, con conducto auditivo externo congestivo y membrana timpánica íntegra. Debido a la progresión cutánea, irritabilidad y llanto persistente, se realizó punción lumbar para estudio físico-químico, FilmArray y cultivo de líquido cefalorraquídeo, además hemocultivos y urocultivo, todos con resultados negativos. Ante la sospecha inicial de infección bacteriana invasiva se inició tratamiento empírico con ceftriaxona (100 mg/kg/día). Tras resultados microbiológicos negativos, el tratamiento antibiótico fue suspendido y se adoptó una conducta expectante.
Posteriormente presentó dolor abdominal difuso tipo cólico, de intensidad importante, por lo que se solicitó una nueva ecografía abdominal, sin hallazgos relevantes. El laboratorio mostró proteína C reactiva de 10,14 mg/dL como único reactante inflamatorio positivo. Debido a la persistencia y progresión de las lesiones cutáneas, asociadas a dolor abdominal y edema de tobillo, se realizó interconsulta con Oncohematología Infantil ante la sospecha de púrpura de Henoch-Schönlein. Posteriormente, Reumatología Infantil, consideró el cuadro poco compatible con dicha entidad y aceptó el traslado del paciente para ampliar el estudio a hospital de mayor complejidad. Durante la internación se realizaron nuevos estudios complementarios, todos dentro de
parámetros normales, estableciéndose el diagnóstico de edema agudo hemorrágico del lactante e indicándose tratamiento exclusivamente sintomático.
Tras cinco días de internación y evidenciar franca mejoría clínica de las lesiones, manteniendo buen estado general, el paciente fue dado de alta con seguimiento ambulatorio.
El EAHL es una vasculitis infantil infrecuente, benigna y autolimitada, caracterizada por lesiones purpúricas, edema acral y facial. Aunque su rápida evolución alarma y simula patologías graves como PSH o meningococcemia, su pronóstico es excelente con resolución espontánea en semanas. Reconocer clínicamente esta entidad evita estudios invasivos, tratamientos innecesarios y derivaciones injustificadas, permitiendo un manejo conservador y tranquilidad familiar.
El eritema multiforme (EM) es una dermatosis inflamatoria aguda, inmunomediada, caracterizada por lesiones cutáneas polimorfas de aparición brusca, clásicamente en “diana”, de distribución simétrica y predominio acral. En la edad pediátrica, su etiología se vincula principalmente a desencadenantes infecciosos, siendo los virus —particularmente herpes simple— los agentes más frecuentemente implicados. Sin embargo, otras causas infecciosas menos reconocidas, como Streptococcus pyogenes, deben considerarse dentro del diagnóstico etiológico, incluso en ausencia de manifestaciones respiratorias iniciales.
Describir un caso de eritema multiforme menor secundario a infección estreptocócica faríngea paucisintomática, resaltando la importancia de la sospecha clínica y la búsqueda etiológica infecciosa en pacientes pediátricos con lesiones en diana generalizadas.
Paciente de 4 años con vacunas al día, sin antecedentes personales de relevancia ni alergias medicamentosas conocidas, que consulta por cuadro de lesiones cutáneas maculares generalizadas, intensamente pruriginosas, progresivas, con morfología en diana (placas eritematosas con centro de tonalidad más oscura), distribución simétrica y predominio en superficies extensoras, con compromiso de cara y cuero cabelludo. No presentó afectación de mucosas, ni compromiso palmoplantar. Asociaba registro febril y adenopatías cervicales palpables, manteniendo buen estado general. Ante la sospecha de desencadenante infeccioso, se realizó hisopado de fauces con test rápido positivo para estreptococo beta hemolítico del grupo A. Presentó respuesta parcial a antihistamínicos y mejoría clínica evidente a las 48 horas de iniciado tratamiento antibiótico por vía oral con amoxicilina.
El presente caso enfatiza la necesidad de ampliar la pesquisa etiológica en pacientes pediátricos con eritema multiforme, considerando infección por Streptococcus pyogenes como potencial desencadenante aun en ausencia de sintomatología respiratoria florida. La identificación precoz de la causa infecciosa permite orientar el tratamiento específico, favorecer una resolución más rápida del cuadro y evitar estudios complementarios innecesarios. En dermatología pediátrica, una anamnesis dirigida y el examen físico integral continúan siendo herramientas centrales para arribar al diagnóstico etiológico.
INTRODUCCIÓN:
La erupción mucocutánea infecciosa reactiva (RIME) es una entidad recientemente reconocida que engloba cuadros de mucositis y exantema asociados a distintos agentes infecciosos. Su forma más frecuente es el exantema y mucositis inducidos por Mycoplasma pneumoniae (MIRM), descrito por Canavan et al. en 2015 para diferenciarlo del síndrome de Stevens-Johnson/necrólisis epidérmica tóxica y del eritema multiforme.
El MIRM afecta principalmente a niños y adolescentes tras una infección respiratoria por Mycoplasma pneumoniae y se caracteriza por una mucositis marcada, predominantemente oral, con escaso compromiso cutáneo. Su reconocimiento es importante debido a sus diagnósticos diferenciales y a las implicancias terapéuticas y pronósticas. Presentamos el caso de un paciente pediátrico con RIME asociado a Mycoplasma pneumoniae.
OBJETIVO: Describir un caso y las características del exantema y mucositis inducido por Mycoplasma pneumoniae (MIRM) para incluirla dentro de los diagnósticos diferenciales al momento de evaluar un paciente con afección mucocutánea.
CASO CLÍNICO:
Niño de 8 años, sin antecedentes, consultó por infección de vía aérea superior febril interpretada como faringitis bacteriana e inició Amoxicilina. A las 72 h presentó conjuntivitis bilateral, mucositis oral progresiva e intolerancia oral, por lo que requirió internación. Al examen físico se constató mucositis oral grado 3 con erosiones y costras hemáticas labiales, asociada a lesiones cutáneas aisladas en miembros inferiores.
El laboratorio presentó trombocitosis (621.000/mL) y PCR elevada (68 mg/dL). La radiografía de tórax mostró un infiltrado intersticial bilateral.
Las serologías de HSV 1-2, CMV y EBV fueron negativas.
Ante sospecha de infección bacteriana atípica, se indicó azitromicina y metilprednisona.
La serología para Mycoplasma pneumoniae (MP) fue positiva (IgM positivo fuerte e IgG 27 UA/mL), confirmando el exantema y mucositis inducido por Mycoplasma (MIRM).
DISCUSIÓN
La historia de fiebre y síntomas respiratorios seguidos de afección mucocutánea debe hacer pensar en erupción mucocutánea infecciosa reactiva (RIME) / exantema y mucositis inducido por Mycoplasma pneumoniae (MIRM).
Se caracteriza por un compromiso predominante de la mucosa oral (94-100%) y ocular (82-92%), con compromiso cutáneo < 10% de la superficie corporal (34-47%); precedido por síntomas respiratorios.
El diagnóstico es fundamentalmente clínico y de identificación microbiológica. Es recomendable realizar un laboratorio y una radiografía de tórax.
El tratamiento es de soporte: hidratación, analgesia y cuidados de la piel.
Habitualmente se indican macrólidos y corticoides sistémicos, con resultados variables.
CONCLUSIÓN: La mucositis con compromiso cutáneo en pacientes con síntomas respiratorios previos debe hacer sospechar de RIME/MIRM. El reconocimiento temprano nos permite realizar el diagnóstico oportuno, evitar estudios complementarios innecesarios y establecer un tratamiento efectivo.
La mastocitosis cutánea pediátrica comprende un grupo de afecciones asociadas a la proliferación de mastocitos en la piel. Se presenta predominantemente en la infancia y, en la mayoría de los casos, se limita al compromiso cutáneo, con naturaleza benigna y resolución espontánea durante la niñez o adolescencia.
Dentro de sus variantes clínicas, el mastocitoma cutáneo solitario representa aproximadamente el 10-15% de los casos. Habitualmente aparece al nacimiento o durante los primeros meses de vida como una lesión única de color amarillo-amarronado localizada principalmente en tronco o extremidades. El signo de Darier constituye un hallazgo clínico característico y de gran utilidad diagnóstica.
Se presenta el siguiente caso por su infrecuente presentación, destacando la importancia del diagnóstico clínico diferencial con otras lesiones cutáneas de la infancia.
- Describir la presentación clínica de un mastocitoma cutáneo solitario en un paciente de 1 mes de vida.
- Destacar la utilidad del signo de Darier en el diagnóstico.
- Revisar los principales diagnósticos diferenciales y aspectos del manejo clínico.
Paciente de sexo masculino, de 1 mes de vida. Sin antecedentes personales ni familiares de importancia. Consulta derivado de consultorio externo de pediatría por presentar lesión localizada en región lumbar lateral derecha. Al examen físico presentaba placa eritemato-amarronada, de aproximadamente 3 cm de diámetro, con superficie en piel de naranja. Signo de Darier levemente positivo. Resto del examen físico normal. Con sospecha diagnóstica de mastocitoma solitario vs. hamartoma de músculo liso, se otorgan pautas de alarma, se mantiene conducta expectante y se cita a control al mes. En su posterior control, la placa amarronada presentaba lesiones vesico-ampollares en su superficie. La evolución clínica, junto con la franca positividad del signo de Darier, permitió establecer el diagnóstico de mastocitoma cutáneo solitario. Se indica betametasona crema una vez al día por 7 días, Cetirizina en gotas ante eventual rubefacción (flushing) o episodio ampolloso importante. Se conversa con los padres acerca de los posibles desencadenantes. Los estudios complementarios (laboratorio completo, ecografía abdominal) fueron todos normales. Se mantienen controles periódicos con buena evolución hasta la fecha.
La mastocitosis en la edad pediátrica se caracteriza por una afectación casi exclusivamente cutánea y se considera una expansión clonal de naturaleza benigna. Más del 80% de los casos presentan regresión espontánea antes de la pubertad. Las lesiones cutáneas se localizan predominantemente en el tronco, con menor frecuencia en los miembros y raramente en la cabeza. En cuanto a la edad de inicio, el 55% de los casos se diagnostican entre el nacimiento y los 2 años de vida, típicamente en los primeros seis meses; el 35% de los casos se presenta en mayores de 15 años, y el 10% restante, en menores de 15 años.
Se identificaron tres formas distintas: (1) mastocitoma solitario de la piel (MS), (2) mastocitosis cutánea maculopapular (MCMP) y (3) mastocitosis cutánea difusa (MCD). El mastocitoma solitario es el segundo tipo más frecuente de mastocitosis cutánea, representa entre el 10% y el 15% del total de casos. El término mastocitoma solitario puede emplearse cuando existen hasta tres lesiones. Si las lesiones son más de tres, se establece el diagnóstico de MCMP. El mastocitoma puede aumentar de tamaño y cambiar de morfología, y suele regresar antes de la pubertad. El signo de Darier es positivo, y resulta de la degranulación de mastocitos y la liberación de histamina al frotar la lesión cutánea. Éste signo está presente en la mayoría de los mastocitomas solitarios y apoya el diagnóstico. El diagnóstico diferencial clínico incluye nevos melanocíticos, xantomas, xantogranulomas y hamartoma
La presencia de signo de Darier positivo constituye un elemento clínico de gran valor diagnóstico, aunque también puede observarse en otras entidades, por lo que debe interpretarse dentro del contexto clínico.
En este paciente, la evolución de la lesión con aparición de vesicoampollas confirma el signo de Darier lo que permite orientar el diagnóstico hacia mastocitoma cutáneo solitario, diferenciándolo principalmente del hamartoma de músculo liso congénito, entidad asociada al pseudo-signo de Darier.
El reconocimiento temprano de esta patología permite evitar procedimientos invasivos innecesarios, brindar información adecuada a la familia sobre su evolución favorable y establecer medidas destinadas a prevenir episodios de activación mastocitaria.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
|---|---|---|
| 11502 Diabetes insípida secundaria a agenesia del cuerpo calloso a propósito de un caso clínico Otros |
LUCIA MASUELLI | |
| 11611 “HISTIOCITOSIS DE CÉLULAS DE LANGERHANS, COMO CAUSA DE COXALGIA EN PEDIATRÍA. A PROPÓSITO DE UN CASO” Otros |
MARIA EMILIA NAPOLI | |
| 12017 Resonancia magnética como método de diagnóstico de germinoma a propósito de un caso Otros |
FLORENCIA DELFINA TORRES LUCERO | |
| 12034 Tumor de Wilms: importancia de sospecha diagnóstica precoz en pediatria Otros |
CONSTANZA GALA GUERRERO TOIA | |
| 12132 Enfermedad invasiva por Haemophilus Influenzae tipo B, a propósito de un caso. Otros |
CARLA LORENA GANDINI |
La diabetes insípida central es un trastorno complejo en el que se excretan grandes volúmenes de orina diluida debido a una diferencia de arginina-vasopresina y está causada por una variedad de afecciones (genéticas,congénitas,inflamatorias,neoplásicas,traumáticas) que se originan principalmente en el hipotálamo. La prevalencia es 1/25000 en la población neonatal-pediátrica.
El diagnóstico diferencial entre enfermedades que cursan con poliuria y polidipsia es complejo, requiere historia clínica detallada, exploración física, análisis bioquímica y estudios de imágenes. La resonancia magnética es el método de referencia para evaluar la región selar-supraselar.
En este caso la holoproscencefalia compromete estructuras cerebrales situadas en la línea media, por la falta de división del proscencefalo, como la hipófisis ,el hipotálamo, y el cuerpo calloso ,su disfunción como fue antedicho causa trastornos de la homeostasis y endocrinopatías como la adipsia y la diabetes insípida, también pueden acompañarse de malformaciones faciales.
Considerar este tipo de patologías ante neonatos con alteraciones del medio interno como la hipernatremia y efectuar inmediatamente la resonancia magnética para realizar el diagnóstico y comenzar con la terapéutica necesaria en tiempo oportuno para evitar daños en el sistema nervioso central.
Paciente RNT PAEG ingresa a los 9 días de vida a nuestra institución, derivada de la localidad de Junín por falta de complejidad, con diagnóstico de tetralogía de fallot y fisura labial sin diagnóstico prenatal, pocos controles en el embarazo y antecedente de consumo problemático de sustancias.
La paciente presenta fascie peculiar, se encuentra sin requerimiento de inotrópicos ni oxigeno suplementario, alimentándose por succión.
Se realiza ecocardiograma que informa tetralogía de fallot, civ amplia, cabalgamiento aórtico, escasa hipertrofia de VD y estenosis pulmonar.
Durante la internación comienza a presentar valores de hipernatremia que no resuelven con el tratamiento indicado, cabe destacar que la paciente no presento alteraciones en el peso pero si ritmos diuréticos elevados por lo que se realiza interconsulta con endocrinología quien solicita laboratorios hormonales pertinentes y se realiza el diagnóstico de diabetes insípida, comenzando tratamiento con desmopresina.
Se solicita ecografía transfontanelar que informa colpocefalia bilateral y cuerpo calloso no visualizado por lo que se solicita resonancia magnética de cráneo para cotejar lo visualizado anteriormente la cual informa agenesia del pico,rodilla y tercio rostral del cuerpo calloso holoproscencefalia semilobar, ausencia de septum pellucidum, incompleta fisura interhemisferica frontal con fusión de ellos a nivel ventral, parcial fusión talamica, Se visualiza brillo de neurohipofisis usual y el hipotálamo no presenta anomalías en el brillo, permitiendo arribar al diagnostico, como parte del estudio genetico se realiza cariotipo 46XX y fish 22q.2 para descartar sindrome de Di george.
La diabetes insípida central es un trastorno complejo en el que hay una incapacidad para concentrar la orina que da como resultado poliuria y polidipsia provocado por déficit absoluto o relativo de la ADH secundario a afecciones hipotalámicas de índole infeccioso, genético, inflamatorio, neoplásico y traumático.
Su presentación clínica implica signos y síntomas heterogéneos los cuales generan un reto diagnóstico, se debe tener en cuenta la presentación adipsica en pacientes con hipernatremia recurrente y malformaciones de la línea media, es importante destacar en estos casos la importancia de la RM de cráneo como herramienta fundamental para el diagnóstico temprano y poder prevenir secuelas neurológicas.
La meningitis bacteriana es una enfermedad grave que continúa asociándose con elevada morbimortalidad en la población pediátrica. Su etiología varía según la edad; en lactantes y niños pequeños los agentes más frecuentes son Haemophilus influenzae, Streptococcus pneumoniae y Neisseria meningitidis. A pesar de los avances diagnósticos y terapéuticos, las complicaciones neurológicas agudas ocurren en hasta un 30% de los casos y las secuelas permanentes en un 10-20%.
Haemophilus influenzae tipo b (Hib) fue una de las principales causas de meningitis bacteriana antes de la introducción de la vacuna conjugada. Aunque la vacunación redujo significativamente su incidencia, continúan registrándose casos de enfermedad invasiva, especialmente en lactantes pequeños.
El empiema subdural es una complicación infrecuente pero potencialmente grave de la meningitis bacteriana. Puede manifestarse con deterioro neurológico, convulsiones, persistencia de fiebre o signos de hipertensión intracraneana. La resonancia magnética (RM) constituye el método de elección para su diagnóstico por su elevada sensibilidad para detectar colecciones intracraneales y compromiso parenquimatoso.
Presentar el caso de una lactante de tres meses con enfermedad invasiva por Hib complicada con empiema subdural diagnosticado mediante resonancia magnética, destacando la importancia del diagnóstico precoz de las complicaciones intracraneales.
Paciente de tres meses de edad, nacida de término, con peso adecuado para la edad gestacional y esquema de vacunación completo para la edad. Consultó inicialmente por síndrome febril sin foco. Se realizaron radiografía de tórax, hemocultivos, urocultivo, panel viral y laboratorio sanguíneo. Debido a la estabilidad clínica y a resultados iniciales sin hallazgos de gravedad, recibió el alta luego de 24 horas de observación.
Posteriormente, los hemocultivos resultaron positivos para Haemophilus influenzae tipo b en dos muestras, por lo que fue reinternada. Se realizó punción lumbar con hallazgos compatibles con meningitis bacteriana e inició tratamiento con ceftriaxona endovenosa. A las 48 horas presentó deterioro del sensorio, motivo por el cual fue derivada a nuestro centro.
Al ingreso se encontraba somnolienta, con fontanela anterior abombada, palidez mucocutánea e hipotonía de los cuatro miembros. Durante la evaluación presentó múltiples episodios convulsivos focales de miembro inferior derecho, requiriendo impregnación con fenitoína e internación en Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica.
La RM cerebral con y sin contraste evidenció colecciones extraaxiales bilaterales con realce leptomeníngeo y paquimeníngeo difuso, a predominio bifrontal, compatibles con empiema subdural. Además, se observó alteración de señal en el polo temporal derecho con áreas de restricción en difusión, sugestivas de compromiso inflamatorio del parénquima cerebral adyacente.
La evolución fue favorable. No requirió intervención neuroquirúrgica, asistencia ventilatoria mecánica ni soporte vasoactivo. Completó tratamiento antibiótico con adecuada respuesta clínica y recuperación neurológica progresiva.
La enfermedad invasiva por Hib continúa representando un desafío en lactantes pequeños. El empiema subdural, aunque infrecuente, constituye una complicación de relevancia clínica por su asociación con secuelas neurológicas y aumento de la morbimortalidad. La persistencia de fiebre, alteración del sensorio o convulsiones debe motivar la búsqueda activa de complicaciones intracraneales. La resonancia magnética es una herramienta fundamental para su detección temprana y seguimiento, permitiendo instaurar un tratamiento oportuno y mejorar el pronóstico.
Los tumores de células germinales intracraneales son tumores cerebrales poco frecuentes que afectan principalmente a niños. Las características típicas en las imágenes son masas nodulares o nodulares en la región pineal, generalmente con límites claros y realce significativamente homogéneo. Los tumores suelen ser hiperdensos con calcificación. Los síntomas clínicos de un tumor en la región pineal incluyen hidrocefalia obstructiva, síndrome de Parinaud y trastornos endocrinos.
La resonancia magnética es la piedra angular de la imagenología de tumores cerebrales, desempeñando un papel fundamental en todas las fases del manejo del paciente, desde el diagnóstico, pasando por la planificación del tratamiento, hasta la evaluación de la respuesta al mismo y/o la recurrencia
Presentación de un caso clínico interesante por la forma de presentación y el desafío diagnóstico que presentó.
Paciente masculino de 11 años de edad comienza con cefalea de intensidad 9/10, frontal, que lo despertaba de noche e impedia la realización de sus actividades habituales, afebril, de 15 días de evolución por lo que consulta en nuestra institución.
Se realizó resonancia magnética de cráneo con contraste endovenoso donde se evidenció aumento de tamaño de la totalidad del sistema ventricular en relación a hidrocefalia, sin masas y/o sangrado, y presentaba edema de papila bilateral por lo que se realizó punción lumbar con una celularidad compatible con meningitis crónica (LCR ligeramente opalescente, 210/mm3 elementos, 100% mononucleares, glucosa 59 mg/dl y proteínas 0.0848 g/dl y presión de apertura aumentada) por lo que comienza tratamiento para tuberculosis y micosis hasta que se descartaron ambas causas. Cultivos de sangre y LCR negativos, serologías virales negativas. Se colocó VDVP logrando disminución de ventriculomegalia y de la sintomatología.
Dos años más tarde el paciente presentó signos compatibles con disfunción valvular por lo que se realizó TAC de cráneo donde se evidenció imagen nodular de 9 mm en relación al tallo hipofisario no presente en imágenes previas, por lo que se realizó RMN de encéfalo que informa “Por detrás del tallo pituitario se identifica una formación sólida de 15 x 9 x 8mm de diametro, no presente en RM previa. Se asocia a una imagen nodular con realce similar de 7 x 4 mm de diámetro en el techo del tercer ventrículo, no presente en estudios previos. Dicha lesión es de características específicas.Tras la inyección de gadolinio no se visualizan realces patológicos“.
El paciente se derivo a centro de referencia donde inicialmente se tomó conducta expectante y seguimiento radiológico, pero luego por crecimiento del tumor se realizó biopsia donde se llegó al diagnóstico de Germinoma no secretor.
Actualmente el paciente se encuentra en tratamiento de quimioterapia y radioterapia en nuestra institución.
La resoncia magnetica es el estudio de eleccion para identificar masas tumorales intracraneales, en el caso presentado se cree que el tumor estuvo presente desde el inicio del cuadro pero al ser pequeño no se logró visualizar en las imagenes iniciales.
Los tumores renales representan aproximadamente el 6% de las neoplasias malignas en la edad pediátrica. Dentro de este grupo, el Tumor de Wilms o nefroblastoma constituye más del 90% de los tumores renales infantiles, con mayor incidencia entre los 3 y 5 años de edad.
Se trata de un tumor embrionario originado a partir del blastema metanéfrico o de restos nefrogénicos persistentes, los cuales deberían involucionar durante el desarrollo. La mayoría de los casos son unilaterales, aunque entre un 5-7% pueden presentarse de forma bilateral. Su pronóstico es favorable, con tasas de sobrevida cercanas al 90%.
El diagnóstico requiere un abordaje multidisciplinario que combine hallazgos clínicos, estudios por imágenes, anatomía patológica y, en determinados casos, evaluación molecular y genética.
Analizar a partir de un caso clínico, las claves para la sospecha diagnóstica del tumor de Wilms en pediatría y revisar la utilidad de los distintos métodos de imágenes en su evaluación inicial y estadificación
Paciente femenina de 4 años, previamente sana, que consulta por distensión abdominal de 72 horas de evolución, y masa palpable en hipocondrio izquierdo siendo constatado en las últimas 24 horas. Al examen físico la paciente presentaba como datos positivos abdomen distendido, blando depresible, con tumoración duro pétrea en hipocondrio izquierdo, no doloroso a la palpación, sin signos de defensa.
Los estudios de laboratorio no evidencian alteraciones significativas. Como primer método diagnóstico se realiza ecografía abdominal, la cual sospecha el origen renal de la lesión. Posteriormente, se efectua tomografía computada de tórax, abdomen y pelvis, constatando lesión sólida heterogénea localizada en riñón izquierdo, con compromiso del espacio pararrenal posterior y extensión hacia tronco celíaco, espacio intercavoaórtico y seno renal, en íntimo contacto con estructuras vasculares. Además, se identifica otra lesión de similares características en el tercio inferior del riñón derecho.
Ante hallazgos imagenológicos compatibles con nefroblastoma bilateral, se decide inicio de quimioterapia preoperatoria según protocolo UMBRELLA SIOP 2016, completando seis semanas pre-quirúrgicas de tratamiento, con posterior resección quirúrgica. Completando el tratamiento con quimioterapia posteriormente.
El diagnóstico definitivo se establece mediante anatomía patológica. Sin embargo, los métodos por imágenes cumplen un rol fundamental en la sospecha diagnóstica, estadificación y planificación terapéutica, ya que ante la alta sospecha, se puede iniciar la quimioterapia previo a la toma de biopsia sin confirmación de anatomía patológica, excepto en niños mayores de 6 años, infecciones urinarias, metástasis pulmonares en menores de 2 años o extrahepáticas/pulmonares, o imágenes inusuales como numerosas calcificaciones, linfadenopatías numerosas, parénquima renal no visible, que el mayor compromiso sea extra renal. La ecografía abdominal representa el estudio inicial de elección, mientras que la resonancia magnética permite valorar extensión local y compromiso vascular. Asimismo, la evaluación torácica resulta indispensable para descartar metástasis pulmonares, principal sitio de diseminación.
Aunque la mayoría de los casos son esporádicos, pueden asociarse a alteraciones genéticas y moleculares, como mutaciones en WT1 y TP53 o pérdida de heterocigosidad en 1p y 16q, vinculadas a peor pronóstico. Desde el punto de vista histológico, el patrón trifásico es el más frecuente, existiendo variantes de alto riesgo como el subtipo anaplásico y el tumor blastematoso.
La sospecha clínica precoz y el adecuado abordaje diagnóstico por imágenes son esenciales para instaurar tratamiento oportuno y mejorar el pronóstico. La ecografía abdominal continúa siendo el método inicial de elección, mientras que la resonancia magnética permite una adecuada valoración de extensión y planificación terapéutica.
Este caso destaca la importancia del reconocimiento temprano de los tumores abdominales pediátricos y del abordaje multidisciplinario para optimizar el diagnóstico, la estadificación y el tratamiento en pacientes con nefroblastoma.
La histiocitosis de células de Langerhans es una enfermedad poco frecuente, cuyo compromiso óseo es la forma de presentación más habitual en la edad pediátrica. Sin embargo, puede manifestarse con síntomas inespecíficos, lo que dificulta su sospecha inicial.
Los métodos por imágenes cumplen un rol clave en la detección de lesiones óseas y en la orientación diagnóstica. Reconocer hallazgos sugestivos permite incluir esta entidad dentro de los diagnósticos diferenciales y guiar el abordaje adecuado.
Se describe un caso de histiocitosis de células de Langerhans con que se presentó coxalgia en un paciente pediátrico.
Describir un caso de histiocitosis de células de Langerhans en un paciente pediátrico con coxalgia, en el que la ecografía como estudio inicial permitió identificar un hallazgo patológico que motivó la ampliación diagnóstica.
Paciente de 2 años, previamente sano, consulta por coxalgia derecha asociada a claudicación de la marcha. Como estudio inicial, se realizó ecografía de región glútea y de ambas caderas en la que se identificó en zona de inserción de músculos glúteo mayor y medio derecho imagen ovoidea, heterogénea e hipoecoica, de bordes definidos, que podría corresponder a matriz cartilaginosa . A partir de dicho hallazgo, se complementa con radiografía de caderas en la que se identificó en cuerpo y rama del isquion imagen radiolúcida, de bordes parcialmente definidos, asociada a discreta alteración de la arquitectura ósea local.
Para mayor caracterización de la lesión y valorar su extensión, se solicita RMN de pelvis y cadera. En dicho estudio se observó una lesión ósea infiltrativa en hemipelvis derecha comprometiendo la pared posterior acetabular, cuerpo y rama del isquion asociada a edema del músculo obturador externo.
Finalmente se realizó biopsia de la lesión con anatomía patológica compatible con Histiocitosis de Células de Langerhans iniciando el seguimiento por el servicio de hematooncología y tratamiento con corticoides.
La histiocitosis se produce por una regulación anormal del sistema inmunitario, dando lugar a una proliferación atípica de histiocitos en tejidos donde normalmente no se encuentran con la consecuente formación de granulomas, siendo la histiocitosis de células de Langerhans(HCL) la más frecuente. Se produce por la proliferación clonal de células dendríticas mieloides, afectando distintos órganos y sistemas, siendo más frecuente en pulmones, la piel y el esqueleto. Por lo tanto, el espectro de síntomas y signos clínicos al momento de la presentación es muy amplio.
Puede afectar a cualquier grupo etario, siendo más frecuente en menores de 15 años. Existen dos categorías ampliamente reconocidas según la extensión de la enfermedad: LCH de sistema único (compromiso de un solo órgano o sistema) y LCH multisistémica (compromiso de dos o más órganos).
El compromiso óseo constituye la manifestación más frecuente, observándose principalmente en calota, vértebras, fémur, mandíbula, escápula y pelvis. Pueden ser asintomáticas o asociar dolor, tumefacción de partes blandas o limitación de la movilidad.
En radiografía, típicamente se presenta con lesiones líticas de tamaño y agresividad radiográfica variables, frecuentemente asociadas a reacción perióstica y posteriormente se resuelven con esclerosis. Una lesión única “en sacabocados” de la bóveda craneana, el diente flotante y la vértebra plana, constituyen hallazgos clásicos.
La resonancia magnética con contraste es el método más sensible para valorar extensión medular y compromiso de partes blandas, evidenciándose habitualmente lesiones hipointensas en T1, hiperintensas en T2/STIR y con intenso realce post-contraste.
El diagnóstico definitivo requiere confirmación anatomopatológica e inmunohistoquímica, con positividad característica para CD1a, langerina (CD207) y proteína S100.
La histiocitosis de células de Langerhans puede presentarse con manifestaciones clínicas inespecíficas en la edad pediátrica, dificultando su diagnóstico inicial. En este caso, el estudio de una coxalgia mediante ecografía permitió detectar un hallazgo patológico que motivó la ampliación diagnóstica con radiografía y resonancia magnética, conduciendo finalmente al diagnóstico definitivo de histiocitosis de células de Langerhans. Este caso resalta la importancia de los métodos por imágenes, incluso desde estudios iniciales como la ecografía, en la detección y orientación diagnóstica de lesiones óseas en pediatría.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
|---|---|---|
| 11609 SOPORTE VENTILATORIO Y EVOLUCIÓN FUNCIONAL EN PACIENTES PEDIÁTRICOS CON SÍNDROME HEPATOPULMONAR POST TRASPLANTE HEPÁTICO. SERIE DE 8 CASOS Otros |
FLORENCIA SOLEDAD SUAREZ | |
| 11610 TRASPLANTE HEPATICO: EXPERIENCIA DE UN CENTRO PEDIÁTRICO NACIONAL Otros |
FLORENCIA SOLEDAD SUAREZ | |
| 11964 SÍNDROME HEMOFAGOCÍTICO EN PEDIATRÍA: EXPERIENCIA INSTITUCIONAL Y RESPUESTA TERAPÉUTICA INICIAL EN UNA SERIE DE CASOS Otros |
YAMILA DENISE TREIKY | |
| 12268 Evaluación del cumplimiento del indicador clínico de calidad “Nutrición Enteral Precoz” en pacientes críticos pediátricos Otros |
JULIETA CECILIA PATANÉ |
La alimentación en el paciente crítico pediátrico debe considerarse en la estrategia terapéutica desde el ingreso. La evidencia indica que el aporte precoz de nutrición enteral (NE) en pacientes críticos condiciona, entre otros, la estancia hospitalaria y la mortalidad. Por este motivo es necesario adoptar medidas que favorezcan su implementación.
Evaluar el porcentaje de cumplimiento de aplicación de la nutrición enteral precoz en pacientes críticos candidatos a NE internados en la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos (UCIP) a través del Indicador Clínico de Calidad (ICC) “NE precoz”. Describir el porcentaje de pacientes que reciben NE precoz según edad, estado nutricional y patología.
Estudio descriptivo, observacional, de corte transversal, con recolección retrospectiva de datos en la UCIP del Hospital Nacional Posadas. Se analizaron los pacientes ingresados en la UCIP desde 1 de marzo de 2023 al 29 febrero de 2024, y se reclutaron los siguientes datos: fecha de ingreso, género, edad, motivo de ingreso/diagnóstico, peso, diagnóstico nutricional e inicio de nutrición enteral precoz (24-48hs) o tardía >48hs). El cumplimiento del ICC NE precoz se calculó: (N.º de pacientes críticos con NE precoz) / (N.º de pacientes críticos candidatos a NE al ingreso) x 100.
De los 408 pacientes que ingresaron en la terapia intensiva pediátrica durante el período marzo 2023 a febrero 224, 272 pacientes (54.4% de sexo masculino y 45.6% de sexo femenino) cumplieron con los criterios de elegibilidad y eran candidatos a nutrición enteral (NE) precoz durante el período de estudio. De ellos, 268 pacientes (98.5%) recibieron NE dentro de las primeras 24–48 horas de ingreso a la UCIP. El porcentaje global de cumplimiento del indicador clínico de calidad “NE precoz” fue de 98.5%, superando ampliamente la meta institucional establecida en 80%.
En cuanto a NE precoz y edad, la mayoría de los pacientes que recibieron NE precoz correspondieron a los grupos entre 12 y 60 meses (42.16%) menores de 12 meses (41.04%), seguidos por los de 61 a 120 meses (8.58%), y mayores de 120 meses (8.21%). Al analizar las variables NE precoz y el Estado Nutricional, el 63.43% de los pacientes eran Eutróficos, 12.31% presentaron Bajo peso, 8.21% Riesgo de bajo peso, y un Exceso de peso el 16.04%. El motivo respiratorio fue la principal causa de internación entre los pacientes con NE precoz (65.67%), seguido por motivos quirúrgicos (10.82%), infecciosos (6.34%), traumatológicos (2.61%), neurológicos (4.85%), oncológicos (3.73%), y otros (5.97%).
El cumplimiento del ICC “Nutrición Enteral Precoz” en la UCIP del Hospital Nacional Posadas alcanzó un valor superior al estándar propuesto, evidenciando una implementación eficaz de la nutrición enteral temprana. La mayoría de los pacientes que recibieron NE precoz (83.2%) se encontraban en los grupos de menor edad (<5 años) y con estado nutricional eutrófico, predominando las patologías respiratorias como motivo de ingreso. Estos resultados sugieren una adecuada integración del soporte nutricional enteral precoz dentro del abordaje terapéutico del paciente crítico pediátrico, en concordancia con las guías internacionales.
El síndrome hemofagocítico (SHF) es un cuadro hiperinflamatorio sistémico derivado de la desregulación del sistema inmune. Se caracteriza por la presencia de macrófagos activados que producen la destrucción de células sanguíneas en médula ósea y otros tejidos.
Para el diagnóstico se utilizan los criterios internacionales HLH-2004 que incluye criterios clínicos (esplenomegalia, fiebre), genéticos (estudio molecular) y de laboratorio (triglicéridos, ferritina, fibrinógeno, neutrófilos, plaquetas, hemoglobina, CD25, actividad NK, hemofagocitosis). La presencia de al menos 5 criterios clinico-analiticos o una alteración genética, nos permite establecer el diagnóstico.
La etiología corresponde a causas primarias o hereditarias por mutaciones en genes del sistema inmune, o causas secundarias a infecciones, enfermedades reumatológicas y hematooncológicas.
El tratamiento busca poner fin al proceso inflamatorio utilizando inmunosupresores y citostáticos que bloquean o eliminan la población de células activas.
En formas genéticas corrige el defecto de citotoxicidad el trasplante de progenitores hematopoyéticos.
Describir características clínicas de pacientes menores de 15 años con diagnóstico de SHF que cursaron internación en un hospital pediátrico de tercer nivel en los últimos 5 años.
Se realizó un estudio observacional, retrospectivo y analítico que incluyó a pacientes de 0 a 15 años con diagnóstico de SHF, en el periodo comprendido entre noviembre de 2019 y octubre de 2025. Se obtuvieron 11 pacientes que cumplieron con los criterios diagnósticos internacionales HLH-2004, excluyéndose aquellos casos cuya etiología fuera de origen reumatológico así como las historias clínicas incompletas.
La información se obtuvo mediante la revisión de historias clínicas, se utilizó una base de datos anonimizada.
Las variables analizadas incluyeron dimensiones demográficas y de filiación (edad, sexo, procedencia y consanguinidad), antecedentes patológicos personales y variables del proceso de atención (servicio de ingreso, diagnóstico presuntivo inicial y latencia diagnóstica). Se evaluaron aspectos específicos de la patología y su evolución (criterios, etiología identificada, terapéutica instaurada y la respuesta clínica definitiva).
Del total de pacientes, 6 correspondieron a sexo masculino y 5 a femenino. La edad media al momento del diagnóstico fue de 6,03 años, con un rango entre 0,08 y 14 años.
Un paciente presentó como antecedente consanguinidad.
La mediana del tiempo transcurrido hasta el diagnóstico fue de 3 días, con un rango intercuartílico de 1 a 13 días.
Todos los pacientes cumplieron con al menos 5 criterios diagnósticos. La totalidad de los pacientes presentó fiebre y citopenias en al menos una línea celular. 9 de los pacientes presentaron hemoglobina menor a 10 g/dl, mientras que 6 registraron un recuento plaquetario inferior a 100.000/mm³. El recuento absoluto de neutrófilos mostró una mediana de 597/mm³ (RIC: 135-2185).
La esplenomegalia estuvo presente en 81% de los pacientes.
El 100% evidenciaron hiperferritinemia. El 72.72% de los pacientes presentaron hipertrigliceridemia, un 54.54% hipofibrinogenemia.
Solo 4 pacientes presentaron evidencia de hemofagocitosis en médula ósea.
Se solicitaron estudios genéticos en 6 pacientes. Se clasificaron 4 casos como SHF primario y 5 como secundario, con rescate de virus de Epstein Barr (VEB) en 3 de ellos. Solo 2 permanecieron sin etiología definida.
En relación con la respuesta terapéutica, 7 pacientes presentaron respuesta favorable al tratamiento instaurado, mientras que 3 evolucionaron con enfermedad refractaria. La mortalidad global de la cohorte fue de 36,36%, con una supervivencia al finalizar el seguimiento de 54,54%. Un paciente se perdió durante el seguimiento posterior. Un paciente falleció por causa no asociada al SHF.
Nuestra experiencia confirma que el síndrome hemofagocítico requiere alta sospecha clínica y diagnóstico precoz en centros de alta complejidad. La mediana de 3 días hasta el diagnóstico permitió iniciar tratamiento oportuno y evitar la progresión a estados críticos.
La fiebre, las citopenias y la hiperferritinemia fueron los hallazgos más constantes, mientras que la ausencia inicial de hemofagocitosis en médula ósea refuerza que no debe retrasarse el tratamiento esperando su confirmación.
Se detectaron mutaciones patogénicas en la mitad de los casos en los que se pudo realizar, lo que subraya la importancia de realizar una búsqueda dirigida de SHF primario, incluso sin antecedentes familiares. Dentro de las causas secundarias, el VEB se consolidó como el desencadenante más frecuente. Esta prevalencia coincide plenamente con la epidemiología reportada tanto en otras instituciones de Argentina como en el resto de Latinoamérica, lo que sugiere que su pesquisa debe incluirse sistemáticamente.
Finalmente, los resultados obtenidos respaldan la eficacia del protocolo terapéutico aplicado en nuestra institución.
El síndrome Hepatopulmonar (SHP) es una complicación de la hepatopatía crónica que genera hipoxemia por vasodilatación de capilares pulmonares. El trasplante hepático es el único tratamiento curativo, sin embargo la tasa de resolución no es del 100%. La recuperación postoperatoria en pediatría es compleja y con alta demanda de soporte ventilatorio y oxigenoterapia prolongada.
Describir las características demográficas, soporte respiratorio y evaluación funcional de pacientes pediátricos con diagnóstico de SHP durante la internación post-trasplante hepático que se realizaron durante el año 2025.
Estudio descriptivo, retrospectivo de una cohorte de pacientes pediátricos post operatorios de TH con SHP internados en UCI 72 del Hospital J.P.Garrahan durante el año 2025. Se evaluaron variables demográficas,tipo de soporte ventilatorio, oxigenoterapia domiciliaria al egreso y cambios en la escala funcional (FSS) en sus dominios mental, sensorio, comunicación, motor y alimentación.
RESULTADOS
Se incluyeron 8 pacientes. Rango de edad entre 3 y 16 años. Mediana 8.5 años. Un paciente requirió ECMO por hipoxemia refractaria y falleció durante el soporte. De los 7 sobrevivientes 100% utilizó ARM con una mediana de 7 días y VNI con una mediana de 5 días. 67% requirió CNAF. Al egreso de UCI 100% conservó vía aérea natural y 0% oxigenoterapia domiciliaria. El 67% de los pacientes presentó weaning respiratorio dificultoso. Se observó deterioro funcional transitorio en el área de alimentación y comunicación en el 67% de los pacientes.
En esta serie de 8 pacientes pediátricos con SHP post- operatorios de trasplante hepático la mortalidad fue del 12.5 % asociado a falla respiratoria que requirió ECMO. Los sobrevivientes requirieron ARM y VNI en forma prolongada pero lograron desvincularse de la oxigenoterapia al egreso. El principal impacto funcional fue en la alimentación y comunicación. Estos hallazgos sugieren que la rehabilitación nutricional y del lenguaje debe integrarse al manejo post-TH pediátrico.
El trasplante hepático pediátrico constituye una terapéutica de alta complejidad que requiere optimización continua de los procesos asistenciales, quirúrgicos y de seguimiento. El Hospital de Pediatria J.P.Garrahan concentra la mayor proporción de trasplantes hepáticos pediátricos del país.
Describir los resultados clínicos, quirúrgicos y organizacionales del Programa de Trasplante Hepático Pediátrico durante el año 2025.
Estudio descriptivo, retrospectivo, basado en el análisis anual de actividad asistencial y resultados clínicos del programa. Se incluyeron pacientes pediátricos en lista de espera, receptores de trasplante y donantes vivos evaluados durante el año 2025.
RESULTADOS
Durante el 2025 se realizaron 60 trasplantes hepáticos con un aumento del 50% respecto al año previo. El 45% correspondió a donante vivo relacionado y el 38% de los receptores pesaban menos de 10 kg. La mortalidad en lista de espera fue del 3%. La sobrevida del paciente fue de 92.5% y la sobrevida del injerto de 86.7%. La tasa de trombosis arterial fue del 6.8%, trombosis portal 3.3% y estenosis biliar del 28%. El 30% de los pacientes fue extubado en quirófano y la mediana de internación en cuidados intensivos fue de 10 días. En el programa de donantes vivos la tasa de sobrevida de los donantes fue del 100% y del receptor del 96.3%. El 63.7 % de los trasplantes pediátricos nacionales fueron realizados en el centro.
El programa mostró un incremento significativo del número de pacientes involucrados manteniendo resultados favorables y baja mortalidad en lista de espera. La elevada complejidad quirúrgica, el fortalecimiento del programa de donante vivo relacionado y el desarrollo de redes federales consolidan al centro como referencia nacional en trasplante hepático pediátrico.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
|---|---|---|
| 11476 Cuando no todo es infeccioso: deterioro neurológico agudo y desafío diagnóstico en ADEM. Otros |
ABIGAIL BUTTERI | |
| 11504 Traumatismo Cervical a proposito de un caso Otros |
MARIA ALEJANDRA DIAZ GONZALEZ | |
| 11506 A propósito de un caso de Ectima Gangrenoso Otros |
PATRICIO EMILIANO CASCALLAR | |
| 11509 A propósito de un caso: estatus epilépticos febriles como debut de Síndrome de Dravet Otros |
BERENICE BATTELLINI | |
| 11523 HIPERLACTACIDEMIA CRÍTICA, POSIBLES DIAGNÓSTICOS Y TRATAMIENTO INICIAL. A PROPÓSITO DE UN CASO Otros |
PATRICIO EMILIANO CASCALLAR | |
| 11530 Loxoscelismo cutáneo-visceral; a propósito de un caso Otros |
KARINA LORELEY GALVAGNO | |
| 11617 El maltrato no tiene edad: a propósito de un caso Otros |
ALDANA FUENTES | |
| 11633 A propósito de tres casos: hipertensión endocraneana idiopática en pacientes pediátricos Otros |
MACARENA CASAZA | |
| 12444 A propósito de tres casos: ¿ACV o stroke mimic? poniendo a prueba al pediatra de urgencias Otros |
ANTONELLA COSSETTA |
La hipertensión endocraneana idiopática (HEI), o Pseudotumor Cerebri, es una entidad caracterizada por aumento de la presión intracraneal en ausencia de lesión estructural identificable. Su diagnóstico se basa en la integración de hallazgos clínicos y complementarios: papiledema, neuroimagen sin evidencia de masa u otra causa estructural, líquido cefalorraquídeo (LCR) de composición normal y presión de apertura elevada en la punción lumbar (mayor o igual 20 cmH₂O).
Su presentación clínica puede ser variable e inespecífica, con síntomas que se superponen con otros cuadros frecuentes de la práctica pediátrica (cefaleas primarias, procesos infecciosos, alteraciones oftalmológicas o manifestaciones neurológicas de distinta etiología). El reconocimiento oportuno resulta fundamental para evitar complicaciones, especialmente el compromiso visual.
Describir la presentación clínica, abordaje diagnóstico, tratamiento y evolución de tres pacientes pediátricas con diagnóstico de HEI, destacando la importancia de considerarla como diagnóstico diferencial ante síntomas neurológicos y oftalmológicos inespecíficos.
Se presentan tres pacientes de sexo femenino, asistidas en nuestra institución entre febrero de 2024 y mayo de 2026.
La primera paciente, de 5 años de edad, ingresó a nuestro centro por presentar estrabismo convergente y alteración de la marcha, donde fue evaluada por los servicios de neurología y oftalmología infantil, quienes constataron papiledema bilateral en el fondo de ojo. Como antecedente inmediato, cursaba un cuadro de 15 días de evolución caracterizado por cefalea, dolor abdominal e hiporexia. Inicialmente interpretado como infección del tracto urinario, con urocultivo positivo para E. coli, por lo que recibió tratamiento antibiótico. Días después presentó odinofagia, con hisopado de fauces
positivo para estreptococo beta hemolítico del grupo A, motivo por el cual se rotó el esquema antibiótico.
Ante la sospecha de hipertensión endocraneana, se realizaron neuroimágenes, punción lumbar con manometría y estudio de LCR. La presión de apertura fue de 47,5cmH₂O, con estudio citofisicoquimico sin alteraciones significativas, arribándose al diagnóstico de HEI.
La segunda paciente, de 11 años, presentaba cefalea de meses de evolución asociada a visión borrosa, sin otros síntomas asociados. Como antecedente familiar refería migraña (madre y tía materna). Fue evaluada por oftalmología, y se constató papiledema bilateral. La evaluación neurológica inicial no evidenció signos focales. Se realizaron neuroimagnes (que resultaron normales) y punción lumbar con manometría, que evidenció presión de apertura elevada de 36cmH₂O. El estudio citofisicoquimico del LCR no evidenció alteraciones significativas, por lo que también fue diagnosticada con HEI.
La tercera paciente, de 15 años, ingresó derivada luego de un control oftalmológico en el que se evidenció papiledema bilateral. Como antecedente, se encontraba en seguimiento por endocrinología por alteraciones tiroideas, con sospecha inicial de tiroiditis de Hashimoto (posteriormente descartada). En el interrogatorio inicial la paciente refirió presentar episodios previos de cefalea constante de 4-5 días de duración y disminución de la agudeza visual, que desestimó por presentar antecedentes familiares de miopía. No se evidenció alteración estructural por neuroimagenes. Se realizó punción lumbar con manometría, que evidenció presión de apertura elevada de 34cmH₂O, con LCR de características citoquímicas conservadas, confirmándose el diagnóstico de HEI.
Los tres casos permiten observar un mismo diagnóstico expresado a través de recorridos clínicos diferentes. En todas, el papiledema bilateral fue el hallazgo cardinal que orientó el estudio de hipertensión endocraneana y motivó la realización de neuroimágenes y punción lumbar con manometría.
Todas las pacientes recibieron tratamiento con acetazolamida, con evolución clínica y oftalmológica favorable y sin déficit neurológico residual al egreso. Los tres casos requirieron seguimiento por nefrología y suplementación con bicarbonato por alteraciones del medio interno asociadas al tratamiento, lo que evidencia que resultó efectivo, aunque no exento de efectos adversos.
La HEI es una entidad poco frecuente en pediatría, pero relevante por el riesgo de compromiso visual. Esta serie resalta que no siempre se presenta con un cuadro típico, sino que su presentación puede ser heterogénea y solaparse con patologías más frecuentes, lo que puede retrasar la sospecha diagnóstica.
La evaluación del fondo de ojo resultó determinante en los tres casos. La confirmación diagnóstica requirió integrar clínica, neuroimágenes sin lesión estructural, LCR sin alteraciones significativas y presión de apertura elevada.
El tratamiento con acetazolamida se asoció a evolución favorable, aunque la aparición de alteraciones metabólicas refuerza la necesidad de seguimiento interdisciplinario y control del medio interno durante la terapéutica.
El déficit neurológico agudo representa un desafío para el pediatra de urgencias quién deberá distinguir un accidente cerebro vascular (ACV) de otras condiciones con presentación clínica similar. Estas entidades, conocidas como simuladoras de ACV o stroke mimics, constituyen un grupo heterogéneo de etiologías —metabólicas, infecciosas, inflamatorias, epilépticas y vasculares— que requieren un abordaje específico. En ese sentido, es necesario conocer aquellas patologías y disponer de herramientas que permitan establecer las medidas adecuadas para garantizar el mejor abordaje.
Describir las características clínicas, el proceso diagnóstico y la evolución de tres pacientes con déficit neurológico agudo secundario a entidades simuladoras de ACV que consultan en un servicio de urgencias pediátricas (SUP) en un hospital de tercer nivel.
Caso 1
Niño de 6 años con Síndrome de Sturge Weber en tratamiento con aspirina, levetiracetam y topiramato. Consultó al SUP por hemiparesia braquiocrural derecha de 24 h. de evolución. Se lo valora alerta, orientado y se constata déficit neurológico. Se realiza laboratorio normal. Se interconsulta con neurología y se interpreta como simulador de ACV en contexto de su patología de base por lo que no se solicita imagen de sistema nervioso central (SNC).
Presentó estatus convulsivo focal de hemicuerpo derecho requiriendo Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) para infusión continua endovenosa (EV) de midazolam. Resolvió a las 72 h. con recuperación completa del déficit neurológico focal. En plan de hemisferectomía como tratamiento definitivo de la epilepsia.
Caso 2
Niña sana de 2 años consultó al SUP por fiebre, vómitos, tendencia al sueño y hemiparesia braquiocrural izquierda de 2 h. de evolución. Se la valora irritable y se constata déficit neurológico, sin signos meníngeos asociados. Se realizó tomografía y angiotomografía de cerebro normales y angio resonancia magnética (RM) con realce leptomeníngeo supratentorial. Con sospecha de meningoencefalitis se obtuvo líquido cefalorraquídeo (LCR) mediante punción lumbar con pleocitosis linfocitaria y se inició tratamiento empírico con ceftriaxona y aciclovir EV. Ante la presencia de estatus convulsivos, trastornos conductuales y cultivos y PCR virales de LCR negativos, se planteó como nuevo diagnóstico diferencial encefalitis inmunomediada. Se realizó electroencefalograma (EEG) normal. Recibió pulsos de metilprednisolona EV por 5 días con resolución completa del cuadro. Se confirmó en LCR la presencia de anticuerpos anti-MOG (MOGAD), estableciéndose retrospectivamente el diagnóstico definitivo de encefalitis inmunomediada.
Caso 3
Niña sana de 11 años consultó al SUP por cefalea, somnolencia, afasia de expresión y hemiparesia braquiocrural derecha de 4h. de evolución. Se la valora alerta, orientada y se constata déficit neurológico. Se realizó angio tomografía de cerebro con y sin contraste con hipoperfusión hemisférica cerebral izquierda, RM de cerebro con similar hallazgo, EEG desorganizado con lentificación frontocentral izquierda y tóxicos en orina negativos. Se trasladó a UCI para control clínico donde evolucionó favorablemente con recuperación completa sin tratamiento específico. Se interconsultó con el servicio de neurología y se asumió cuadro compatible con migraña hemipléjica.
El ACV en pediatría constituye una emergencia tiempo dependiente cuya identificación precoz es fundamental para disminuir la mortalidad y las secuelas neurológicas. Su diagnóstico en los SUP representa un desafío, dado que una proporción de los pacientes que consultan por déficit neurológico focal agudo corresponden a cuadros simuladores de ACV los cuales requieren abordaje específico.
Los tres casos presentados ilustran la diversidad etiológica de estos cuadros —epilepsia focal en contexto de Sturge-Weber, encefalitis inmunomediada por MOGAD y migraña hemipléjica— y destacan la importancia de un abordaje interdisciplinario que incluya urgencias, neurología pediátrica, cuidados intensivos y especialistas en imágenes. Todo profesional que trabaje en servicios de urgencias pediátricas debe conocer estas entidades para garantizar un diagnóstico diferencial adecuado y un tratamiento oportuno.
El ectima gangrenoso es una enfermedad infecciosa severa de la piel y mucosas. Puede manifestarse en pacientes con inmunodeficiencias, tratamiento quimioterápico, presencia de fisuras perianales, aunque hay casos descriptos en pacientes sanos. El principal germen causal es la Pseudomona Aeruginosa, tambien puede ser el S. Aureus, S. Pyogenes y las Neisserias.
Describir un paciente con patología poco frecuente y grave, con el fin de alertar a los colegas para la sospecha y la posible evolución a la falla múltiple de órganos (FMO).
Paciente femenina de 4 años de edad previamente sana que ingresa a guardia por fiebre de 48 h de evolución en tratamiento antibiótico con AMS, al ingreso se constató mal estado global, signos de descompensación hemodinámica y lesiones en piel. Se iniciaron medidas de reanimación y se decidió ingreso a UCIP.
En UCIP cursó FMO requiriendo drogas vasoactivas e inotrópicas desde el ingreso, se sumo el aporte de corticoides, gammaglobulina, logrando estabilización al cuarto día.
Respiratorio: requirió asistencia ventilatoria mecánica durante todo el proceso.
Hematológico: Presentó pancitopenia y discracia sanguínea en forma persistente que requirió multiples transfusiones de hemoderivados y vitamina K.
Dermatólogico: desde el ingreso mostró lesiones en región glútea y perineal compatibles con ectima gangrenoso, fue consultada con cirugía plástica quien indicó tratamiento local. Presentó a su vez lesiones compatibles con vasculitis que evolucionaron hacia necrosis periférica distal.
Analgosedación: Requirió goteo continuo por AVM con benzodiacepinas, opioides y alfa 2 agonistas.
Infectológico: se obtuvo hemocultivo + para Pseudomona Aeruginosa sensible por lo que se ajustó el esquema con ceftazidime.
Hepático: Presentó injuria hepática con hiperamoniemia por lo que recibió medidas preventivas de encefalopatia.
Nefrológico: Por injuria renal aguda recibió infusión continua de diuréticos y aminofilina con progresión del deterioro por lo que se solicitó traslado a centro de mayor complejidad para inicio de terapia de reemplazo renal continua.
Evolución en centro receptor: paciente cursó con lesión abdominal que requirió ingreso a quirófano, presentó nuevo episodio de sepsis con rotación de antibiótico, empeoró la falla múltiple de órganos falleciendo finalmente a pocos dias de ingreso.
El ectima gangrenoso es una forma de infección severa causada por la pseudomona aeruginosa que puede llevar al FMO. Si bién se puede manifestar en pacientes con inumonodeficiencia de algún tipo, puede presentarse en pacientes sanos y hay que sospecharlo ante lesiones en piel compatibles caracterizadas por placas necróticas. Ante la presencia de sepsis por PAE considerar la probabilidad de una rápida progresión a la FMO por lo que se recomienda un tratamiento oportuno y agresivo, lo que aumenta la posibilidad de buenos resultados.
El Síndrome de Dravet es una encefalopatía epiléptica y del desarrollo, poco frecuente y de origen genético, ocasionada por mutaciones en el gen SCN1A, responsable de codificar canales de sodio dependiente de voltaje.
Se trata de una epilepsia de inicio temprano, que comienza antes de los 6 meses de vida, caracterizada por crisis convulsivas prolongadas, febriles o afebriles, focales y/o generalizadas, con tendencia a evolucionar hacia estatus epilépticos recurrentes. El reconocimiento precoz de esta patología resulta fundamental para orientar el tratamiento adecuado y evitar el uso de fármacos que puedan exacerbar las crisis. Sin embargo, en etapas iniciales puede confundirse con convulsiones febriles complejas, lo que retrasa el diagnóstico y, en consecuencia, la implementación de estrategias terapéuticas específicas.
Describir el caso de una paciente pediátrica con múltiples estatus epilépticos previos al diagnóstico de síndrome de Dravet, destacando la importancia de considerar esta entidad ante la recurrencia temprana de crisis convulsivas prolongadas.
Paciente femenina nacida de 31 semanas, producto de embarazo gemelar por FIV, que curso internación prolongada en neonatología por dificultad respiratoria y recuperación nutricional.
Presentó su primer estatus febril a los 11 meses de edad corregida, con requerimiento de internación en terapia intensiva pediátrica. Se descartaron causas infecciosas o estructurales del sistema nervioso central como origen del estatus epiléptico febril, mediante estudios complementarios que incluyeron análisis de laboratorio y neuroimagen. Tras este primer evento, la paciente comienza tratamiento con Levetiracetam.
Durante el primer año de vida, la paciente presentó 5 episodios de estatus epilépticos febriles, interpretados en primera instancia como convulsiones febriles complejas, realizándose múltiples cambios en su esquema terapéutico e implementando la terapia cetogénica para el manejo de sus crisis. Tras el último episodio, al año y 4 meses de edad, frente a la sospecha de epilepsia de causa genética, se ampliaron estudios, y se solicitó panel genético de epilepsia, confirmándose el diagnóstico de Síndrome de Dravet.
Actualmente, la paciente tiene 4 años de edad, está en seguimiento por neurología infantil, y se encuentra en tratamiento con Brivaracetam, Ácido Valproico, Cannabidiol y dieta cetogénica habiendo logrado adquirir pautas madurativas acorde a edad y permanece libre de crisis epilépticas en los últimos dos años.
Ante estatus epilépticos febriles recurrentes en la primera infancia, el segundo episodio debe considerarse una señal de alarma para sospechar Síndrome de Dravet. El reconocimiento temprano permite orientar el diagnóstico y optimizar el tratamiento para evitar la progresión de enfermedad y pérdida de pautas madurativas.
El deterioro neurológico agudo en pediatría constituye una urgencia tiempo-dependiente en la que el diagnóstico precoz resulta determinante. La superposición entre etiologías infecciosas e inflamatorias del sistema nervioso central representa un desafío crítico, particularmente en escenarios de rápida progresión clínica. La encefalomielitis aguda diseminada (ADEM) es una enfermedad desmielinizante inflamatoria de probable origen autoinmune, infrecuente pero potencialmente grave, cuya presentación inicial puede simular encefalitis infecciosa. Se presenta un caso de evolución rápidamente progresiva con requerimiento de soporte vital, en el que el diagnóstico se estableció tras descartar etiología infecciosa, destacando la relevancia del reconocimiento precoz y del tratamiento inmunomodulador intensivo
Describir la evolución clínica y los hallazgos paraclínicos en una paciente con deterioro neurológico agudo grave.
Analizar el diagnóstico diferencial entre etiologías infecciosas e inflamatorias del sistema nervioso central.
Evaluar la respuesta a la escalada terapéutica inmunomoduladora en ADEM severa.
Paciente de sexo femenino, de 5 años de edad, previamente sana, que inicia el 20/11/2025 con cefalea punzante, continua, de intensidad moderada, asociada a registros febriles 37,8–38 °C. Consulta en múltiples oportunidades en su ciudad de origen, donde recibe tratamiento sintomático. El 22/11 agrega somnolencia, motivo por el cual se solicita laboratorio sin hallazgos patológicos, indicándose pautas de alarma. El 28/11 presenta deterioro del sensorio asociado a bradilalia. Se realiza laboratorio que evidencia leucocitosis (13.780/mm³) con neutrofilia y elevación de proteína C reactiva (15,62 mg/L), sin otras alteraciones significativas. Concomitantemente, presenta vómitos en proyectil y movimientos anormales de tipo fasciculaciones en región facial y miembros superiores, por lo que se decide su internación. Al ingreso se constata Glasgow 12/15, irritabilidad y signos neurológicos focales, sin signos meníngeos francos. Se realizan estudios iniciales: TAC de encéfalo sin hallazgos patológicos, laboratorio con reactantes de fase aguda elevados y punción lumbar con líquido cefalorraquídeo claro, sin respuesta inflamatoria en el citoquímico. Se toman hemocultivos y urocultivo, e inicia tratamiento empírico con ceftriaxona 100 mg/kg/día cada 12 horas y aciclovir 60 mg/kg/día. Ante el deterioro neurológico progresivo, se deriva a unidad de terapia intensiva pediátrica en la ciudad de Paraná, donde ingresa con Glasgow 7/15, requiriendo asistencia respiratoria mecánica durante 48 horas, con posterior extubación programada. Durante su evolución presenta movimientos anormales, por lo que se inicia tratamiento anticonvulsivante con difenilhidantoína. El panel molecular (FilmArray) en LCR resulta negativo. Ante la escasa respuesta clínica, recibe inmunoglobulina endovenosa (2 g/kg en 3 días). Los estudios de LCR, panel virológico e inmunológico incluyendo bandas oligoclonales, anticuerpos anti-NMO y anti-MOG resultan negativos. Por persistencia de movimientos anormales, se rota tratamiento anticonvulsivante a levetiracetam. La RMN cerebral evidencia múltiples áreas hiperintensas en T2/FLAIR y difusión en región córtico-subcortical bilateral y núcleos basales, con realce parcial post gadolinio EV, sugestivas de encefalomielitis aguda diseminada (ADEM), por lo que se inician pulsos de metilprednisolona por 5 días, sin respuesta clínica significativa. El electroencefalograma no evidencia actividad epileptiforme. Por evolución desfavorable, se decide intensificar el tratamiento inmunomodulador mediante plasmaféresis 7 sesiones asociada a ciclofosfamida, con posterior mejoría progresiva. Durante la evolución presenta hipertonía distal, a predominio en hemicuerpo derecho, iniciándose tratamiento con diazepam, baclofeno y kinesioterapia, con respuesta parcial. Se otorga egreso hospitalario con tratamiento inmunosupresor con meprednisona y anticonvulsivantes. Actualmente, la paciente continúa en seguimiento por equipo multidisciplinario, bajo tratamiento inmunosupresor, con mejoría clínica y imagenológica respecto a la resonancia magnética inicial.
Este caso destaca la dificultad en el abordaje del deterioro neurológico agudo en pediatría y la necesidad de considerar etiologías inflamatorias aun en presencia de parámetros compatibles con infección. La ausencia de confirmación microbiológica, junto con la evolución clínica y los hallazgos en neuroimágenes, permitieron establecer el diagnóstico de ADEM. En formas graves, la falta de respuesta al tratamiento inicial obliga a una rápida escalada terapéutica, incluyendo terapias de segunda línea, lo que puede modificar el pronóstico. El reconocimiento precoz, el enfoque dinámico y el manejo interdisciplinario resultan claves para optimizar los resultados en estos pacientes.
El maltrato en recién nacidos y lactantes constituye un importante desafío diagnóstico en los servicios de emergencia debido a la inespecificidad de las manifestaciones clínicas iniciales y a la frecuente ausencia de lesiones externas.
El traumatismo craneoencefálico abusivo (TCEA), tradicionalmente denominado síndrome del bebé sacudido, representa una de las formas más graves de maltrato físico, asociándose con elevada morbimortalidad y secuelas neurológicas permanentes. Su reconocimiento precoz resulta fundamental para instaurar medidas terapéuticas oportunas y prevenir nuevos episodios de violencia.
Presentar el caso de un lactante de 33 días con hemorragia intracraneal secundaria al traumatismo de craneoencefálico abusivo, destacando la importancia del diagnóstico oportuno ante síntomas neurológicos inespecíficos.
Lactante de 33 días de vida que ingresó al servicio de guardia por episodios de apneas. Como antecedente presentaba vómitos alimentarios de 48 horas de evolución. La madre refirió hiporreactividad progresiva, rechazo alimentario y alteraciones del ritmo respiratorio.
Al ingreso se encontraba en regular estado general, afebril, pálido, hiporreactivo (FC 105 lpm, FR 32 rpm, saturación O2 100% con máscara reservorio, T° 36°C). Al examen físico presentaba fontanela anterior abombada, fontanela posterior palpable, episodios de apnea y signos de deshidratación leve. Sin lesiones cutáneas evidentes.
Ante la sospecha inicial de sepsis neonatal tardía se realizaron cultivos, incluyendo punción lumbar traumática, iniciándose antibioticoterapia empírica con ceftriaxona.
Como antecedentes perinatales madre de 18 años con embarazo insuficientemente controlado. Nacimiento por cesárea a las 39 semanas de gestación debido a falta de progresión del trabajo de parto. El recién nacido presentó un puntaje de Apgar de 8/9 y un peso al nacer de 3580 g.
Durante la internación evolucionó con deterioro neurológico progresivo caracterizado por somnolencia, persistencia de la hiporreactividad y nuevos episodios de apnea. Posteriormente presentó nistagmo horizontal intermitente, pupilas con tendencia a la miosis, desviación ocular en “sol poniente”, fontanela anterior tensa y abombada, y diástasis de la sutura interparietal. Ante la sospecha de actividad convulsiva se indicó tratamiento con levetiracetam por vía endovenosa.
La tomografía computada de encéfalo evidenció hemorragia subaracnoidea con extensión intraventricular y un área hipodensa occipital izquierda compatible con edema cerebral. No se identificaron fracturas ni otras lesiones extracraneales asociadas. La evaluación oftalmológica posterior reveló hemorragias retinianas bilaterales
La asociación entre los hallazgos neurológicos, radiológicos y oftalmológicos, sumada a la ausencia de un mecanismo accidental que justificara la magnitud de las lesiones observadas, permitió establecer la sospecha diagnóstica de traumatismo craneoencefálico abusivo.
Discusión:
El traumatismo craneoencefálico abusivo constituye una de las principales causas de morbimortalidad por maltrato infantil en menores de un año. Su diagnóstico suele resultar complejo debido a la inespecificidad de las manifestaciones clínicas iniciales, particularmente en lactantes pequeños, en quienes síntomas como vómitos, rechazo alimentario, apnea o alteración del sensorio pueden simular patologías infecciosas, metabólicas o neurológicas
En el caso presentado, la sospecha inicial de sepsis neonatal tardía resultó razonable dada la forma de presentación clínica. No obstante, la evolución neurológica desfavorable, asociada a la presencia de hemorragia intracraneal y hemorragias retinianas en ausencia de un mecanismo accidental que justificara dichos hallazgos, orientó hacia el diagnóstico de traumatismo craneoencefálico abusivo.
Se pone en manifiesto la necesidad de considerar el diagnóstico de maltrato infantil en lactantes que presentan compromiso neurológico sin una explicación clínica evidente. La identificación temprana resulta esencial no sólo para optimizar el abordaje terapéutico, sino también para activar los mecanismos institucionales y legales de protección del niño, reduciendo el riesgo de nuevas agresiones y de secuelas neurológicas irreversibles.
Conclusión:
El traumatismo craneoencefálico abusivo constituye una emergencia pediátrica de alta morbimortalidad cuyo diagnóstico continúa siendo un desafío debido a la inespecificidad de las manifestaciones iniciales y la frecuente ausencia de signos externos de trauma. Este caso destaca la importancia de mantener un alto índice de sospecha frente a lactantes pequeños con compromiso neurológico inexplicable, ya que el reconocimiento precoz permite instaurar medidas terapéuticas oportunas y disminuir el riesgo de secuelas neurológicas permanentes e incluso las muertes.
Ante un paciente crítico que se presenta con acidosis láctica crítica el abanico clínico a tener en cuenta es basto, cuadros como sepsis, intoxicaciones y shock de otras causas suelen ser las más frecuentes.
Dentro de las causas menos frecuentes hay que tener en cuenta a las metabolopatías que en conjunto son un grupo de patologías de características clínicas heterogéneas y que representan un desafío clínico. Pueden manifestarse a cualquier edad y pueden presentar cuadros tóxicos, severos y agudos y en otros casos subagudos y crónicos. Lo primordial es pensarlas para orientar el diagnóstico e instalar un tratamiento específico.
Comunicar un caso clínico sobre una entidad poco frecuente y de presentación atípica, a modo de tenerla presente entre los diagnósticos diferenciales lo que permitirá un tratamiento temprano con evolución favorable.
Paciente de 15 años que luego de ingerir escasa cantidad de alcohol con varias horas de ayuno, inicia con status convulsivo que requirió AVM motivo por el que ingreso a nuestra UCIP.
Su estadía se caracterizó por presentar acidosis láctica crítica y persistente con valores de PH críticos y lácticos mayores a 20, hiperCkemia (hasta 14000), amoniemia normal, miocardiopatía, injuria renal aguda, injuria hepática aguda y deterioro neurológico.
Se descartaron infecciones sistémicas y del SNC, recibió esquema antibiótico empírico inicial y posteriormente se cubrió foco de IACS con piperaciclina tazobactam y vancomicina
Presento shock refractario que requirió inotrópicos, vasoactivos, con diagnóstico de miocardiopatía hipertrófica por ecocardiograma con FA 28% que iba deteriorando.
Recibió analgo-sedación con destete por síndrome de abstinencia y anticomiciales desde el ingreso.
Se indicó bicarbonato, necesitó furosemida y aminofilina para forzar diuresis con una función renal con deterioro progresivo.
Ante consulta con ECM se decidió aporte de flujo de HDC e insulina para favorecer anabolismo con buena evolución inicial.
Fue derivado a un hospital de mayor complejidad para seguimiento y eventual tratamiento de reemplazo renal donde empeoró estado neurológico, cardiaco, hepático y renal, se configuro dentro de metabolopatía mitocondrial con mal pronóstico, falleciendo a los 15 días del comienzo de la enfermedad.
Ante un paciente con hiperlactacidemia crítica, una vez descartada las causas más frecuentes se deben barajar la posibilidad de una enfermedad metabólica. En nuestro caso surgieron como posibles fenotipos los asociados a beta oxidación, glucogénesis y a trastornos mitocondriales. Con el cuadro neurológico inicial, el trastorno muscular, la acidosis metabólica y el compromiso renal y hepático nos orientó a sospechar un trastorno mitocondrial conocido como Síndrome MELAS (encefalomiopatia mitocondrial, acidosis láctica y episodios similares a ACV), patología de gravedad y difícil manejo con mal pronóstico. Quedan pendientes los resultados para el diagnóstico final
Loxoscelismo cutáneo-visceral; a propósito de un caso
Autores: Karina L. Galvagno, Paola Soto, Pablo E. Petracca, M. Milagros Ortiz Machain, Delfina Urquiza, M. Verónica Torres, Marcela V. Basile.
Introducción:
Las enfermedades derivadas de picaduras de insectos constituyen un gran desafío diagnostico dada su variabilidad clínica y el riesgo de complicaciones locales y sistémicas graves. La sospecha temprana y el reconocimiento oportuno resultan fundamentales para establecer un diagnóstico precoz y optimizar el tratamiento. En este contexto, el loxoscelismo cutáneo-visceral representa una entidad poco frecuente, pero potencialmente grave, pudiéndose convertir en una emergencia médica. Requiere un alto índice de sospecha clínica para su identificación ya que la araña y/o su picadura pueden pasar inadvertidas. Presentamos el caso de un paciente pediátrico con loxoscelismo cutáneo- visceral, describiendo el proceso diagnóstico, la evolución clínica y el abordaje terapéutico instaurado
Presentar un caso clínico de loxoscelismo cutáneo-visceral en edad pediátrica, describiendo síntomas iniciales, evolución clínica, estudios complementarios y tratamientos instaurados, con el fin de destacar la importancia del diagnóstico precoz y tratamiento multidisciplinario oportuno para lograr resultados favorables.
Paciente de 8 años que consulta por dolor intenso que impedía la marcha y cambio de coloración de pie izquierdo de reciente comienzo (2-3 horas previas). Negaban antecedente traumático, referían que el dolor había comenzado súbitamente luego de dar un paseo caminando. Al retirar el calzado, evidenciaron el cambio de coloración del pie. A su ingreso se constató pie frio, con coloración azulado-violácea, sin lesión o puerta de entrada evidente, con pulsos palpables asociado a dolor intenso. Se solicitó inicialmente ecografía doppler de miembro inferior: Sin evidencia ecográfica de trombosis venosa profunda del miembro inferior izquierdo. Sistema arterial del miembro inferior izquierdo desde la arteria femoral común hasta la pedia sin evidencia de hipoflujo. Evoluciona rápidamente con aumento de la coloración azulada y del dolor por lo que se decide ampliar estudio con angiotomografía de miembros visualizando flujo filiforme a nivel de arteria tibial anterior y posterior. Adicionalmente se solicitó laboratorio con hallazgos compatibles con coagulación activada y coagulopatía por consumo y tromboelastograma patológico. Con sospecha de coagulación intravascular diseminada (CID), hematología infantil indica: soporte transfusional intensivo (Transfusión de plaquetas, plasma, fibrinógeno, AT3 y Proteína C), y dado el riesgo de vitalidad del miembro, y el mecanismo fisiopatológico sospechado (CID, trombosis de la microvasculatura) y sin sangrados evidentes, inicia profilaxis con enoxaparina por estado protrombótico
Por la clínica del paciente y los hallazgos de laboratorio compatibles con CID, se sospecha como una de las posibles entidades causales, loxoscelismo cutáneo-visceral, por lo que se decide en conjunto con toxicología, pasaje de antídoto: antiveneno loxosceles (recibió 5 ampollas EV en total, aproximadamente 15 horas posteriores al inicio de los síntomas). A las 24 horas del ingreso, por empeoramiento clínico compatible con síndrome compartimental (edema, tumefacción, coloración violácea y compromiso de la perfusión con cianosis distal) traumatología infantil decide realización de fasciotomía descompresiva, evolucionando con franca mejoría posterior, con recuperación progresiva de la coloración y evidenciándose luego de la mejoría del edema, el sitio de picadura. Luego de la administración del antídoto, evoluciona con parámetros hematológicos muy favorables y tromboelastogramas normales; sin nuevos requerimientos transfusionales, con mejoría progresiva de la sintomatología local. En el seguimiento evolutivo el paciente presento evolución clínica favorable, con recuperación ad integrum
El presente caso ilustra la forma de presentación y la evolución potencialmente grave del loxoscelismo cutáneo-visceral, caracterizado por un inicio agudo y progresión rápida, con compromiso local severo y riesgo de complicaciones sistémicas graves e incluso fatales si no se reconoce y trata adecuadamente.
La administración oportuna del antídoto, junto con un manejo intensivo y multidisciplinario de las complicaciones locales y sistémicas, fue determinante para lograr una evolución favorable y la recuperación completa del paciente sin secuelas.
Las lesiones traumaticas en niños y adolescentes son poco frecuentes pero no raras. La sospecha temprana y el abordaje multidisciplinario son determinantes para el pronostico. Representa entre el 1 y 10% de las lesiones reportadas y son mas frecuentes en hombres que en mujeres. El compromiso medular en menores de 15 años comprende aproximadamente el 6% de todas las lesiones medulares. En general, las causas mas frecuentes de este tipo de lesion en niños menores de 10 años son los accidentes automovilisticos y las caidas; en niños mayores a esta edad, los deportes.
Las caracterisiticas anatomicas de la columna cervical en desarrollo, en conjunto con el tamaño de la cabeza, la hacen mas vulnerable a lesiones, especialmente en flexion. Esta desproporcion relativa de la cabeza hace que se deban tener precauciones agregadas, especialmente para traslados.
Describir la presentacion clinica y el abordaje multidisciplinariode un paciente pediatrico con traumatismo raquimedular por zambullida, destacando el valor de la sospecha temprana, los signos autonomicos y la resolucion quirurgica precoz.
Paciente mascuulino de 14 años sin antecedentes previos, ingresa por servicio de emergencias pediatricas luego de sufrir traumatismo cervical indirecto al arrojarse a pileta de baja profundidad. Al ingreso estable hemodinamicamente, Glasgow 15/15, se realiza inmvolizacion cervical con collar tipo Filadelfia.
Manifiesta parestesias en tronco y extremidades superiores e inferiores, ademas refiere dolor en manos y muñecas, a predominio izquierdo. En region pelvica anestesia y ausencia de precepcion urinaria y rectal, como signo asociado se constato priapismo no doloroso.
Se realiza TAC de cerebro, macizo facial y columan cervical, se recibe informe columna cervical fractura lineal vertical anterior en cuerpo de C5, con desplazamiento de segmento anterior, a su vez presenta fractura en laminaderecha con retrolistesis generando borramiento del espacio pre medular. Resto sin lateracion.
Se realiza interconsulta con neurocirugia quien indica realizacion de RMN, la cual informa remodelacion en cuerpo y lamina derecha en C5 a expensas de fractura ya visualizada en TAC, con edema. Restrolistesis a dicho nivel con borramiento del espacio pre y post medular con cambios en la señal endomedular potenciada en T2, iso en T1, sugestivo de edema.
Cambios en la señal de discos intervertebrales C3-C4, C4-C5 y C5-C6. Abombamiento posterior del ligamento longitudinal posterior en cuerpo C5-C6 y posterior al cuerpo C6, con imagen linela hiperintenso en T2 e iso en T1.
Se evalua deciciendo paso a quirofano para realizacion de Corpectomia C5 + artrodesis C4-C6.
El trauma raquimedular cervical secundario a zambullidas en aguas poco profundas representa una patologia grave y potencialmente prevenible. La presencia de signos neurologicos como deficit segmentario, alteraciones sensitivs y disfuncion autonomica evidencia compromiso significativo y obligan a una rapida actuacion diagnostica y terapeutica.
La estabilizacion inicial, la correcta inmovilizacion cervical y la monitorizacion neurologica seriada constituyen pilares fundamentales del manejo. El abordaje multidisciplinario precoz permite optimizar el tratamiento y disminuir complicaciones secundarias.
Este caso resalta ademas la importancia de las estrategias de prevencion y educacion comunitaria respecto a practicas recreativas de riesgo, especialmente en adolescentes, grupo etario particularmente expuesto a este tipo de lesiones traumaticas.
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Introducción: La mielitis transversa aguda tiene un origen inmunomediado, caracterizado por una lesión inflamatoria o desmielinizante que afecta a la médula espinal. Se manifiesta con síntomas motores, sensitivos y autonómicos. La instauración del cuadro clínico suele ser aguda aunquepuede darsehasta luego de 21 días desde el inicio de los síntomas. En pediatría, su incidencia es baja, pero representa una urgencia neurológica debido al riesgo de secuelas permanentes. Puede presentarse de forma idiopática o asociada a infecciones, enfermedades autoinmunes o procesos postinfecciosos. El diagnóstico diferencial incluye entidades como el Síndrome de Guillain-Barré y el Botulismo, especialmente en fases iniciales.
Objetivos:
Describir un caso de mielitis transversa en un paciente pediátrico con evolución tórpida y compromiso respiratorio significativo.
Descripción del caso:
Paciente masculino de 10 años,previamente sano, con esquema de vacunación completo y antecedente de faringitis estreptocócica 15 días previos tratada con antibióticos. Comienza concuadro de cervicalgia autolimitada en dos oportunidades, sin otros síntomas asociados. Posteriormente agegaparesia de miembros superiores, que progresa en el transcurso de 30 minutos a paresiade miembros inferiores.
La rápida progresión del déficit motor, inicialmente localizada y luego generalizada, sin compromiso sensitivo evidente ni alteración del sensorio, motivó la consulta inmediata con su pediatra de cabecera, quien decide derivación a Hospital Regional Venado Tuerto para evaluación. Al ingreso paciente lucido, hemodinámicamente estable. Se constata al examen físico parálisis flácida en miembros superiores asociado a paresia de miembros inferiores con sensibilidad conservada y sin compromiso de pares craneales
Al momento del ingreso, el cuadro neurológico agudo planteó un desafío diagnóstico debido a la rápida progresión del déficit motor y su distribución. Orientó inicialmente a considerar entidades del sistema nervioso periférico.
En este contexto, el principal diagnóstico diferencial fue el Síndrome de Guillain-Barré, dada la asociación frecuente con infecciones previas y la presentación con debilidad progresiva. Sin embargo, la forma de inicio, con predominio en miembros superiores y carácter descendente, junto con la conservación de la sensibilidad y la rapidez de instauración, resultaban atípicas para esta entidad.Asimismo, se consideró el botulismo, no obstante, la ausencia de compromiso de pares craneales, la falta de síntomas autonómicos relevantes y la evolución clínica sin deterioro del sensorio hicieron este diagnóstico menos probable.
Por otra parte, la posibilidad de una lesión a nivel del sistema nervioso central cobró relevancia ante la distribución del déficit motor y la relativa preservación sensitiva. En este sentido, la Mielitis Transversa se planteó como diagnóstico probable, especialmente considerando el antecedente de infección reciente, lo que sugiere un mecanismo inmunomediado postinfeccioso.
Como parte de la evaluación inicial, se solicitaron estudios complementarios que incluyeron laboratorio general, estudios toxicológicos en orina y tomografía computada de cráneo con el objetivo de descartar causas estructurales, infecciosas o tóxicas. Si bien estos estudios iniciales no aportaron hallazgos concluyentes, permitieron excluir diagnósticos diferenciales urgentes.Posteriormente, la resonancia magnética evidenció lesión hiperintensa compatibles con mielitis transversa.
Dada la gravedad del cuadro, su rápida progresión y la sospecha de compromiso medular, se decidió la internación para monitoreo estrecho y, posteriormente, la derivación a un centro de mayor complejidad. El niño cursó internación desde el día 8/10/25 al 5/12/25 y recibió tratamiento inmunomodulador con pulsos de metilprednisolona e inmunoglobulina endovenosa. Evolucionó con insuficiencia respiratoria progresiva, requiriendo asistencia ventilatoria mecánica y traqueostomía. Persistió con secuelas motoras y necesidad de rehabilitación interdisciplinaria.
Conclusiones
La Mielitis Transversa constituye una urgencia neurológica poco frecuente en pediatría, cuyo diagnóstico puede resultar desafiante ante presentaciones atípicas. La evolución hacia compromiso respiratorio severo con requerimiento de traqueostomía pone de manifiesto el potencial de gravedad de esta entidad, así como la importancia del reconocimiento precoz y la derivación oportuna a centros de mayor complejidad.
Asimismo, se destaca el rol fundamental del abordaje interdisciplinario y del seguimiento a largo plazo, considerando las secuelas neurológicas y respiratorias, que impactan significativamente en la calidad de vida del paciente
La prevalencia de la pericarditis aguda en pediatría es baja, representando el 5% de las consultas por dolor torácico. Las causas más frecuentes son las infecciosas, principalmente de origen viral. La presentación clínica abarca un espectro que varía desde síntomas muy sutiles hasta la aparición de un colapso cardiovascular secundario al taponamiento cardiaco por derrame pericárdico masivo; es común el antecedente de un síndrome gripal siendo el síntoma clásico el dolor torácico, pudiendo presentarse con o sin fiebre. El diagnóstico se basa en la presencia de criterios clínicos, analíticos, electrocardiográficos e imagenológicos tanto por ultrasonografía como tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RMI). El tratamiento médico se reserva para la pericarditis aguda de bajo riesgo, en cambio el tratamiento quirúrgico, la pericardiocentesis, se indica en pacientes con taponamiento cardíaco o derrame pericárdico grande (>20 mm). En cuanto al pronóstico la mayoría de los casos de pericarditis idiopática o viral se resuelven sin secuelas, y aproximadamente el 35% de los niños evolucionan con recurrencias. La sospecha diagnóstica oportuna y el tratamiento adecuado son fundamentales para mejorar el pronóstico. Se destaca la importancia de considerar el derrame pericárdico como complicación esperable de una pericarditis aguda y la necesidad de un enfoque multidisciplinario para el manejo de esta condición.
Describir un caso clínico de derrame pericárdico severo secundario a pericarditis aguda de probable origen viral y destacar el diagnóstico y el abordaje multidisciplinario en un hospital polivalente.
Paciente de 12 años, antecedente de síndrome de Dravet en tratamiento con anticonvulsivantes, que se interna por cuadro de fiebre de origen desconocido de 15 días de evolución. A su ingreso se presenta con una frecuencia cardíaca normal para la edad, a la auscultación ruidos netos normofonéticos sin soplos, pulsos periféricos con amplitud moderada y buena perfusión periférica. Inicialmente se toman cultivos en búsqueda de foco infeccioso de origen bacteriano y serologías de enfermedades virales prevalentes, sin instaurar tratamiento antimicrobiano. Precozmente se recibe resultado de anticuerpos anti CMV IgG e IgM reactivos, tomándose conducta expectante. Transcurriendo el tercer día de internación presenta de manera súbita signos clínicos de shock de bajo gasto: palidez mucocutánea, cianosis distal, taquicardia, pulsos periféricos débiles, lleno ungueal enlentecido por lo que se inicia reanimación con fluidos logrando estabilizar a la paciente. Dentro de la primera hora de instaurado el cuadro se inicia tratamiento antibiótico de amplio espectro, se realiza TC de tórax que informa derrame pericárdico moderado, evaluación por servicio de cardiología y realización de ecocardiograma Doppler que constató derrame pericárdico moderado circunferencial con una máxima separación de hojas de 15 mm a nivel posterior, con colapso parcial de aurícula y ventrículo derecho, signos ecográficos de taponamiento cardiaco. Ingresa a Unidad de cuidados intensivos y es intervenida por cirujano cardiovascular quien realiza pericardiocentesis con éxito. Las intervenciones detalladas permitieron la estabilización clínica de la paciente y la instauración del tratamiento adecuado oportunamente.
La pericarditis aguda y una de sus complicaciones el derrame pericárdico, son entidades clínicas que requieren un alto índice de sospecha diagnóstica. La presentación clínica suele ser inespecífica, lo que puede retrasar el diagnóstico y tratamiento, aumentando la morbimortalidad. En nuestro caso la sospecha clínica, y la confirmación por ecocardiografía y TC de tórax fueron fundamentales para confirmar el diagnóstico. La pericardiocentesis de emergencia fue necesaria para aliviar la compresión torácica y mejorar el gasto cardiaco. La mortalidad intrahospitalaria en pacientes con derrame pericárdico y shock de bajo gasto es alta, pero la intervención temprana puede mejorar significativamente los resultados. Un enfoque multidisciplinario es fundamental para mejorar los resultados en estos pacientes. La disponibilidad de especialistas en cardiología, cirugía cardiovascular, cuidados intensivos pediátricos, diagnóstico por imágenes, infectología, es fundamental para proporcionar un abordaje integral y de alta calidad a los pacientes pediátricos. El caso clínico presentado es un ejemplo que expone la importancia de trabajar en un hospital que cuenta con todos los profesionales necesarios para abordar patologías graves y poco frecuentes en pediatría.
El shock hemorrágico (SH) en pediatría constituye una emergencia vital que requiere reconocimiento y control inmediato del sangrado. La reanimación orientada al control de daño hemostático es clave para prevenir complicaciones asociadas a un peor pronóstico.
Se describe un caso clínico de SH descompensado en una paciente con Enfermedad de Von Willebrand (EvW) tipo 3 en un servicio de urgencias pediátricas (SUP) de un hospital de tercer nivel.
Niña de 1 año y 3 meses de edad con diagnóstico EvW tipo 3, en tratamiento preventivo con ácido tranexámico vía oral, que consulta por epistaxis de tres horas de evolución. Se la valora con triángulo de evaluación pediátrica inestable y se traslada a sala de reanimación donde es valorada con cuadro de shock hemorrágico descompensado. Se realizan las medidas iniciales: control de hemorragia con taponaje nasal y ácido tranexámico tópico, oxigenoterapia, colocación de dos accesos venosos periféricos, expansión con cristaloides, medidas activas de prevención de la hipotermia y solicitud de transfusión de hemocomponentes en extrema urgencia (glóbulos rojos, plasma fresco congelado y plaquetas) en proporción 1:1:1. Ante la persistencia de inestabilidad hemodinámica, se inicia droga vasoactiva mientras se aguardan los hemocomponentes. Junto a la transfusión, se administra ácido tranexámico y factor VII recombinante por vía endovenosa. A continuación, se traslada a la unidad de cuidados intensivos donde evoluciona favorablemente. Se otorga egreso hospitalario a las 48 horas.
Se destaca la importancia del reconocimiento precoz del shock hemorrágico, la estimación de su gravedad y su abordaje inicial, jerarquizando la transfusión temprana de hemocomponentes, limitando el uso de cristaloides e iniciando de manera oportuna la infusión de drogas vasoactivas. Ante la ausencia de guías específicas para el manejo del shock hemorrágico en pacientes con discrasias sanguíneas, el abordaje se basó en protocolos estandarizados de trauma, cuya disponibilidad y accesibilidad resultan fundamentales en escenarios críticos.
Introducción
El género Loxosceles comprende arañas de distribución mundial que habitan en estrecha relación con el ser humano. Su mordedura se caracteriza principalmente por producir necrosis cutánea y, en un bajo porcentaje de casos, manifestaciones sistémicas potencialmente graves.
Presentar un caso de loxoscelismo sistémico en una paciente pediátrica.
Paciente de sexo femenino de 8 años, con antecedente de síndrome de Down y sin controles médicos periódicos.
Consultó por un cuadro clínico de 5 días de evolución caracterizado por fiebre, vómitos y diarrea no disentérica, asociado a lesión eritematosa en muslo derecho. Inicialmente recibió tratamiento ambulatorio con cefalexina. Debido al empeoramiento de la lesión cutánea, fue derivada a un centro de mayor complejidad.
Al ingreso presentaba compromiso moderado del estado general e irritabilidad, encontrándose afebril y hemodinámicamente compensada. Se observó exantema eritematoso generalizado con descamación periorificial. En el muslo derecho presentaba lesión ulcerada y supurativa, asociada a eritema y aumento de temperatura local. Asimismo, se evidenciaron lesiones ulcerativas adicionales en miembros superiores y pies, sin signos de flogosis.
Se realizaron dos hemocultivos y estudios complementarios, destacándose: hemoglobina 10 g/dl, hematocrito 30%, leucocitos 34.200/mm³ (2% cayados, 84% neutrófilos segmentados), plaquetas 50.000/mm³, proteína C reactiva 319 mg/L, creatinina 1,37 mg/dl, urea 122 mg/dl, bilirrubina total 10 mg/dl, sodio 124 mEq/L y potasio 2,7 mEq/L.
Ante la sospecha inicial de síndrome de shock tóxico estafilocócico, se inició tratamiento antibiótico empírico con vancomicina y ampicilina/sulbactam, de acuerdo con el protocolo institucional.
Durante la internación en sala común presentó rápida progresión clínica, evolucionando en menos de 12 horas a shock séptico refractario a fluidoterapia, por lo que ingresó a la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica.
Al ingreso a cuidados intensivos requirió intubación endotraqueal, asistencia respiratoria mecánica, soporte inotrópico y antibioticoterapia con clindamicina, ceftriaxona y vancomicina.
Ante la sospecha de loxoscelismo sistémico, en contexto de hemólisis, insuficiencia renal aguda y lesión cutánea compatible, se realizó interconsulta con Toxicología. A las 12 horas del ingreso a UTIP recibió tratamiento con antiveneno específico (10 ampollas), con posterior evolución favorable alrededor de 12h de administración del mismo.
Cumplió tratamiento antibiótico con clindamicina y ceftriaxona durante 10 días y vancomicina durante 14 días. Requirió asistencia respiratoria mecánica durante 72 horas.
Los hemocultivos, urocultivos y cultivos de heridas resultaron negativos.
Desde el punto de vista dermatológico, precisó múltiples toilettes quirúrgicas, dos sesiones de cámara hiperbárica y posterior autoinjerto cutáneo.
El loxoscelismo presenta dos formas clínicas: cutánea y sistémica. La forma cutánea es la más frecuente y se caracteriza por lesión en sitio de la mordedura inicialmente eritematosa, que evoluciona a placa marmórea y posteriormente a lesión necrótica ulcerativa. Cuando la mordedura ocurre en tejidos laxos puede presentarse la variante edematosa, la cual no evoluciona a necrosis.
El loxoscelismo sistémico constituye una forma infrecuente de presentación, caracterizada por hemólisis intravascular y coagulación intravascular diseminada asociadas a lesión cutánea. Puede evolucionar con insuficiencia renal aguda, principal causa de mortalidad en estos pacientes.
Debe considerarse dentro de los diagnósticos diferenciales en pacientes con lesiones cutáneas compatibles y compromiso sistémico asociado, especialmente en áreas endémicas.
La duplicación intestinal es una malformación congénita infrecuente del tracto digestivo, generalmente diagnosticada en la primera infancia. Se manifiesta con síntomas inespecíficos como dolor abdominal, estreñimiento y obstrucción intestinal. El megacolon tóxico constituye una complicación secundaria a constipación crónica refractaria y se caracteriza por dilatación colónica y signos de toxicidad sistémica.
Se describe el caso de una paciente de 14 años que desarrolló megacolon tóxico secundario a intestino duplicado.
Paciente femenina de 14 años con antecedentes de constipación crónica, suboclusión intestinal y ectopia renal derecha cruzada fusionada. Ingresa por abdomen agudo obstructivo por constipación de 15 días de evolución que progresa con megacolon tóxico y candidemia secundaria a translocación intestinal tratada con antifúngicos. Se realizó laparotomía exploratoria, sigmoidectomía parcial y colostomía, y biopsia sigmoideo-rectal que confirmó una duplicación intestinal tubular.
La duplicación colónica debe considerarse en pacientes pediátricos con estreñimiento crónico y obstrucción intestinal, debido a su potencial evolución hacia complicaciones graves que requieren tratamiento quirúrgico urgente.
Las infecciones osteoarticulares constituyen una causa importante de morbimortalidad en pediatría y requieren un alto índice de sospecha clínica para lograr un diagnóstico precoz y prevenir complicaciones. Staphylococcus aureus es el principal agente etiológico en la infancia. Las cepas meticilino resistentes (SAMR) se han asociado a formas clínicas más invasivas y a una mayor frecuencia de complicaciones sistémicas, entre ellas miositis, trombosis venosa profunda y fenómenos embólicos sépticos; entidades poco frecuentes cuyo reconocimiento temprano resulta fundamental para mejorar el pronóstico.
Presentar el caso de una paciente pediátrica con osteoartritis séptica de cadera y miositis de muslo, complicadas con trombosis venosa profunda y embolización pulmonar séptica en el contexto de bacteriemia por SAMR, destacando la importancia de la reevaluación clínica y diagnóstica ante una evolución desfavorable.
Paciente de sexo femenino de 9 años, previamente sana, que consultó por fiebre, vómitos y dolor abdominal localizado en fosa ilíaca derecha, de comienzo en epigastrio, con irradiación a miembro inferior derecho.
Al ingreso se encontraba febril, en regular estado general, con facie dolorosa. Presentaba abdomen doloroso a la palpación en fosa ilíaca derecha, sin signos de irritación peritoneal. El miembro inferior derecho presentaba leve dolor a la movilización pasiva de la cadera sin impotencia funcional.
Los estudios de laboratorio iniciales mostraron leucocitosis leve con neutrofilia (11.600/mm³; 83,6% neutrófilos), hemoglobina 11,2 g/dL y recuento plaquetario 224.000/mm³, sin alteraciones de la función renal ni hepática. La paciente fue evaluada por los servicios de Cirugía y Traumatología. Las radiografías y ecografía de pelvis y caderas no evidenciaron alteraciones. Ante la sospecha de abdomen agudo quirúrgico se realizó apendicectomía, constatándose apendicitis flegmonosa.
Durante el postoperatorio persistió febril y presentó aumento progresivo del dolor en miembro inferior derecho, con aparición de edema, signos de flogosis, limitación funcional e imposibilidad para la marcha. Se constató además, rotación externa en abducción y dolor intenso a la movilización pasiva de la cadera.
Ante la evolución clínica desfavorable se ampliaron los estudios complementarios. Los hemocultivos obtenidos durante la internación resultaron positivos en dos muestras para Staphylococcus aureus resistente a meticilina. Presentó elevación progresiva de los reactantes inflamatorios, con proteína C reactiva de 219,4 mg/L. El ecodoppler venoso de miembro inferior derecho evidenció trombosis venosa profunda de la vena femoral derecha. El ecocardiograma Doppler no evidenció signos de endocarditis. La tomografía computada de tórax, abdomen y pelvis mostró múltiples imágenes nodulares pulmonares bilaterales de distribución aleatoria, compatibles con embolización pulmonar séptica, además de alteraciones en la musculatura aductora del muslo derecho. La resonancia magnética nuclear evidenció miositis y osteoartritis séptica de cadera, confirmando el compromiso osteoarticular y de partes blandas.
La paciente fue derivada a centro de mayor complejidad, donde se realizó artrocentesis diagnóstica y terapéutica. Recibió tratamiento antibiótico dirigido con ceftriaxona y vancomicina, además de anticoagulación con enoxaparina. Evolucionó favorablemente, con descenso progresivo de los parámetros inflamatorios y recuperación funcional.
Se otorgó el alta hospitalaria con seguimiento ambulatorio y anticoagulación domiciliaria.
La persistencia de la fiebre y el deterioro funcional progresivo del miembro inferior derecho, pese al tratamiento inicial, motivaron la ampliación del abordaje diagnóstico, permitiendo identificar una trombosis venosa profunda femoral y una embolización pulmonar séptica, hallazgos que evidenciaron la extensión sistémica del proceso infeccioso. La bacteriemia por SAMR confirmó una infección invasiva por un microorganismo de elevada virulencia, mientras que la marcada elevación de la proteína C reactiva se correlacionó con la gravedad del cuadro y el desarrollo de complicaciones.
La coexistencia de una apendicitis flegmonosa pudo haber dificultado inicialmente la sospecha de una infección osteoarticular invasiva debido a la superposición de manifestaciones clínicas.
Este caso destaca la importancia de reevaluar de forma exhaustiva a los pacientes con evolución desfavorable, aun cuando exista un diagnóstico inicial que explique parcialmente la sintomatología. Las infecciones osteoarticulares por SAMR pueden asociarse a complicaciones tromboembólicas y pulmonares graves, por lo que la sospecha precoz, el diagnóstico oportuno y el abordaje multidisciplinario resultan fundamentales para reducir la morbimortalidad y prevenir secuelas.
Introducción:
La papilomatosis es una enfermedad infrecuente de la vía respiratoria alta que se caracteriza por la proliferación de lesiones epiteliales exofíticas, fundamentalmente en la laringe. Es causada por el virus del papiloma humano, principalmente el 6 y 11, siendo el tumor laríngeo benigno más común en los niños.
En el 75% de los casos, los síntomas se inician antes de los 5 años. Llanto débil y disfonía son los síntomas más comunes, ya que las cuerdas vocales suelen ser la localización inicial y predominante. La disfonía se caracteriza por ser persistente y progresiva, sin períodos de voz normal. A medida que los papilomas aumentan su tamaño, comienzan a obstruir la vía aérea, lo que se manifiesta con dificultad respiratoria progresiva y estridor inspiratorio de tono grave. Otros síntomas: ronquidos y apneas del sueño, tos crónica, infecciones respiratorias recurrentes, disfagia y retraso del crecimiento. Prevalencia 1,45- 2,93 cada 100.000
Objetivo:
Describir un caso de papilomatosis laríngea, sucedido en el Hospital Dr. Héctor Cura, Noviembre 2024, Olavarría.
Paciente sin antecedentes perinatales a destacar, presenta una primera internación al año y 9 meses de vida, en UCIP por laringitis grave donde permaneció en ARM 3 días, presentando luego de extubación afonía y estridor inspiratorio. En dicha internación se realizó radiografía de cuello en hiperextensión y se visualizó estenosis subglótica, por lo que se programó turno de manera ambulatoria para intervención y no asistió.
A los 2 años y medio ingresa a nuestro nosocomio, por dificultad respiratoria de 12 horas, con regular mecánica ventilatoria, tiraje subcostal, regular entrada de aire bilateral, estridor laríngeo, SO2 de 97%, taquipneico y taquicárdico. Se realizan nebulizaciones con adrenalina y Salbutamol, por persistir con sintomatología, se interna para tratamiento con oxigenoterapia por cánula alto flujo FiO2 60% que fue en descenso, hasta su suspensión, nebulizaciones con Salbutamol intercaladas con Adrenalina y Budesonide + Dexametasona. Cubriendo foco infeccioso, recibió Oseltamivir por 3 días y Azitromicina por 5 días VO. Permanece 8 días internado, y se gestiona turno para Otorrinolaringología en hospital HIEMI, Mar del Plata para diagnóstico (no asiste)
A los 2 meses de su externación, ingresa en ambulancia en paro respiratorio. En UCIP permanece en ARM y sedoanalgesia durante 1 día, y luego de extubación permanece con oxigenoterapia por máscara a 5 litros.
Por sospecha de neumonía aspirativa, se medica con Ampicilina- Sulbactam que con desarrollo de cocos gram positivos en cultivo de aspirado traqueal, se rota a Clindamicina.
Se deriva a Hospital Interzonal Tetamanti en la ciudad de Mar del Plata, para correcto diagnóstico y tratamiento, le realizan broncoscopia y se diagnostica papilomatosis laríngea.
En marzo del 2025 reingresa por dificultad respiratoria de 48 hs y por clínica se sospecha obstrucción de vías aéreas superiores, por recidiva de papilomatosis. Requirió expansión a 20 ml/kg, máscara a 5 litros, nebulización con Adrenalina, Salbutamol y carga de Dexametasona IM + push de Hidrocortisona. Se interna en sala pediátrica en CAFO FiO2 60% por 24 hs, luego se desciende a máscara a 5 litros. Recibió nebulizaciones con Ciprofloxacina e Hidrocortisona + Dexametasona EV, ayudando al proceso inflamatorio y se deriva nuevamente a HIEMI
En septiembre de 2025 en HIEMI por recidivar cuadro se le realizó la aplicación de anticuerpos monoclonales (Bevacizumab) intralesionales sin resultados.
A los 4 meses, reingresa por sintomatología respiratoria aguda asociada a estridor laríngeo grave, saturación 92%, cianosis peribucal e ingresa a UCIP, permanece en ARM y se medica empíricamente con Ampicilina Sulbactam EV por sospecha de neumonía bilateral (Rx con infiltrados parahiliares), HMC x2 negativos. Por la complejidad, se deriva al Hospital HIEMI en avión sanitario.
Actualmente se encuentra externado, viviendo en Mar del Plata, intervenido quirúrgicamente para exéresis de los pólipos laríngeos en varias oportunidades.
Se destaca el seguimiento multidisciplinario del paciente en ambas instituciones, así como también el énfasis sobre la familia en la importancia de la adherencia al tratamiento y los controles debido a la gravedad y al carácter recurrente de la enfermedad
Debido al sutil comienzo de los síntomas el diagnóstico se demora. Lo habitual es que se diagnostique entre los 2 y los 5 años de edad, un año después del comienzo de los síntomas, con la disfonía marcada o comienzo de estridor y obstrucción respiratoria.
Como pediatras es fundamental reconocer los trastornos de la voz y evaluar la vía aérea en todo niño con disfonía persistente, a fin de establecer el diagnóstico preciso y el tratamiento oportuno
El tumor de Wilms o nefroblastoma es el tumor renal maligno más frecuente en la infancia, con una incidencia de aproximadamente el 4,4% de los tumores pediátricos argentinos. Se presenta con mayor frecuencia entre los 2 y 5 años de edad. Habitualmente se manifiesta como una masa abdominal indolora, aunque también puede presentarse con hematuria, hipertensión arterial, pérdida de peso o anorexia, lo que en ocasiones retrasa el diagnóstico. Estadificación de la enfermedad del estadio I a V en función de la progresión. El tratamiento se basa en dos protocolos internacionales —SIOP-UMBRELLA y COG. El pronóstico es favorable, con una supervivencia global a 5 años superior al 90% en estadios localizados.
Describir las características clínicas iniciales, tratamiento y evolución de los pacientes con tumor de Wilms atendidos en un Hospital de tercer nivel de Santa Fe de enero de 2008 a diciembre de 2025.
Población y métodos: Estudio descriptivo y retrospectivo. Se incluyeron pacientes de 1 mes a 15 años de edad con diagnóstico de tumor de Wilms, atendidos en la institución durante el período mencionado. Se excluyeron 3 pacientes.
Resultados: Se identificaron 15 pacientes con diagnóstico de tumor de Wilms La edad al diagnóstico varió entre 4 meses y 9 años, predominando el sexo femenino.
La manifestación clínica más frecuente fue la masa abdominal palpable indolora, seguida de distensión abdominal, dolor abdominal e hipertensión arterial. Los estadios II y III fueron los más frecuentes al diagnóstico. En relación con el tratamiento, 9 de los pacientes recibieron protocolo SIOP-UMBRELLA y 6 protocolo COG. Al momento del registro, 8 de los pacientes se encontraban en remisión, mientras que 2 permanecían en tratamiento activo y 2 habían fallecido.
El tumor de Wilms en la población estudiada presentó características clínicas similares a las descritas en la bibliografía. La presencia de casos avanzados y metastásicos destaca la importancia del diagnóstico precoz y del acceso oportuno a centros especializados. Asimismo, este trabajo aporta información epidemiológica local relevante y resalta la necesidad de fortalecer los registros institucionales y el seguimiento a largo plazo de los pacientes pediátricos con tumor de Wilms.
El enfisema lobar congénito (ELC) es una malformación pulmonar infrecuente caracterizada por la hiperinsuflación progresiva de uno o más lóbulos pulmonares debido a un mecanismo de atrapamiento aéreo secundario a obstrucción bronquial. Su incidencia estimada es de 1 por cada 20.000 a 30.000 nacidos vivos y constituye una causa poco frecuente de insuficiencia respiratoria neonatal. Su presentación clínica puede simular otras patologías respiratorias, lo que retrasa el diagnóstico y el tratamiento oportuno.
Presentación de un caso clínico de un paciente que el diagnóstico no es frecuente.
Compartir la experiencia de como fue el recorrido hasta llegar a su diagnóstico.
Paciente femenina de 27 días de vida, nacida a término por cesárea, adecuada para la edad gestacional y sin antecedentes perinatales de relevancia. Consultó por un cuadro de cuatro días de evolución caracterizado por dificultad respiratoria progresiva asociada a episodios de cianosis peribucal. Al ingreso presentó saturación de oxígeno del 67%, taquipnea, taquicardia, tirajes generalizados y quejido respiratorio, requiriendo internación en Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica y asistencia ventilatoria mecánica invasiva. Los estudios iniciales descartaron proceso infeccioso significativo. La radiografía de tórax mostró hiperinsuflación pulmonar con desplazamiento mediastinal, planteándose inicialmente diagnósticos diferenciales como neumonía, bronquiolitis y otras malformaciones congénitas pulmonares. Durante la evolución presentó múltiples fracasos de extubación, un episodio de paro cardiorrespiratorio recuperado y dependencia prolongada de asistencia respiratoria mecánica. La fibrobroncoscopía evidenció malacia bronquial y la tomografía computarizada de tórax confirmó enfisema lobar congénito del lóbulo superior izquierdo con compresión del parénquima adyacente y desplazamiento mediastinal. Debido al compromiso respiratorio persistente se realizó lobectomía superior izquierda. Posteriormente presentó mejoría clínica y radiológica progresiva. Sin embargo, por ventilación mecánica prolongada y reiterados fallos de extubación requirió traqueostomía para facilitar el destete ventilatorio. Durante la internación desarrolló infecciones asociadas al cuidado de la salud que requirieron múltiples esquemas antibióticos dirigidos según resultados microbiológicos.
El ELC se produce por un mecanismo valvular que permite el ingreso de aire durante la inspiración e impide su salida adecuada durante la espiración, ocasionando hiperinsuflación progresiva del lóbulo afectado, compresión pulmonar y desplazamiento mediastinal. La radiografía de tórax constituye la herramienta diagnóstica inicial, mientras que la tomografía computarizada es el método de referencia para confirmar el diagnóstico y planificar el tratamiento. En pacientes sintomáticos con insuficiencia respiratoria significativa, la lobectomía continúa siendo el tratamiento de elección y se asocia a excelente pronóstico funcional.
El lobarenfisema congénito debe considerarse dentro de los diagnósticos diferenciales de insuficiencia respiratoria neonatal grave. El reconocimiento precoz de los hallazgos clínicos e imagenológicos permite establecer un diagnóstico oportuno y definir la conducta terapéutica adecuada. La lobectomía temprana en pacientes sintomáticos ofrece una elevada supervivencia y favorable evolución a largo plazo.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
|---|---|---|
| 11809 Abordaje terapéutico de alta complejidad: Trasplante hepático y de progenitores hematopoyéticos secuencial en Síndrome Hiper IgM con colangitis esclerosante secundaria a Cryptosporidium parvum Otros |
LAURA CAPOBIANCO | |
| 11820 Duelo de venenos Otros |
MARIA CRISTINA MARTINEZ | |
| 11829 Complicación poco frecuente en paciente trasplantada hepática con diagnóstico reciente de Sarcoma de Kaposi: a propósito de un caso Otros |
BARBARA HERMINE COSENTINO | |
| 11830 Hipoxemia refractaria como presentación de malformaciones arteriovenosas pulmonares en una paciente pediátrica: a propósito de un caso Otros |
BARBARA HERMINE COSENTINO | |
| 11893 Tamizaje toxicológico en la evaluación de lactantes con sospecha de BRUE en un hospital zonal general de agudos, a propósito de tres casos. Otros |
DAIANA ANALIA PSZENYCKYJ | |
| 11950 Hipocortisolismo secundario a traumatismo, accidente que deja huella: a propósito de un caso Otros |
MICAELA ROLDAN | |
| 11983 Manifestaciones neuropsiquiátricas precediendo al diagnóstico de un glioma de bajo grado en un adolescente, A proposito de un caso. Otros |
DIANA PAOLA OSPINA VANEGAS | |
| 11995 COQUELUCHE GRAVE. REPORTE DE DOS CASOS Otros |
LIA ANABEL MUCHIUTTI | |
| 12419 PRÁCTICAS CLÍNICAS Y CRITERIOS PARA LA EXTUBACIÓN EN CUIDADOS INTENSIVOS PEDIÁTRICOS. Otros |
CEYLA ZARETH RAMOS QUISPE |
El Síndrome de Hiper IgM (SHIGM) por deficiencia de CD40 ligando (CD40L) es una inmunodeficiencia primaria severa que altera la inmunidad celular y genera un cambio de isotipo de las inmunoglobulinas, confiriendo gran susceptibilidad a infecciones oportunistas, siendo el TCPH la única alternativa terapéutica de estos pacientes. Dentro de las complicaciones infecciosas, la infección crónica por Cryptosporidium parvum es particularmente devastadora, pudiendo evolucionar a colangitis esclerosante, cirrosis e insuficiencia hepática terminal . Esta condición contraindica formalmente el TCPH, debido a la hepatotoxicidad inherente al régimen de acondicionamiento mieloablativo pretrasplante, configurando un dilema terapéutico sin resolución mediante algoritmos convencionales.
Ampliar la base de datos sobre la patología y su resolución terapéutica dado que la bibliografía encontrada es escasa.
Se presenta un paciente masculino de 14 años con diagnóstico de SHIGM a confirmado a los 10 meses de vida por mutación genética de novo . Desde los 6 meses de edad, presentó infecciones recurrentes a nivel respiratorio, hepático y gastrointestinal.La complicación de mayor relevancia fue la infección entérica crónica por Cryptosporidium, que condicionó el desarrollo de colangitis esclerosante progresiva, daño hepático irreversible, hipertensión portal e hiperesplenismo, determinando la indicación de trasplante hepático (TH). Se estableció un comité multidisciplinario para la toma de decisiones de alta complejidad, sustentada en la coexistencia de dos condiciones terapéuticamente excluyentes: la indicación de TCPH como tratamiento definitivo de la enfermedad de base y la contraindicación formal del mismo por compromiso hepático severo. Se tomó la decisión de realizar el TH como puente habilitante al TCPH. El TH se realizó en marzo de 2026 y a los 44 días se procedió al TCPH haploidéntico, con buena evolución a la actualidad.
La bibliografía pediátrica que documenta el abordaje bimodal secuencial para resolver ambas patologías es escasa, lo que subraya el valor de la presentación de este caso para ampliar la base de evidencia disponible. El trasplante bimodal —hepático seguido de hematopoyético— se consolida como la única vía terapéutica documentada con potencial curativo frente al desenlace fatal de esta enfermedad en su presentación más severa, y su descripción detallada resulta imprescindible para orientar futuras decisiones clínicas ante escenarios de igual complejidad.
El sarcoma de Kaposi (SK) es una neoplasia vascular asociada al virus herpes humano tipo 8 (HHV-8), cuya presentación iatrogénica se observa principalmente en pacientes receptores de trasplante de órganos sólidos bajo inmunosupresión. En pediatría es infrecuente y representa un desafío diagnóstico por su similitud con otras complicaciones postrasplante, especialmente el trastorno linfoproliferativo postrasplante (PTLD).
Presentar una complicacion poco frecuente en el Sarcoma de Kaposi
Paciente de 5 años, residente en Paraguay, trasplantada hepática con donante vivo relacionado por colestasis intrahepática familiar tipo IV, en tratamiento inmunosupresor con tacrolimus y meprednisona. A los 18 meses del trasplante consultó por lesión violácea lingual asociada a pápulas cutáneas de varios meses de evolución.
Se realizó resonancia magnética cervical para valoración de la lesión. Durante la inducción anestésica presentó vía aérea dificultosa, requiriendo intubación nasotraqueal e ingreso a UCIP bajo asistencia respiratoria mecánica (ARM). La resonancia evidenció una masa orofaríngea con compromiso supraglótico, planteándose inicialmente PTLD como principal diagnóstico diferencial. Se realizaron biopsias de piel y orofaringe, con inmunomarcación positiva para HHV-8, compatible con SK.
Debido al riesgo de obstrucción de la vía aérea, se valoró a la paciente de forma interdisciplinaria, y se decidió realizar la traqueostomía, logrando posterior desvinculación de la asistencia respiratoria mecánica.
El SK postrasplante se relaciona con la reactivación del HHV-8 en contexto de inmunosupresión. Su presentación en pacientes pediátricos trasplantados hepáticos es excepcional y la evidencia disponible proviene principalmente de reportes de casos.
El compromiso mucocutáneo y orofaríngeo puede simular otras entidades postrasplante, particularmente PTLD, retrasando el diagnóstico. En este caso, el compromiso supraglótico generó una complicación crítica de la vía aérea que requirió manejo invasivo.
Esta patologia debe considerarse dentro de los diagnósticos diferenciales en pacientes pediátricos trasplantados con lesiones mucocutáneas, masas orofaríngeas o adenopatías. El reconocimiento precoz resulta fundamental para evitar complicaciones graves asociadas al compromiso de la vía aérea y orientar oportunamente el tratamiento.
Coqueluche es una enfermedad respiratoria causada por Bordetella Pertussis (cocobacilo gram negativo).
Se caracteriza por una tos intensa y persistente, que puede durar varias semanas.
Es altamente contagiosa, tiene distribución universal y afecta a todos los grupos de edad.
Los casos son más graves en menores de 6 meses de vida, especialmente en lactantes prematuros, niños no vacunados y en hijos de madres que no hayan recibido vacuna durante el embarazo. Puede ocasionar complicaciones graves, como neumonía, convulsiones o incluso la muerte en los casos más severos.
En Argentina, se ha registrado un aumento del número de casos confirmados de coqueluche que crece año tras año. En el año 2025 se confirmaron 1.177 casos de coqueluche, lo que corresponde a una tasa de incidencia de 2,48 casos por cada 100.000 habitantes.
Describir características clínicas y signos de gravedad en dos pacientes con coqueluche en la unidad de cuidados intensivos pediátricos del Hospital de Niños Dr Orlando Alassia durante periodo noviembre 2025 y abril 2026.
Se analizaron dos lactantes con diagnóstico de coqueluche grave confirmada por detección de Bordetella Pertussis mediante FilmArray respiratorio, ambos con requerimiento de asistencia respiratoria mecánica (ARM) e internación en Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos (UCIP).
Ambos recibieron profilaxis familiar.
Caso 1. Lactante de 3 meses, prematuro tardío (35 semanas), con vacunas completas, internado por bronquiolitis. Inicialmente recibió oxigenoterapia con cánula de alto flujo (CAFO), presentando fallo respiratorio que motivó ingreso a UCIP y ARM. El panel respiratorio identificó coinfección por Bordetella Pertussis, Virus Sincicial Respiratorio y Rinovirus/Enterovirus.
A su ingreso presentó hiperleucocitosis grave (108.720/mm³) y plaquetosis de 702.000, asociada a shock y deterioro clínico progresivo, por lo que se realizó exanguinotransfusión sin complicaciones, observándose descenso de leucocitos a 32.960/mm³. Por shock refractario a catecolaminas recibió soporte hemodinámico con inotrópicos e hidrocortisona.
Tras 16 días de ARM logró extubación exitosa con posterior soporte ventilatorio no invasivo.
Recibió tratamiento con azitromicina y piperacilina-tazobactam.
Fue dado de alta de UCIP para continuar el abordaje interdisciplinario en cuidados intermedios.
Caso 2. Lactante de 7 meses con antecedente de internación previa por neumonía por Haemophilus Influenzae y Rinovirus/Enterovirus, carnet de vacunas completo hasta los 5 meses; que ingresó a UCIP por insuficiencia respiratoria con fallo a CAFO. Requirió ARM prolongada, con un primer período de 10 días y reintubación posterior por atelectasia masiva izquierda y neumonía asociada a ventilación mecánica, completando un segundo período de 8 días.
El FilmArray respiratorio resultó positivo para Bordetella Pertussis y Rinovirus/Enterovirus. Recibió tratamiento con azitromicina y cefotaxima.
Durante la internación, en contexto de crisis de cianosis, asociada a bradicardia presenta paro cardiorrespiratorio de 11 minutos de duración, con recuperación de circulación espontánea tras maniobras avanzadas de reanimación. Requirió soporte vasoactivo con noradrenalina y milrinona.
Presentó múltiples complicaciones infecciosas intercurrentes, incluyendo infección por Pseudomonas Aeruginosa y gastroenteritis por Norovirus, requiriendo tratamiento antibiótico escalonado. Se solicitó valoración por servicio de inmunología, actualmente en seguimiento.
Evolucionó favorablemente, sin evidencia inicial de secuelas neurológicas.
Se externa de UCIP para continuar seguimiento y tratamiento en cuidados intermedios.
Ambos pacientes presentaron formas graves de coqueluche con insuficiencia respiratoria aguda y requerimiento de ARM. Sin embargo, las complicaciones predominantes difirieron entre los casos: hiperleucocitosis grave con necesidad de exanguinotransfusión y shock refractario en el primer paciente, y crisis de cianosis asociado a bradicardia con paro cardiorrespiratorio y complicaciones infecciosas múltiples en el segundo.
La hiperleucocitosis grave y la crisis cianótica fueron hallazgos asociados a evolución crítica en los pacientes analizados. La identificación temprana de estos factores podría contribuir a optimizar las estrategias terapéuticas y el pronóstico de los lactantes con coqueluche grave.
En esta serie, ambos pacientes sobrevivieron pese a presentar complicaciones potencialmente fatales, lo que resalta la importancia del reconocimiento precoz y el tratamiento oportuno en UCIP.
El latrodectismo es un síndrome Toxico ocasionado por la mordedura de araña del género Latrodectus popularmente llamado como viuda Negra, se caracteriza por dolor intenso, espasmos musculares y manifestaciones autonómicas. Aunque el compromiso cardiovascular es infrecuente, puede asociarse a alteraciones electrocardiográficas y disfunción miocárdica potencialmente grave.
Presentamos un caso pediátrico con compromiso cardiaco secundario latrodectismo.
Paciente de 7 años de edad, con antecedentes de Asma bronquial en seguimiento por neumología sin otros antecedentes de relevancia, con esquema de vacunas completas.
Ingresa derivado desde el interior de la provincia, zona rural por cuadro compatible con picadura de animal ponzoñoso desconocido en su domicilio, localizado en muslo derecho.
Aproximadamente a los 10 minutos después del episodio comenzó con dolor intenso, temblores musculares, eritema facial.
Consulta inicialmente en un centro de salud donde recibe mediación con Difenhidramina, dipirona IM sin mejoría clínica.
Posteriormente es trasladada al hospital zonal, donde se valora paciente con moderado compromiso, se intensifican las contracturas musculares de miembros inferiores, dolor abdominal, diaforesis facial, edemas en parpados inferiores con leve eritema, glucemia capilar 250 mg/dl. Se coloca solución fisiológica, realiza interconsulta con toxicóloga por sospecha de escorpionismo, recibe 2 ampollas (100 dl) de suero anti escorpión sin mejoría. Se deriva centro de mayo complejidad.
A las 6 horas de evolución ingreso con moderado a grave compromiso de su estado general, pasa sala shock room se monitoriza SV: FC 135 lpm FR:56rpm TA : 136/ 92 TAM: 72 Glucemia: 266 mg/ dl, saturación 98% con oxígeno 10 lts, se constata hipertensión arterial, fascia latrudectismo, diaforesis facial, edema de parpados y labios, posición antalgica con flexión por dolor en miembros inferiores y abdominal, taquicárdica, taquipnea con tiraje subcostal e intercostal, buena entrada de aire bilateral, saturación 96% con oxígeno. ID: Alacranismo grave, recibe 3 ampollas de suero anti escorpión (192 dl). Pasa a UTIM, se coloca en VNI.
Laboratorio EAB7.42/25.60/80.80/19.0/-7,5/97. Gb:13.700 fl: 87/10 coagulo TP: 65% amilasa: 441 CPK :179 CPK MB: 26 glucemia: 161mg/dl
Se plantea como diagnóstico diferencial lactrudectismo, recibe nueva valoración por toxicología e indica una ampolla de suero antilatrudectus.
Constatando mejoría clínica a los 30 minutos. SV: FC: 120 lpm FR: 27 rpm TA: 101/67 TAM: 72. Permanece en VNI 8h se logra destete. Nuevo laboratorio: Cagulograma TP:63% amilasa: 492, CPKMB 76 CPK: 467.
ECG: se observa desnivel de S-T, es valorado por cardiología pediátrica quien informa compromiso cardiaco infradesnivel DIII, supradesnivel en AVF con ligera dilatación de VI y mala contractilidad. Pasa al servicio de UTIP para recibir inotrópico (milrinona 0,25) con mejoría a las 24hs. Es revalorada por cardiología, inicia con carvedidol, enalapril, espironolactona. Laboratorio Troponina 3,024 CPK:176 CPKMB: 31 amilasa 73.
Permaneció 48 hs en UTIP con mejoría clínica y cardiológica pasa a sala donde permanece internada por 7 días, con evolución favorable. se otorga el alta hospitalaria con seguimiento por consultorio externo.
La mordedura de Viuda Negra genera cuadro neurotóxico. En un paciente con espasmos musculares, dolor abdominal intenso, sudoración profusa, se debe sospechar lactrudectismo ya que diagnóstico temprano y la administración oportuna del antiveneno específico son vitales para evitar complicaciones sistémicas graves o letales.
La insuficiencia suprarrenal primaria es una entidad infrecuente en la edad pediátrica, potencialmente grave debido al riesgo de descompensación frente a situaciones de estrés. Su presentación clínica suele ser inespecífica y de instalación progresiva, lo que puede dificultar y retrasar el diagnóstico.
Si bien la principal causa en pediatría es la supresión del eje hipotálamo-hipófiso-suprarrenal secundaria al uso prolongado de corticoides, existen etiologías menos frecuentes, entre ellas la lesión suprarrenal secundaria a traumatismos abdominales cerrados. En estos casos, la insuficiencia suprarrenal puede manifestarse de forma diferida, incluso años después del evento traumático inicial, constituyendo un desafío diagnóstico que requiere un alto índice de sospecha clínica para su reconocimiento oportuno
Describir el caso de un paciente con insuficiencia suprarrenal primaria posterior a un traumatismo abdominal, destacando la importancia de la sospecha clínica para el diagnóstico oportuno y el inicio precoz del tratamiento, con el fin de prevenir descompensaciones graves ante situaciones de estrés
Paciente de 10 años de edad que consulta por un cuadro de 48 horas de evolución caracterizado por vómitos en contexto de registro febril, asociado a deshidratación del 5%, taquicardia e hipotensión. En los estudios complementarios se evidencia acidosis metabólica descompensada e hipoglucemia, por lo que se inicia expansión, hidratación endovenosa y medidas de sostén con correcciones pertinentes.
Se decide su internación. Durante el interrogatorio se pesquisa como antecedente de relevancia la presencia de cuadros reiterados de vómitos con deshidratación que habían requerido hidratación endovenosa, así como el antecedente de un accidente automovilístico ocurrido 6 años antes, con traumatismo abdominal cerrado que requirió únicamente observación clínica. Tras su recuperación clínica, dos años después del evento traumático, comenzó a presentar de forma progresiva episodios recurrentes de sintomatología digestiva, asociados a claudicación de la marcha luego de recorrer aproximadamente 500 metros e intolerancia progresiva a la actividad física en los últimos meses.
Ante la evolución clínica y los antecedentes referidos, se realizan interconsultas con los servicios de Neurología, Gastroenterología y Cardiología, sin hallazgos patológicos que justificaran el cuadro. La evaluación por Endocrinología evidencia hiperpigmentación de mucosas y tendencia a la hipotensión, hallazgos que orientan la sospecha diagnóstica hacia insuficiencia suprarrenal.
Se solicitan estudios hormonales que muestran disminución de cortisol y elevación de ACTH, arribándose al diagnóstico de insuficiencia suprarrenal primaria. Se inicia tratamiento sustitutivo con corticoides por vía oral, observándose una evolución clínica favorable con mejoría de la sintomatología; por lo que otorga el alta hospitalaria. Continúa seguimiento ambulatorio con Endocrinología, actualmente en tratamiento con terapia sustitutiva y pautas antiestrés
La insuficiencia suprarrenal primaria constituye una entidad infrecuente en la población pediátrica y puede representar un desafío diagnóstico debido a la inespecificidad de sus manifestaciones clínicas. Este caso destaca la importancia de considerar antecedentes traumáticos remotos dentro de las posibles etiologías de insuficiencia suprarrenal, ya que las lesiones suprarrenales secundarias a traumatismos abdominales pueden manifestarse de forma tardía, incluso años después del evento inicial.
La realización de una anamnesis exhaustiva y el mantenimiento de un alto índice de sospecha clínica resultan fundamentales para arribar al diagnóstico oportuno e instaurar un tratamiento adecuado, permitiendo prevenir descompensaciones graves y mejorar la evolución de los pacientes
La hipoxemia refractaria representa un desafío diagnóstico y terapéutico en terapia intensiva pediátrica. La falta de respuesta a estrategias convencionales como prono, titulación de PEEP y óxido nítrico inhalado obliga a ampliar el diagnóstico diferencial. Las malformaciones arteriovenosas pulmonares son una causa infrecuente de hipoxemia secundaria a cortocircuito intrapulmonar.
Presentar un caso clinico de una paciente críticamente enferma con hipoxemia refractaria con compliance preservada.
Paciente de 6 años con antecedente de epistaxis recurrente, trombocitopenia crónica y anemia en estudio, que ingresó por shock hipovolémico secundario a hematemesis asociado a neumonía bilateral con rescate de rinovirus. Requirió ingreso a UCIP y asistencia respiratoria mecánica durante 9 días.
Durante su evolución presentó hipoxemia persistente, interpretándose como síndrome de distrés respiratorio agudo (SDRA) leve-moderado según criterios PALICC-2. Se realizaron maniobras de reclutamiento, prono y óxido nítrico inhalado, con escasa respuesta, manteniendo mecánica pulmonar dentro de parámetros protectivos con alta compliance pulmonar.
Ante la discordancia entre la gravedad de la hipoxemia y la compliance pulmonar preservada, se amplió estudio etiológico. El ecocardiograma con test burbuja fue positivo, compatible con shunt extracardíaco. La angiotomografía de tórax informó fístulas arteriovenosas pulmonares, y la arteriografía confirmó microfístulas pulmonares, sin posibilidad de embolización.
Por la asociación de epistaxis recurrente, telangiectasias cutáneas y malformaciones arteriovenosas pulmonares, se diagnosticó telangiectasia hemorrágica hereditaria (THH) (síndrome de Rendu-Osler-Weber), por criterios de Curaçao. La paciente presentó evolución favorable con adecuado destete respiratorio.
La persistencia de hipoxemia severa con compliance pulmonar preservada y pobre respuesta a estrategias convencionales obligó a reconsiderar el diagnóstico inicial de SDRA. La identificación de un shunt intrapulmonar permitió explicar la refractariedad al tratamiento.
Las malformaciones arteriovenosas pulmonares constituyen una causa infrecuente de hipoxemia refractaria en pediatría y pueden ser parte del diagnóstico de la THH. El reconocimiento precoz de hallazgos clínicos orientadores, como epistaxis recurrente y telangiectasias, resulta fundamental para dirigir el abordaje diagnóstico.
El abordaje de la hipoxemia debe basarse en la fisiopatología y no únicamente en algoritmos terapéuticos. En pacientes con hipoxemia desproporcionada, alta compliance pulmonar y escasa respuesta al tratamiento convencional, deben considerarse diagnósticos alternativos como los cortocircuitos intrapulmonares. Reevaluar diagnósticos iniciales frente a evoluciones atípicas permite identificar etiologías poco frecuentes y orientar adecuadamente el tratamiento.
Los tumores del sistema nervioso central pueden manifestarse inicialmente mediante síntomas neurológicos clásicos, como crisis convulsivas, cefalea o déficit focal. Sin embargo, existe evidencia que demuestra una elevada frecuencia de manifestaciones neuropsiquiátricas, incluyendo depresión, alteraciones conductuales, ideación suicida e intentos autolíticos, que en ocasiones pueden preceder al diagnóstico neurológico. En adolescentes, la identificación de estos síntomas suele representar un desafío diagnóstico, especialmente cuando no existen signos neurológicos evidentes al momento de la consulta.
Presentamos el caso de un adolescente inicialmente evaluado por una conducta autolesiva que, semanas más tarde, desarrolló manifestaciones neurológicas que motivaron la ampliación de los estudios complementarios y el replanteo diagnóstico.
Por medio de la presentación de un caso clínico, de un adolescente que presenta conductas neuropsiquiátricas con posterior debut de una lesión ocupante de espacio, se discute la posible relación entre las manifestaciones neuropsiquiátricas iniciales y el posterior hallazgo tumoral.
Paciente de 15 años, previamente sano, con antecedente de internación previa, por intento autolítico, con consumo de rodenticida tipo superwarfarina, por lo que requirió internación prolongada, debido a la alteración del coagulograma con descenso del tiempo de protrombina, por lo que se realizó interconsulta con el servicio de Toxicología, iniciándose tratamiento con vitamina K y monitorización seriada. Permaneció clínicamente estable, sin episodios hemorrágicos, requiriendo ajustes progresivos de la dosis de vitamina K según la evolución del coagulograma. Recibió manejo integral, tanto del servicio de pediatría, como por Salud Mental y egresó con seguimiento ambulatorio por ambos servicios.
Posteriormente, consulta nuevamente por presentar durante el sueño episodio caracterizado por ruidos guturales, palidez, cianosis peribucal, hipotonía generalizada y desconexión del medio, con recuperación completa al arribar a la guardia. Considerando el antecedente reciente de intoxicación por superwarfarina, se planteó inicialmente diagnóstico diferencial con evento vascular o hemorrágico. Se realiza tomografía computada de cerebro que evidencia una lesión ocupante de espacio en región parietooccipital izquierda. Se completó estudio mediante resonancia magnética cerebral con y sin contraste y angiorresonancia arterial y venosa. Las imágenes fueron interpretadas por el servicio de Diagnóstico por Imágenes como compatibles con probable glioma de bajo grado. Por la sospecha diagnóstica se deriva a centro de mayor complejidad, para completar estudios y definir conducta quirúrgica.
Dado hallazgos imagenológicos, se procedió a realizar exéresis total de la lesión ocupante de espacio parieto occipital izquierda, encontrando en procedimiento una lesión quística con componente sólido, de bordes definidos, violácea, friable y vascularizada. La biopsia intraoperatoria por congelación fue informada como sugestiva de ganglioma, enviándose muestras para estudio anatomopatológico definitivo.
El paciente evolucionó favorablemente durante el posoperatorio, sin déficit motor, sensitivo ni alteraciones del lenguaje, permaneciendo con tratamiento anticonvulsivante con levetiracetam, se dio egreso hospitalario con seguimiento por Neurocirugía y Psicología infantil.
Los tumores cerebrales de bajo grado pueden presentar manifestaciones clínicas inespecíficas y, en algunos casos, síntomas neuropsiquiátricos que preceden a los hallazgos neurológicos clásicos. Diversos estudios han demostrado una elevada prevalencia de depresión, alteraciones conductuales, ideación suicida e intentos autolíticos en pacientes con tumores del sistema nervioso central.
Si bien en el presente caso no puede establecerse una relación causal entre el intento autolítico inicial y el posterior diagnóstico de glioma de bajo grado, la secuencia temporal observada plantea la posibilidad de que determinadas manifestaciones emocionales o conductuales puedan constituir expresiones tempranas de una patología neurológica subyacente aún no diagnosticada.
Este caso destaca la importancia de una evaluación integral de los adolescentes con conductas autolesivas y resalta la necesidad de mantener una mirada amplia frente a síntomas psiquiátricos de reciente aparición, especialmente cuando posteriormente se evidencian manifestaciones neurológicas objetivas.
La extubación en pediatría es un momento crítico en la unidad de terapia intensiva pediátrica (UTIP). Retirar la asistencia respiratoria mecánica (ARM) requiere evaluar si el paciente puede mantener una respiración eficaz y segura. Sin embargo, los criterios para decidir no siempre están estandarizados, lo que genera variabilidad entre instituciones y profesionales. Las guías internacionales recomiendan la prueba de respiración espontánea (PRE) como criterio principal para valorar la extubación en pediatría. Para pacientes con riesgo estándar puede usarse CPAP con o sin presión de soporte (PS), mientras que en los de mayor riesgo se sugiere solo CPAP; también se reconoce el uso de tubo en T. Otras pruebas como la presión inspiratoria máxima o el air leak test se aplican con menor frecuencia. Ante la falta de consenso en su implementación, este estudio retrospectivo busca describir las estrategias de evaluación utilizadas antes de la extubación en nuestra unidad en el último año y analizar la modalidad de PRE más empleada y su asociación con el resultado inmediato (éxito o fracaso).
OBJETIVO GENERAL
Describir las estrategias de evaluación utilizadas antes de la extubación en pacientes pediátricos ventilados mecánicamente en una UTIP durante un período de un año.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
· a) Identificar las modalidades de PRE más frecuentemente empleadas previo a la extubación.
· b) Determinar la proporción de pacientes extubados en base a una PRE versus aquellos extubados únicamente mediante valoración clínica.
· c) Explorar la relación entre la modalidad de SBT utilizada y el éxito o fracaso de la extubación en los pacientes analizados.
Estudio observacional, descriptivo y retrospectivo que analiza las prácticas y criterios de extubación en pacientes pediátricos de nuestra UTIP entre mayo 2024 y mayo 2025. Se incluyeron todos los pacientes en ARM que fueron extubados, excluyendo derivados ventilados, fallecidos y extubaciones espontáneas. Los datos se obtuvieron de la base electrónica de registros clínicos.
Durante el período de estudio se registraron 82 pacientes sometidos a ARM. De ellos, 3 fueron derivados a otro centro y 4 fallecieron durante la internación.
Cumplieron criterios de inclusión 75 pacientes, 55 (73%) requirió ARM > 72 h. De los 75 procesos de extubación analizados 72 estuvieron precedidos de PRE, de los cuales 85.33% tuvo extubación exitosa y 14.67 % falla de extubación.
La modalidad de PRE PS/CPAP fue la más utilizada, 52 pacientes (69.3%), 13 (17,3 %) CPAP solo, 7 (9,3 %) tubo en T y 3 (4%) fueron extubados únicamente en base a criterios clínicos. Respecto a criterios de cumplimiento de una Prueba de evaluación de destete (PED): 70 pacientes cumplieron con PEEP 200. La mayoría de los pacientes se encontraba sin apoyo vasoactivo excepto 3.
La liberación de la asistencia respiratoria mecánica constituye uno de los momentos más críticos en la atención del paciente pediátrico en terapia intensiva, ya que tanto la extubación precoz como el retraso innecesario de la misma pueden asociarse con aumento de morbimortalidad. En nuestro estudio, la tasa de éxito de extubación fue del 85,3%, con una tasa de fracaso del 14,7%, resultados que se encuentran dentro de los rangos reportados en la literatura internacional (10-20%) y son comparables a los observados en el Hospital General de Niños Pedro de Elizalde, quienes reportaron una tasa de extubación exitosa del 87% y un fracaso de extubación del 14%. Los criterios de destete aplicados resultan útiles para valorar la preparación de los pacientes, siendo PS/CPAP la modalidad más frecuente en nuestra unidad. El estudio presenta limitaciones propias de su diseño retrospectivo.
En 2016, la Academia Americana de Pediatría introdujo el término BRUE (Brief Resolved Unexplained Event) para describir un episodio repentino, breve y resuelto al momento de la consulta en lactantes menores de un año, caracterizado por alteración en la coloración de la piel, la respiración, el tono muscular o el nivel de respuesta. Al ser un diagnóstico de exclusión, requiere descartar causas justificadas mediante anamnesis y examen físico. Los algoritmos actuales clasifican el evento en bajo y alto riesgo, reservando el tamizaje toxicológico para este último grupo. Sin embargo, la "feminización del consumo" expone una tendencia ascendente del uso de cocaína en personas gestantes y en período de lactancia, volviendo a los lactantes vulnerables a intoxicaciones solapadas.
El objetivo de este trabajo es presentar tres casos de lactantes que ingresaron a un hospital general de agudos del conurbano bonaerense con sospecha de BRUE, en quienes se detectó exposición a cocaína, exponiendo la necesidad de adecuar los algoritmos diagnósticos a la realidad epidemiológica local.
Caso 1. Paciente masculino de 8 meses de edad, nacido a término, ingresó a UCIN por hipoglucemia e hiperbilirrubinemia, esquema de vacunación incompleto y alimentación complementaria con lactancia mixta. Consultó por episodio de apnea, hipertonía, fijación de la mirada y cianosis, menor a 1 minuto de duración en contexto de colecho y recuperó posterior a estimulación. Al ingreso se encontraba estable, con llanto enérgico. Ante la sospecha de BRUE se interna. Los estudios complementarios mostraron leucocitosis (18.000 /uL) y anemia (8 g/dL), ECG y radiografía de tórax normales. Ante conducta ansiosa y evasiva materna, se solicita tamizaje toxicológico en orina obteniéndose resultados positivos para benzoilecgonina (> 1000 ng/ml). La madre rechazó la inhibición de la lactancia.
Caso 2. Lactante masculino de 1 mes y 6 días de vida, nacido a término, embarazo insuficientemente controlado, lactancia mixta. Consulta por episodio de hipotonía y cianosis de menos de 5 minutos de duración que requirió estimulación para su resolución. Ante la sospecha inicial de BRUE de alto riesgo, ingresa a sala de pediatría para plan de estudios, incluyendo ecocardiograma y ecografía transfontanelar, normales Durante la internación repite episodio, ante anamnesis dirigida repetida la madre asume consumo de sustancias psicoactivas. Se solicitó tamizaje toxicológico en orina con resultado positivo para benzoilecgonina (> 1000 ng/ml). Egresan sin indicación médica.
Caso 3. Paciente femenina de 3 meses de vida, nacida a término, ingresa a UCIN por sífilis congénita donde recibe tratamiento con posterior seguimiento ambulatorio por infectología pediátrica. Alimentación con pecho materno a libre demanda. Consulta por episodio de hipotonía, palidez y ausencia de llanto espontáneo. Al examen físico no presenta hallazgos patológicos. Se interna como sospecha de BRUE, se realizan exámenes complementarios e interconsultas con cardiología y neurología, descartando conductas por especialidad. Durante su internación presenta episodio similar por lo que se solicitó tamizaje toxicológico en orina siendo positivo para benzoilecgonina (589,6 ng/ml). Tras informar resultados, madre reconoce consumo problemático de sustancias desde el embarazo y durante la lactancia. Se explican los riesgos y se decide en conjunto con la misma y el servicio de Ginecología inhibir farmacológica la lactancia.
En los tres casos se da intervención se Servicio Social y Servicio Local de Niñez.
La exposición a cocaína en lactantes simula alteraciones autonómicas y neurológicas compatibles con un BRUE. Esto plantea un desafío, ya que la rigidez de las guías internacionales para indicar estudios toxicológicos favorece el subdiagnóstico. En los tres casos, la anamnesis inicial sobre el consumo de sustancias fue negativa. En contextos de vulnerabilidad socioeconómica, el temor a la estigmatización y a consecuencias legales determina la negación sistemática del consumo. Por ende, la ausencia de este antecedente no basta para excluir la sospecha.
Aunque estos pacientes recibían lactancia materna, no se descarta la exposición ambiental. Finalmente, al ser el BRUE un diagnóstico de exclusión, el algoritmo habitual consume múltiples recursos e interconsultas que saturan el sistema público o exigen traslados, prolongando costos y tiempos de internación que disminuirían drásticamente con una determinación temprana de tóxicos en orina.
Por lo antes dicho concluimos que el creciente consumo de sustancias en mujeres en edad fértil obliga a considerar la exposición a cocaína como diagnóstico diferencial del BRUE, la anamnesis es insuficiente por el ocultamiento de los cuidadores y la incorporación del tamizaje multidrogas en orina como estudio de primera línea en hospitales de nuestra región sería una estrategia costo-efectiva que optimizaría recursos, agilizaría la protección médica y social del lactante.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
|---|---|---|
| 12010 Síndrome de encefalopatía posterior reversible secundario a hipertensión arterial asociada a corticoterapia prolongada desafío diagnóstico en una paciente críticamente enferma Otros |
NICOLE NATALI AGUILAR VELÁSQUEZ | |
| 12021 “A propósito de un caso: Convulsiones por intoxicación a isoniazida: una causa toxicológica a considerar en el ámbito familiar del paciente con tuberculosis” Otros |
ANDREA SOLEDAD GUINEO LINZ | |
| 12097 Redefiniendo posibilidades terapéuticas: A propósito de un caso en paciente oncológico crítico. Otros |
CECILIA PEDRON | |
| 12101 Desafíos en el manejo de la pancreatitis necrohemorrágica en paciente oncológico trasplantado hepático: a propósito de un caso Otros |
CECILIA PEDRON | |
| 12134 Falla hepatica fulminante secundaria a pegaspargasa en paciente con Leucemia linfoblastica aguda Otros |
RENZO GIULIANO PESCE | |
| 12141 Neumonía bullosa por Staphylococcus aureus Meticilino-Sensible en un recién nacido prematuro extremo: a propósito de un caso Otros |
DIANA PATRICIA RAMIREZ HERNANDEZ | |
| 12144 Divertículo de Meckel como causa infrecuente de invaginación intestinal. A propósito de 4 casos. Otros |
AGUSTINA RATTO | |
| 12314 “A propósito de un caso de absceso retrofaríngeo como causa de vía aérea difícil en pediatría” Otros |
AGUSTINA RATTO |
La pancreatitis aguda se caracteriza por ser una inflamación aguda no infecciosa del páncreas caracterizada por un amplio espectro de gravedad clínica, que abarca desde episodios leves y autolimitados hasta enfermedad necrotizante grave con alta morbilidad y mortalidad.
La etiología en niños y adolescentes suele asociarse a fármacos, infecciones, traumatismos o anomalías anatómicas. El diagnóstico se basa en los síntomas (dolor epigástrico repentino, irradiado a espalda, náuseas y vómitos) asociado a niveles elevados de amilasa o lipasa sérica.
El tratamiento se centra en el manejo sintomático, incluyendo reanimación con líquidos, control del dolor, apoyo nutricional, búsqueda de complicaciones y el abordaje de la causa subyacente para prevenir la recurrencia.
Presentación de caso clínico de paciente de 10 años de edad, con antecedente de trasplante hepático por hepatocarcinoma y carcinoma neuroendocrino que intercurre con pancreatitis necrohemorrágica y posteriores complicaciones asociadas requiriendo de manejo interdisciplinario y toma de decisiones conjuntas.
Paciente de 10 años de edad, trasplantado hepático secundario a patología oncológica con hepatocarcinoma y carcinoma neuroendocrino sin tumor primario, se encontraba cursando internación para tratamiento con Ganciclovir por reactivación de citomegalovirus.
Intercurre con dolor abdominal en flanco izquierdo con irradiación en hemicinturón, asociado a fiebre y a aumento de enzimas pancreáticas en laboratorios de control. Se realizó tomografía computada de abdomen que evidenció signos imagenológicos compatibles con pancreatitis necrotizante.
Evoluciona con mal manejo del dolor, empeoramiento de enzimas pancreáticas y descenso de hemoglobina con requerimiento transfusional, por lo que se decide a las 72h repetir tomografía computada de abdomen que evidencia hallazgos compatibles con pancreatitis necrohemorrágica.
A su vez se evidencia pseudoquiste local (colección en organización) sin indicación inicial de resolución quirúrgica por riesgo de fistulización. Sin embargo ante falta de mejoría clínica y empeoramiento del pseudoquiste que generaba abombamiento de cara posterior del cuerpo gástrico, se decide en conjunto con gastroenterología y cirugía general, llevar a cabo drenaje transgastrico por vía endoscópica con colocación de dos pigtails internos.
Inicialmente presentó mejoría transitoria pero posteriormente desarrolló nuevamente dolor de difícil manejo y distensión abdominal, por lo que se decide realizar laparotomía exploradora en donde se llevó a cabo lavado de cavidad y se evidenció segundo pseudoquiste en flanco derecho. Se realizó drenaje, marsupialización y necrosectomía. Evolucionó con mejoría clínica.
Desde su aspecto nutricional por regular actitud alimentaria se mantuvo inicialmente con nutrición parenteral con colocación posterior de sonda nasogástrica.
Recibió tratamiento antibiótico con Meropenem sin lograr rescate de germen.
La pancreatitis aguda necrohemorrágica en población pediátrica constituye una entidad infrecuente, pero de elevada morbimortalidad. En este caso, la evolución hacia formas graves con necrosis y sangrado refleja un comportamiento atípico, probablemente favorecido por el estado basal del paciente, su antecedente de trasplante hepático y las terapias inmunosupresoras e infecciosas concomitantes.
Remarcar la importancia de la identificación y tratamiento en patologías de alta morbilidad y mortalidad mediante un abordaje interdisciplinario cristalizado en un tratamiento multimodal tanto médico como quirúrgico es de alta relevancia para evolución clínica favorable.
La invaginación intestinal es la causa más frecuente de obstrucción intestinal en lactantes, con un pico de incidencia entre los 6 y 36 meses de vida. En aproximadamente el 85–90% de los casos es idiopática. Sin embargo, la presencia de un punto guía anatómico debe sospecharse ante presentaciones clínicas atípicas, recurrencias o mayor gravedad del cuadro.
El divertículo de Meckel constituye la anomalía congénita más frecuente del tracto gastrointestinal, con una prevalencia cercana al 2% de la población general. Solo un 4–6% de los pacientes desarrolla complicaciones, siendo la invaginación intestinal secundaria una presentación infrecuente.
La aparición de invaginación en edades extremas es poco habitual y suele asociarse a la existencia de una causa orgánica subyacente.
El objetivo del presente trabajo es describir cuatro casos infrecuentes de invaginación intestinal secundaria a divertículo de Meckel, compararlos entre sí y destacar aspectos clínicos, diagnósticos y terapéuticos relevantes para la práctica en emergencias pediátricas.
Describir cuatro casos de invaginación intestinal secundaria a divertículo de Meckel, analizar factores asociados a presentaciones atípicas y resaltar la importancia del diagnóstico precoz en emergencias pediátricas.
Se presentan cuatro casos clínicos de pacientes con invaginación intestinal secundaria a divertículo de Meckel.
Caso A (3 meses): presentó vómitos y sensorio fluctuante. Ecografía con líquido libre y edema parietal. En cirugía se halló brida obstructiva originada en divertículo de Meckel a 50 cm de válvula ileocecal. Se resecó 10 cm de íleon. Evolución favorable, alta al 5º día.
Caso B (13 años): dolor abdominal y vómitos, leucocitosis y líquido libre pélvico. En cirugía se halló divertículo de Meckel con brida obstructiva. Se realizó resección intestinal y anastomosis. Alta a las 48 h sin complicaciones.
Caso C (5 años): dolor abdominal, vómitos y ausencia de catarsis. Ecografía con imagen en “dona” compatible con invaginación. En cirugía se halló invaginación íleo-ileal no reductible con divertículo de Meckel como pie. Se resecó 15 cm de íleon. Evolución con peritonitis localizada, requirió antibióticos e internación 6 días.
Caso D (12 años): antecedente de invaginación en la infancia. Dolor abdominal y ecografía con imagen en “diana”. En cirugía se halló invaginación ileoileal con divertículo de Meckel. Se realizó enterectomía segmentaria de 5 cm. Alta al 5º día tras buena evolución.
La invaginación secundaria a punto guía es más frecuente en mayores, pero puede presentarse a cualquier edad. El caso del lactante de 3 meses es excepcional, ya que en este grupo la mayoría son idiopáticas. En adolescentes, la sospecha de divertículo de Meckel debe ser alta. La ecografía es el método inicial de elección, aunque la confirmación del punto guía suele ser intraoperatoria. La detección temprana en emergencias es clave para prevenir complicaciones graves como necrosis o peritonitis.
Conclusiones:
La invaginación intestinal fuera del rango típico debe hacer sospechar un punto guía.
El divertículo de Meckel es una causa relevante y puede presentarse desde lactantes hasta adolescentes.
La ecografía permite identificar la invaginación, pero la causa subyacente se confirma en cirugía.
La sospecha clínica y el diagnóstico precoz son fundamentales para reducir complicaciones y mejorar la evolución.
La pegaspargasa constituye un agente fundamental en el tratamiento de la leucemia linfoblástica aguda (LLA). Si bien la hepatotoxicidad es un efecto adverso conocido y generalmente reversible, la progresión a falla hepática aguda fulminante es infrecuente y potencialmente fatal. Presentamos el caso de un paciente pediátrico con deterioro hepático rápidamente progresivo y evolución desfavorable luego de recibir pegaspargasa.
Describir el caso de un paciente pediátrico con leucemia linfoblástica aguda y síndrome de Down que desarrolló falla hepática aguda fulminante con compromiso multiorgánico luego de la administración de pegaspargasa durante la fase de inducción. Asimismo, comunicar una forma de presentación infrecuente y de elevada morbimortalidad asociada a asparaginasas, caracterizada por progresión rápida de la lesión hepática, alteración de la función sintética, hiperamonemia, compromiso renal y alteración concomitante de enzimas pancreáticas, contribuyendo al conocimiento de las manifestaciones más graves de toxicidad relacionadas con este tratamiento.
Paciente masculino de 5 años y 11 meses con síndrome de Down y diagnóstico reciente de LLA-B sin compromiso del sistema nervioso central. Recibió vincristina y pegaspargasa el día +15 de inducción según protocolo ALLIC-BFM 2022.
Posteriormente presentó alteración progresiva del hepatograma, con aumento de TGO/TGP desde 134/358 UI/L hasta 2444/2000 UI/L en seis días. Simultáneamente desarrolló deterioro de la función sintética hepática con hiperbilirrubinemia (2,8 mg/dL), hiperamonemia (193 µg/dL), descenso del fibrinógeno desde 188 mg/dL hasta 30 mg/dL, prolongación progresiva de los tiempos de coagulación con posterior imposibilidad de coagulación de la muestra y caída del factor V hasta 8%. Además presentó elevación de enzimas pancreáticas.
Ingresó a cuidados intensivos por alteración progresiva del sensorio y anuria prolongada. Evolucionó rápidamente con insuficiencia renal aguda, convulsiones tónico-clónicas generalizadas y deterioro neurológico que requirió intubación orotraqueal. Posteriormente desarrolló hiperkalemia grave, acidosis metabólica e inestabilidad hemodinámica progresiva. Requirió hemodiafiltración continua, administración de plasma fresco congelado y soporte vasoactivo escalado con noradrenalina, adrenalina y vasopresina por shock refractario. Los hemocultivos obtenidos previamente resultaron negativos. A pesar de las medidas instauradas evolucionó a falla multiorgánica y falleció pocas horas después del ingreso a terapia intensiva.
La relación temporal entre la administración de pegaspargasa y el desarrollo progresivo de citólisis hepática, hiperamonemia, coagulopatía severa, encefalopatía e insuficiencia renal plantea una fuerte sospecha de lesión hepática inducida por fármacos. En este caso, la alteración bioquímica precedió varios días al deterioro clínico, con compromiso progresivo de la función sintética evidenciado por el descenso del fibrinógeno y del factor V antes de la aparición de encefalopatía y falla multiorgánica.
La hepatotoxicidad asociada a asparaginasas suele manifestarse como esteatosis hepática, colestasis y alteraciones de la síntesis proteica, siendo excepcional la progresión a falla hepática fulminante en pediatría. Aunque se consideró una etiología infecciosa concomitante, la ausencia de aislamiento microbiológico y la evolución bioquímica observada apoyan la sospecha de toxicidad asociada al tratamiento. Reportes recientes describen el uso de levocarnitina, complejo vitamínico B y plasmaféresis en casos graves, aunque la evidencia permanece limitada.
La hepatotoxicidad asociada a pegaspargasa constituye una complicación conocida del tratamiento de la leucemia linfoblástica aguda; sin embargo, la progresión a falla hepática aguda fulminante con compromiso multiorgánico continúa siendo un evento excepcional en pediatría. En nuestro paciente, la asociación temporal entre la administración del fármaco y el desarrollo progresivo de citólisis hepática, deterioro de la función sintética, hiperamonemia, insuficiencia renal aguda y alteración de enzimas pancreáticas orientaron a un cuadro de toxicidad sistémica severa relacionada con asparaginasas. La presencia concomitante de compromiso pancreático resulta de particular interés, dado que la pancreatitis constituye otra complicación reconocida del tratamiento con pegaspargasa y podría reflejar una susceptibilidad a formas de toxicidad más extensas. La evolución rápidamente progresiva hacia encefalopatía hepática, shock refractario y fallecimiento resalta la elevada morbimortalidad de estas formas de presentación. Dada la escasa cantidad de reportes pediátricos con evolución fatal disponibles en la literatura, consideramos que este caso aporta experiencia clínica relevante sobre una complicación infrecuente pero potencialmente devastadora, contribuyendo al reconocimiento de las formas más graves de toxicidad asociadas a pegaspargasa.
Los recién nacidos prematuros extremos (RNPE) presentan una mayor susceptibilidad a desarrollar infecciones graves debido a la inmadurez inmunológica, la necesidad de procedimientos invasivos y la prolongada internación en unidades cerradas. En este contexto, las neumonías neonatales tardías constituyen una causa importante de morbimortalidad. La presentación clínica suele manifestarse por deterioro basal del recién nacido RN. En los ventilados es frecuente observar aumento de requerimientos de O2 y de parámetros ventilatorios. Las enfermedades pulmonares bullosas son infrecuentes en RN y se caracterizan por la aparición de cavidades aéreas intraparenquimatosas secundarias a necrosis y destrucción del tejido pulmonar. En la población pediátrica, el microorganismo más frecuentemente asociado es Staphylococcus aureus, debido a la producción de toxinas capaces de inducir daño alveolar, formación de abscesos y neumatoceles (NTS). La incidencia de NTS en RNPT fue del 1,8% . Los NTS pueden ser congénitos o adquiridos. La etiología más común de los NTS adquiridos en neonatos es la ventilación a presión positiva, aunque también pueden ocurrir secundariamente a infecciones.
Presentar un caso de un RNPE que desarrolló neumonía bullosa (NB) post infecciosa secundaria a sepsis tardías a Staphylococcus aureus Meticilino-Sensible (SAMS), complicada con neumotórax hipertensivo.
RNPE de 30 semanas de EG sin evidencia prenatal de enfermedad pulmonar congénita, la madre había recibido 3 dosis de maduración fetal. Cesárea debido a monitoreo patológico e hipertensión gestacional. Peso al nacer de 964 g y Apgar 6/7. Requirió intubación endotraqueal en sala de partos e ingresó a UCIN. Presentó síndrome de dificultad respiratoria secundario a enfermedad de membrana hialina, por lo que recibió una dosis de surfactante y requirió asistencia respiratoria mecánica invasiva desde el nacimiento, con requerimientos ventilatorios moderados y estabilidad hemodinámica. A los 10 días de vida presentó signos clínicos compatibles con sepsis tardía. El diagnóstico fue confirmado mediante hemocultivos y cultivo de catéter positivos para SAMS, inició tratamiento empírico con vancomicina y gentamicina, que fue desescalado a Cefalotina según sensibilidad del antibiograma. A los 30 días presentó aumento de los requerimientos de O2 y empeoramiento de la mecánica ventilatoria. La Rx de tórax evidenció múltiples bullas en ambos hemitórax, informadas como múltiples abscesos cavitados, asociadas a neumotórax izquierdo. Se colocó tubo de avenamiento pleural, logrando adecuado drenaje y expansión pulmonar. Una TAC de torax mostró opacidades homogéneas difusas sugerentes de neumonía multifocal/consolidación alveolar con fenómenos atelectásicos asociados. Además se visualizan múltiples imágenes redondeadas, quísticas, de paredes finas sugerentes de NTS/ bullas residuales post y paraneumónicos. Se constató neumotórax hipertensivo izquierdo. Tras más de 6 semanas en ARM y debido a la gravedad del compromiso pulmonar y al riesgo de progresión de las lesiones, se modificó la estrategia ventilatoria a ventilación oscilatoria de alta frecuencia (VAFO), modalidad que se mantuvo durante 11 días. La evolución fue favorable. Los controles radiológicos seriados evidenciaron disminución progresiva de las opacidades pulmonares y persistencia transitoria de imágenes quísticas residuales compatibles con neumatoceles en resolución. La extubación fue exitosa con requerimientos decrecientes de oxigenoterapia hasta su suspensión completa, sin nuevas complicaciones respiratorias.
Se descartó fibrosis quística mediante análisis genético. Durante el resto de la internación permaneció en aire ambiente. Actualmente, 35 meses después, sin secuelas respiratorias
Discusión: Considerando la evolución clínica, las imágenes, y la confirmación de infección por SAMS, se estableció el diagnóstico de NB.
Su aparición en recién nacidos prematuros es excepcional y suele asociarse a una evolución clínica grave. La confirmación microbiológica por SAMS permitió establecer una clara correlación etiológica con el cuadro pulmonar observado. La evolución clínica, caracterizada por deterioro respiratorio progresivo, aumento de los requerimientos ventilatorios y el desarrollo de lesiones cavitadas pulmonares, junto con los hallazgos radiológicos y tomográficos, resultó consistente con el diagnóstico de NB. La prematurez extrema y muy bajo peso al nacer, asociado a ventilación mecánica prolongada y sepsis por SAMS constituyeron factores predisponentes para el desarrollo de estas complicaciones. Las cavitaciones pulmonares aumentan el riesgo de neumotórax, tal como ocurrió en este caso. El diagnóstico diferencial incluye los NTC simples, el enfisema intersticial pulmonar, asociado a ventilación mecánica, y las malformaciones pulmonares congénitas. El pronóstico depende de múltiples factores, incluyendo la precocidad del diagnóstico y la adecuación del tratamiento. La relevancia del caso radica en la baja frecuencia de NB en RNPE y en la asociación documentada con SAMS.
La neumonía bullosa en recién nacidos prematuros es una entidad poco frecuente pero potencialmente asociada a elevada morbimortalidad. Debe sospecharse ante el deterioro respiratorio progresivo en pacientes con factores de riesgo, especialmente en el contexto de SAMS.
El blastoma pleuropulmonar (PPB) es una neoplasia pulmonar primaria infrecuente, altamente agresiva que se presenta casi exclusivamente en la infancia temprana, con edad media de diagnóstico por debajo de los 5 años. Representa una forma particular de tumor mesenquimático del pulmón, desde lesiones predominantemente quísticas hasta tumores sólidos de alto grado.
Puede presentar mutaciones germinales del gen DICER1, gen supresor tumoral involucrado en biogénesis de microRNA, cuya alteración predispone al desarrollo de un espectro amplio de neoplasias pediátricas.
Presentamos el caso de un paciente de 4 años con blastoma pleuropulmonar asociado a mutación en DICER1, con recaída tumoral (lóbulo inferior derecho, glándula suprarrenal y mediastino), que requirió cirugía multidisciplinaria compleja. El curso clínico y la posterior evolución clínica evidencian los desafíos diagnósticos, terapéuticos y éticos en el abordaje de pacientes oncológicos pediátricos con síndrome de predisposición tumoral
Paciente de 4 años con diagnóstico de blastoma pleuropulmonar tipo II recidivado, con antecedente de dos cirugías y dos esquemas de quimioterapia previos. Debido a la progresión tumoral con compromiso de la arteria pulmonar y bronquio derecho, se realizó neumonectomía derecha total. Durante el procedimiento se efectuó además la resección del tumor primario y de implantes diafragmáticos, con disección del pericardio derecho. Se constató infiltración de la cara lateral de la vena cava superior (VCS), por lo que se realizó resección y reconstrucción con parche de pericardio, requiriendo circulación extracorpórea durante 39 minutos.
Como complicación intraoperatoria presentó desplazamiento mediastinal severo hacia la cavidad postneumonectomía, con aumento de la presión en la VCS hasta 27 mmHg. Requirió soporte inotrópico con adrenalina y vasopresina, además de maniobras de reposicionamiento cardíaco, logrando reducir la presión a 14 mmHg. Posteriormente se realizó reconstrucción pericárdica con membrana de PTFE para estabilizar las estructuras mediastínicas.
Ingresó a Cuidados Intensivos Pediátricos con asistencia respiratoria mecánica y soporte inotrópico. En el postoperatorio inmediato presentó taquiarritmia supraventricular con aberrancia y compromiso hemodinámico, por lo que se inició amiodarona y se agregó noradrenalina. Tras estabilizarse fue extubado exitosamente.
A las 24 horas desarrolló nuevo episodio de inestabilidad hemodinámica con hipotensión refractaria, oligoanuria y deterioro respiratorio progresivo, requiriendo reintubación. Ante el primer registro febril se inició tratamiento antibiótico empírico, posteriormente escalado a meropenem y vancomicina en contexto de shock séptico con falla renal y hepática (Phoenix 8).
Una semana después de la cirugía presentó un nuevo deterioro hemodinámico asociado a disfunción biventricular severa, con fracción de acortamiento del 16%, por lo que se agregó levosimendán. Evolucionó favorablemente con recuperación progresiva de la función ventricular documentada por ecocardiogramas seriados.
Desde el punto de vista hematológico presentó coagulopatía severa, requiriendo transfusiones, concentrados de factores y fibrinógeno. Debido a la reconstrucción de la VCS y al desplazamiento mediastinal, recibió anticoagulación con enoxaparina desde el postoperatorio inmediato.
Una vez suspendido el soporte inotrópico y alcanzada la estabilidad clínica, se realizó la resección de una metástasis en glándula suprarrenal derecha, sin complicaciones. La evolución posterior fue favorable, logrando extubación definitiva y recuperación progresiva.
Este caso destaca los desafíos quirúrgicos, hemodinámicos, diagnósticos, terapéuticos y éticos que implica el manejo de pacientes oncológicos pediátricos con síndrome de predisposición tumoral.
La indicación de una cirugía de alta complejidad, con riesgos significativos y posibles complicaciones graves, requirió ponderar cuidadosamente los potenciales beneficios buscando ofrecer la mejor oportunidad terapéutica posible frente a una enfermedad agresiva y recidivada, minimizando al mismo tiempo los daños asociados al tratamiento. La evolución crítica posterior exigió re-evaluaciones continuas sobre la proporcionalidad de las intervenciones implementadas y la adecuación del esfuerzo terapéutico, considerando en todo momento el interés superior del niño y las opiniones de la familia
Este caso resalta la importancia del manejo interdisciplinario y la personalización del tratamiento para un abordaje integral del paciente pediátrico con patología oncológica compleja.
El síndrome de encefalopatía posterior reversible (PRES) es una entidad clínico-radiológica infrecuente en pediatría, caracterizada por la aparición aguda o subaguda de síntomas neurológicos como convulsiones, alteración del sensorio, cefalea, trastornos visuales y cambios conductuales. Su fisiopatología se relaciona con la falla de los mecanismos de autorregulación cerebral y el desarrollo de edema vasogénico, generalmente en contexto de hipertensión arterial. El diagnóstico requiere un alto índice de sospecha clínica y la confirmación mediante resonancia magnética nuclear (RMN). El reconocimiento precoz resulta fundamental debido a que, con un tratamiento oportuno, suele presentar una evolución favorable y potencialmente reversible.
Describir un caso de PRES secundario a hipertensión arterial asociada a corticoterapia prolongada en una paciente pediátrica críticamente enferma, destacando la importancia de la vigilancia neurológica y hemodinámica en la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica.
Paciente de sexo femenino, de 4 años de edad, internada inicialmente en Sala General de Pediatría por neumonía derecha con requerimiento de oxigenoterapia. Recibió antibioticoterapia y corticoterapia sistémica, evolucionando con deterioro clínico que motivó su traslado a la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica (UTIP).
Permaneció un mes en UTIP, donde requirió asistencia respiratoria mecánica e hidrocortisona durante 29 días. Presenta estudio virológico de secreciones nasofaríngeas con rescate de Influenza A, asociando posteriormente shock séptico, con aislamiento de Serratia marcescens, ajustando antibioticoterapia.
A partir de la segunda semana de internación presentó registros persistentes de hipertensión arterial. Fue evaluada por Nefrología Infantil, iniciando tratamiento antihipertensivo con Amlodipina y Enalapril. Simultáneamente Endocrinología Infantil indicó descenso progresivo de corticoterapia, considerándola como posible desencadenante del cuadro hipertensivo. La valoración de órganos blancos mediante fondo de ojo y ecocardiograma, no mostró alteraciones significativas.
Durante su evolución se constató pérdida de pautas madurativas, apatía, debilidad muscular y escasa conexión con el medio. Ante la sospecha de compromiso neurológico fue valorada por Neurología Infantil. El electroencefalograma mostró enlentecimiento difuso y desorganización de la actividad cerebral. La resonancia magnética de encéfalo evidenció áreas bilaterales de hiperintensidad subcortical occipitoparietal en secuencias T2, FLAIR y ADC, compatibles con edema vasogénico, hallazgos característicos de PRES.
Con el control de los valores de tensión arterial y el manejo integral de sus comorbilidades, la paciente presentó recuperación progresiva del tono axial, mejoría de la conexión con el medio y recuperación parcial de las pautas neuromadurativas perdidas. Fue dada de alta con seguimiento ambulatorio multidisciplinario.
El PRES constituye una complicación neurológica poco frecuente pero potencialmente reversible en pediatría. Este caso resalta la necesidad de mantener una elevada sospecha diagnóstica frente a alteraciones neurológicas en pacientes críticamente enfermos con hipertensión arterial sostenida. La monitorización estricta de la presión arterial, especialmente en niños expuestos a corticoterapia prolongada, resulta fundamental para la detección precoz de complicaciones. El diagnóstico oportuno mediante neuroimágenes y el tratamiento temprano de los factores desencadenantes son determinantes para mejorar el pronóstico y reducir el riesgo de secuelas neurológicas permanentes.
El absceso retrofaríngeo es una infección profunda del cuello poco frecuente pero potencialmente grave por el riesgo de obstrucción de la vía aérea, mediastinitis y sepsis. La distorsión anatómica resultante, puede generar obstrucción de la vía aérea y rápido deterioro respiratorio convirtiendo la intubación en un procedimiento dificultoso y de alto riesgo.
Predomina en niños de 2 a 4 años aunque puede presentarse a cualquier edad. Siendo las bacterias más frecuentes Streptococcus pyogenes, Staphylococcus aureus y anaerobios.
Presentamos un caso de absceso retrofaríngeo de gran tamaño con compromiso severo de la vía aérea, que requirió intervención urgente y manejo multidisciplinario.
Reconocer la necesidad de considerar el absceso retrofaríngeo como posible causa de vía aérea difícil en pediatría.
Describir el abordaje diagnóstico y terapéutico.
Destacar la importancia del diagnóstico precoz y del manejo seguro de la vía aérea para prevenir complicaciones graves.
Paciente femenina de 1 año y 11 meses, gemelar pretérmino, con retraso global del desarrollo que consultó por fiebre persistente de 7 días de evolución y antecedente de neumonía en tratamiento con amoxicilina. Fue trasladada a urgencias por dificultad respiratoria alta con estridor y manejo inicial orientado a laringitis aguda: adrenalina nebulizada y corticoides orales.
Durante la evaluación presentó sialorrea, dificultad para deglutir y un episodio convulsivo, por lo que fue trasladada a shock room. Allí se colocó acceso venoso periférico, se administró oxígeno por máscara con reservorio y lorazepam 0,1 mg/kg EV, con cese de la convulsión. Se inició ceftriaxona endovenosa por sospecha de infección sistémica.
Evolucionó con dificultad respiratoria severa y alta resistencia a la ventilación con bolsa-máscara, por lo que se decidió intubación orotraqueal. En decúbito dorsal se objetivó aumento del diámetro cervical, la laringoscopia directa mostró disminución del diámetro interno de la vía aérea por compresión posterior. Se logró intubación en segundo intento con tubo orotraqueal de 3,5 mm con balón, iniciándose ventilación mecánica con buena respuesta.
Tras la intubación, la ecografía bedside de la vía aérea mostró una lesión cervical lobulada, hipoecogénica, con contenido líquido y aéreo, compatible con absceso retrofaríngeo. La TC y angio-TC de cuello confirmaron una colección de 56 × 47 × 30 mm, con desplazamiento traqueal significativo, colapso esofágico, compromiso laríngeo y desviación de grandes vasos con compresión de la vena yugular interna izquierda.
Se realizó drenaje quirúrgico sin complicaciones. La paciente fue trasladada a UTIP, donde se logró extubación exitosa a las 24 horas. La antibioticoterapia se ajustó a ceftriaxona más clindamicina. El cultivo del líquido de drenaje fue positivo para Streptococcus anginosus; con hemocultivos negativos. Requirió nutrición parenteral por 5 días.
Egreso hospitalario al noveno día.
La vía aérea dificultosa en pediatría, puede ser congénita o adquirida, esta última causada por infecciones, anafilaxia o trauma.
Nuestro paciente presentó un cuadro caracterizado por fiebre de 7 dias de evolucion, estridor en las últimas 24hs que se acompaña de sialorrea y dificultad en la deglución. Durante la atención presenta una convulsión seguida de dificultad respiratoria severa. La resistencia a la ventilación con bolsa–mascarilla fue un dato clave que confirmó la obstrucción y guió el manejo inicial. En este caso un absceso retrofaringeo de gran tamaño fue suficiente para configurar una vía aérea difícil.
En cuanto al abordaje del absceso retrofaríngeo, se ajustó a las recomendaciones vigentes, priorizando identificación del riesgo, estabilización, obtención de una vía aérea segura, antibioticoterapia y drenaje quirúrgico.
Los cultivos de líquido de drenaje fueron positivos para Streptococcus anginosus, si bien no está entre los gérmenes más frecuentes descriptos por la literatura, es un patógeno que provoca infecciones profundas de cuello.
Siendo la dificultad respiratoria alta un motivo de consulta frecuente en emergencias pediátricas, es necesario identificar aquellos estridores atípicos que por su intensidad o síntomas acompañantes deben hacernos descartar la presencia de una masa cervical y considerar una vía aérea de difícil manejo.
Conocer las causas de vía aérea difícil, nos permite poder identificarla de forma precoz, para realizar un abordaje coordinado entre el servicio de emergencias y otras especialidades, de manera multidisciplinaria.
La tuberculosis representa un problema de salud pública en expansión en Argentina, evidenciado por un incremento acumulado del 79,7% en los últimos cinco años. En la provincia de Neuquén se registraron 59 casos durante 2025 y 10 en el primer trimestre de 2026. Este escenario epidemiológico eleva el uso de isoniazida, fármaco responsable del 6% de las convulsiones de etiología medicamentosa. Su toxicidad se produce por el bloqueo de la piridoxina (vitamina B6), lo que inhibe la síntesis del ácido gamma-aminobutírico (GABA). Esta depleción de neurotransmisores desencadena una tríada crítica caracterizada por convulsiones refractarias, acidosis metabólica severa y coma.
Presentar el caso Clínico de un paciente con convulsión asociada a isoniazida atendido en hospital provincial Castro Rendon - Neuquén
Paciente masculino de 13 años, previamente sano, que ingresó por intoxicación farmacológica aguda tras presentar una crisis convulsiva tonicoclónica generalizada de cinco minutos de duración. En el centro derivador recibió lorazepam endovenoso (0,04 mg/kg) con cese de la actividad motora, sospechándose la causa toxicológica.
A su ingreso en este hospital de alta complejidad se realizó la evaluación sistemática:
TEP: inestable. ( Por apariencia)
ABCDE:
A (Vía aérea): Permeable y sostenible; se constata una pieza dentaria desprendida en cavidad oral.
B (Buena respiración): Adecuada mecánica, sin tiraje; murmullo vesicular presente y simétrico. Saturación de 100% con máscara de reservorio a 15 L/min.
C (Circulación): Relleno capilar de 2 segundos. TA 119/76 mmHg, FC 84 lpm. Pulsos periféricos presentes.
D (Déficit neurológico): Fluctuación en Glasgow entre 15/15 y 14/15 (M6, V5, O3). Pupilas isocóricas y reactivas. Moviliza cuatro miembros. Hemoglucotest: 100 mg/dL. Orientado en tres esferas.
E (Exposición): Abdomen blando, depresible, no doloroso, sin defensa.
SAMPLE
S (Síntomas): Dolor abdominal tipo cólico agudo, tres vómitos alimenticios y crisis convulsiva tonicoclónica generalizada a las tres horas de iniciado el cuadro.
A (Alergias): Niega alergias medicamentosas.
M (Medicamentos): Isoniazida. Dosis ingerida: 900 mg (21 mg/kg).
P (Pasado médico): Sano, sin antecedentes de relevancia.
L (Última ingesta): No se indaga.
E (Eventos): Quimioprofilaxis por contacto estrecho con familiar con tuberculosis. El cuidador administró una dosis superior para compensar omisiones previas.
El laboratorio inicial mostró: acidosis metabólica leve (pH 7,32, pCO2 47 mmHg, HCO3 23,9 mEq/L, EB -2,4), leucocitosis (16.100/mm³), glucemia de 118 mg/dL; función renal, hepatograma, coagulograma y cribado de tóxicos en orina normales. Tras interconsulta toxicológica, ante la falta de piridoxina endovenosa, se administró el antídoto por vía oral mediante una preparación magistral en jarabe a dosis de 70 mg/kg.
Posterior al tratamiento, evolucionó favorablemente, asintomático y neurológicamente normal. Los controles mostraron normalización del estado ácido-base (pH 7,34, HCO3 24,8 mEq/L) y un electrocardiograma normal (ritmo sinusal, QTc 0,43 segundos). Presentó una elevación aislada de creatinfosfocinasa (CPK 501 U/L) con diuresis conservada. Se indicó plan de hidratación parenteral a 2000 ml/día,y completó observación clínica en centro hospitalario de menor complejidad.
La sobredosis de isoniazida es una emergencia toxicológica grave. La inhibición de la enzima piridoxina fosfocinasa impide la formación de piridoxal-5-fosfato, cofactor esencial para la síntesis de GABA. La hiperexcitabilidad cortical secundaria produce convulsiones que exhiben resistencia a las benzodiacepinas. El umbral epileptogénico se establece a partir de los 20 mg/kg, dosis superada en este paciente. Ante la sospecha clínica en contextos de alta prevalencia de tuberculosis, y ante la imposibilidad frecuente del paciente crítico para aportar datos directos, se vuelve imperativo realizar una anamnesis familiar meticulosa sobre la administración de los fármacos.
Se concluye que ante convulsiones refractarias con nexo epidemiológico para tuberculosis, se debe sospechar esta entidad. La piridoxina constituye el único tratamiento etiológico capaz de restaurar los niveles de GABA y revertir el cuadro neurológico y metabólico. El éxito en este caso demuestra que la vía oral mediante formulaciones magistrales es una alternativa terapéutica efectiva ante la frecuente falta de disponibilidad del formato endovenoso en las salas de emergencias.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
|---|---|---|
| 12173 A propósito de un caso: “Migraña hemipléjica: Desafío diagnóstico ante un déficit neurológico focal agudo en pediatría“ Otros |
CATALINA SOLER MISSÓN | |
| 12197 HIPOGLUCEMIA SEVERA RECURRENTE EN LACTANTE DE 6 MESES, A PROPÓSITO DE UN CASO. Otros |
CAROLINA BETINA MARILUNGO | |
| 12198 A propósito de un caso: Opsoclono-mioclono-ataxia en un paciente pediátrico Otros |
MARIANA VALDEZ ISOLA | |
| 12205 “Intoxicación medicamentosa oculta en un lactante. A propósito de un caso” Otros |
DAMIÁN MELGAREJO | |
| 12207 SÍNDROME STROKE-LIKE SECUNDARIO A METOTREXATO INTRATECAL EN PACIENTE PEDIÁTRICA CON LEUCEMIA LINFOBLÁSTICA AGUDA PRE-B: A PROPÓSITO DE UN CASO. Otros |
MARÍA SOL QUIÑONEZ | |
| 12208 Manejo conservador de neumomediastino, neumopericardio, neumotórax bilateral y enfisema subcutáneo extenso en adolescente con crisis asmática asociada a Influenza A Otros |
MARÍA SOL QUIÑONEZ | |
| 12226 Rabdomiólisis. Un desafío diagnóstico en la adolescencia, a propósito de un caso. Otros |
FLORENCIA BELEN PIÑEIRO AGUIRRE | |
| 12229 Uno en un millón, a propósito de un caso. Otros |
MICAELA GUADALUPE CAMPILLO |
Resumen: El síndrome opsoclono-mioclono-ataxia (OMAS) es un trastorno neurológico poco frecuente con predominio de aparición en edades pediátricas, caracterizado por opsoclonus, mioclonías, ataxia y alteraciones conductuales o del sueño, de base neuroinmunológica, cuya etiología puede ser paraneoplásica, postinfecciosa o idiopática. Se presenta el caso clínico de un paciente masculino de 1 año y 5 meses que inició con movimientos mioclónicos agudos en miembros superiores e inferiores, a predominio de hemicuerpo izquierdo, asociados posteriormente a nistagmus horizontal. Durante su evolución presentó movimientos oculares sacádicos multidireccionales compatibles con opsoclonus, además de ataxia, irritabilidad y trastornos del sueño, configurando un cuadro compatible con OMAS. Se realizó estudio etiológico con bandas oligoclonales positivas y anticuerpos onconeuronales negativos . Recibió tratamiento con Gammaglobulina intravenosa, Metilprednisolona y Rituximab, con mejoría clínica progresiva.
Palabras claves: Opsoclonus/ Ataxia/ neuroinmunológico/ banda oligoclonal.
Nuestro objetivo es presentar el reporte de un caso clínico de un paciente de 1 año y 5 meses con síndrome de opsoclonus-mioclonus-ataxia de etiología autoinmune seronegativos.
Caso clínico: Varón de 1 año y 5 meses, con antecedente de síndrome bronquial obstructivo recurrente, consulta por cuadro clínico de inicio agudo de movimientos mioclónicos en miembros superiores e inferiores que compromete hemicuerpo izquierdo sin compromiso de la conciencia. Posteriormente, se agrega nistagmus horizontal, motivo por el cual se decide su internación. A las 72 horas se objetivan movimientos oculares sacádicos, arrítmicos y multidireccionales compatibles con opsoclonus, asociados a mioclonías, ataxia, irritabilidad y trastornos del sueño, configurando un cuadro sugestivo de síndrome opsoclono-mioclono. Se realiza evaluación mediante escala OMS, con puntaje inicial de 8.
Se da inicio el estudio etiológico. El examen físico químico y citológico del líquido cefalorraquídeo fue normal y se enviaron muestras para estudio neuroinmunologicas. Se solicitó serologías virales, hemocultivos, urocultivo, estudios virológicos de secreciones respiratorias y test rápidos, todos con resultados negativos. Se realizaron estudios por imágenes, laboratorio de ácido vainillin mandélico y catecolaminas urinarias para evaluar neuroblastomas, cuyos resultados fueron normales. Considerando otras posibles causas, se amplió estudio hacia errores congénitos del metabolismo mediante dosaje de esfingomielinasa ácida, con resultado negativo. Se realizaron estudios hematológicos complementarios, incluyendo citometría de flujo y punción aspiración de médula ósea, ambos dentro de parámetros normales, descartando patología hemato-oncológica.
El resultado inmunológico se informó presencia de una única banda en LCR con ausencia en suero (BOC tipo 2) y anticuerpos Anti Anfifisina Anti CV2 Anti PNMA2 (Ma2/Ta) Anti Ri Anti Yo Anti Hu Anti Recoverina Anti SOX1 Anti Titina Anti Zic 4 Anti Tr (DNER) Anti-GAD 65 en LCR y suero con resultados negativos.
En el presente caso clínico de OMA se destaca la presencia de Bandas Oligoclonales positivas sugestivas de enfermedad neuroinmunologica con anticuerpos específicos negativos y se resalta la importancia de un enfoque multidisciplinario y el inicio temprano de tratamiento inmunomodulador, aun en ausencia de un diagnóstico definitivo. Asimismo, se pone de manifiesto la necesidad de continuar investigando nuevos anticuerpos en los mecanismos fisiopatológicos implicados, para mejorar las estrategias diagnósticas y aumentar la precisión de los instrumentos terapéuticos.
La cefalea es uno de los motivos de consulta neurológica más frecuentes en adolescentes. Aunque la mayoría corresponden a cuadros primarios benignos, la aparición de un déficit neurológico focal agudo constituye un signo de alarma absoluto que obliga a descartar de forma prioritaria patología estructural, infecciosa o vascular, requiriendo la activación de protocolos de sospecha de accidente cerebrovascular (ACV) pediátrico.
Dentro de las cefaleas primarias, la migraña hemipléjica (MH) es un subtipo infrecuente de migraña con aura, caracterizado por la presencia de debilidad motora unilateral y transitoria, asociada a síntomas visuales, sensitivos o del habla, con una prevalencia estimada de apenas el 0,01% (Clasificación Internacional de Cefaleas -ICHD-3). En la edad pediátrica y la adolescencia, su presentación es marcadamente heterogénea y puede prolongarse desde horas hasta días, asemejando un evento isquémico agudo o un ataque isquémico transitorio (AIT), especialmente cuando existen registros elevados de tensión arterial o antecedentes cardiovasculares familiares.
De acuerdo con los consensos de la Sociedad Argentina de Pediatría, el diagnóstico de la migraña hemipléjica es fundamentalmente clínico y de exclusión. Frente a un foco motor agudo, la normalidad en los estudios de neuroimagen iniciales, no excluye la patología vascular en fases hiperagudas, por lo que la Angio-RMN cerebral se consolida como el gold standard para evaluar la indemnidad vascular antes de catalogar el cuadro como primario. El conocimiento de esta entidad es clave en la práctica pediátrica para evitar intervenciones invasivas innecesarias, garantizando un manejo inicial oportuno y seguro en la guardia.
-Describir la presentación clínica y el manejo inicial de la migraña hemipléjica en un paciente adolescente.
-Jerarquizar la importancia del diagnóstico diferencial y el abordaje protocolizado ante un déficit motor focal agudo en pediatría, con el fin de descartar de manera prioritaria patología vascular.
-Resaltar el valor de la sospecha clínica y el seguimiento evolutivo frente a la normalidad de los estudios de neuroimagen iniciales (TAC y RMN) en la urgencia pediátrica.
Paciente de 15 años, que consulta al servicio de urgencias por cefalea frontal derecha de intensidad 8/10, asociada a mareos, fotofobia, náuseas y episodio de pérdida de conciencia de segundos de duración. Posteriormente agrega parestesias en hemilengua y miembro superior izquierdo asociado a monoparesia de miembro superior ipsilateral. Al ingreso se constató debilidad de miembro superior izquierdo y compromiso de la musculatura facial homolateral, con sensibilidad conservada. Ante la sospecha de patología cerebrovascular aguda se realizó TAC de cerebro sin hallazgos patológicos. Debido a la persistencia del déficit motor, aproximadamente 8 horas después del inicio del cuadro se efectuó RMN cerebral sin contraste que resultó normal.
Considerando antecedentes familiares cardiovasculares (abuelo materno con antecedente de ACV, madre HTA) y registros tensionales elevados al ingreso (TA: 140/90 mmHg) se completó evaluación cardiológica con ECG, ecocardiograma con doppler color y ecodoppler de vasos de cuellos, todos dentro de límites normales. La valoración oftalmológica, incluyendo fondo de ojos, no evidenció alteraciones, y sugirieron realización de campo visual computarizado diferido.
En la evolución se constató paciente lúcido, orientado en tiempo y espacio, en buen estado general, afebril en todo momento, pares craneales conservados, con leve disminución de fuerza en mano izquierda, anestesia en guante de la misma mano y signo de Romberg positivo a derecha. Los reflejos osteotendinosos eran simétricos, sin signos piramidales.Ante la persistencia de la sospecha vascular, se solicitó angioresonancia cerebral y se derivó a centro de mayor complejidad. Tras la realización de exámenes complementarios sin hallazgos patológicos y la evaluación por neurología se interpretó el cuadro compatible con migraña hemipléjica.
La migraña hemipléjica constituye una entidad infrecuente en la edad pediátrica, pero de gran relevancia clínica debido a que puede presentarse con síntomas neurológicos focales agudos que simulan patologías potencialmente graves, como el accidente cerebrovascular isquémico, las crisis epilépticas o los procesos inflamatorios del sistema nervioso central.
Este caso destaca la importancia de mantener un alto índice de sospecha diagnóstica frente a pacientes con déficit motor agudo asociado a cefalea, particularmente cuando los estudios de neuroimagen y la evaluación inicial no evidencian alteraciones significativas.
Su identificación oportuna permite evitar procedimientos innecesarios y orientar adecuadamente el seguimiento neurológico de estos pacientes.
La homeostasis de la glucosa está regulada por la insulina y otras hormonas contrarreguladoras como glucagón, catecolaminas, hormona de crecimiento y cortisol.
La hipoglucemia se define como una concentración de glucemia plasmática lo suficientemente baja para producir signos o síntomas compatibles con alteración de la función cerebral y, en la primera infancia, representa un reto diagnóstico de abordaje urgente.
La misma, puede ser generada por carencia de sustratos, déficit de hormonas contrarreguladoras, alteración en el transporte (déficit de GLUT1), otras causas iatrogénicas, metabólicas y por secreción excesiva de insulina.
La hipoglicemia hiperinsulínica es una patología poco frecuente que etiologicamente se clasifica en transitorias o persistentes. Dentro de las persistentes la causa más común es el hiperinsulinismo congénito, donde encontramos diversas alteraciones genéticas.
Es necesaria una actuación sistemática para llegar a un diagnóstico precoz y tratamiento inmediato, para prevenir sus graves complicaciones asociadas.
- Presentar caso clínico de lactante con hipoglicemias severas persistentes y mioclonías como manifestación principal.
- Destacar la importancia y necesidad de las muestras críticas durante la hipoglicemia para el diagnóstico etiológico.
- Reforzar la necesidad de derivación oportuna a centros de referencia especializados para evaluación diagnóstica.
Paciente de 6 meses de edad, correctamente inmunizada, sin antecedentes de jerarquía.
Presenta cuadro de 5 días de evolución caracterizado por mioclonías de miembros superiores, que por agregar retroversion ocular y cianosis peribucal, consulta en guardia de Hospital de Niños Zona Norte. Se realiza laboratorio que evidencia hipoglucemia severa y CPK aumentada, por lo que se indica lactancia materna inmediata y ante corrección de los valores se decide su internación para continuar abordaje.
Por repetir episodios de hipoglucemia constatados, se decide asegurar flujo continuo de glucosa por vía endovenosa e iniciar abordaje multidisciplinario.
Servicio de Neurología: realiza electroencefalograma sin particularidades, asumiendo cuadro como secundario a hipoglucemia y descartando patología neurológica.
Servicios de endocrinología: Solicitan laboratorio y muestras críticas ante cada registro de glicemia menor a 50 mg/dl. Como resultado se observan cuerpos cetónicos y sustancias reductoras en orina negativas, amoníaco normal, carnitinas y acilcarnitinas levemente disminuídas, valores de insulina y peptido C alterados para la glicemia presentada. Tras definir cuadro como hipoglucemia de origen no cetósico y ante niveles elevados de insulinemia en contexto de hipoglucemia, asumen como sospecha de hiperinsulinismo congénito, por lo que inicia tratamiento con diazóxido e hidrocortisona como coadyuvante, sin respuesta. Posteriormente se suspende dicha terapéutica, e inicia Octeotride, sin reiterar episodios sintomaticos, incluso con suspension del flujo continuo de glucosa. Se realiza TAC de abdomen con contraste dentro de parametros normales.
Servicio de genética: solicita panel genetico de hipoglicemia, hiperinsulinemia y glucogenosis. Se informa como paciente portador de heterocigosis en gen KCNJ11, lo que podría permitir asumir diagnóstico de Hipoglicemia Hiperinsulinemica familiar 2. Se interconsulta con Hospital Garrahan quienes reconfirman diagnostico, indican continuar igual tratamiento. Se solicita panel a familiares de primer grado, donde confirma variante patogénica paterna en heterocigosis.
Cabe destacar que posteriormente se realiza PET TAC que demuestra patrón de alteración difusa en páncreas, confirmando sospecha diagnóstica. Ante dicho resultado se decide mantener tratamiento con octeotride de manera ambulatoria.
El hiperinsulinismo congénito constituye la principal causa de hipoglucemia persistente en lactantes y debe sospecharse ante episodios recurrentes de hipoglucemia no cetósica. La obtención de muestras críticas permite orientar el diagnóstico, mientras que el hallazgo genético y la realización del PET TAC respaldaron la sospecha de hiperinsulinismo congénito. Este caso destaca la importancia de la sospecha clínica precoz y el abordaje multidisciplinario.
Se debe considerar al hiperinsulinismo congénito dentro de los diagnósticos diferenciales de todo lactante con hipoglucemia recurrente. El abordaje multidisciplinario y el estudio genético e imagenológico, son herramientas fundamentales para alcanzar un diagnóstico etiológico preciso. La sospecha temprana y la derivación oportuna a centros especializados permiten optimizar el tratamiento y reducir el riesgo de secuelas neurológicas permanentes.
El neumomediastino espontáneo es una complicación infrecuente en pediatría, asociada principalmente a crisis asmáticas, tos intensa e infecciones respiratorias. La extensión simultánea hacia tejido celular subcutáneo, espacio pleural y pericardio constituye una presentación excepcional y representa un desafío diagnóstico y terapéutico.
Paciente masculino de 14 años, con antecedente de asma en tratamiento controlador con budesonide/formoterol, derivado por crisis asmática con hipoxemia asociada a infección por Influenza A. Al ingreso se encontraba hemodinámicamente estable, con requerimiento de oxígeno suplementario por cánula nasal, sibilancias espiratorias e hipoventilación basal izquierda. Presentaba crepitaciones subcutáneas en tórax anterior y región cervical, con extensión hacia miembros superiores.
Se realizó tomografía computada de cuello y tórax sin contraste, que evidenció extenso enfisema subcutáneo cervical y torácico, neumomediastino con disección de planos tisulares, neumopericardio y neumotórax bilateral a predominio izquierdo asociado a derrame pleural basal. No se observaron lesiones traqueales ni consolidaciones pulmonares focales.
Por la extensión del compromiso extrapulmonar se decidió internación en unidad de cuidados intermedios pediátricos para monitoreo continuo. Recibió oxigenoterapia con máscara con reservorio, salbutamol, bromuro de ipratropio, corticoterapia sistémica y oseltamivir. Se realizaron controles radiográficos seriados y evaluación por cardiología infantil, con ecocardiograma y electrocardiograma sin alteraciones ni repercusión hemodinámica.
Evolucionó favorablemente, sin requerimiento de drenaje pleural ni intervención quirúrgica. Presentó disminución progresiva del enfisema subcutáneo y resolución del requerimiento de oxígeno, con alta hospitalaria al sexto día y seguimiento ambulatorio por neumonología infantil y cirugía pediátrica.
El cuadro puede explicarse mediante el efecto Macklin, mecanismo por el cual el aumento de la presión intraalveolar provoca ruptura alveolar y migración de aire hacia el mediastino, con posible extensión al tejido celular subcutáneo, espacio pleural y pericardio. En pacientes asmáticos, la obstrucción bronquial, el atrapamiento aéreo y la tos intensa favorecen este fenómeno. La infección por Influenza A probablemente actuó como desencadenante y amplificador del broncoespasmo y del aumento de la presión intratorácica.
El manejo depende de la estabilidad clínica y de la presencia de compromiso respiratorio o hemodinámico. En este caso, la estabilidad clínica permitió una conducta conservadora basada en oxigenoterapia, tratamiento intensivo de la crisis asmática y monitoreo estrecho, evitando procedimientos invasivos.
La asociación de crisis asmática por Influenza A con neumomediastino, neumopericardio, neumotórax bilateral y enfisema subcutáneo extenso constituye una presentación infrecuente en pediatría. Este caso resalta la importancia de sospechar complicaciones por fuga aérea ante la presencia de crepitación cervical o torácica en pacientes con exacerbaciones asmáticas. En pacientes clínicamente estables, el manejo conservador puede resultar seguro y efectivo.
La rabdomiólisis es un síndrome clínico producido por lesión del músculo esquelético, con liberación de contenido intracelular al torrente sanguíneo, principalmente creatinfosfoquinasa (CPK), mioglobina y electrolitos. En pediatría es poco frecuente y de etiología diversa, incluyendo traumatismos, ejercicio intenso, infecciones, fármacos, suplementos dietarios y nutricionales, sustancias psicoactivas (como cocaína y éxtasis, entre otras) y enfermedades metabólicas hereditarias.
Los defectos de la β-oxidación de ácidos grasos representan trastornos metabólicos poco prevalentes que alteran la utilización de lípidos como fuente energética, desencadenando episodios de rabdomiólisis, hepatopatía y compromiso hematológico.
El diagnóstico precoz es fundamental debido al riesgo de complicaciones graves, como insuficiencia renal aguda, alteraciones hidroelectrolíticas y compromiso multiorgánico. El tratamiento se basa en hidratación intensiva, prevención del catabolismo y soporte nutricional adecuado.
Describir una causa poco frecuente de elevación de CPK en edad pediátrica, destacar la importancia del diagnóstico oportuno y del abordaje interdisciplinario.
Paciente de 14 años que consulta por dolor torácico de dos meses de evolución, con empeoramiento progresivo en las últimas 48 horas e imposibilidad para movilizar los miembros superiores. Niega traumatismos, ejercicio físico intenso, consumo de sustancias psicoactivas o suplementos nutricionales. Como antecedente de relevancia, la madre refiere descenso progresivo de peso durante el último año, asociado a cambios en los hábitos alimentarios y aumento de la actividad física diaria.
Examen físico: hemodinámicamente compensado, afebril y sin requerimiento de oxígeno suplementario. Presentaba dolor a la palpación profunda de la región condroesternal, mialgias en músculos pectorales y ambos miembros superiores, sin signos de flogosis. Se decidió su internación para estudio.
A su ingreso se constató trombocitopenia (99.400/mm³), elevación de transaminasas (TGO 550 UI/L, TGP 121 UI/L) y CPK de 31.396 UI/L. En controles posteriores presentó leucopenia, persistencia de la trombocitopenia y elevación sostenida de CPK y transaminasas. Se solicitaron serologías para citomegalovirus, hepatitis virales y virus de Epstein-Barr, todas con resultados negativos.
La ecografía abdominal informó esplenomegalia homogénea, sin alteraciones hepáticas ni renales. Posteriormente se realizó tomografía de tórax, abdomen y pelvis con contraste, que confirmó la esplenomegalia homogénea. La evaluación cardiológica, mediante electro y ecocardiograma, evidenció buena función ventricular y ausencia de derrame pericárdico.
Debido a la complejidad del cuadro y a la necesidad de continuar el abordaje diagnóstico-terapéutico, fue derivado a una institución de mayor complejidad. Allí evolucionó clínicamente estable, con mejoría progresiva de las mialgias y descenso de los marcadores musculares bajo hidratación parenteral intensiva.
Ante la sospecha de un defecto de la β-oxidación de ácidos grasos de cadena larga, y en conjunto con los servicios de Neurología Infantil y Nutrición, se indicó una dieta hipograsa con restricción de ácidos grasos de cadena larga, suplementación con triglicéridos de cadena media y prevención de ayunos prolongados. Se solicitaron estudios metabólicos y genéticos específicos, cuyos resultados se encontraban pendientes al momento de la elaboración de este reporte.
La rabdomiólisis en pediatría constituye una entidad potencialmente grave que requiere un alto índice de sospecha para su reconocimiento precoz. En la adolescencia, el abordaje diagnóstico puede resultar particularmente desafiante debido a la coexistencia de factores de riesgo frecuentes, como el consumo de sustancias psicoactivas, suplementos dietarios o prácticas deportivas intensivas. Por ello, es fundamental realizar una anamnesis exhaustiva y dirigida, y estudios complementarios adecuados para descartar estas etiologías.
La presencia de elevación persistente de CPK asociada a hepatopatía y alteraciones hematológicas, en ausencia de causas traumáticas o tóxicas evidentes, debe motivar la búsqueda de errores congénitos del metabolismo, especialmente trastornos de la β-oxidación de ácidos grasos, dentro de los diagnósticos diferenciales.
El tratamiento oportuno mediante hidratación intensiva, prevención del catabolismo y soporte nutricional específico resulta fundamental para prevenir complicaciones, mejorar la evolución clínica y evitar recurrencias.
La neurotoxicidad asociada a metotrexato constituye una complicación infrecuente pero potencialmente grave del tratamiento quimioterápico en pacientes oncohematológicos pediátricos. El síndrome stroke-like secundario a metotrexato se caracteriza por la aparición aguda de déficit neurológicos focales transitorios, pudiendo simular eventos cerebrovasculare.Su fisiopatología no se encuentra completamente esclarecida y el diagnóstico requiere correlación clínica e imagenológica.
Presentar el caso clínico de una paciente pediátrica con leucemia linfoblástica aguda pre-B que desarrolló síndrome stroke-like secundario a metotrexato intratecal.
Paciente femenina de 15 años con diagnóstico de leucemia linfoblástica aguda pre-B bajo tratamiento quimioterápico según protocolo con Citarabina EV y Mercaptopurina VO. acompañado de infusión intratecal de Metrotexato,
Consulto por inicio súbito de hemiparesia braquiocrural derecha, disminución de sensibilidad e impotencia funcional de miembro superior derecho, asociado a afasia de expresión. Ante sospecha inicial de evento cerebrovascular agudo se realizaron estudios neurovasculares e internación en Unidad de Terapia Intensiva para monitoreo neurológico estrecho.
La resonancia magnética cerebral evidenció áreas focales subcorticales frontal y parietal izquierdas con restricción en difusión (DWI) y caída en mapa ADC, sin evidencia de estenosis vascular en angiorresonancia. Las imágenes fueron reevaluadas por especialistas en neuroimágenes pediátricas y neurología vascular, interpretándose como compatibles con leucoencefalopatía aguda tóxica secundaria a metotrexato/citarabina.
Se realizó angiografía cerebral digital que informó área hipovascularizada en región parietal izquierda sin otras anomalías vasculares.El electroencefalograma no mostró descargas epileptiformes ni actividad paroxística.
Durante su evolución presentó bradilalia, disartria leve y déficit motor derecho de predominio braquial, con recuperación neurológica progresiva. Requirió manejo multidisciplinario con neurología infantil, cuidados intensivos, kinesioterapia, fonoaudiología y cuidados paliativos pediátricos.
Evolucionó favorablemente, sin nuevos eventos neurológicos, con recuperación funcional progresiva hasta lograr marcha independiente, recuperación de fuerza y lenguaje completas al seguimiento ambulatorio.
El síndrome stroke-like secundario a metotrexato representa una complicación neurológica poco frecuente del tratamiento quimioterápico en pacientes pediátricos oncohematológicos. Su presentación clínica puede simular un accidente cerebrovascular agudo, por lo que el reconocimiento temprano y la adecuada interpretación de los hallazgos imagenológicos son fundamentales para establecer un diagnóstico oportuno y evitar intervenciones innecesarias. El abordaje multidisciplinario resulta clave para optimizar la recuperación neurológica y funcional de estos pacientes.
El hipertiroidismo constituye el 15% de las alteraciones tiroideas en la infancia con una incidencia anual de 8/1.000.000 casos en menores de 15 años. La enfermedad de Graves corresponde al 84% de los casos de hipertiroidismo, en etapa prepuberal (9-13 años) la relación femenino/masculino es de 5,8/1; por lo que la probabilidad estadística de un caso como el de nuestro paciente es de 1/1.000.000.
La tirotoxicosis por su parte es un evento agudo y grave, potencialmente fatal que surge debido una exacerbación del hipertiroidismo ante múltiples desencadenantes, en especial, infecciones.
La presentación clínica de la Enfermedad de Graves puede ser insidiosa, por lo que muchas veces se arriba a su diagnóstico en el contexto de una crisis, siendo dificultoso debido a las múltiples patologías agudas que pueden actuar como desencadenantes y a que, durante la adolescencia los controles de salud son espaciados y surgen a su vez, otros posibles distractores como el consumo de sustancias y el inicio de relaciones sexuales.
Por tratarse de una urgencia endocrinológica, el diagnostico temprano mediante la sospecha clínica y un perfil tiroideo con una TSH suprimida, T3 y T4 aumentadas; anticuerpos antitiroglobulina, antiperoxidasa y en especial TRAb y ecografía tiroidea con hallazgos específicos, resulta fundamental para instaurar tratamiento oportuno y prevenir complicaciones potencialmente graves.
Presentar un caso de uno en un millón en un adolescente con tirotoxicosis secundaria a enfermedad de Graves.
Paciente masculino de 13 años, que ingresa por gastroenteritis aguda con deshidratación severa asociada a neumonía derecha y anemia. Al ingreso presenta leucocitosis, PCR elevada, urea 68 mg/dL y creatinina 1,4 mg/dL, interpretándose inicialmente como sepsis acompañada de injuria renal aguda prerrenal.
Tras la estabilización clínica y corrección del estado de hidratación se realiza una nueva evaluación física, identificándose bocio difuso, delgadez, taquicardia sinusal persistente y exoftalmos bilateral. Ante la sospecha de patología tiroidea se solicita ecografía cervical, que evidencia aumento difuso del tamaño glandular, ecoestructura heterogénea y aumento de la vascularización al Doppler color. El perfil tiroideo mostró T4 libre aumentada (3,5 ng/dL), TSH suprimida (0 mUI/L) y anticuerpos anti-peroxidasa positivos (315,6 UI/mL). Por requerimiento de mayor complejidad asistencial se decide derivación a unidad de cuidados intensivos pediátricos, donde se confirma el diagnóstico de tirotoxicosis secundaria a enfermedad de Graves e inicia tratamiento específico.
La enfermedad de Graves es una entidad infrecuente en pediatría, por lo que arribar a un diagnostico es dificultoso, en especial en este grupo etario debido a que pueden presentarse diversos distractores que pueden ser de causa infectológica, toxicológica (sustancias psicoactivas), endocrinológica, entre otras.
Si bien ante la urgencia es primordial la estabilización del paciente, creemos que es necesario destacar la importancia de la anamnesis y un examen físico minucioso.
El diagnóstico precoz permite el abordaje interdisciplinario, el tratamiento adecuado y la eventual derivación a centro de mayor complejidad para evitar secuelas.
El paracetamol es el antipirético y analgésico que se encuentra mas relacionado con intoxicaciones medicamentosa. Esto se encuentra relacionado a su bajo costo, venta libre, su sabor agradable y sus múltiples presentaciones (gotas, jarabes, comprimidos).
La Intoxicación por paracetamol se puede dar de forma accidental o intencional, siendo su dosis toxica 140 mg/ kg en niños y 7.5 gr en adultos.
En la edad pediátrica es utilizado en procesos febriles o situaciones de dolor, en dosis toxicas produce alteraciones metabólicas (acidosis metabólica), hepatoxicidad grave e incluso insuficiencia hepática aguda.
Este fármaco se metaboliza a nivel hepático por medio de las vías de Sulfatación, glucoronización y oxidación microsomal a nivel del Citocromo P450. En esta última, dicho fármaco se metaboliza en su componente hepatotóxico: N-acetil-p-benzoquinona imina (NAPQUI); está sustancia se conjuga con glutatión para perder toxicidad.
En la sobredosis de paracetamol, se produce depleción de los depósitos de glutatión hepático, favoreciendo el daño hepático.
El reconocimiento precoz de la intoxicación y la instauración temprana del antídoto N-Acetil Cisteína (NAC) reduce la morbimortalidad.
Las manifestaciones clínicas de la intoxicación por paracetamol dependen del tiempo de evolución, desde la ingesta de dicha sustancia. En la edad pediátrica se manifiesta de forma inespecífica, sobretodo en los lactantes. Debido a ello, se presenta el siguiente caso clínico.
Describir una presentación atípica de intoxicación por paracetamol en lactante de 7 meses.
Exponer la relevancia de una anamnesis exhaustiva para un diagnóstico y tratamiento precoz.
Paciente masculino de 7 meses que ingresa por presentar deshidratación moderada secundaria a gastroenteritis aguda (GEA) de 72 hs de evolución y dificultad respiratoria de 1 semana de evolución asociado a fiebre.
Al ingreso se encuentra febril con signos de deshidratación moderada y episodio bronco-obstructivo. Se realiza tratamiento sintomático, estabilizando al paciente.
Se solicitan estudios complementarios evidenciándose neumonía bifocal y alteraciones hidroelectrolíticas. De dichos estudios se evidencia acidosis metabólica e Hipertransaminemia moderada, sospechando daño hepático.
Se realiza una anamnesis exhaustiva y estudios complementarios buscando posibles diagnósticos diferenciales entre ellos: infectológico, toxicológico, entre otros. Detectándose un error en la administración del antitérmico. Administrando paracetamol en gotas como si fuese jarabe, dando una dosis total diaria 222 mg /kg.
Ante el hallazgo de dosis tóxica, se realiza interconsulta por especialidad quienes, por clínica, laboratorio y no poder constatar el tiempo y las dosis ingeridas, se decide instaurar tratamiento con NAC (antídoto).
Una vez recibido el antídoto, el paciente evoluciona favorablemente, mejorando la clínica y normalizando los valores de laboratorio.
La intoxicación por paracetamol en lactantes, puede presentarse de forma poco específica y confundirse con otras enfermedades frecuentes de la infancia. Como en el caso clínico presentado, ya que el paciente presentaba neumonía y GEA.
En este caso, la persistencia de acidosis metabólica e hipertransaminasemia, pese a la mejoría del cuadro respiratorio y gastrointestinal, llevó a ampliar el interrogatorio y permitió identificar un error en la administración del medicamento.
Este caso destaca la importancia de realizar una anamnesis detallada sobre el uso de medicamentos en el hogar, incluyendo dosis, frecuencia y forma de administración. Asimismo, resalta la necesidad de considerar la intoxicación medicamentosa dentro de los diagnósticos diferenciales ante alteraciones hepáticas y acidosis metabólica sin una causa evidente.
La educación de las familias sobre el uso correcto de los medicamentos es fundamental para prevenir errores de dosificación y sus posibles complicaciones.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
|---|---|---|
| 11731 Penfigoide ampolloso infantil a propósito de un caso Otros |
SANTIAGO GONZALEZ | |
| 11745 A propósito de un caso: Histiocitosis de células de Langerhans multisistémica en lactante con mutación BRAF V600E Otros |
MARIA FERNANDA LINARES VILLASBOA | |
| 11817 Pequeños ataques, grandes respuestas: Purpura Scholein Henoch propósito de un caso Otros |
JOHANA ANAHI TORRES | |
| 11823 A PROPÓSITO DE UN CASO DE DERMATOMIOSITIS JUVENIL Y SUS COMPLICACIONES Otros |
CHRISTIAN IVAN DELLERA AGUILERA |
La dermatomiositis juvenil (DMJ) es una miopatía inflamatoria autoinmune poco frecuente de etiología desconocida, caracterizada por la afectación sistémica de la piel y el músculo esquelético. En la edad pediátrica, su diagnóstico oportuno y un seguimiento estrecho son determinantes; el retraso terapéutico o la actividad persistente incrementan exponencialmente el riesgo de complicaciones graves que comprometen a largo plazo el pronóstico funcional y la calidad de vida del paciente.
Identificar las principales complicaciones asociadas a la enfermedad y a la falta de seguimiento adecuado de la misma en pediatría
Paciente masculino de 11 años de edad con diagnóstico de DMJ desde 2021. Registra antecedentes de mala adherencia al tratamiento farmacológico, inasistencia crónica a los controles por reumatología infantil y múltiples internaciones previas debido a reactivaciones de su enfermedad de base y complicaciones respiratorias.
En su último ingreso hospitalario se presenta emaciado, en regular estado general, febril, con mialgias generalizadas, dolor abdominal difuso y vómitos, acompañados de franca dificultad respiratoria. Al examen físico se constata un abdomen excavado y doloroso a la palpación. A nivel cutáneo se evidencian extensas áreas de calcinosis duro-pétreas localizadas en rodilla izquierda, glúteo y flanco derecho, asociadas a múltiples lesiones hiperpigmentadas con poiquilodermia, y pápulas de Gottron en articulaciones interfalángicas proximales y distales, codos y rodillas.
Los exámenes complementarios iniciales revelaron atelectasia basal izquierda y derrame pleural laminar ipsilateral, interpretándose el cuadro como una neumonía aspirativa secundaria a trastornos deglutorios por debilidad de la musculatura orofaríngea. El paciente requirió oxigenoterapia y antibioticoterapia con ampicilina-sulbactam durante 14 días, además de optimización analgésica con morfina para el manejo del dolor. Tras la resolución del proceso infeccioso, se reinició el esquema de inmunosupresión mediante pulsos de metilprednisolona por 3 días, metotrexato (15 mg/m²/semanal vía subcutánea) e hidroxicloroquina (5 mg/kg/día vía oral), lográndose una franca mejoría clínica y el egreso hospitalario.
La dermatomiositis juvenil es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta a los músculos y la piel, cuyo pronóstico depende de un diagnóstico oportuno y un control médico constante. La evidencia actual sostiene que la intervención temprana es la única vía efectiva para frenar el avance del daño. En este caso, el seguimiento irregular y la baja adherencia al tratamiento impidieron detectar la actividad inflamatoria a tiempo, lo que provocó recaídas frecuentes y un deterioro progresivo de los tejidos.
La calcinosis extensa es una de las secuelas más incapacitantes de la enfermedad y suele aparecer tras periodos prolongados sin un control adecuado. La respuesta inflamatoria sostenida facilita que el calcio se deposite en la piel y los tejidos blandos, generando dolor, úlceras, infecciones y limitaciones severas de la movilidad. En el paciente, tanto las calcificaciones en el abdomen como las lesiones crónicas en la piel reflejan una evolución prolongada con una enfermedad que nunca llegó a controlarse por completo.
Asimismo, las complicaciones respiratorias registradas (como la neumonía aspirativa y las dificultades ventilatorias) ponen de manifiesto el riesgo pulmonar que corren estos pacientes, un problema agravado tanto por la debilidad de la musculatura respiratoria y deglutoria como por la inflamación generalizada .
Frente a este panorama, los consensos actuales recalcan que el objetivo principal debe ser lograr que la enfermedad entre en remisión completa mediante revisiones médicas frecuentes y ajustes rápidos en la medicación . Las múltiples hospitalizaciones del paciente evidencian que abandonar el tratamiento o faltar a los controles eleva de forma drástica el riesgo de secuelas permanentes. Este caso demuestra la necesidad indispensable de un seguimiento médico continuo y de estrategias que aseguren el cumplimiento del tratamiento para proteger la calidad de vida del niño.
La dermatomiositis juvenil sin una intervención terapéutica sostenida se asocia a una elevada morbimortalidad. Este caso subraya que la actividad persistente de la enfermedad conduce a complicaciones graves como calcinosis extensa y disfunción respiratoria, evidenciando el impacto adverso de la baja adherencia al tratamiento y la falta de un seguimiento especializado continuo en la evolución del paciente pediátrico.
La histiocitosis de células de Langerhans (HCL) es una enfermedad infrecuente caracterizada por la proliferación clonal de células dendríticas, con compromiso variable de uno o múltiples órganos. Predomina en edad pediátrica, especialmente en menores de 2 años, y presenta una clínica heterogénea, desde formas cutáneas autolimitadas hasta enfermedad multisistémica grave.
La identificación de alteraciones en la vía MAPK/ERK, particularmente la mutación BRAF V600E, ha contribuido a comprender su fisiopatología y su asociación con formas de mayor agresividad clínica.
Objetivo: Presentar el caso de una lactante con diagnóstico de histiocitosis de células de Langerhans multisistémica con mutación BRAF V600E, destacando su presentación clínica, abordaje diagnóstico y evolución terapéutica.
Descripción del caso: Paciente de sexo femenino de 9 meses de edad, sin antecedentes perinatales de relevancia. A los 3 meses de vida presenta piezas dentarias neonatales que requirieron extracción. Posteriormente evoluciona con anemia y palidez, a lo que se agregan episodios recurrentes de otitis media aguda, ictericia, gingivorragia, decaimiento y una tumoración cervical.
Al ingreso se encontraba en regular estado general. Presentaba una tumoración fija en la región occipital de aproximadamente 3 × 4 cm, lesiones cutáneas de aspecto seborreico en el cuero cabelludo, apertura bucal limitada, edema lingual, encías inflamadas y sangrantes, y presencia de piezas dentarias neonatales.
Los estudios complementarios evidencian anemia severa, alteración del hepatograma con patrón colestásico y lesiones osteolíticas multifocales craneofaciales.
Se realizó biopsia de piel con estudio histopatológico e inmunohistoquímico compatible con histiocitosis de células de Langerhans. El estudio molecular evidencia mutación BRAF V600E. Durante la internación requiere transfusión de glóbulos rojos y se constata compromiso hepático con colestasis e insuficiencia pancreática exocrina. Ante el diagnóstico de HCL multisistémica con compromiso de órganos de riesgo, inicia tratamiento con vinblastina y meprednisona, presentando evolución favorable. Posteriormente se coloca catéter venoso implantable para continuidad terapéutica y seguimiento multidisciplinario ambulatorio.
Discusión: La HCL multisistémica en lactantes representa una forma de presentación poco frecuente y potencialmente grave. El compromiso cutáneo, óseo y hepático puede dificultar el diagnóstico inicial debido a la heterogeneidad clínica.
En el caso presentado, la presencia de lesiones osteolíticas multifocales y afectación multisistémica orientó al diagnóstico, confirmado mediante biopsia y estudio molecular. La detección de la mutación BRAF V600E resulta relevante por su asociación con mayor riesgo de recaída y enfermedad refractaria, además de constituir un potencial blanco terapéutico. El reconocimiento precoz y el inicio oportuno del tratamiento sistémico resultan fundamentales para mejorar la evolución clínica y el pronóstico.
El penfigoide ampolloso infantil (PAI) es una dermatosis ampollar autoinmune subepidérmica poco frecuente. Su patogenia es mediada por autoanticuerpos dirigidos contra los antígenos BP180 y BP230 de la membrana basal. Clínicamente, se manifiesta por la aparición aguda de ampollas tensas, predominantemente en regiones palmoplantares, asociadas a una marcada eosinofilia periférica y, por lo general, con preservación del estado general del paciente.
Presentar un caso clínico de PAI en una lactante abordado de manera interdisciplinaria en nuestro nosocomio con el fin de promover la sospecha clínica temprana de esta patología.
Se describe el caso de una lactante femenina de 4 meses de edad, sin antecedentes de jerarquía, que presentó un cuadro de cuatro días de evolución caracterizado por exantema y erupción palmoplantar. Inicialmente, el cuadro fue interpretado como escabiosis en el ámbito ambulatorio, indicándose tratamiento con permetrina al 1%. Ante la progresión de las lesiones a ampollas y una aparente exacerbación del malestar, la paciente acudió al servicio de urgencias de nuestro nosocomio.
Al ingreso, el examen físico reveló ampollas de contenido seroso sobre base eritematosa en palmas y plantas, con vesículas satélites. La paciente se encontraba hemodinámicamente estable y afebril. Los exámenes de laboratorio iniciales reportaron leucocitosis; bajo la sospecha de impétigo ampolloso, se inició tratamiento antibiótico empírico con clindamicina.
Durante la internación, ante la persistencia de las lesiones y el hallazgo de eosinofilia significativa (20.7%) y reactantes de fase aguda elevados, se solicitó interconsulta con dermatología. Se estableció la sospecha de PAI y se realizó una biopsia cutánea. Considerándose además otros diagnósticos diferenciales como reacción ampollar medicamentosa o enfermedad por IgA lineal. Se inició corticoterapia sistémica con meprednisona (2 mg/kg/día) y tratamiento sintomático local.
La paciente presentó una resolución progresiva de las lesiones, otorgándose el alta hospitalaria al cuarto día con un esquema de descenso gradual de corticoides. El estudio histopatológico confirmó una dermatitis espongiótica con desprendimiento dermoepidérmico e infiltrado eosinofílico rico; hallazgos compatibles con penfigoide ampolloso. Actualmente, la paciente se encuentra en remisión total, asintomática y sin requerimiento farmacológico.
El PAI es una entidad infrecuente que puede mimetizar cuadros más prevalentes como el impétigo
ampolloso, la epidermólisis ampollar o la enfermedad por IgA lineal. La presencia de lesiones
palmoplantares en un lactante con buen estado general y eosinofilia debe orientar la sospecha clínica.
El diagnóstico precoz mediante correlación clínico-patológica es fundamental para instaurar una
terapéutica adecuada, asegurando un excelente pronóstico y la remisión completa del cuadro.
Pequeños ataques, grandes respuestas: Purpura Scholein Henoch propósito de un caso
Servicio de Pediatría, Hospital Samic Eldorado, Misiones
Autores: Dra.Torres Anahi, Dra. Fuegina Peña, Dra. Valiente Silvia, Dra. Mijaleck Nadia. Dra. Albarez Liliana.
Introducción: La púrpura de Schönlein-Henoch es la vasculitis más frecuente de la infancia, en el 90 % de los casos aparecen en niños de 3 a 10 años de edad, se caracteriza por una vasculitis leucocitoclastica no trombocitopénica, mediada por IgA, de hipersensibilidad autoimmune, afecta a pequeños vasos de la piel, tubo digestivo y riñón. Clínicamente presenta purpura palpable con maculas rosadas y evoluciona a petequias, suelen ser simétricas y en zona de declive. El compromiso osteoarticular (75%) abarca artritis y artralgias, las digestivas (80%) con dolor abdominal, Íleo y melena. La afectación renal (50%), se manifiesta con hematuria, proteinuria, hipertensión arterial, síndrome nefrótico e IRC.
Objetivos: Describir un caso de Purpura Scholein Henoch tras una picadura de insecto, resaltando las manifestaciones clinicas, evolucion, estudio complementarios, tratamiento instaurado y la importancia de reconocer factores de riesgo desencadenante de esta vasculitis en la infancia
Resumen clínico, exámenes complementarios, discusión:
Paciente femenino de 3 años de edad, con antecedente de picadura de insecto en pie izquierdo que luego del mismo, inicia con lesiones purpúricas en miembros inferiores asociado a edema y dolor articular, afebril. Al examen físico: afebril, normotensa, examen bucodental: se constata 8 caries dentarias activas, a nivel de piel: palidez cutánea mucosa, lesiones purpúricas en ambos miembro inferiores con edema que no deja godet. Examenes complementarios: hemograma con leucitosis, coagulograma, ionograma, funcion renal, orina completa normal. Se asume el cuadro en primera instancia como Síndrome purpúrico con sospecha de Purpura de Schönlein-Henoch (cumple criterios de Ankara 2008)
Posteriormente evoluciona con queilitis angular, lesiones purpúricas generalizada (tórax, abdomen y extremidades), lesiones descamativas en ambas manos, plantas de los pies, región peribucal y genital, con artralgia y artritis a predominio de miembro inferior izquierdo. Por evolucion torpida se decide ampliar estudios complementarios: Colagenograma: normal, IgA: 236 (VN 66-120), Proteinuria de 24 hs: normal, Sangre oculta en materia fecal: positivo, Serología, PPD, hisopado de fauces: negativo.
Se realiza interconsulta con dermatología, quien solicita biopsia cutánea, informando por microscopia: infiltrado, inflamatorios mixtos, a predominio neutrofílico que comprometen pequeños vasos dérmicos. Se reconocen degeneración celular, (leucocitoclastia) las células endoteliales presentan aspecto edematoso.
Por lo que se confirma el diagnóstico de vasculitis aguda de pequeños vasos dérmicos. Purpura de Henoch-Schönlein (PSH).
Recibió tratamiento con: Prednisona 1 mg/kg/día (11 dias), Diclofenac 3 mg/kg/día (2 días), Ácido acetilsalicílico 50 mg/kg/día (15 dias).
Luego de 16 días de internación, con buena evolución clínica y resolución de lesiones purpúricas se otorga el egreso hospitalario
Conclusión: Las picaduras de insectos actúan como un factor desencadenante capaz de inducir una reacción de hipersensibilidad que desencadena la vasculitis en niños susceptibles, provocando una respuesta inmune anómala con aumento de Ig A, generando complejos inmunes que se depositan en los pequeños vasos sanguíneos, con la consecuente vasculitis leucocitoclastica. En la mayoría de los casos, la evolución es autolimitada, similar a la PSH provocada por infecciones respiratorias.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
|---|---|---|
| 11734 Prevalencia de infección bacteriana severa en lactantes entre 21 y 90 días. Estudio retrospectivo, multicéntrico, latinoamericano. Otros |
EUGENIA HERNANDEZ | |
| 11770 Predictores bioquímicos asociados a diálisis en pacientes pediátricos con Síndrome Urémico Hemolítico. Experiencia en un hospital de tercer nivel. Otros |
GONZALO TISOCCO | |
| 12125 Percepción y factibilidad de implementación del Score Phoenix en la evaluación inicial de la sepsis pediátrica: Estudio piloto Otros |
MARÍA BELÉN RITA D'ACQUILA | |
| 12133 Características clínicas y epidemiológicas de la infección urinaria en lactantes febriles menores de 90 días atendidos en un hospital privado de tercer nivel. Estudio descriptivo retrospectivo. Otros |
AGUSTINA RATTO | |
| 12272 Coqueluche grave en cuidados críticos: características clínicas, coinfecciones y evolución en un hospital de alta complejidad Otros |
MARIA JOSE BRUERA |
El coqueluche, causado por la infección de Bordetella pertussis, continúa siendo una causa relevante de insuficiencia respiratoria aguda grave en pediatría. En los últimos años, su incidencia ha mostrado un incremento asociado directamente a la disminución en las tasas de cobertura de vacunación. Las formas graves que ingresan a la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos (UCIP) suelen manifestarse con insuficiencia respiratoria, hipertensión pulmonar (HTP), falla cardíaca, y/o encefalopatía. El manejo en estas unidades implica soporte multi orgánico avanzado, tratamiento de la HTP y eventuales medidas de leucorreducción, asociándose de igual modo a un alto riesgo de morbimortalidad.
Describir las características epidemiológicas, clínicas, la tasa de coinfección y la evolución de los pacientes con diagnóstico de coqueluche asistidos en la UCIP del Hospital Nacional Profesor Alejandro Posadas en el año 2025.
Estudio observacional, descriptivo y retrospectivo. Se incluyeron todos los pacientes ingresados a la UCIP con diagnóstico de coqueluche confirmado por PCR para Bordetella pertussis, durante el año 2025. Se analizaron variables demográficas, coinfecciones virales/bacterianas, requerimiento de soporte invasivo, complicaciones y evolución clínica al egreso. Las variables continuas se describieron como mediana y rango intercuartil (RIC) y los datos categóricos se informaron como números absolutos y proporciones.
Ingresaron en 2025 a la UCIP del Hospital Posadas con diagnóstico de Coqueluche, 5 pacientes (3 masculinos, 2 femeninos) con una mediana de edad de 7 meses (rango: 5 a 24 meses); el 40% (n=2) fueron lactantes ≤ 6 meses. Cuatro pacientes fueron derivados desde otras instituciones debido a su alta complejidad. En el 100% se confirmó la presencia de Bordetella pertussis en PCR de secreciones nasofaríngeas documentándose en todos los pacientes, esquema de vacunación incompleto para la edad.
Al ingreso a la UCIP, la mediana del Score PIM3 fue de -2.02 (RIC: -3.10 a -1.05), teniendo una mediana de probabilidad de mortalidad estimada de 11.71%, con un (RIC: 4.31% hasta el 25.92%).
Todos los pacientes requirieron asistencia ventilatoria mecánica (AVM) invasiva, con una mediana de 11 días (rango: 5 a 87 días). El 100% (n=5) tuvieron distrés respiratorio requiriendo posición prona, y el 40% (n=2) ventilación de alta frecuencia oscilatoria (VAFO) y el 60% (n= 3) óxido nítrico inhalado por HTP.
El 60% (n=3) de los pacientes también presentaron coinfección viral o bacteriana asociada (VSR, Adenovirus, Rinovirus, Bocavirus y Klebsiella pneumoniae productora de carbapenemasas). Todos los pacientes requirieron acceso venoso central y soporte inotrópico/vasopresor y el 20% (n=1) terapia de reemplazo renal y soporte con nutrición parenteral total. La mediana de permanencia total en UCIP fue de 17 días (rango: 5 a 92 días). La mortalidad global de la serie fue del 40% (2 óbitos).
Esta pequeña serie analizada, muestra que el coqueluche continúa siendo una causa relevante de insuficiencia respiratoria en pediatría, evidenciada por la necesidad de AVM, inotrópicos, VAFO y óxido nítrico. Si bien el score PIM3 predijo una mortalidad baja-moderada (11.71%) y un riesgo máximo del 25.92%, la mortalidad real observada en nuestra serie, fue del 40% (2 de 5 pacientes). Esta diferencia podría explicarse por el tamaño muestral pequeño o por la altísima complejidad de los pacientes con coqueluche grave y coinfecciones que ingresan a la UCIP, factores que a veces superan la predicción basal del score al ingreso.
También destacamos en nuestra serie, que todos tenían antecedentes inmunitarios incompletos, lo que refuerza la importancia de la vacunación oportuna y las estrategias de prevención para reducir la incidencia de ésta enfermedad.
La fiebre sin foco en lactantes menores de 90 días es un motivo frecuente de consulta en los servicios de emergencias pediátricas. En este grupo etario, el riesgo de infección bacteriana invasiva (IBI) es significativo, siendo la infección del tracto urinario (ITU) la causa más frecuente. El enfoque diagnóstico y terapéutico de este grupo de pacientes ha evolucionado hacia estrategias de estratificación de riesgo utilizando criterios clínicos y de laboratorio basados en evidencia, con el objetivo de identificar con la mayor precisión posible las IBI, minimizando la realización de estudios invasivos y tratamientos antibióticos empíricos innecesarios. Sin embargo, persiste la recomendación de realizar estudio urinario sistemático (orina completa y urocultivo) a todos los lactantes febriles menores de 90 días, debido a la alta prevalencia de ITU. En nuestro medio existen pocos datos que caractericen la presentación de la ITU en lactantes febriles sin foco y los factores asociados a su diagnóstico. La identificación de estas variables podría contribuir a optimizar la evaluación inicial y la toma de decisiones.
En nuestra institución se implementó una guía de manejo de lactante febril basada en estratificación de riesgo, lo que permite analizar retrospectivamente su desempeño frente a diagnósticos confirmados de ITU. El conocimiento de la prevalencia, presentación clínica y evolución de la ITU en este grupo etario puede contribuir a optimizar la evaluación inicial y la adecuación del tratamiento empírico.
Objetivo principal: determinar la prevalencia de ITU en lactantes febriles <90 días.
Objetivos secundarios: describir características clínicas y de laboratorio, prevalencia de uropatía y bacteriemia asociada, y rendimiento de la punción lumbar.
Estudio observacional, cohorte retrospectiva.
Se incluyeron lactantes menores de 90 días con fiebre sin foco atendidos en emergencias de un hospital privado de alta complejidad entre 1/1/23 y 31/12/25. Se analizaron variables demográficas, clínicas, de laboratorio, terapéuticas y evolutivas. Se aplicó estadística descriptiva.
Criterios de exclusión: sospecha de ITU no confirmada (urocultivo polimicrobiano o negativo) e historias clínicas incompletas.
Se incluyeron 293 lactantes febriles menores de 90 días que consultaron entre enero de 2023 y diciembre de 2025. De la totalidad de los pacientes, se identificaron 56 pacientes (19,1%) con sospecha de ITU por sedimento urinario inflamatorio. De estos, 30 pacientes (53,5%) presentaron urocultivo positivo con rescate monomicrobiano, confirmándose el diagnóstico de ITU. Adicionalmente, 19 pacientes (6,4% del total de los lactantes febriles) presentaron urocultivo positivo con sedimento urinario normal. En total, se confirmaron 49 casos de ITU por urocultivo positivo con rescate monomicrobiano, lo que corresponde a una prevalencia de 16,7% en la cohorte. Los restantes casos correspondieron a pacientes con urocultivo con flora polimicrobiana o con sedimento urinario patológico y urocultivo negativo, en los cuales no pudo confirmarse el diagnóstico de ITU.
El 61,2% de las ITU confirmadas presentó sedimento urinario patológico, mientras que un 38,8% de los pacientes con diagnóstico de ITU, el sedimento urinario fue normal.
La ITU representó el 94,2% de las infecciones bacterianas confirmadas, siendo Escherichia coli el germen más frecuentemente aislado (71,4%).
Se observó bacteriemia asociada en el 16,3% de los casos, con concordancia microbiológica del 100% entre hemocultivo y urocultivo. Los pacientes con bacteriemia se concentraron principalmente en lactantes menores de 28 días.
El 30,6% de los pacientes con ITU presentaba uropatía (ya conocida o diagnosticada durante la internación) evidenciándose en este grupo una mayor frecuencia de bacteriemia y mayor requerimiento de cuidados críticos.
La punción lumbar se realizó en el 44,9% de los pacientes con ITU confirmada, siendo patológica en un único caso.
La ITU constituye la causa más frecuente de IBI en este grupo etario.
El sedimento urinario como método diagnostico mostró una sensibilidad limitada, destacándose un porcentaje considerable de falsos negativos, lo que refuerza la necesidad de realizar urocultivo para confirmar o descartar el diagnóstico de ITU.
La presencia de bacteriemia y mayor gravedad clínica se asoció principalmente a lactantes menores de 28 días, identificando a este subgrupo con mayor riesgo, requiriendo estudios diagnósticos y decisiones terapéuticas más invasivas.
La baja prevalencia de compromiso meníngeo en paciente con foco urinario reforzaría la recomendación actual de no realizar punción lumbar sistemática a todos los pacientes con sospecha de ITU mayores de 28 días de vida.
Conocer las características epidemiológicas, clínicas y evolutivas de las ITU en este grupo etario, permite tomar decisiones diagnósticas y terapéuticas más racionales.
La reciente actualización de los criterios de sepsis pediátrica mediante el Score Phoenix plantea un cambio de paradigma en los servicios de emergencias. Para diseñar estrategias de implementación efectivas, resulta fundamental evaluar primero el nivel de conocimiento previo del personal médico y las barreras percibidas en la práctica asistencial.
Evaluar de forma preliminar el conocimiento, la percepción de utilidad y las barreras para la implementación del Score Phoenix en el manejo inicial de la sepsis pediátrica.
Estudio piloto, observacional y descriptivo. Se diseñó y aplicó un cuestionario estructurado dirigido a profesionales con experiencia en urgencias pediátricas, evaluando variables de conocimiento de la herramienta, barreras operativas y factibilidad de uso.
Se analizaron las respuestas correspondientes a la prueba piloto del instrumento ($n=3$). Los profesionales encuestados presentaron una experiencia laboral heterogénea (con rangos de 2 a 5 años y más de 10 años en el área), desempeñándose principalmente en Internación/UCIP (66,7%) y Guardia Externa (33,3%).
Aunque todos los participantes refirieron conocer la actualización del Score Phoenix, el 66,7% identificó correctamente que se trata de un score tanto clínico como de laboratorio diseñado para evaluar disfunción orgánica. En la práctica diaria, la mayoría (66,7%) manifestó sospechar sepsis de manera frecuente.
En cuanto a la aplicabilidad de la herramienta, la principal barrera identificada fue la falta de tiempo ante la inestabilidad del paciente (2 menciones), seguida por la complejidad para memorizar los criterios y el desconocimiento de variables específicas. Pese a esto, la factibilidad percibida para calcular el score (ya sea mentalmente o mediante aplicaciones móviles) fue muy alta, concentrando las puntuaciones en los niveles 4 y 5 de la escala.
Finalmente, el 100% de la muestra coincidió en que la implementación estandarizada del score agilizaría los tiempos de administración de fluidos y oxígeno, y manifestó la necesidad de recibir capacitaciones o protocolos institucionales sobre su uso.
Conclusiones
Este piloto sugiere que, aun cuando el conocimiento basal sobre el Score Phoenix es óptimo, existen limitaciones operativas reales en el escenario de emergencia, destacando la falta de tiempo. Los hallazgos preliminares justifican ampliar la muestra y validación de esta encuesta, fundamentando la futura creación de programas de capacitación activa y protocolos estandarizados que faciliten la aplicación de la herramienta en los servicios de guardia de la región.
El Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) es una microangiopatía trombótica multisistémica. Se caracteriza por la triada compuesta por anemia hemolítica microangiopática, trombocitopenia e insuficiencia renal aguda (IRA)
Argentina tiene el índice de casos más alto a nivel mundial (300-500 al año, incidencia de 1 cada 100000 habitantes). Afecta principalmente a niños menores de 5 años, siendo la primera causa de IRA en edad pediátrica.
La mayoría de los casos se asocia a infección por Escherichia coli productora de toxina Shiga (STEC). Se transmite al ingerir alimentos contaminados, mal higienizados, carnes mal cocidas y lácteos no pasteurizados.
El SUH se clasifica en típico y atípico, predominando el primero (90%) en pediatría. La microbiología molecular permite diagnosticar la infección por STEC antes de la aparición del SUH, generando una ventana de oportunidad preventiva y terapéutica.
La terapia de reemplazo renal es requerida en una proporción importante de pacientes (50-70%) durante la fase aguda. Estos presentaron niveles más altos de creatinina, urea, hematocrito y recuento de leucocitos; y valores más bajos de sodio, bicarbonato y pH, en comparación con los no dializados.
Objetivos:
Analizar variables epidemiológicas y asociación entre alteraciones en el hemograma e ionograma con requerimiento de diálisis en pacientes con diagnóstico de SUH internados en un Hospital pediátrico de tercer nivel de la ciudad de Santa Fe, Capital.
Se realizó un estudio observacional, descriptivo y retrospectivo, tipo serie de casos de revisión de historias clínicas y registros de laboratorio de pacientes pediátricos, menores de 15 años, con diagnóstico confirmado de SUH internados durante el período 2020-2025, excluyendo aquellos con enfermedad renal previa significativa.
Se analizaron las variables: edad, sexo, clasificación (típica o atípica), coprocultivo (germen detectado), resultados de laboratorio (globulos blancos, plaquetas, sodio) y diálisis (si, no)
Se definió leucocitosis como recuento de glóbulos blancos >15.000/mm³, plaquetopenia un valor <150.000/mm³ e hiponatremia con sodio <135 mEq/L.
Para comparar la asociación de leucocitosis, plaquetopenia e hiponatremia entre los pacientes con y sin diálisis se utilizó la prueba exacta de Fisher con corrección mid-p, debido al tamaño reducido de algunas frecuencias esperadas, se consideró significancia estadística con un valor de p < 0.05
71.4% corresponde al sexo femenino y 28.6% al masculino, con edad media 2.4 años. 61 pacientes presentaron SUH típico y solo 2 SUH atípico. Mediante la prueba exacta de Fisher con corrección mid-p (p < 0,05) se determinó una asociación entre leucocitosis al ingreso y requerimiento de diálisis (p < 0,021)
En nuestra serie predominó el SUH típico asociado a STEC en niñas entre 1-3 años. La detección de leucocitosis se asoció significativamente con requerimiento de terapia de reemplazo renal, constituyéndose como posible marcador de gravedad. La identificación precoz de estos predictores bioquímicos podría favorecer a la hora del abordaje, optimizando el seguimiento y tratamiento de estos pacientes.
La fiebre sin foco en lactantes menores de 90 días de vida es una entidad frecuente y preocupante debido al riesgo de infección bacteriana severa o invasiva. No existe evidencia multicéntrica en Latinoamérica.
El objetivo de este trabajo es obtener datos de prevalencia de infección bacteriana severa e invasiva en lactantes con fiebre sin foco entre 21 y 90 días de vida a nivel regional.
Estudio retrospectivo, transversal y multicéntrico realizado en servicios de urgencias pediátricas latinoamericanos entre mayo de 2021 y mayo de 2023. Se incluyeron lactantes sanos, nacidos de término de 21 a 90 días con fiebre sin foco clínico aparente y buen estado general. Se excluyeron pacientes con antecedentes perinatológicos relevantes, comorbilidades, internación o antibioticoterapia reciente y derivación precoz. El estudio contó con aprobación ética en todos los centros participantes.Se analizaron variables epidemiológicas, clínicas, microbiológicas y biomarcadores inflamatorios utilizando estadística descriptiva adaptada a la distribución de los datos. Para el análisis comparativo se utilizó Chi cuadrado, t-test o U de Mann-Whitney según correspondiera. Se consideró significativa p<0,05.
Se incluyeron 619 participantes (mediana de edad: 52 días; 40,4% de sexo femenino). Presentó IBS el 20,8% (129/619): infección del tracto urinario 19,1% (118/619), bacteriemia 2,4% (15/619) y meningitis 1% (6/619). Los reactantes de fase aguda (expresados en mediana e intervalo intercuartil) mostraron diferencias significativas entre el grupo con y sin IBS (p < 0,01): procalcitonina 0,35 ng/mL (0,06-1,85) vs. 0,1 ng/mL (0,06-0,26); proteína C reactiva 64 mg/L (28-128) vs. 4 mg/L (1-25,5); recuento absoluto de neutrófilos 6356 /mm³ (3220-9660) vs. 2576 /mm³ (1700-4423); y leucocitos 12900 /mm³ (8350-16700) vs. 8915 /mm³ (6123-12383). Requirió internación el 53%, con una diferencia significativa en los días de estancia (mediana: 4 vs. 2 días; p < 0,01). Recibió antibioticoterapia el 36,2% y un 1,5% requirió cuidados intensivos.
Los resultados obtenidos son similares a los reportes internacionales. En este estudio la infección urinaria fue la más prevalente, las invasivas ocurrieron con menos frecuencia. Los reactantes de fase aguda muestran diferencia significativa entre grupos, jerarquizando su importancia para la toma de decisiones en el manejo de lactantes febriles sin foco. Estos hallazgos aportan información epidemiológica regional relevante para futuras estrategias de estratificación de riesgo en Latinoamérica.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
|---|---|---|
| 11958 Programa “Manos Mágicas” para el aprendizaje, entrenamiento e investigación en RCP para niños y adolescentes en contexto de simulación. Otros |
ILEANA MARIA MASTROPIERRO | |
| 12065 Injuria por sumersión -Resumen Otros |
PATRICIA FIÑANA | |
| 12070 El tiempo es cerebro - resumen Otros |
PATRICIA FIÑANA | |
| 12171 Ingesta de pila botón en pacientes pediátricos: experiencia en una Unidad de Terapia Intensiva Infantil de alta complejidad. Otros |
ANA CAROLA BLANCO | |
| 12248 Aféresis de urgencia: experiencia en centro de atención terciara. Otros |
LEONEL MAXIMILIANO FUENTES GODOY |
La aféresis terapéutica, ya sea recambio plasmático, eritrocitario o citoaféresis reductora (leucaféresis) debe considerarse como posible tratamiento de urgencia. Esta estrategia extracorpórea puede ser utilizada en patologías tiempo-dependientes que requieren rápida eliminación de mediadores patológicos o recambio de componentes sanguíneos. Su implementación en pacientes pediátricos críticamente enfermos continúa siendo limitada y escasamente caracterizada, particularmente en estos escenarios de urgencia, donde puede aportar un beneficio clínicamente significativo.
Describir las indicaciones, características clínicas, requerimiento de soporte vital concomitante y desenlaces de pacientes pediátricos sometidos a aféresis terapéutica urgente en un hospital pediátrico terciario.
Estudio observacional retrospectivo realizado entre enero de 2020 y junio de 2026 en un hospital pediátrico de alta complejidad. Se incluyeron pacientes sometidos a aféresis terapéutica de urgencia, definida como aquella implementada dentro de las primeras 24 horas desde el diagnóstico o reconocimiento de la complicación clínica. Se analizaron variables demográficas, indicación, acceso vascular, sitio de internación, soporte vital concomitante, estancia hospitalaria y mortalidad asociada al procedimiento
Se incluyeron 21 pacientes, con edad media de 10,38 años (DE 4,6). Peso promedio 44,7kg (DE 20,49) Las indicaciones fueron predominantemente patologías hematológicas (95,2%). La reducción automatizada de leucocitos en situaciones de hiperleucocitosis representó el procedimiento más frecuente (61,9%). El 80,9% de los procedimientos se realizó en unidades de cuidados intensivos y dos pacientes requirieron soporte vital concomitante (ARM y ARM+TRRC). No se registró mortalidad asociada al procedimiento. La estancia hospitalaria media fue de 25 días.
La aféresis terapéutica urgente es una estrategia factible en pacientes pediátricos críticamente enfermos, incluso en escenarios de alta complejidad asistencial, requiriendo articulación multidisciplinaria para su implementación oportuna.
EL TIEMPO ES CEREBRO: DESAFÍOS DIAGNÓSTICOS DEL ACV EN LA EMERGENCIA PEDIÁTRICA
Autores: Alfaro Julieta Belén, Torrejón Laura Daniela.
El accidente cerebrovascular (ACV) pediátrico constituye una urgencia neurológica poco frecuente pero potencialmente devastadora, con una incidencia estimada de 2 a 13 casos por cada 100.000 niños por año. Su diagnóstico suele retrasarse debido a la baja sospecha clínica y a la inespecificidad de las manifestaciones iniciales, especialmente en lactantes y niños pequeños. Esta demora reduce las posibilidades terapéuticas y aumenta el riesgo de secuelas neurológicas permanentes, con impacto significativo sobre la calidad de vida del paciente y su familia.
El objetivo es jerarquizar la sospecha clínica y la identificación de factores de riesgo como herramientas fundamentales para el diagnóstico precoz del ACV en la emergencia pediátrica. Como objetivos específicos, analizar el rendimiento diagnóstico de la tomografía computada (TC) en la fase aguda, describir las características epidemiológicas de los pacientes internados en el Hospital de Niños
de la Santísima Trinidad (HNST) y evaluar las secuelas neurológicas a largo plazo.
Se realizó un estudio observacional, descriptivo y retrospectivo de pacientes pediátricos con diagnóstico confirmado de ACV atendidos en el HNST entre 2017 y 2025. Se incluyeron 41 pacientes con confirmación diagnóstica mediante neuroimagen. Se analizaron variables demográficas, antecedentes patológicos, manifestaciones clínicas al ingreso, factores de riesgo, hallazgos por imágenes y
evolución clínica.
Los resultados obtenidos en el total de pacientes fue, un 60% presentó ACV hemorrágico y el 40% ACV isquémico. Los eventos hemorrágicos predominaron en mayores de 10 años, mientras que los isquémicos fueron más frecuentes entre los 6 y 10 años. Las principales patologías identificadas fueron las arteriopatías de la infancia y las cardiopatías congénitas para el ACV isquémico, y las malformaciones arteriovenosas para el ACV hemorrágico. El 81% de los pacientes con ACV isquémico presentó al menos un factor de riesgo reconocido, destacándose cardiopatías congénitas, infecciones y trastornos metabólicos. Las manifestaciones clínicas variaron según la edad y el tipo de ACV. En neonatos y lactantes con eventos isquémicos predominaron las crisis convulsivas focales, mientras que en escolares con ACV hemorrágico fue más frecuente la cefalea súbita e intensa. La TC de cráneo mostró una sensibilidad del 100% para la detección de hemorragias intracraneales; sin embargo, el 31% de los pacientes con ACV isquémico confirmado presentó una TC inicial normal durante las primeras horas de evolución. En contraste, la resonancia magnética cerebral con secuencias de difusión demostró una sensibilidad y especificidad del 100% para la detección precoz del tejido infartado. Respecto a la evolución, el 38% de los pacientes con ACV isquémico desarrolló secuelas motoras permanentes, frente al 28% de aquellos con ACV hemorrágico. La mortalidad global fue del 13% (n=5), observándose exclusivamente en pacientes con ACV hemorrágico durante la fase aguda.
El ACV pediátrico continúa representando un importante desafío diagnóstico debido a la inespecificidad de su presentación clínica. Una TC normal no debe utilizarse como criterio de exclusión de ACV isquémico ante la presencia de factores de riesgo y déficit neurológico agudo. En estos casos, la realización precoz de resonancia magnética resulta fundamental para confirmar el diagnóstico y optimizar las estrategias terapéuticas. La implementación de protocolos institucionales de atención, como un “Código Ictus Pediátrico”, podría reducir los tiempos diagnósticos y mejorar los resultados clínicos. Bajo el principio de que “el tiempo es cerebro”, el reconocimiento temprano y el abordaje multidisciplinario constituyen herramientas esenciales para disminuir la morbimortalidad y las secuelas asociadas al ACV en la población pediátrica.
La ingesta de cuerpos extraños en pediatría es un motivo frecuente de consulta en los servicios de emergencias. Entre ellos, la ingesta de pila botón representa una verdadera urgencia médica debido al potencial de generar lesiones corrosivas severas en la mucosa esofágica en pocas horas, lo que incrementa el riesgo de perforación, estenosis y fístulas mediastínicas.
Describir las características demográficas, la presentación clínica, la gravedad de las lesiones y la evolución de los pacientes con sospecha o certeza de ingesta de pila botón asistidos en la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica (UTIP) del Hospital Posadas.
Estudio descriptivo, prospectivo y analítico que incluyó a todos los pacientes pediátricos internados en la UTIP con diagnóstico de ingesta de pila botón en un período de 17 meses, desde el 1/1/2025 al 31/5/2026. Se analizaron variables demográficas, procedencia, sintomatología de ingreso, hallazgos endoscópicos según la clasificación de Zargar, requerimiento de asistencia ventilatoria mecánica (AVM), complicaciones y tiempo de internación.
Se incluyeron 13 pacientes internados en un período de 17 meses. El 61,5% (n=8) correspondió al sexo femenino y el 38,5% (n=5) al masculino. La mediana de la edad fue de 30 meses (rango: 14 a 120 meses). La mayoría de los pacientes fueron derivados desde otros centros asistenciales y sólo 2 (15,4%) ingresaron directamente por la guardia de nuestro hospital. Al ingreso, la sintomatología predominante incluyó sialorrea, vómitos, estridor, tos y dolor retroesternal; 3 pacientes ingresaron asintomáticos. La media de los días de internación en UTIP fue de 4,77 días (rango: 2 a 10 días). Siete pacientes requirieron asistencia ventilatoria mecánica (AVM) durante su estancia. Mediante videoendoscopia digestiva alta (VEDA) se categorizaron las lesiones esofágicas según Zargar, evidenciándose: Grado 2A (n=2), Grado 2B (n=2), Grado 3A (n=6), Grado 3B (n=2) y Grado 4A (n=1). En las imágenes complementarias (TAC de tórax y RMN) realizadas en los días posteriores para detectar complicaciones, se objetivó en 1 paciente un engrosamiento parietal fusiforme en el tercio superior del esófago con áreas de edema. No se registraron óbitos en la serie analizada.
La ingesta de pila botón es una entidad de alta morbilidad que afecta principalmente a la población de la primera infancia. La alta tasa de derivación interinstitucional resalta la necesidad de optimizar los circuitos de derivación urgente. Una proporción significativa de los pacientes presentó lesiones mucosas graves (Zargar ≥ 3A) y requirió soporte ventilatorio. El diagnóstico precoz mediante endoscopía y el seguimiento con imágenes de alta resolución son pilares fundamentales para limitar y monitorizar el daño estructural.
La ingesta de pila botón constituye una lesión prevenible, ya que la mayoría de los casos pueden evitarse mediante medidas simples de seguridad, como el almacenamiento adecuado de las pilas fuera del alcance de los niños, el correcto cierre de los compartimentos de los dispositivos y la supervisión de los menores. La prevención y la educación de las familias son fundamentales para reducir el riesgo y evitar complicaciones graves asociadas a este tipo de lesión no intencional.
Injuria por sumersión en pediatría, Hospital de niños de la Santísima Trinidad:
Impacto de la reanimación prehospitalaria y factores pronósticos
Autores: Alfaro Julieta Belen, Fiñana Patricia - Torrejon Laura Daniela.
La injuria por sumersión en niños es una importante causa de morbimortalidad y una emergencia médica. Es la principal causa de muerte accidental entre 1 y 4 años, con mayor riesgo en varones y menores de 5 años. Muchos episodios ocurren de forma rápida y silenciosa en el hogar y son prevenibles. La supervivencia depende de la instauración precoz de reanimación cardiopulmonar (RCP) de calidad, por lo que la prevención y la respuesta temprana son fundamentales
El objetivo fue analizar las características demográficas, circunstancias del evento, manejo prehospitalario e intrahospitalario y desenlaces clínicos de pacientes pediátricos con injuria por sumersión internados entre 2019 y 2025 en el Hospital de Niños de la Santísima Trinidad de Córdoba. Además, evaluar el impacto de la RCP inicial, el valor pronóstico de la Escala de Glasgow, las secuelas neurológicas y la mortalidad.
Se realizó un estudio observacional retrospectivo de 31 pacientes, desde un mes de vida hasta 10 años, atendidos entre 2019 y 2025. Los datos se obtuvieron de historias clínicas. Se analizaron variables demográficas, circunstancias del accidente, RCP prehospitalaria, Glasgow al ingreso, soporte ventilatorio y desenlaces finales.
La muestra incluyó 31 pacientes. El 87% (n=27) tenía menos de 5 años, con mediana de 2-3 años; el 71% (n=22) eran varones. El 80% (n=25) de los eventos ocurrió en domicilios, principalmente en piscinas (n=22). En el 71% (n=22) no existía supervisión adulta activa. El 81% (n=25) recibió RCP en la escena: 23% (n=7) completa y 58% (n=18) solo compresiones; el 19% (n=6) no recibió RCP. Se observó una asociación entre RCP prehospitalaria y mejor evolución neurológica: el 92% (n=23) de quienes la recibieron sobrevivió y el 72% (n=18) evolucionó sin secuelas. En contraste, los fallecimientos y la mayor carga de daño neurológico se concentraron en pacientes sin RCP o con ventilación inadecuada. Respecto al estado neurológico inicial, el 32% (n=10) ingresó con Glasgow <8 y el 19% (n=6) presentó apnea o respiración agónica. El 29% (n=9) requirió asistencia ventilatoria mecánica y el 55% (n=17) ingresó a cuidados intensivos. La mortalidad fue del 10% (n=3). Todos los fallecidos eran menores de 5 años, sufrieron sumersión prolongada en piscinas domiciliarias sin supervisión e ingresaron en estado crítico. Entre los supervivientes, el 19% (n=6) presentó
secuelas permanentes: cinco pacientes desarrollaron daño neurológico grave y uno con secuelas respiratorias. El 71% (n=22) alcanzó recuperación completa. Los hallazgos muestran que el perfil de la víctima local (varón, menor de 5 años y accidente en piscina domiciliaria) coincide con la epidemiología internacional. Ningún paciente con sumersión estimada ≤5 minutos falleció y el 90% se recuperó sin secuelas. La RCP precoz demostró un importante efecto protector, mientras que la ausencia de ventilación efectiva se asoció a peores resultados. Asimismo, todos los fallecidos y casi todos los pacientes con secuelas presentaron Glasgow <8 al ingreso.
En conclusión, la injuria por sumersión pediátrica presenta elevada letalidad y morbilidad neurológica, estrechamente relacionadas con el tiempo de anoxia. Un Glasgow <8 y la ausencia de RCP inmediata fueron los principales predictores de mal pronóstico. La prevención mediante supervisión activa, barreras físicas en piscinas y capacitación comunitaria en RCP con ventilación de rescate constituye la estrategia más efectiva para reducir la morbimortalidad.
En Argentina ocurren >40.000 muertes súbitas por año (70%
extrahospitalarias). La Ley 26.835 establece la enseñanza de Reanimación
Cardiopulmonar (RCP/DEA) en el ámbito escolar para mejorar la respuesta al Paro
Cardiorrespiratorio (PCR) extrahospitalario. Sin embargo, esta legislación no se
implementa sistemáticamente. Las escuelas son escenarios ideales para la
enseñanza, y los niños (Ni) y adolescentes (Ado) son un grupo clave por su capacidad
de realizar compresiones torácicas (CT). La RCP solo con CT es la recomendación
estándar para reanimadores legos, lo cual simplifica el proceso y promueve la
intervención temprana. La efectividad de la RCP depende de la calidad de las CT, lo
cual requiere un esfuerzo físico y cambios fisiológicos considerables.
Actualmente no existen publicaciones en Argentina que evalúen el aprendizaje,
entrenamiento y el desempeño de Ni y Ado en RCP/DEA. Asimismo no se han evaluado
las variables, antropométricas, hemodinámicas ni el ámbito educacional (escuelas
públicas (EPu) ó privadas (EPri).
Determinar el nivel desempeño en las CT de los Ni y evaluar si existe asociación
con variables antropométricas y de fuerza muscular.Determinar si existen diferencias antropométricas, hemodinámicas entre los
grupos de Ado.Caracterizar el perfil hemodinámico basal no invasivo en Ado y si existe
influencia en el desempeño de las CT.
El proyecto se desarrolló en el Centro de Simulación TANSIM del Hospital de
Niños Debilio Blanco Villegas, a través del programa “Manos Mágicas”, diseñado para
brindar entrenamiento en RCP/DEA para legos ( taller teórico-práctico de 3 horas). La
eficacia del taller se evaluó mediante un cuestionario de opción-múltiple (ítems sobre
anatomía/fisiología cardíaca, n°de emergencias, diagnóstico de PCR, cadena de
supervivencia, CT y uso del DEA) administrado antes y después de la capacitación
(72hs).
Se midieron variables: a) Antropométricas: Peso y superficie corporal (SC), índice de
masa corporal (IMC), talla de pie/sentado y longitud de brazo. b) de Fuerza Prensil (FP)
y fuerza explosiva de tren superior. c) Hemodinámicas No Invasivas: Análisis de onda
del pulso y fotopletismografía acelerada (PPA).
El entrenamiento se ejecutó en cuatro fases:
a)Simulación de RCP (fidelidad intermedia).b)Formación Teórica (PCR, RCP/DEA,
cadena de supervivencia, CT de calidad y Heimlich. c)Fase práctica relación
instructor/estudiante 1:4-5 d)Evaluación de CT (2min) sobre maniquíes Buddy-Plus
c/retroalimentación, registrando profundidad, el ritmo y descompresión.
Con el objeto de analizar la etapa final de la niñez y la adolescencia, se definieron dos
grupos: Ni en etapa prepuberal y Ado de 5o-6o año. El n se calculó en 20 por grupo
(diferencia 15%, p=0,05; potencia 85%).
Se utilizaron pruebas de χ2, Fisher, T Student o Mann-Whitney, según correspondiera,
y ANOVA (Tukey o Kruskal-Wallis) para medidas repetidas (SPSSv26). La significancia
se estableció en p<0,05.
Se evaluaron 20 Ni de (10,5±0,4 años). Solo el 16% logró CT≥5 cm, el 32% y 53%
alcanzaron ritmo y descompresiones optimas, respectivamente. Las CT>5 cm se
asociaron con variables antropométricas y de fuerza (talla de pie y segmental, peso,
SC y FP,p<0,05).
Se evaluaron 100 Ado (17,4±0,7 años).
• Conocimientos: Inicialmente, los EPu obtuvieron una menor puntuación en
conocimientos que los EPri (30,7 vs 47,9; p:0,003). A las 72 hs del taller mostró puntuaciones finales similares entre EPu y EPri
(92,9 vs 91,4; p:0,5), evidenciando una mayor aprendizaje en EPu (62,1% vs
43,4%; p:0,002).
• Correlaciones Físicas y de Fuerza: El 54% de los Ado alcanzó CT≥5 cm, y el ritmo
y la descompresión óptimos se lograron en el 84% y 84,2% respectivamente. La
profundidad de las CT mostró correlación positiva con la SC (p:0,04) y con la FP
(p:0,04 y 0,01), y correlación negativa con el ritmo(p:0,02). Los Ado que
alcanzaron el ritmo óptimo presentaban mayor edad, talla y SC (p<0,05). Los
Ado que lograron una descompresión óptima presentaron mayor peso y SC
(p<0,05).
• Se observaron diferencias significativas en el perfil hemodinámico entre sexos:
los varones presentaron valores más altos presión (braquial, media, de pulso y
central, volumen eyectivo/minuto) y perfil de onda diferente por PPA; con
menor FC, aumentación y resistencias vasculares. Los EPu mostraron una
mayor puntuación en parámetros de estrés físico/mental que los EPri por PPA.
La calidad de las CT en Ni es baja y se relaciona directamente con las variables
antropométricas.
A pesar de los conocimientos iniciales insuficientes de RCP/DEA en Ado , la capacitación basada en simulación logró un aprendizaje
En Ado, la profundidad de las CT se asocia con la fuerza y el tamaño corporal.
Por su parte, alcanzar el ritmo óptimo se vincula con la madurez física y cronológica,
pero se ve obstaculizado por el tamaño corporal. Finalmente, la descompresión
óptima se relaciona con la masa corporal.
Si bien existen diferencias antropométricas y fisiológicas en Ado (asociadas al
sexo), estas no implican que las variables hemodinámicas basales no invasivas se
correlacionen con la calidad de las CT realizadas.
La investigación del desempeño en RCP en entornos de simulación provee
información valiosa para la planificación estratégica de futuras capacitaciones,
optimizando los recursos y las herramientas pedagógicas.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
|---|---|---|
| 11946 Erupción variceliforme de Kaposi: desafío diagnóstico en la guardia pediátrica. A propósito de un caso. Otros |
SILVINA FLORENCIA SFFAEIR | |
| 12004 ¿Mononucleosis infecciosa o síndrome DRESS? Desafío diagnóstico en una adolescente con exantema, citopenias y hepatitis aguda. Otros |
CAMILA CARBONE | |
| 12005 A propósito de un caso de Histiocitosis de células de Langerhans con compromiso multisistémico en lactante menor de 1 año Otros |
DELFINA FAGGIOLI | |
| 12013 Lupus eritematoso sistémico con compromiso cutáneo,hematológico y renal, a propósito de un caso Otros |
SILVINA CAÑIZARES |
La Histiocitosis de Células de Langerhans (HCL) es una neoplasia mieloide rara caracterizada por la proliferación clonal de células dendríticas que expresan marcadores como CD1a y langerina. Su presentación clínica es extremadamente variable, pudiendo manifestarse desde lesiones óseas únicas hasta cuadros multisistémicos.
En lactantes menores de un año, la enfermedad suele presentar un desafío diagnóstico mayor, ya que sus manifestaciones cutáneas frecuentemente se confunden con patologías comunes como la dermatitis seborreica o la alergia a la proteína de la leche de vaca (APLV) lo que dificulta su diagnóstico
Se presenta este caso con el fin de dar a conocer el proceso diagnóstico de una lactante con compromiso multisistémico por HCL, destacar la importancia del diagnóstico diferencial ante lesiones cutáneas petequiales y síntomas gastrointestinales que no responden al tratamiento convencional.
Paciente femenina de 7 meses de edad con diagnóstico previo de APLV severa, dermatitis seborreica y atópica que ingresa por fiebre de 24 horas de evolución, rinorrea y un exantema petequial con empeoramiento de lesiones cutáneas. Se interpretó inicialmente como reactivación de su enfermedad de base asociado a infección viral, por lo que se realizan laboratorios y cultivos, siendo estos negativos. Al examen físico se evidencian adenopatías retroauriculares bilaterales y palidez generalizada.
Durante la internación persiste febril durante 5 días. Se palpa esplenomegalia que se constata por ecografía abdominal y se observa anemia (Hb 6,7 mg/dl) con requerimiento transfusional.
Ante sospecha de Histiocitosis es evaluada por Dermatología quienes observan múltiples pápulas liquenoides y purpúricas dispersas en tronco, pliegues y zona lumbosacra, realizan biopsia de las mismas, donde se confirma el diagnóstico de Histiocitosis con inmunomarcación positiva para CD1a y S100. Se solicitaron radiografía simple de huesos largos, cráneo frente y perfil y tórax para descartar la presencia de lesiones líticas. Es evaluada por Oncología quienes deciden iniciar tratamiento con Meprednisona y Vinblastina, con posterior mejoría de lesiones.
La paciente recibió el alta hospitalaria tras la segunda dosis de quimioterapia con buena respuesta clínica para continuar tratamiento ambulatorio por 6 semanas.
Este caso ilustra la complejidad del diagnóstico de HCL en lactantes, donde el compromiso cutáneo puede enmascarar la patología bajo el diagnóstico de Dermatitis Seborreica. El compromiso multisistémico con afectación de órganos de riesgo (bazo y sistema hematopoyético) clasifica a estos pacientes en un grupo de alto riesgo, con una mortalidad reportada de hasta el 55,5% si no se instaura tratamiento oportuno. Los dos órganos más frecuentemente afectados son la piel y los huesos, de acuerdo a los sitios comprometidos se clasifica en bajo o alto riesgo (pulmón, hígado, bazo y médula ósea)
El diagnóstico se basa en la biopsia de piel donde se evidencian histiocitos agrupados en la dermis papilar con epidermotropismo y CD1a y/o CD 207 positivo. Dentro de los diagnósticos diferenciales se encuentran otros procesos malignos o infecciosos.
La presencia de síntomas sistémicos como esplenomegalia y citopenias obliga a una evaluación exhaustiva de la extensión de la enfermedad para definir el pronóstico.
El tratamiento estándar de inducción con Vinblastina y Prednisona sigue siendo la primera línea efectiva para reducir la carga de enfermedad y mejorar la supervivencia en formas multisistémicas.
Ante una dermatitis del pañal o seborreica que no mejora tras tratamiento habitual, se debe realizar una biopsia cutánea temprana para descartar HCL.
La erupción variceliforme de Kaposi o eccema herpético es una infección viral cutánea diseminada causada principalmente por el virus herpes simple, afectando a pacientes con alteración de la barrera cutánea. Su presentación puede simular otras dermatosis infecciosas, retrasando su diagnóstico. El reconocimiento precoz es fundamental, ya que puede evolucionar a formas graves con compromiso sistémico.
Resaltar la importancia del reconocimiento temprano de la erupción variceliforme de Kaposi en pacientes con dermatosis previa, para instaurar tratamiento oportuno y disminuir complicaciones.
Paciente femenina de 3 años, con antecedentes de dermatitis atópica y broncoespasmo, consulta por presentar lesiones en piel de 48 horas de evolución asociada a fiebre. Al examen físico presenta lesiones pápulo - vesiculosas confluentes, asociadas a erosiones y ulceraciones cubiertas por costras melicéricas, localizadas predominantemente en miembro superior derecho, además lesiones eccematosas en superficies flexoras.
Se solicita laboratorio (proteína C reactiva levemente elevada (15,9 mg/L) y hemocultivos negativos. Se realizó reacción en cadena de la polimerasa (PCR) de lesiones cutáneas con detección de ADN de virus herpes simple tipo 1 y resultado negativo para virus varicela zóster. Ante el diagnóstico de erupción variceliforme de Kaposi se indica internación para tratamiento con aciclovir endovenoso (30 mg/kg/día) durante 10 días asociado a clindamicina por sobreinfección bacteriana cutánea, con evolución clínica favorable, egresando con tratamiento por vía oral y seguimiento ambulatorio.
La erupción variceliforme de Kaposi se caracteriza por la aparición aguda de lesiones vesiculosas monomorfas que pueden evolucionar a erosiones o ulceraciones sobre piel eccematosa. Entre los principales diagnósticos diferenciales se incluyen impétigo, varicela, herpes zóster.
El diagnóstico es fundamentalmente clínico y puede confirmarse mediante métodos virológicos. El reconocimiento temprano y el inicio precoz de tratamiento antiviral sistémico con aciclovir son fundamentales para prevenir complicaciones y reducir la morbimortalidad.
El lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad autoinmune multisistémica compleja que resulta de la interacción de factores ambientales, hormonales y genéticos .
Es más frecuente en mujeres en edad fértil, pero aproximadamente un 20% debutan a edad infantil, con un pico de incidencia a los 12 años, siendo infrecuente antes de los 5 años de edad.
Actualmente no se dispone de criterios diagnósticos o de clasificación diseñados para la población pediátrica, empleándose en la práctica clínica los criterios utilizados en adultos (Systemic Lupus International Collaborating Clinics (SLICC) 2012).
Describir las características clínicas de presentación, antecedentes y laboratorios de una niña a la cual se llegó al diagnóstico de LES con compromiso cutáneo, hematológico y renal.
Paciente femenina de 11 años de edad con antecedente de púrpura trombótica trombocitopénica (PTT) a los 7 años para lo cual recibió pulsos de solumedrol, plasmaféresis y ciclos de rituximab con buena respuesta, una vez de alta, discontinuó seguimiento ambulatorio con especialistas.
En esta oportunidad su madre relata que la niña presentó desde hace 4 meses manchas en la piel asociadas a decaimiento, episodios de epistaxis autolimitados y registros de hipertensión . Realizó consultas ambulatorias donde le realizaron laboratorios, los cuales fueron normales. Durante los últimos 10 días agregó fiebre 1-2 registros diarios. Recibió tratamiento antibiótico ambulatorio por sospecha de ITU sin rescate bacteriológico y por adenopatía inguinal.
Dada la persistencia de la fiebre, mayor decaimiento y presencia de exantema petequial consulta en hospital zonal donde se decide su internación. Se realiza laboratorio de ingreso que informa pancitopenia e injuria renal aguda, por lo cual se toman muestras de hemocultivos x 2 y urocultivo e inicia antibioticoterapia empírica. Se deriva a nuestro hospital por complejidad.
Ingresa a esta institución subfebril, en regular estado general, hemodinámicamente estable. Presenta eritema facial que respeta surco nasogeniano, lesiones impetiginizadas sobre mejillas con puerta de entrada de pústulas que instrumentó con aguja. Exantema maculopapular y petequial no confluente en tórax, abdomen, espalda, brazos, manos y muslos. Adenomegalia submaxilar izquierda de 1 cm aprox, móvil, duro elástica no dolorosa y otra inguinal izquierda de 3 cm x 2 cm aprox, duro elástica, con eritema local, dolorosa a la palpación. Resto del examen físico sin hallazgos de relevancia.
Se plantean como diagnósticos diferenciales reactivación de PTT y sospecha de enfermedad reumatológica. También se incluye la infección de piel y partes blandas por lo cual cumple tratamiento antibiótico, con informe final de cultivos negativos.
Es evaluada en conjunto por servicio de reumatología y servicio de nefrología quienes solicitan hemograma, LDH, urea, creatinina, ERS, C3, C4, FAN, anti DNA, anticuerpos antifosfolípido, orina completa y proteinuria de 24 hs. En estos estudios iniciales se observa pancitopenia ,LDH elevada, ERS elevada, hipocomplementemia, función renal alterada y proteinuria positiva.
Evaluada por servicio de hematología con los resultados mencionados interpretan cuadro clínico como reactivación de PTT por lo cual se consensúa iniciar tratamiento con pulsos de metilprednisolona y plasmaféresis en 3 oportunidades con favorable respuesta clínica.
Dada la presencia y extensión del exantema descrito anteriormente se interconsulta a servicio de dermatología quienes realizan biopsia cutánea e Indican hidrocortisona local, humectación y fotoprotección.
Luego de 12 días de internación con estabilidad clínica de la paciente, resolución de las lesiones en piel y normalización del hemograma y la función renal se recibe informe de anticuerpos anti DNA positivos (1/640) y FAN positivo (>1/1280), que como criterio inmunológico se suman para confirmar el diagnóstico de LES con compromiso cutáneo, hematológico y renal. Inicia tratamiento con hidroxicloroquina y continua tratamiento corticoideo vía oral. Se otorga el alta hospitalaria con turnos de seguimiento por las especialidades mencionadas.
No existe una única prueba diagnóstica para el LES infantil, lo que hace que el diagnóstico se base en criterios clínicos e inmunológicos.
Nuestra paciente había discontinuado el seguimiento ambulatorio luego de su primera internación por PTT, esto nos motiva a reforzar el seguimiento y asegurar los controles ambulatorios de los pacientes con patología de origen autoinmune por el mayor riesgo de desarrollar otras patologías del mismo origen.
La mononucleosis infecciosa por Virus Epstein-Barr (EBV) suele presentarse con fiebre, faringitis y adenomegalias, aunque ocasionalmente puede asociarse a manifestaciones atípicas como citopenias y hepatitis aguda. Por otra parte, el síndrome de DRESS constituye una reacción adversa medicamentosa grave caracterizada por exantema, alteraciones hematológicas, adenopatías y compromiso visceral. La superposición clínica entre ambas entidades puede representar un importante desafío diagnóstico y terapéutico.
Analizar las dificultades diagnósticas que surgen ante la coexistencia de manifestaciones compatibles con mononucleosis infecciosa y síndrome DRESS.
Ilustrar la relevancia de un abordaje diagnóstico amplio frente a cuadros de exantema, hepatitis y citopenias, reconociendo las formas atípicas de infección por Virus Epstein-Barr.
Paciente femenina de 15 años, en tratamiento con lamotrigina y lurasidona de tres semanas de evolución, consulta por presentar registros febriles de 24 horas de evolución, asociados a eritema escarlatiniforme en rostro, miembros superiores y tronco, fauces congestivas y adenopatías submaxilares y cervicales. Ante sospecha de escarlatina, se solicita streptest y cultivo de fauces que resultan negativos.
Por persistir febril, asociando astenia, vómitos, mialgias y dolor abdominal, con progresión del exantema, siendo de características morbiliformes con edema de labios y párpados, se sospecha farmacodermia secundaria al uso de Lamotrigina por lo que se decide suspender.
Se solicita laboratorio que evidencia leucopenia severa (<1000/mm³), trombocitopenia (106.600/mm3), hipertransaminasemia marcada (GOT 708 U/L, GPT 356 U/L), elevación de LDH (2643 U/L) e hiponatremia moderada asintomática. Se realiza ecografía abdominal, sin presencia de hepatoesplenomegalia; serologías para Dengue, Zika, Chikungunya, VIH, hepatitis virales y toxoplasmosis, negativas y frotis de sangre periférica que evidencia linfocitos reactivos con marcado incremento de gránulos intracitoplasmáticos.
En el transcurso de su internación persiste febril, reinterpretándose el cuadro como neutropenia febril en paciente no oncológico. Se realizan cultivos y se medica empíricamente con Piperacilina-Tazobactam. Posteriormente, se recibe serologías positivas para Virus Epstein Barr (VCA IgM, IgG EA, IgG EBNA), por lo que se suspende antibioticoterapia.
La paciente evolucionó favorablemente con resolución progresiva del cuadro febril y del exantema, recuperación de las series hematológicas, normalización de la función hepática y de las alteraciones hidroelectrolíticas.
Actualmente mantiene seguimiento con servicios de Alergia e Inmunología y Adolescencia.
La infección por Virus Epstein-Barr puede presentarse con manifestaciones atípicas, incluyendo exantema, citopenias y hepatitis aguda, simulando reacciones medicamentosas graves como el síndrome de DRESS. En nuestra paciente, el inicio reciente de lamotrigina constituyó un factor de confusión diagnóstica. Este caso destaca la importancia de considerar la infección por EBV dentro de los diagnósticos diferenciales de cuadros febriles con exantema y compromiso multisistémico, ya que un abordaje integral permite evitar diagnósticos erróneos y orientar adecuadamente el manejo clínico.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
|---|---|---|
| 11998 Mucositis y exantema progresivo tras exposición a amoxicilina: reconocimiento precoz de un síndrome de Stevens-Johnson en la infancia. Otros |
CAMILA CARBONE | |
| 12204 Cuando la púrpura no es lo que parece: Puntos clave en el manejo de guardia inicial, a propósito de un caso. Otros |
MARIA EUGENIA PEÑA Y ALONSO | |
| 12315 Dermatitis por Paederus: a propósito de 2 casos Otros |
EVELIN CIDRAL MUNIZ | |
| 12433 Fitofotodermatosis infantil: a propósito de un caso. Otros |
MARIA SOL OTAZO | |
| 12465 A propósito de un caso: Eritema multiforme mayor persistente de presentación dermatológica atípica Otros |
CANDELA GOGOLEWSKI |
El eritema multiforme (EM) es una afección mucocutánea poco frecuente, autolimitada, a veces recurrente, de origen inmunológico, que se caracteriza por lesiones distintivas en forma de diana, distribuidas acromáticamente, con variación de color concéntrica, a veces acompañadas de erosiones de las mucosas oral, genital u ocular, o una combinación de estas. El eritema multiforme sin afección de mucosas se denomina EM menor (80% de los casos) y con compromiso de las mismas se denomina EM mayor. Los episodios repetidos de eritema multiforme a lo largo de los años se definen comúnmente como EM recurrente, mientras que la aparición continua de lesiones elevadas típicas o atípicas, sin períodos de curación completa, se define como EM persistente. Las causas de EM son principalmente virales (80%-90%), infecciones por Mycoplasma pneumoniae o relacionadas con fármacos. El virus del herpes simple tipo 1 es la causa identificada con mayor frecuencia. Los datos epidemiológicos publicados son escasos y la prevalencia estimada es inferior al 1%. El diagnóstico es clínico y el tratamiento sintomático, aunque se puede requerir antivirales o corticoterapia en casos graves.
Describir un caso de eritema multiforme mayor persistente causado por Mycoplasma pneumoniae en un niño con manifestaciones clínicas atípicas.
Paciente masculino de 8 años, previamente sano, que inicia con edema labial y periorbitario asociado a lesiones maculares eritemato-violáceas y artralgias. El cuadro fue interpretado como infección por virus Herpes simple y recibió tratamiento con aciclovir oral durante una semana sin respuesta, por lo que requirió internación para tratamiento endovenoso con el mismo fármaco, logrando resolución del edema, aunque persistieron las lesiones cutáneas. Cuatro meses más tarde, presentó recurrencia del edema y nuevas lesiones eritemato-violáceas que progresaron a ampollas y costras. Se reinició tratamiento con aciclovir oral y corticosteroides sin mejoría, con evolución a múltiples lesiones ampollares dolorosas, por lo que se decidió una nueva internación. Al ingreso se constataron lesiones ampollares, costrosas y hemáticas en labios, dolorosas durante la apertura bucal, asociadas a aftas en mucosa oral. Se evidenciaron también lesiones eritemato-violáceas ampollares en ángulo interno de ambos ojos, cuello, dorso, pelvis, miembro superior derecho, miembro inferior izquierdo y región escrotal, algunas de las cuales se presentaban erosionadas y costrosas. Asimismo, se constató una ampolla tensa con contenido seroso en el cuarto dedo de la mano derecha. Se tomaron serologías, se realizó PCR viral de secreciones nasofaríngeas (sin detección) y PCR de contenido de ampolla (HSV-1/2 y VZV) negativo. Se suspendió aciclovir manteniendo tratamiento sintomático, con buena evolución clínica y resolución progresiva de las lesiones. Posterior al alta se recibió resultado de serología para Mycoplasma IgG e IgM positivo, por lo que se indicó Azitromicina 500 mg/día durante 5 días. Se realizó biopsia de lesión cutánea que evidencia edema, linfáticos dilatados, capilares con aislados mononucleares periféricos y abundantes melanófagos, sin microorganismos ni otras alteraciones significativas. Actualmente las lesiones eritemato-violáceas persisten, el paciente continúa en control ambulatorio con servicio de dermatología.
Este caso representa una forma atípica de EM mayor persistente. Aunque presentó compromiso mucoso extenso compatible con EM mayor, la ausencia de lesiones típicas en diana y el predominio de lesiones ampollares y eritemato-violáceas dificultaron el diagnóstico. La negatividad de los estudios para herpes simple y la posterior identificación de Mycoplasma pneumoniae orientaron hacia un desencadenante menos frecuente, aunque reconocido especialmente en pediatría. La biopsia mostró hallazgos inflamatorios inespecíficos compatibles con un proceso inmunomediado. La persistencia prolongada de las lesiones cutáneas constituye además una evolución poco habitual.
El eritema multiforme mayor asociado a Mycoplasma pneumoniae es una entidad infrecuente en pediatría que puede presentarse con manifestaciones dermatológicas atípicas, incluso sin lesiones en diana. Estas variantes clínicas pueden dificultar su reconocimiento y retrasar el diagnóstico. Ante cuadros compatibles con EM que presenten características inusuales o falta de respuesta al tratamiento antiviral, debe considerarse a Mycoplasma pneumoniae dentro de los diagnósticos diferenciales para optimizar el abordaje diagnóstico y terapéutico.
La vasculitis es la inflamación y necrosis de las paredes de los vasos sanguíneos de cualquier órgano. Se manifiesta como una enfermedad sistémica que puede encajar en la síntomatología de diversas enfermedades.
Su reconocimiento precoz resulta fundamental, ya que además del compromiso cutáneo puede asociarse a manifestaciones sistémicas que incluyen afectación articular, gastrointestinal, renal, pulmonar y ocular. En algunos casos constituye la manifestación inicial de enfermedades autoinmunes o autoinflamatorias subyacentes.
-Actualizar el reconocimiento, diagnóstico y manejo inicial de la vasculitis en la guardia pediátrica.
-Identificar los principales diagnósticos diferenciales de lesiones purpúricas en pediatría.
Paciente masculino de 3 años ingresa por guardia en regular estado general con dolor articular en pierna derecha, edema en ambas manos, a lo cual se agrega múltiples lesiones purpúricas de rápida evolución en miembros inferiores y lesiones maculares eritematosas en miembros superiores de dos horas de evolución, sin registros febriles constatados. En guardia, se interpreta como meningococcemia, se medica con ceftriaxona a 100 mg/kg/día con previa toma de hemocultivos y laboratorio ampliado con perfil reumatoideo e inmunológico, se decide su internación.
Se constata libreta de vacunas completas para la edad y se reciben resultados de los estudios dentro de los parámetros normales. Por la mejoría clínica, se descartan los diagnósticos de meningococcemia, vasculitis por IgA, lupus eritematoso sistémico, urticaria por infecciones, eritema morbiliforme, síndrome del suero y mastocitosis. Al examen físico, se evidencia máculas eritematosas que evolucionan a habones en pocas horas y, que al desaparecer, dejan hematomas que se extienden a miembros inferiores y pápulas eritematosas no pruriginosas diseminadas en los cuatro miembros, abdomen y tronco, respetando palmas y plantas, con vitropresión negativa.
Se realiza interconsulta con servicio de Dermatología y Reumatología quienes sugieren diagnóstico de Vasculitis Urticariana; realizan biopsia donde se observa dermatitis linfocitaria superficial perivascular, con la cual se acompaña el diagnostico.
La vasculitis urticariana es una entidad infrecuente en pediatría que representa un desafío diagnóstico debido a su similitud clínica con diversas entidades de mayor gravedad.
Este caso destaca la importancia del seguimiento clínico evolutivo y de la reinterpretación diagnóstica continua; la valoración integral del paciente y el trabajo interdisciplinario continúan siendo herramientas insustituibles para alcanzar un diagnóstico preciso.
La dermatitis por Paederus es una dermatitis de contacto irritativa producida por la paederina, toxina presente en la hemolinfa de insectos del género Paederus, coleóptero característico de regiones de clima tropical, y zonas boscosas, de hábito nocturno que es atraído por luz artificial. La creciente de los ríos y altas temperaturas son condiciones favorables para la multiplicación de esta especie. Las alteraciones ecológicas han causado la migración y proliferación de éstos insectos hacia zonas urbanizadas.
Las lesiones en piel aparecen 24-48 hs después del contacto, y se caracterizan por eritema asociado a sensación de quemazón o prurito, con disposición lineal o en espejo en sitios de pliegues. Son eritematovesiculosas o ampollo-pustulosas, su diagnóstico es clínico en contexto epidemiológico.
Presentar 2 casos clínicos, el primero de localización infrecuente y el segundo con lesiones características. Evaluar epidemiología y manifestaciones clínicas de la dermatitis de contacto por Paederus.
CASO 1: Paciente masculino de 3 años, sin antecedentes patológicos de relevancia, residente en zona rural, que consultó luego de sufrir “ picadura” por insecto en zona genital. Presentaba dolor, ardor, eritema y ampollas asociado a edema del pene y escroto. Recibió tratamiento ambulatorio con cefalexina, antihistamínicos y corticoides sin presentar mejoría . Por lo que se deriva a nuestro hospital donde fue valorado por Urología y Pediatría. Al examen físico se observó buen estado general, con edema y eritema localizado en pene y escroto sobre el cual asientan ampollas destechadas. A la palpación presentaba dolor y aumento de temperatura local, dichas lesiones se extendían hasta los pliegues inguinales. Evoluciona con aparición de ampollas y lesiones violáceas en región lumbosacra. Se realizaron laboratorio y ecografía, sin alteraciones. Con las manifestaciones clínicas-epidemiológicas se arribó al diagnóstico de dermatitis por Paederus. Se realizó tratamiento con corticoides tópicos y antihistamínicos evolucionando favorablemente.
CASO 2: Niña de 5 años sin antecedentes personales, que consulta por lesión de 24 horas de evolución que comenzó con 2 lesiones eritematovioláceas en tórax,a las que se agregan lesiones papulares en cara anterior del tórax, asociado a dolor. Cercano a su domicilio relatan terreno baldío con pastizales donde la menor suele jugar. Al examen físico presentaba buen estado general, eritema lineal papular, y doloroso en cara anterolateral del tórax y región submaxilar izquierda. Se realiza tratamiento tópico con corticoides y vaselina, con respuesta favorable.
La dermatitis de contacto por Paederus es un diagnóstico a tener presente frente a lesiones de inicio súbito,pruriginosas,en zonas expuestas del cuerpo, compuestas de vesículas-pústulas, con disposición lineal o en espejo en los sitios de pliegues. Contribuyen al diagnóstico la epidemiología y las variables climatológicas.
El reconocimiento oportuno de esta dermatitis permite evitar diagnósticos erróneos y tratamientos innecesarios.
La fitofotodermatosis es una reacción fototóxica cutánea provocada por el contacto de la piel con compuestos fotosensibilizantes (furocumarinas), presentes en algunas especies vegetales, que al exponerse a la radiación ultravioleta, generan daño celular mediante reacciones fotoquímicas. Las manifestaciones clínicas suelen aparecer entre las 12-72 horas post exposición e incluyen eritema, edema, vesículas y ampollas. Posteriormente puede desarrollarse hiperpigmentación cutánea post inflamatoria secundaria a estimulación melanocítica inducida por la radiación UV, lo cual puede persistir hasta un año desde ocurrido el contacto. Las lesiones suelen ser dolorosas y no pruriginosas.
Presentar un caso poco frecuente de fitofotodermatosis en edad pediátrica, destacando la relevancia de la anamnesis y del reconocimiento de sus manifestaciones clínicas, para considerarla como diagnóstico diferencial ante la presencia de exantema vesiculoampolloso, favoreciendo así un diagnóstico oportuno.
Motivo de consulta: exantema purpúrico
Antecedente de enfermedad actual: paciente femenina de 13 años, previamente sana, consulta por presentar cuadro de tres días de evolución de lesiones purpúricas en rostro, abdomen y miembros inferiores, de diferentes estadios evolutivos, que aumentaron en número y tamaño en las últimas 48 hs previas a su ingreso y no desaparecen a la vitropresión. Había recibido previamente tratamiento con antihistamínicos por sospecha de reacción alérgica, sin mejoría. Niega dolor, prurito, sangrados o traumatismo.
Antecedentes alérgicos: presentó un episodio aislado de reacción cutánea tras la ingesta de alimentos picantes (conitos picantes).
Examen físico: presenta lesión purpúrica en rostro en región derecha del bozo, hematoma con excoriación lineal de 2 cm en región frontal, tres lesiones purpúricas lineales, simétricas de 3 cm de longitud con pequeñas vesículas en su interior en región posterior del cuello. En abdomen presenta dos lesiones equimóticas difusas de 5x7 cm, en ambos flancos. No presenta lesiones en tórax, miembros superiores, dorso, glúteos, ni región genital.
Exámenes complementarios: los exámenes complementarios realizados incluyeron hemograma con recuento de plaquetas, coagulograma, glucemia, función renal y hepática, VSG, PCR, LDH, serologías virales y perfil reumatológico, todos dentro de parámetros normales.
Evolución: se realizó interconsulta con servicio de Dermatología, quien planteó como diagnósticos diferenciales fitofotodermatosis y lesiones autoinfligidas o infligidas por terceros. Además, sugirió descartar coagulopatías e indagar el contexto social de la paciente. Se indicó tratamiento con corticosteroides tópicos, con evolución favorable.
Posteriormente, al interrogatorio dirigido, familiar de la paciente refiere que la misma se encontraba jugando en el patio días previos al inicio de las lesiones, con exposición a vegetales y exposición solar.
La fitofotodermatosis es una entidad poco frecuente en pediatría, con manifestaciones clínicas que pueden conducir a diagnósticos erróneos. Dentro de sus diagnósticos diferenciales se incluyen dermatitis de contacto, celulitis, eritema multiforme, impétigo, quemaduras solares, infección por virus herpes simples y maltrato infantil. El tratamiento es sintomático y los corticosteroides tópicos pueden ser útiles durante la fase aguda, además se debe evitar la exposición al factor causal.
Una anamnesis detallada, junto con el reconocimiento de los patrones clínicos característicos es imprescindible para establecer el diagnóstico e iniciar el abordaje adecuado.
El síndrome de Stevens-Johnson (SSJ) es una reacción mucocutánea grave, infrecuente en pediatría y habitualmente relacionada con la exposición a fármacos. Sus manifestaciones iniciales pueden ser inespecíficas y simular entidades infecciosas frecuentes, retrasando el diagnóstico. El reconocimiento precoz resulta fundamental para suspender el agente causal, iniciar medidas terapéuticas oportunas y disminuir el riesgo de complicaciones.
Describir las características clínicas y el abordaje diagnóstico de una paciente con síndrome de Stevens-Johnson y analizar los diagnósticos diferenciales considerados durante su evolución.
Paciente femenina de 5 años de edad que consulta por presentar lesiones dolorosas, maculopapulares eritematosas descamativas en rostro y algunas aisladas en miembros asociadas a edema en labios y párpados, refiere haber recibido tratamiento con Amoxicilina 48 horas previas por faringitis. Entre sus antecedentes se destaca la enfermedad de Kawasaki al año de vida sin compromiso coronario, habiendo recibido tratamiento con inmunoglobulina y AAS.
Se decide su internación y es valorada por el servicio de Dermatología y de Alergia e inmunología que, por sospecha de Sindrome de Stevens Johnson (SSJ) secundario a drogas vs gingivoestomatitis herpética, se indica suspender antibioticoterapia analgesia y control clínico evolutivo. A las 24 horas se evidencia un aumento de la distribución y la cantidad de las lesiones descriptas extendiéndose a tronco y extremidades y empeoramiento del compromiso de mucosa oral, sin compromiso de otras mucosas, por lo que se fortalece la sospecha de SSJ y se decide iniciar tratamiento con Meprednisona por vía oral. A las 48 horas, presenta mejoría clínica con regresión del edema labial y resolución progresiva de las lesiones dérmicas, por lo que se decide completar corticoterapia en forma ambulatoria completando 8 días totales.
En este caso, la progresión de las lesiones cutáneas, el compromiso mucoso y el antecedente reciente de exposición a amoxicilina orientaron el diagnóstico de SSJ. La suspensión precoz del fármaco sospechoso y el abordaje multidisciplinario permitieron una evolución favorable. Este caso resalta la importancia de mantener un alto índice de sospecha ante pacientes con mucositis aguda y exantema progresivo, ya que el diagnóstico oportuno puede modificar significativamente el pronóstico.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
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| 11615 “Calcificaciones epifisarias múltiples como clave diagnóstica del síndrome de Conradi-Hünermann-Happle: reporte de un caso pediátrico”. Otros |
MARIA EMILIA NAPOLI | |
| 11698 Utilización de radiografía de tórax y su relación con la gravedad clínica evaluada mediante los Scores de Wood Downes-Ferrés y Tal en pacientes pediátricos con infecciones respiratorias agudas bajas: estudio analítico transversal retrospectivo. Otros |
BIANNY MELISSA CORREA MOREIRA | |
| 11801 Pielonefritis xantogranulomatosa difusa en una adolescente, correlación radiológica–patológica: a propósito de un caso Otros |
MARÍA LAURA GRANDE | |
| 12249 Cuando un traumatismo no explica todo: una presentación atípica de histiocitosis de células de Langerhans Otros |
FEDERICO CHRISTIANSEN | |
| 12295 Encefalopatía necrotizante aguda: hallazgos característicos en resonancia magnética. A propósito de un caso. Otros |
ARACELY ANTONELLA MENDOZA AGUILAR | |
| 12362 Pseudoaneurisma postraumático de arteria tibial anterior en paciente pediátrico. A propósito de un caso. Otros |
VALENTINA CLARA BARRESI MENDEZ | |
| 12382 Celulitis orbitaria complicada con trombosis del seno cavernoso e infarto cerebral isquémico en un adolescente: a propósito de un caso Otros |
FLORENCIA YANINA SUAREZ | |
| 12471 A proposito de un caso: prominencia del cartilago costal Otros |
ROCIO NAHIR BONDARUK |
La condrodisplasia punctata corresponde a un grupo de displasias esqueléticas poco frecuentes, caracterizadas por calcificaciones puntiformes en áreas de osificación endocondral. El síndrome de Conradi-Hünermann-Happle constituye su forma de presentación más común, ligada al cromosoma X, y asocia compromiso cutáneo, esquelético y ocular. El reconocimiento temprano de los hallazgos clínicos y por imágenes, en particular las calcificaciones epifisarias, es clave para orientar el diagnóstico en lactantes con manifestaciones sugestivas.
Presentar un caso clínico de síndrome de Conradi-Hünermann-Happle en una lactante de 2 meses, destacando los hallazgos radiológicos tempranos que orientaron al diagnóstico de condrodisplasia punctata.
Paciente femenina de 2 meses de edad, nacida de término y con peso adecuado para edad gestacional. Embarazo controlado. Sin antecedentes familiares de relevancia.
Comienza seguimiento por Dermatología por alopecia en regiones frontal y temporal en forma de “V” invertida, asociado a finas escamas adherentes y placas ictiosiformes en miembros superiores e inferiores. Con sospecha de una genodermatosis ictiosiforme, y por su asociación con displasias esqueléticas, se solicitó ecografía de caderas, en la que se observó displasia acetabular con subluxación bilateral de caderas, así como la presencia de múltiples imágenes ecogénicas en la cabeza femoral izquierda, compatibles con calcificaciones. Se amplió el estudio realizando ecografía de rodillas visualizando las mismas imágenes sugestivas de calcificaciones en la rótula derecha.
Asimismo, se solicitaron radiografías de huesos largos de los cuatro miembros, observando múltiples imágenes radiopacas en regiones epifisarias de ambos fémures y tibias, confirmando los hallazgos ecográficos.
La presencia de las calcificaciones epifisarias múltiples fue compatible con condrodisplasia punctata que, asociado a las manifestaciones cutáneas congénitas, orientó como principal sospecha diagnóstica al síndrome de Conradi-Hünermann-Happle (condrodisplasia punctata dominante ligada al X).
La condrodisplasia punctata es una displasia esquelética poco frecuente caracterizada por la presencia de calcificaciones puntiformes en áreas de osificación endocondral. Con mayor frecuencia se encuentran epífisis de los huesos largos, vértebras y costillas. Pertenece a un grupo heterogéneo de patologías de etiología genética y hereditaria, que se clasifican ligadas o no al cromosoma X, y éstas últimas, en autosómicas dominantes y recesivas. La forma autosómica dominante ligada al X es también conocida como Síndrome de Conradi-Hünermann-Happle.
El síndrome de Conradi-Hünermann-Happle es la forma más común de presentación de condrodisplasia punctata, y ocurre por una alteración del metabolismo del colesterol, que produce un espectro de anomalías esqueléticas, cutáneas y oculares.
Dentro de las alteraciones musculoesqueléticas se encuentran baja talla, acortamiento asimétrico y rizomélico de los miembros, escoliosis con alteraciones vertebrales, frente aplanada, puente nasal plano, micrognatia, alteraciones del paladar, deformidades craneales, sindactilia, pie equino, luxación congénita de cadera y contracturas en flexión de codo y rodilla.
Al nacimiento se observa una eritrodermia ictiosiforme que a los pocos meses de vida evoluciona a una ictiosis lineal que sigue las líneas de Blaschko, y se acompaña de hiperqueratosis palmoplantar, alopecia cicatrizal, atrofodermia folicular, hiperpigmentación estriada y distrofias ungueales y dentales. El componente ictiosiforme suele mejorar en la adolescencia aunque a veces puede persistir en la edad adulta, mientras que la alopecia cicatrizal y la atrofodermia folicular persisten de por vida. También presentan alteraciones oculares asimétricas como cataratas, microcórneas, atrofia de retina y nervio óptico.
Las características clínicas y radiológicas apoyan la sospecha de este diagnóstico, y los hallazgos bioquímicos lo confirman.
El tratamiento es multidisciplinario. Los pacientes afectados requieren atención dermatológica, corrección ortopédica del defecto y prevención de la ceguera. La importancia del diagnóstico precoz y el seguimiento multidisciplinario es fundamental para mejorar la calidad de vida y la autonomía del niño afectado, lo que subraya la necesidad de una mayor concienciación sobre las enfermedades raras y poco frecuentes.
La prominencia del cartílago costal unilateral constituye una alteración de la pared torácica caracterizada por una protrusión localizada de uno o más cartílagos costales en un solo hemitórax. Puede observarse en pacientes pediátricos y adultos y representa desde una variante anatómica benigna hasta la manifestación de patologías congénitas, traumáticas, inflamatorias o tumorales. El hallazgo suele generar preocupación estética y ansiedad familiar, especialmente en la edad pediátrica. La evaluación diagnóstica requiere una adecuada correlación clínica e imagenológica. Entre las herramientas diagnósticas utilizadas se destacan radiografía convencional, ecografía, tomografía computada y resonancia magnética.
Dar a conocer la patología en la infancia, brindar información a pediatras y afines al área, despejar dudas diagnósticas.
Paciente de 7 años consulta por presentar tumoración esternal derecha, sin antecedente traumático. Examen físico: abultamiento en dicha región del tórax, sin dolor ni cambios inflamatorios. Rx normal. Ecografía: prominencia y arqueamiento del cartílago costal.
Los cartílagos costales son estructuras de cartílago hialino que unen las costillas al esternón, proporcionando elasticidad y movilidad a la pared torácica. Los primeros siete pares costales se articulan directamente con el esternón, mientras que los restantes son libres. Estas estructuras participan activamente en la mecánica respiratoria y en el crecimiento torácico durante la infancia y adolescencia. La prominencia unilateral corresponde a una protrusión localizada de la pared torácica anterior o anterolateral, generalmente visible a la inspección física. Puede ser asintomática o acompañarse de dolor, sensibilidad local o alteraciones estéticas. Se detecta de forma incidental durante el crecimiento puberal, o secundaria a traumatismos, procesos inflamatorios o anomalías congénitas.
Etiología Causas congénitas (Pectus carinatum unilateral, Alteraciones del desarrollo costocondral, Síndrome de Poland, Displasias esqueléticas. Causas adquiridas (Traumatismos torácicos, Consolidación viciosa de fracturas, Costocondritis, Procesos infecciosos Tumores benignos o malignos de pared torácica).
Clínica Asimetría torácica visible, prominencia localizada palpable, Dolor o molestias, alteración estética, ansiedad.
Diagnóstico Radiografía de tórax, ecografía, tomografía computada, resonancia magnética
Diagnóstico diferencial Pectus carinatum, tumores, osteocondromas, costocondritis, fracturas, alteraciones postraumáticas, síndromes congénitos.
Tratamiento casos leves observación clínica. Compromiso estético o progresión ortesis o cirugía.
Constituye un motivo frecuente de consulta de pediátricos y adolescentes. Resulta fundamental realizar una adecuada evaluación clínica e imagenológica para descartar patologías subyacentes. La ecografía es de gran utilidad inicial debido a su accesibilidad, inocuidad y capacidad dinámica. El abordaje multidisciplinario entre pediatras, radiólogos y cirujanos torácicos resulta esencial para garantizar un correcto seguimiento y tratamiento de estos pacientes.
La celulitis orbitaria es una infección potencialmente grave que suele originarse por extensión de procesos infecciosos de estructuras vecinas, particularmente de los senos paranasales, aunque también puede ser secundaria a infecciones de partes blandas. Si bien la mayoría de los pacientes evolucionan favorablemente con el tratamiento adecuado, pueden presentarse complicaciones locales y menos frecuentemente intracraneales.
Describir los hallazgos radiológicos evidenciados durante la evolución de una celulitis orbitaria complicada con trombosis venosa intracraneal e infarto cerebral isquémico.
Paciente de 13 años de edad, sin antecedentes de relevancia, consulta inicialmente por presentar una celulitis preseptal izquierda secundaria a una lesión cutánea en ala nasal por lo que se indica antibiótico por vía oral. A las 48 hs consulta por dolor a la movilización ocular por lo que se decide su internación con sospecha de celulitis orbitaria. Se realizan hemocultivos con aislamiento de Staphylococcus aureus resistente a meticilina (SAMR) y una tomografía computada (TC) de cerebro y órbitas con contraste endovenoso. En la misma se evidencia proptosis ocular izquierda y aumento del espesor de los músculos rectos externo y superior, así como rarefacción de la grasa locorregional, confirmándose el compromiso orbitario.
Luego de siete días de tratamiento antibiótico endovenoso, con bacteriemia persistente, el paciente presenta empeoramiento clínico con aumento del dolor ocular y oftalmoplejía. Ante la sospecha de progresión de la enfermedad, se realiza una nueva TC de cerebro y órbitas con contraste EV como método de evaluación en la urgencia, en la que se evidencia aumento del calibre de la vena oftálmica superior izquierda con defecto de relleno parcial, asociado a abombamiento y ausencia de realce del seno cavernoso homolateral. Se realiza entonces RM de cerebro y órbitas con angiorresonancia para mejor caracterización del compromiso neurovascular, que confirma la presencia de trombosis de la vena oftálmica superior y trombosis del seno cavernoso izquierdo.
Tras una favorable evolución clínica con el tratamiento antibiótico y anticoagulante, el paciente es dado de alta, reingresando a los 7 días con fiebre y hemiparesia braquiocrural derecha. En la TC de cerebro sin contraste se observa una extensa área de hipodensidad fronto-parieto-occipito-temporal izquierda con efecto de masa, compatible con infarto cerebral isquémico. Posteriormente se realiza RM de cerebro y órbitas con secuencias de difusión, contraste intravenoso y angiografía en fases arterial y venosa, evidenciándose realce parietal en el segmento M1 de la arteria cerebral media izquierda, así como señal de flujo reducido de forma irregular en dicho segmento y en la arteria carótida interna supraclinoidea homolateral, hallazgos sugestivos de arteritis, en contexto de meningitis por SAMR. El paciente completa el tratamiento antibiótico y continúa en tratamiento anticoagulante y terapias de rehabilitación psicofísica.
Discusión:
La celulitis orbitaria es una infección localizada por detrás del tabique orbitario. Entre sus principales hallazgos imagenológicos se incluyen cambios inflamatorios de la grasa intraorbitaria, flemones y abscesos orbitarios o subperiósticos. A diferencia de la celulitis preseptal, presenta riesgo de extensión intracraneal y requiere tratamiento agresivo para prevenir complicaciones neurológicas.
Entre las complicaciones intracraneales se encuentra la meningitis; la RM con contraste permite una adecuada evaluación de la extensión del compromiso meníngeo y de las complicaciones asociadas.
La trombosis de la vena oftálmica superior es una complicación infrecuente y potencialmente grave. En la TC con contraste EV puede observarse dilatación venosa asociada a un defecto de relleno central. Puede progresar o coexistir con la trombosis del seno cavernoso, entidad de elevada morbimortalidad en pediatría. Los estudios realizados con contraste muestran defectos de relleno, abombamiento y asimetría de los senos cavernosos. El reconocimiento precoz de estos hallazgos es fundamental para instaurar un tratamiento oportuno.
En casos excepcionales, la propagación de la infección puede producir compromiso inflamatorio o trombótico de los vasos intracraneales, ocasionando infartos cerebrales isquémicos.
Conclusión:
Las imágenes desempeñan un rol fundamental en el diagnóstico inicial de la celulitis orbitaria y en la detección precoz de sus complicaciones. Este caso ilustra la utilidad de la TC contrastada como herramienta de primera línea para evaluar la extensión de la enfermedad y reconocer signos sugestivos de compromiso vascular intracraneal, así como el aporte complementario de la RM para la evaluación detallada del compromiso vascular, meníngeo y parenquimatoso. El reconocimiento adecuado de estos hallazgos permite orientar oportunamente la conducta terapéutica y reducir el riesgo de secuelas permanentes.
La histiocitosis de células de Langerhans (HCL) pertenece a un grupo de enfermedades poco frecuentes, caracterizadas por la acumulación anormal de células del sistema mononuclear fagocítico, en este caso la proliferación clonal de células progenitoras mieloides que se diferencian en células CD1a+/CD207+.
La enfermedad presenta una gran heterogeneidad clínica, manifestándose frecuentemente a través de lesiones óseas osteolíticas, lesiones cutáneas, alteraciones endocrinológicas. El compromiso puede ser único y autolimitado o multisistémico potencialmente mortal, principalmente en menores de 2 años. Hay afectaciones consideradas de riesgo, como Hígado (hepatomegalia, colestasis, disfunción), Bazo (esplenomegalia, citopenias secundarias), Médula ósea (citopenias).
El órgano afectado con mayor frecuencia es el hueso (80%), presentando lesiones líticas comúnmente en cráneo, fémur, costillas, pelvis y columna asociado en primer instancia a la aparición de una tumoración o masa palpable, acompañada frecuentemente por dolor persistente, progresivo y a predominio nocturno. La presentación a nivel de esternón ya sea como lesión única o primaria es excepcionalmente inusual.
Describir el caso de una histiocitosis de células de langerhans unisistemica con localización ósea atípica en un paciente pediátrico.
Paciente de 12 años de edad, previamente sano, consulta en guardia por dolor referido en región esternal media de 2 semanas de evolución, secundario a traumatismo deportivo. Se constata en buen estado general, al examen físico presenta dolor esternal de máxima intensidad (10/10 según la Escala Numérica del Dolor) tanto a la movilización como palpación superficial, sin evidenciar lesiones en piel.
Se solicita tomografía axial computarizada de tórax que informa lesión osteolítica esternal. Se interpreta posible origen oncológico-hematológico, por lo cual paciente permanece internado en sala pediátrica para manejo del dolor y diagnóstico. Se realizan los siguientes estudios:
- Resonancia magnética de tórax que informa en el cuerpo esternal, a nivel de la inserción del tercer y cuarto cartílago costal, lesión de (13 mm) x (20 mm) x (19 mm) (APxTxCC), con señal intermedia, restricción a la difusión y realce tras la administración de gadolinio, asociado a cambios inflamatorios perilesionales.
- Tomografía por Emisión de Positrones (PET) que informa única lesión ósea lítica e hipermetabólica en cuerpo esternal.
Con dichos estudios, se decide realizar punción biopsia donde se obtiene el resultado diagnóstico de HCL, con posterior curetaje de la lesión. Cumple tratamiento con corticoide vía oral según protocolo (Meprednisona a 40mg/m2 dosis inicial) por 3 semanas, con descenso progresivo.
Luego de 5 meses consulta nuevamente en guardia por tumoración en calota parietal derecha, dolorosa a la palpación y de pocos días de evolución. Se repite PET donde se observa lesión osteolítica de partes blandas. Es valorado por el servicio de neurocirugía pediátrica quienes realizan curetaje de la lesión (3 x 3 cm) con colocación de placa posterior. Anatomía patológica compatible con enfermedad de base.
Al momento el paciente se encuentra realizando quimioterapia con Vinblastina semanal, y corticoterapia 60 mg/día, según protocolo LCH IV para lesión única sin órgano de riesgo.
La HCL representa un desafío diagnóstico debido a su gran variabilidad clínica. La afectación esternal es excepcionalmente infrecuente, estimada en menos del 2% de los casos, y su presentación asociada a un antecedente traumático puede orientar erróneamente el proceso diagnóstico.
El presente caso subraya la importancia de mantener un alto índice de sospecha clínica ante lesiones osteolíticas, incluso cuando estas son precedidas por un traumatismo deportivo que podría actuar como un distractor diagnóstico. Se destaca la importancia de la posibilidad de realizar el diagnóstico en un centro de alta complejidad, donde cuenta con los métodos imagenológicos y de anatomía patológica para el diagnóstico.
La encefalopatía necrotizante aguda (ENA) es una enfermedad poco frecuente y potencialmente fatal que afecta predominantemente a niños pequeños. Constituye un síndrome clínico-radiológico caracterizado por una encefalopatía aguda de rápida progresión potencialmente fatal secundaria a una tormenta de citocinas habitualmente precedida por una infección viral, predominantemente Influenza A. Se manifiesta con fiebre, convulsiones, alteración del nivel de conciencia y hallazgos neurorradiológicos característicos.
Desde la perspectiva radiológica, el diagnóstico se fundamenta en la identificación de lesiones necróticas bilaterales y simétricas en estructuras grises profundas. El reconocimiento temprano de patrones específicos en Resonancia Magnética (RM), como el edema citotóxico inicial y su progresión hemorrágica, es vital para el pronóstico, dada la alta mortalidad y las secuelas neurológicas graves de esta patología. Su fisiopatología no está completamente esclarecida y se han propuesto mecanismos inmunológicos, genéticos y metabólicos.
Actualmente no existen criterios diagnósticos universalmente aceptados, por lo que el reconocimiento temprano de los hallazgos clínicos y de neuroimagen resulta fundamental para orientar el diagnóstico.
Describir las características clínico-radiológicas de la encefalopatía necrotizante aguda en una paciente, haciendo énfasis en la importancia del reconocimiento de los biomarcadores de imagen en el diagnóstico diferencial de esta encefalopatía aguda.
Paciente femenina de 20 meses, previamente sana, que tras un cuadro y síntomas respiratorios por Influenza A presentó un deterioro neurológico severo con compromiso de su estado de conciencia y status convulsivo prolongado, requiriendo internación en unidad de cuidados intensivos y asistencia respiratoria mecánica por deterioro del sensorio.
La tomografía computada cerebral evidenció hipodensidad bilateral de los tálamos posteriores asociada a compromiso de sustancia blanca periventricular y cerebelo. El electroencefalograma descartó status epiléptico eléctrico. La resonancia magnética cerebral mostró extensas lesiones bilaterales y simétricas hiperintensas en T2/FLAIR con restricción en difusión, que comprometían tálamos, globos pálidos, cerebelo, tractos corticoespinales, cápsula interna y sustancia blanca frontal, temporal y parietal. Se observó además componente hemorrágico talámico y realce leptomeníngeo postcontraste.
El estudio etiológico evidenció infección por influenza A en secreciones respiratorias. El análisis del líquido cefalorraquídeo mostró hiperproteinorraquia sin pleocitosis, con estudios infectológicos negativos.
Ante la asociación entre el cuadro clínico y los hallazgos neurorradiológicos se estableció el diagnóstico de encefalopatía necrotizante aguda. La paciente recibió tratamiento multimodal con corticoides, plasmaféresis y tocilizumab logrando estabilidad clínica con plan de rehabilitación intensiva.
La encefalopatía necrotizante aguda es una emergencia neurológica infrecuente y potencialmente devastadora. Su diagnóstico descansa sobre la tríada de infección viral, clínica de encefalopatía y hallazgos radiológicos clásicos.
El marcador neurorradiológico distintivo es el patrón concéntrico o en “diana” en las secuencias de difusión (DWI/ADC), que refleja la zonificación de edema citotóxico central y vasogénico periférico. La distribución topográfica afecta predominantemente los tálamos, el tronco encefálico, la sustancia blanca cerebral y el cerebelo, siendo el compromiso talámico bilateral y simétrico el hallazgo más característico y distintivo de esta entidad.
En nuestro caso, la presencia de hemorragia talámica y compromiso del tronco encefálico fueron indicadores de severidad, acorde a la literatura que asocia el rescate de Influenza A con una mayor carga lesional hemorrágica y peor pronóstico funcional. Las manifestaciones neurorradiológicas presentan cambios dinámicos a lo largo de la evolución clínica.
La RM es la herramienta definitiva para diferenciar la ENA de otras encefalopatías agudas (como ADEM o síndrome de Leigh) y para monitorizar la transformación hacia la etapa secuelar cavitada
Asimismo, se han descrito formas familiares o recurrentes asociadas a mutaciones en el gen RANBP2 (ANE1), vinculadas a una evolución más grave y peor pronóstico.
El reconocimiento precoz de los hallazgos clínicos y el patrón neurorradiológico característico, es fundamental para establecer el diagnóstico e iniciar un tratamiento oportuno, con impacto potencial en la supervivencia y el pronóstico.
La pielonefritis xantogranulomatosa es una forma infrecuente de inflamación renal crónica caracterizada por destrucción del parénquima renal y reemplazo por macrófagos cargados de lípidos. Su presentación en edad pediátrica y adolescencia es rara.
El diagnóstico por imágenes resulta fundamental para su sospecha y evaluación, mientras que la anatomía patológica confirma el diagnóstico.
Describir la presentación clínica, los hallazgos radiológicos e histopatológicos y su correlación en un paciente pediátrico de una patología infrecuente en este rango etario.
Paciente femenina de 14 años internada por dolor lumbar, fiebre y vómitos. Como antecedentes presentaba litiasis renal izquierda y vesical, colocación previa de catéter doble J y múltiples infecciones urinarias recurrentes por distintos microorganismos, con seguimiento médico irregular. Al momento de su ingreso cursaba derrame pleural izquierdo concomitante, descartándose infección por micobacterias mediante estudios microbiológicos específicos.
La ecografía renal y la tomografía computada evidenciaron alteración severa de la arquitectura del riñón izquierdo, con pérdida de la diferenciación corticomedular, hidronefrosis, litiasis y marcada heterogeneidad parenquimatosa, asociado a compromiso de la grasa perirrenal, del compartimiento pararrenal posterior y de los músculos lumbares homolaterales.
El centellograma renal con Tc99m-DMSA mostró función conservada del riñón derecho y ausencia total de captación en el izquierdo, compatible con exclusión funcional completa.
Ante la sospecha de enfermedad renal inflamatoria crónica avanzada se realizó nefrectomía izquierda. Durante la cirugía se observó un extenso proceso inflamatorio perirrenal, con tejidos friables y drenaje de material purulento a través del uréter.
El estudio anatomopatológico demostró dilatación del sistema pielocalicial con material necrótico y reemplazo difuso del parénquima renal por inflamación granulomatosa crónica. Microscópicamente se identificaron macrófagos espumosos CD68 positivos, células gigantes multinucleadas, granulomas, fibrosis, necrosis e hendiduras de colesterol, hallazgos diagnósticos de pielonefritis xantogranulomatosa difusa.
La pielonefritis xantogranulomatosa es una forma infrecuente de pielonefritis crónica caracterizada por la destrucción progresiva del parénquima renal y su reemplazo por tejido inflamatorio compuesto por macrófagos espumosos cargados de lípidos. Se asocia habitualmente con obstrucción urinaria, litiasis e infecciones urinarias recurrentes, siendo excepcional en la población pediátrica.
En este caso, la correlación imagen-patología resultó fundamental para comprender la extensión del proceso. La pérdida de la arquitectura renal observada en ecografía y tomografía se correspondió con la destrucción difusa del parénquima por infiltración inflamatoria crónica constatada por anatomía patológica, mientras que la ausencia de función en el centellograma reflejó el reemplazo casi completo del tejido renal normal por tejido inflamatorio y necrótico.
La pielonefritis xantogranulomatosa debe considerarse dentro de los diagnósticos diferenciales de riñón no funcionante asociado a litiasis e infecciones urinarias recurrentes incluso en pacientes pediátricos. El reconocimiento precoz mediante los métodos de diagnóstico por imágenes permite establecer un tratamiento oportuno y prevenir complicaciones potencialmente graves. En las formas difusas, la nefrectomía continúa siendo el tratamiento de elección, con buena evolución posterior.
El pseudoaneurisma arterial es una dilatación vascular poco frecuente en pediatría, generalmente secundaria a traumatismos o lesiones iatrogénicas.
Presentar el caso de un paciente masculino de 13 años que presentó un pseudoaneurisma de arteria tibial anterior
Se presenta el caso de un paciente masculino de 13 años que presentó dolor, edema e impotencia funcional de miembro inferior derecho tras traumatismo cortante y posterior traumatismo cerrado. La ecografía Doppler evidenció una lesión vascular con signo del “yin yang”, compatible con pseudoaneurisma, mientras que la angiotomografía confirmó una lesión de la arteria tibial anterior asociada a fístula arteriovenosa. Recibió tratamiento antibiótico y seguimiento clínico e imagenológico seriado. A los 35 días del traumatismo, la angiografía mostró oclusión arterial compensada por circulación colateral y ausencia de lesión, interpretándose como resolución espontánea.
El pseudoaneurisma traumático de la arteria tibial anterior es una complicación infrecuente que requiere alta sospecha diagnóstica. La ecografía Doppler constituye la herramienta inicial de elección y el seguimiento estrecho permite definir la conducta terapéutica y prevenir complicaciones potencialmente graves.
Las infecciones respiratorias agudas bajas (IRAB) constituyen una de las principales causas de consulta e internación en pediatría. Aunque la radiografía de tórax continúa siendo uno de los estudios complementarios más utilizados en estos pacientes, las recomendaciones actuales desaconsejan su uso rutinario en cuadros no complicados debido a su limitada utilidad diagnóstica. La relación entre la gravedad clínica respiratoria y la realización de radiografía de tórax continúa siendo un aspecto poco estudiado.
Determinar la relación entre la gravedad clínica respiratoria y el uso de radiografía de tórax en pacientes pediátricos con infecciones respiratorias agudas bajas, mediante la aplicación de escalas clínicas de severidad como el Score de Wood Downes-Ferrés y de Tal.
Se realizó un estudio analítico transversal retrospectivo mediante el análisis de una base de datos de pacientes de 0 a 15 años, internados en sala de pediatría, con diagnóstico de IRAB atendidos entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 en una institución privada de Buenos Aires, Argentina. La gravedad clínica respiratoria fue evaluada mediante los Scores de Wood Downes-Ferrés y Tal, clasificándose en leve, moderada y grave. Se analizó la asociación entre la realización de radiografía de tórax y la gravedad clínica, el diagnóstico de egreso y el tipo de egreso. Para el análisis estadístico se utilizaron frecuencias absolutas y relativas, prueba de Chi-cuadrado de Pearson y prueba exacta de Fisher, considerando significativo un valor de p < 0,05.
Se incluyeron 227 pacientes. La mediana de edad fue de 3 años y el 64,7% correspondió a menores de 4 años. La radiografía de tórax se realizó en 138 pacientes (60,8%). La frecuencia de realización de radiografía fue de 55,2% en pacientes con gravedad leve, 62,1% en moderados y 67,9% en graves, sin encontrarse asociación estadísticamente significativa entre la gravedad clínica y la realización del estudio (p=0,459). Tampoco se observó asociación significativa entre el diagnóstico de egreso y la utilización de radiografía de tórax (p=0,232). En los pacientes derivados a centros de mayor complejidad se observó una mayor frecuencia de radiografías (84,2%), alcanzando significación mediante la prueba de razón de verosimilitud (p=0,040).
Se establece que la radiografía de tórax fue utilizada con frecuencia en pacientes pediátricos con IRAB. No se encontró asociación significativa entre su realización y la gravedad clínica respiratoria evaluada mediante los Scores de Wood Downes-Ferrés y Tal, ni con el diagnóstico de egreso. Los resultados sugieren que la solicitud de radiografía podría estar influenciada por factores distintos a la gravedad clínica objetiva, destacando la importancia de promover un uso racional de este estudio complementario en concordancia con las recomendaciones actuales basadas en la evidencia científica.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
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| 11760 “CUANDO LA CONVULSIÓN ESCONDE UNA INTOXICACIÓN: LACTANTES CON EXPOSICIÓN A COCAÍNA INTERNADOS EN UNIDAD DE TERAPIA INTENSIVA PEDIÁTRICA” Otros |
CLAUDIA ALEJANDRA LÓPEZ CARO | |
| 11989 Resultados de la implementación de terapia de alto flujo en un hospital pediátrico de segundo nivel: análisis retrospectivo 2018-2024 Otros |
CATALINA PENE AZCARATE | |
| 12172 TRAYECTORIA DE LA MECÁNICA RESPIRATORIA EN NIÑOS CON SÍNDROME DE DIFICULTAD RESPIRATORIA AGUDA PEDIÁTRICA Y EN RIESGO DE DESARROLLARLO Otros |
JORGE PABLO PALMEIRO | |
| 12259 Asma Grave en Terapia intensiva pediátrica: serie de casos y análisis clínico Otros |
MAILLEN BES | |
| 12375 Encefalitis anti-NMDAR en pediatría: análisis retrospectivo del manejo y evolución en una unidad de cuidados intensivos pediátricos Otros |
DANIEL OSVALDO VELARDEZ |
El asma grave representa la forma más severa de evolución del Asma y es definido como aumento de niveles de CO2, alteración de la conciencia y necesidad de asistencia en cuidados intensivos. Se asocia a una elevada morbimortalidad y a la necesidad de soporte respiratorio avanzado. Conocer las características clínicas y la evolución de estos pacientes resulta fundamental para optimizar su manejo y lograr mejores los resultados clínicos.
Conocer y comparar la tendencia de ingresos por asma grave en un periodo de 5 años. Caracterizar el comportamiento en este grupo. Evaluar necesidad de soporte ventilatorio invasivo. Evaluar antecedentes y seguimiento de dicha población.
Se analizaron registros hospitalarios de historias clínicas de pacientes admitidos en UCIP con diagnostico de asma grave en el periodo 2020 hasta mayo 2026.
Edad 2 a 16 años
Criterios de inclusión: Diagnóstico de ingreso asma grave
Criterios de exclusión: cardiopatías congénitas no tratadas, otros diagnósticos neumológicos (FQP, EPOC, DBP) y tuberculosis.
Las admisiones en UCIP fueron de 44 pacientes, de los cuales 30 fueron mujeres y 14 Varones. De ellos un total de 31 pacientes requirieron ARM y 5 VNI. Las complicaciones graves que presentaron fueron SDRA (10), Enfisema subcutáneo (4), NAV (2) y Neumotórax (3). De todos ellos dos pacientes presentaron la combinación de SDRA + NAV y Neumotórax + SDRA. Los rescates de gérmenes por Filmarray respiratorio fueron REV (19), VSR (6), Hib (3), influenza A (2), Parainfluenza 4 (2), Chlamydia (1), ADV (1), Moraxella (1), Mycoplasma (1), Covid 19 (1) y Parainfluenza 3 (1).
La estadía fue 1 a 27 días con un promedio de 4,5 días.
El estudio permite concluir que hay una tendencia en aumento relevante de ingresos por asma grave. Existe una prevalencia mayor en el sexo femenino (68% de los casos).
Se observó una elevada necesidad de soporte ventilatorio invasivo (70% de los pacientes) respecto a los que requirieron VNI.
El SDRA se destaca como la complicación más frecuente en un 22%. Se identificó una amplia variedad de rescate de gérmenes con predominancia de REV.
La estadía hospitalaria promedio se mantiene en un rango variable de 1 a 27 días.
La encefalitis por anticuerpos contra el receptor N-metil-D-aspartato (anti-NMDAR) constituye la forma más frecuente de encefalitis autoinmune en la infancia. Los pacientes con formas graves suelen requerir internación en unidades de cuidados intensivos pediátricos (UCIP) debido a estatus convulsivo, movimientos anormales, alteraciones autonómicas y compromiso respiratorio. Existe escasa información sobre el manejo intensivo y la evolución funcional de estos pacientes en Latinoamérica.
Describir las características clínicas, el manejo intensivo y la evolución funcional de pacientes pediátricos con encefalitis anti-NMDAR internados en una UCIP de referencia nacional
Estudio observacional, retrospectivo y descriptivo realizado en la UCIP del Hospital de Pediatría “Prof. Dr. Juan P. Garrahan” entre agosto de 2023 y noviembre de 2025. Se incluyeron pacientes menores de 18 años con diagnóstico confirmado o altamente sospechoso de encefalitis anti-NMDAR. Se analizaron variables demográficas, manifestaciones clínicas, tratamientos inmunomoduladores, requerimientos de soporte intensivo, complicaciones y evolución funcional mediante la escala de Rankin modificada.
Se incluyeron 10 pacientes con una mediana de edad de 59 meses; el 60% fueron varones y el 90% presentó anticuerpos anti-NMDAR positivos. Los principales motivos de ingreso fueron estatus convulsivo, estatus distónico, movimientos anormales graves y compromiso respiratorio. Todos recibieron inmunoterapia de primera línea; el 70% recibió rituximab y el 50% tocilizumab. El 60% requirió asistencia respiratoria mecánica y la mediana de estadía en UCIP fue de 25 días. A los seis meses, el 60% alcanzó una recuperación funcional favorable, mientras que el 20% presentó discapacidad grave.
La encefalitis anti-NMDAR grave constituye una causa de internación prolongada en UCIP y requiere un manejo multidisciplinario complejo. El diagnóstico precoz y el tratamiento inmunomodulador oportuno continúan siendo fundamentales para mejorar los resultados funcionales.
Las infecciones respiratorias agudas bajas constituyen una de las principales causas de consulta e internación en pediatría y representan un motivo frecuente de requerimiento de soporte respiratorio. En este contexto, la terapia de alto flujo con oxígeno se presenta como una estrategia intermedia entre la oxigenoterapia convencional y la ventilación mecánica no invasiva o invasiva. Su implementación en hospitales de segundo nivel puede contribuir al abordaje oportuno de pacientes con dificultad respiratoria, optimizando los recursos disponibles y favoreciendo la continuidad de la atención.
Describir la experiencia de implementación de la terapia de alto flujo en pacientes menores de 15 años internados por causa respiratoria en un hospital pediátrico de segundo nivel durante el período 2018-2024.
Se realizó un estudio observacional, transversal, retrospectivo y descriptivo. Se incluyeron pacientes pediátricos menores de 15 años internados por patología respiratoria que recibieron terapia de alto flujo con oxígeno y que se encontraban registrados en la base de vigilancia intensificada de infecciones respiratorias agudas bajas. Se analizaron variables demográficas, antecedentes clínicos, diagnóstico de ingreso, estado de vacunación, días de internación, momento de inicio de la terapia, duración del soporte con alto flujo y evolución clínica.
Se incluyeron 144 pacientes. El 66% correspondió a menores de 2 años, con predominio de lactantes pequeños. El 90,9% de los pacientes eran locales. El diagnóstico de ingreso más frecuente fue bronquiolitis, presente en el 98,6% de los casos. El 38,8% tenía antecedente de al menos una internación previa por causa respiratoria y el 9% presentó reinternación precoz dentro del mismo mes. El 44% fue clasificado como hiperreactivo bronquial. Se registró antecedente de prematurez en el 11,8% de los pacientes; de ellos, 7 presentaban antecedentes respiratorios durante el período neonatal. En relación con la vacunación, se obtuvo registro en 130 pacientes, de los cuales el 91,5% presentaba esquema completo para la edad.
El promedio de días de internación fue de 7,28 días. La media global de días hasta el inicio de la terapia de alto flujo fue de 0,91 días, con una duración media de uso de 3,13 días. Al analizar por grupo etario, los menores de 5 meses presentaron mayor demora en el inicio de la terapia, con una media de 1,39 días, y también mayor duración del soporte y de la internación total. En cuanto a la evolución clínica, 5 pacientes requirieron traslado a cuidados intensivos, 2 necesitaron asistencia respiratoria mecánica y no se registraron fallecimientos.
La terapia de alto flujo se consolidó como una herramienta útil y segura para el manejo de la insuficiencia respiratoria aguda en pacientes pediátricos internados en un hospital de segundo nivel. Los lactantes, especialmente los menores de 6 meses, constituyeron el grupo de mayor demanda, con mayor tiempo de uso de la terapia y mayor duración de la internación. Estos hallazgos refuerzan la importancia de contar con protocolos institucionales claros, criterios de inicio oportunos, capacitación continua del equipo de salud y disponibilidad adecuada de equipamiento, especialmente durante los períodos de mayor circulación de infecciones respiratorias.
Las infecciones respiratorias agudas bajas (IRABs) son la principal etiología del síndrome de dificultad respiratoria aguda pediátrica (SDRAP). Las guías introducen el término "en riesgo de SDRAP" para ampliar la detección de pacientes que podrían desarrollar SDRAP, no existiendo parámetros basados en mecánica respiratoria para su diferenciación.
Comparar la trayectoria de la mecánica respiratoria entre pacientes con SDRAP y “riesgo de SDRAP" bajo asistencia ventilatoria mecánica invasiva (AVMi).
Estudio prospectivo (1/07-15/09 del 2025) en niños menores de 24 meses con AVMi durante más de 72 horas. La mecánica respiratoria se evaluó diariamente en condiciones estáticas, incluyendo: componentes resistivo [presión inspiratoria máxima (PIM) - presión de meseta (PM)], elástico [presión de dispersión, ΔP = PM - presión positiva al final de espiración (PEEP) total] y umbral [PEEP total – PEEP] de la presión de trabajo total.
Se incluyeron 37 pacientes (mediana de edad: 5,3 meses); el 94 % presentaba infecciones virales. Catorce pacientes cumplían criterios de SDRAP y 23 de "riesgo". En grupo SDRAP, se observó una mayor PM, ΔP (días 1 y 3) e índice de oxigenación (IO), así como una menor constante de tiempo inspiratorio (CTisnp) al día 3. El análisis intragrupo, en el grupo con SDRAP, la presión de trabajo total disminuyó a expensas del componente resistivo [12 (11–13,7) a 8,5 (6–13) cmH2O; p = 0,047], mientras que la ΔP se mantuvo sin cambios. El volumen tidal, la PIM, la fracción inspirada de oxígeno y la CTinsp también disminuyeron con el tiempo (p<0,05).
En toda la seria el IO se correlacionó inversamente con la distensibilidad estática en los días 2 y 3
En el análisis de la curva ROC, el IO presentó un AUC de 0,81 (IC del 95 %, 0,72-0,89) para la discriminación del SADRP (valor de corte 4,91, sensibilidad del 78,6 y especificidad del 77,9 %), mientras que la ΔP arrojó un AUC de 0,66 (IC del 95 %, 0,56-0,76).
IO y ΔP mostraron el mayor rendimiento discriminatorio para SDRAP. La mecánica respiratoria siguió trayectorias temporales distintas en comparación con los pacientes "en riesgo de SDRAP".
La intoxicación por cocaína en pediatría es infrecuente, pero puede producir manifestaciones neurológicas y cardiovasculares potencialmente graves. La exposición puede ocurrir por ingestión accidental, inhalación pasiva, lactancia materna o contacto con material contaminado. Las convulsiones pueden constituir la forma de presentación inicial y representar un desafío diagnóstico.
Describir las manifestaciones clínicas y la evolución de tres lactantes con intoxicación por cocaína internados en la Terapia de Unidad Intensiva Pediátrica.
MARCO TEÓRICO: La cocaína actúa principalmente mediante la inhibición de la recaptación de catecolaminas,produciendo hiperestimulación simpática. En lactantes las manifestaciones neurológicas pueden incluir irritabilidad, agitación psicomotriz, hipertonía, temblores y convulsiones. Estas últimas pueden ser el primer signo de intoxicación con estudios de neuroimagen y electroencefalográficos normales. Las manifestaciones cardiovasculares, la estimulación adrenérgica puede producir taquicardia, hipertensión arterial, alteraciones electrocardiográficas, prolongación del intervalo QT y lesión miocárdica, reflejada por elevación de biomarcadores cardíacos.
Los tres pacientes presentaron convulsiones como manifestación inicial, neuroimágenes normales y confirmación toxicológica de exposición a cocaína. Dos pacientes evidenciaron compromiso cardiovascular transitorio, lo que destaca la importancia de la monitorización cardiológica durante la fase aguda. La detección de metabolitos en orina constituye una herramienta útil para el diagnóstico, aunque un resultado negativo no excluye la exposición debido a su limitada sensibilidad y corta ventana de detección.
CASOS CLÍNICOS:
CASO 1 : Lactante de 6 meses con antecedente de BRUE y madre con consumo problemático de cocaína y marihuana. Ingresó por dificultad respiratoria, irritabilidad y episodio de cianosis, presentando convulsión tónico-clónica con retrodesviación ocular, el screening toxicológico urinario fue positivo para cocaína. La Tomografía cerebral y EEG resultó normal, presentó taquicardia sinusal , elevación transitoria de biomarcadores cardiacos y derrame pericárdico mínimo en ecocardiograma, con posterior normalización clínica y cardiología.
CASO 2: Paciente de 12 meses que ingresó por sialorrea, excitación psicomotriz, convulsión tónica generalizada, nistagmus e hipertonía. La madre refirió que el niño estuvo en contacto con cocaína presente en pertenencias de un familiar conviviente. El estudio toxicológico en orina fue positivo para la paciente y su madre, por lo que se suspendió la lactancia. Evolucionó con taquicardia y prolongación transitoria de intervalo QTc que se normalizo en 24 hr, ecocardiograma y electroencefalograma normales.
CASO 3: Lactante de 3 meses internado inicialmente por bajo peso, presentó 4 episodios convulsivos tónico-clónicos con retrodesviación de la mirada y cianosis , el análisis toxicológico urinario confirmó exposición a cocaína. Los estudios por imágenes fueron normales. Presentó elevación transitoria de enzimas musculares sin alteraciones ecocardiográficas, con evolución favorable y ausencia de nuevas convulsiones.
Permanecieron internados en la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica para monitoreo clínico y neurológico, con evolución favorable, sin recurrencia de convulsiones, ni complicaciones cardiovasculares, con seguimiento neurológico, Trabajo social y Toxicológico.
La Intoxicación por Cocaína constituye una causa infrecuente pero potencialmente grave de convulsiones en lactantes.
Nuestra serie resalta la importancia de mantener un alto índice de sospecha diagnóstica ante cuadros neurológicos agudos sin etiología evidente, así como la necesidad de realizar monitoreo cardiovascular y un abordaje interdisciplinario que incluya toxicología y equipos de protección de derechos.
Siendo la población pediátrica la más vulnerable y supone que todas la vías de intoxicación pasiva , accidental suponen una forma de maltrato infantil se recomienda su detección en la población pediátrica que consulta en el sistema Hospitalario o de atención primaria en cualquiera la siguientes motivos: área con porcentaje elevado de consumo de drogas y problemas socioeconómicos, sospecha clínica de intoxicación agudo o crónica por cualquier droga, sospecha evidencia o declaración de consumo de drogas del adulto que acompaña al niño, evidencia de ambiente de riesgo con sospecha de exposición prenatal.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
|---|---|---|
| 12231 PRESENTACIÓN DE UN DOBLE ARCO AÓRTICO: A PROPÓSITO DE UN CASO. Otros |
JORGE ARMANDO PATIÑO HENAO | |
| 12239 Neumonitis química por infusión intravenosa accidental de vaselina en un paciente pediátrico. Otros |
GRISEL SCALEA | |
| 12252 Cuando la emergencia no es el cáncer: shock anafiláctico en paciente con sarcoma de Ewing metastásico. Otros |
MICAELA KAUF | |
| 12254 Hipercalcemia refractaria en una paciente pediátrica críticamente enferma: plasmaféresis como terapia de rescate Otros |
NATASHA ALEXANDRA HORAK VANONI | |
| 12266 HISTIOCITOSIS DE CELULAS DE LANGERHANS CON COMPROMISO OSEO MULTIFOCAL EN PEDIATRIA: REPORTE DE UN CASO Otros |
MARIA EUGENIA PRIETO | |
| 12285 Síndrome Hemofagocitico con Púrpura Fulminans en lactante de 10 meses. A propósito de un caso Otros |
BERNARDITA CAPOZZI | |
| 12286 “Un desafío tormentoso”, presentación de tormenta arrítmica como debut de enfermedad. A propósito de un caso. Otros |
DEBORA REBECA ORTIGOZA YBERBUDEN | |
| 12290 Síndrome antifosfolipídico en adolescente con trombosis venosa superficial. A propósito de un caso Otros |
BERNARDITA CAPOZZI | |
| 12293 Aciduria glutárica tipo I en paciente pediátrico. A propósito de un caso Otros |
INES RODRIGUEZ CARRO |
La aciduria glutárica tipo I es una metabolopatía de herencia autosómica recesiva causada por la deficiencia de glutaril-CoA deshidrogenasa, que produce acumulación de metabolitos neurotóxicos y daño progresivo del sistema nervioso central.
Presentar el caso de una lactante con diagnóstico de aciduria glutárica tipo I
Se presenta el caso de una lactante con vómitos persistentes, retraso ponderal, macrocefalia y alteraciones neurológicas tempranas. Las neuroimágenes evidenciaron ventriculomegalia, atrofia cortical y aumento de los espacios subaracnoideos. El diagnóstico se confirmó mediante el análisis de acilcarnitinas en sangre seca y ácidos orgánicos urinarios. Se instauró tratamiento con dieta restringida en lisina y triptófano, suplementación con L-carnitina y riboflavina. Durante el primer año de vida, presentó múltiples crisis encefalopáticas agudas con empeoramiento del deterioro neurológico.
Es importante mantener una alta sospecha ante clínica y hallazgos imagenológicos sugestivos, así como la necesidad del diagnóstico precoz mediante cribado metabólico para el inicio oportuno del tratamiento que previene el daño neurológico irreversible y mejorar el pronóstico funcional a largo plazo.
La mucositis oral es una de las complicaciones más frecuentes y debilitantes del tratamiento quimioterápico en pediatría oncológica, con un fuerte impacto en la calidad de vida de los pacientes.
Su manejo suele requerir tanto tratamiento preventivo como tratamiento específico una vez instaurada, incluyendo higiene bucal y analgésicos, tópicos o sistémicos, según el grado de compromiso. Dentro de las formulaciones tópicas, existen preparados magistrales conocidos como “buches anestésicos” o “triple jarabe”.
Si bien estos preparados son ampliamente utilizados, la evidencia sobre su eficacia es limitada y existen escasos reportes de reacciones de hipersensibilidad severa asociadas a sus componentes. Entre los agentes frecuentemente implicados se encuentran anestésicos locales y antifúngicos tópicos, como lidocaína, difenhidramina y nistatina.
En pacientes oncohematológicos, la alteración de la barrera mucosa podría favorecer la absorción sistémica de estos compuestos, aumentando el riesgo de eventos adversos graves.
Presentar un reporte de caso de un shock anafiláctico secundario a “triple buche anestésico" en una paciente pediátrica con sarcoma de Ewing metastásico.
Paciente femenina de 7 años de edad, con diagnóstico de sarcoma de Ewing mandibular con metástasis pulmonares y óseas, que en contexto de internación por neutropenia febril de alto riesgo, recuperación nutricional y quimioterapia según protocolo, presentó mucositis oral secundaria al tratamiento, por lo que se indicó manejo con triple buche anestésico (difenhidramina, hidróxido de aluminio, hidróxido de magnesio y lidocaína), preparado magistral de farmacia del hospital.
Al recibir el preparado por segunda vez, presentó deterioro agudo del estado general con palidez generalizada, vómitos, hipotensión arterial, taquicardia y desaturación, y a la auscultación se evidenciaban sibilancias bilaterales diseminadas.
Ante shock anafiláctico se indicó expansión con solución fisiológica, se coloca oxigeno por mascara de reservorio, adrenalina intramuscular, hidrocortisona endovenosa y tratamiento broncodilatador, presentando rápida mejoría clínica y hemodinámica. La paciente permaneció posteriormente en observación, evolucionando favorablemente, sin recurrencia de síntomas respiratorios ni cardiovasculares.
Desde el servicio de Alergia Pediátrica se realizaron estudios de alergia en piel (prick test) para difenhidramina, látex, hidróxido de aluminio, hidróxido de magnesio y lidocaína, evidenciando positividad para lidocaína en ampolla al 1%, al presentar reacción de 4 milímetros con un habón satélite de 6 milímetros, a 1 centímetro de distancia, por lo que se interpreta prueba positiva para lidocaína, mediada por IgE. No se solicitó triptasa en sangre por falta de disponibilidad en la institución.
La anafilaxia secundaria a preparados tópicos utilizados para mucositis oral es excepcional, particularmente en pediatría oncológica. Existen reportes aislados de hipersensibilidad grave asociada a nistatina, anestésicos locales y clorhexidina, aunque la verdadera incidencia probablemente se encuentre subestimada dada la complejidad clínica de los pacientes oncológicos.
La mucositis inducida por quimioterapia genera pérdida de integridad epitelial y aumento de permeabilidad de la mucosa, favoreciendo la absorción sistémica de sustancias administradas localmente. Este mecanismo podría explicar la aparición de reacciones sistémicas severas incluso con fármacos considerados habitualmente seguros por vía tópica.
Las guías actuales de manejo de mucositis oral enfatizan la importancia de los cuidados básicos de higiene bucal y de estrategias preventivas no farmacológicas. Sin embargo, muchos preparados magistrales continúan utilizándose pese a la limitada evidencia sobre eficacia y seguridad.
Este caso resalta además el valor del reconocimiento precoz del shock anafiláctico en pacientes complejos, donde los síntomas iniciales pueden confundirse con otras complicaciones frecuentes de la enfermedad oncológica o del tratamiento.
Las reacciones anafilácticas secundarias a buches anestésicos son una complicación infrecuente pero potencialmente grave en pacientes oncohematológicos pediátricos, por lo que el reconocimiento temprano del cuadro, la instauración precoz del tratamiento y la suspensión del potencial agente causal son fundamentales para la evolución favorable.
La hipercalcemia en pediatría constituye una alteración infrecuente pero potencialmente grave. Entre las causas de calcemia elevada independientes de paratohormona (PTH), la hipervitaminosis D representa una etiología relevante y puede asociarse a insuficiencia renal, arritmias y deterioro neurológico. El tratamiento convencional incluye suspensión de vitamina D, hidratación, diuréticos y otras medidas farmacológicas; sin embargo, en situaciones críticas puede ser necesario considerar estrategias de rescate que permitan un descenso rápido de la calcemia.
La hipercalcemia mediada por vitamina D puede representar un desafío terapéutico en pacientes críticamente enfermos debido a la lenta respuesta de las medidas convencionales y al riesgo de complicaciones orgánicas. La vitamina D y sus metabolitos presentan elevada unión a proteínas plasmáticas, característica que fundamenta el empleo de plasmaféresis para disminuir rápidamente su concentración circulante.
Si bien la evidencia pediátrica es escasa y se limita principalmente a reportes de casos, la plasmaféresis ha demostrado ser una alternativa útil en situaciones refractarias o cuando la urgencia clínica exige una reducción acelerada de la calcemia. Presentamos el caso de una paciente en la que la plasmaféresis permitió alcanzar valores normales de calcio en una sola sesión, favoreciendo la continuidad de la estrategia terapéutica planificada con el objetivo de aportar a la bibliografía actual.
La hipercalcemia en pediatría constituye una alteración infrecuente pero potencialmente grave. Entre las causas de calcemia elevada independientes de paratohormona (PTH), la hipervitaminosis D representa una etiología relevante y puede asociarse a insuficiencia renal, arritmias y deterioro neurológico. El tratamiento convencional incluye suspensión de vitamina D, hidratación, diuréticos y otras medidas farmacológicas; sin embargo, en situaciones críticas puede ser necesario considerar estrategias de rescate que permitan un descenso rápido de la calcemia.
Caso clínico
Paciente femenina de 12 años con síndrome de Shone e hipoplasia de ventrículo izquierdo, con circulación tipo Fontan disfuncionante. Presentaba antecedentes de cirugía de Norwood neonatal, Glenn a los 7 meses y Fontán a los 4 años. Debido a deterioro hemodinámico progresivo y fisiología desfavorable, luego de discusión en ateneo multidisciplinario, con resultados de estudios complementarios, se decidió: Take down de Stansel -Glenn y tubo extra cardíaco, eventual Ross - Konno y cierre de comunicación interauricular para reconversión ventricular.
El postoperatorio cursó con fibrilación auricular e inestabilidad hemodinámica, requiriendo cardioversión eléctrica y posteriormente soporte con ECMO venoarterial por bajo gasto cardíaco refractario. La evolución fue compleja, con imposibilidad de retiro de asistencia mecánica por lo que ingresó en lista de emergencia para trasplante cardíaco.
Dentro del esquema farmacológico terapéutico, se indicó aporte con calcitriol por hipocalcemia e hipofosfatemia persistentes en contexto de postración prolongada. Durante su internación se observó hipercalcemia progresiva y refractaria (calcemia total máxima 12,9 mg/dl; calcio iónico 1,9 mmol/l), asociada a hiperfosfatemia y PTH suprimida (<3 pg/ml), compatible con hipercalcemia mediada por vitamina D.
Se suspendió el calcitriol y se instauró tratamiento con hiperhidratación, furosemida, restricción de calcio y rifampicina. Ante la ausencia de respuesta, el riesgo de lesión renal y la necesidad de optimizar rápidamente las condiciones para un eventual trasplante cardíaco, se decidió realizar plasmaféresis terapéutica.
Se efectuó una sesión mediante equipo Spectra Optia®️, con intercambio de un volumen plasmático y reposición con plasma fresco congelado. El procedimiento fue bien tolerado y permitió la normalización sostenida de la calcemia (7.3 mg/dL de calcio total y 0.97 mmol/L de calcio iónico), sin complicaciones asociadas.
Tres días después se realizó trasplante cardíaco ortotópico. La evolución posterior estuvo marcada por falla primaria del injerto, requerimiento de ECMO, sangrado masivo, shock refractario y falla multiorgánica progresiva. Tras 21 días de soporte extracorpóreo y evaluación multidisciplinaria, se decidió la adecuación del esfuerzo terapéutico dada la irreversibilidad del cuadro. La paciente falleció luego de 106 días de internación.
La plasmaféresis terapéutica puede constituir una opción eficaz de rescate en casos de hipercalcemia refractaria mediada por vitamina D en pacientes pediátricos críticamente enfermos. Su utilización podría considerarse especialmente cuando existe riesgo de deterioro renal o necesidad de corrección rápida de la calcemia. Son necesarios estudios adicionales que permitan definir con mayor precisión sus indicaciones y resultados en población pediátrica.
La histiocitosis de células de Langerhans (HCL) es una enfermedad sistémica poco frecuente caracterizada por la proliferación clonal de células dendríticas con fenotipo de Langerhans y un espectro clínico heterogéneo. Su prevalencia se estima en aproximadamente 1–2 casos por 100.000 habitantes. La presentación clínica es variable y puede comprometer uno o múltiples órganos. En pediatría, el compromiso óseo constituye una manifestación frecuente, pudiendo presentarse con dolor localizado o lesiones osteolíticas, lo que puede dificultar el diagnóstico temprano.
Presentar un caso de histiocitosis de células de Langerhans en edad pediátrica con compromiso óseo multifocal, resaltando la importancia del reconocimiento temprano y enfoque diagnóstico ante cuadros osteolíticos y adenopatías persistentes.
Se presenta el caso de una paciente femenina de 4 años que consultó por tumoración supraclavicular izquierda asociada a dolor en miembro superior e inferior izquierdo, alteración esporádica de la marcha, astenia y descenso de peso. Inicialmente se realizó biopsia de ganglio axilar izquierdo, otorgándose egreso hospitalario a la espera del resultado. Posteriormente presentó registros febriles intermitentes, recibiendo tratamiento antibiótico ambulatorio con trimetoprima-sulfametoxazol. Ante la persistencia de la fiebre y aumento ganglionar se decidió su internación para estudio. Los estudios por imágenes evidenciaron compromiso óseo multifocal. La biopsia confirmó histiocitosis de células de Langerhans. Se inició tratamiento con indometacina, con adecuada respuesta clínica y seguimiento por pediatría, hemato-oncología y traumatología.
La histiocitosis de células de Langerhans constituye una enfermedad poco frecuente en pediatría que puede presentarse con manifestaciones clínicas inespecíficas, lo que representa un desafío diagnóstico. Debe considerarse dentro del diagnóstico diferencial de adenopatías persistentes y lesiones óseas en la infancia. La sospecha clínica temprana, el apoyo diagnóstico mediante estudios por imágenes y la confirmación histopatológica permiten instaurar un tratamiento oportuno. Con el fin de impactar positivamente en el pronóstico y calidad de vida de los pacientes.
La administración intravenosa (IV) accidental de hidrocarburos en pediatría es un evento extremadamente infrecuente, aunque potencialmente fatal. La vaselina es ampliamente utilizada en la práctica clínica pediátrica por vía enteral o tópica para el manejo de la impactación fecal; sin embargo, su administración sistémica inadvertida puede desencadenar una toxicidad pulmonar grave. El mecanismo fisiopatológico involucra la embolización de gotas de hidrocarburo hacia la microvasculatura pulmonar, con activación del complemento, reclutamiento de macrófagos, liberación de citoquinas, injuria endotelial y daño alveolar difuso. La ausencia de guías clínicas establecidas para el manejo de esta entidad y la escasez de casos reportados en la literatura hacen que cada nueva publicación aporte información de relevancia para el equipo de salud pediátrico. El diagnóstico oportuno, el reconocimiento del patrón imagenológico característico y la decisión terapéutica adecuada resultan determinantes para la evolución favorable del paciente.
Describir el cuadro clínico, la evolución radiológica mediante tomografía computada (TC) de tórax seriada y el abordaje terapéutico de un caso de neumonitis química grave secundaria a infusión IV accidental de vaselina en una paciente pediátrica de 2 años. Se busca destacar la disociación clínico-radiológica como hallazgo característico de esta entidad, el patrón tomográfico de vidrio esmerilado bilateral periférico con predominio en lóbulos inferiores y compromiso perihiliar, y la respuesta al esquema de corticosteroides intensificado con pulsos de metilprednisolona. Asimismo, se pretende enfatizar la importancia de la vigilancia pulmonar a largo plazo y la necesidad de protocolos de seguridad en la medicación pediátrica hospitalaria.
Una niña de 2 años, previamente sana, fue admitida al Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez 24 horas después de recibir vaselina por vía IV en otro centro, por error en la vía de administración, durante el tratamiento de un impacto fecal. La dosis, dilución, velocidad de infusión y tiempo de exposición fueron desconocidos.
Pocas horas después del evento la paciente desarrolló hipoxemia progresiva. Al ingreso requería 1 L/min de oxígeno por cánula nasal para mantener saturaciones de 99%; los intentos de retirar el oxígeno resultaron en desaturaciones severas de hasta 70%. El examen físico era normal, con auscultación bilateral sin ruidos patológicos. Los análisis de laboratorio no mostraron alteraciones, y la radiografía de tórax al ingreso no evidenció hallazgos patológicos.
La TC de tórax realizada a las 48 horas de la infusión demostró opacidades en vidrio esmerilado bilaterales, difusas, periféricas, con predominio en lóbulos inferiores y compromiso perihiliar, compatibles con neumonitis química. El ecocardiograma evidenció foramen oval permeable con función ventricular conservada y estabilidad hemodinámica. La resonancia magnética de cerebro descartó compromiso del sistema nervioso central.
Se inició tratamiento con dexametasona seguida de prednisona oral. A pesar de la estabilidad clínica con bajo flujo de oxígeno, la TC de control a los 14 días mostró empeoramiento radiológico con progresión y aumento de densidad en vidrio esmerilado bilaterales en lóbulos inferiores. Se decidió escalar el tratamiento a pulsos IV de metilprednisolona (30 mg/kg/día por 3 días) más hidroxicloroquina oral diaria. La respuesta clínica fue favorable dentro de las 48 horas posteriores al pulso: se normalizó la saturación en aire ambiente y se otorgó el alta hospitalaria con seguimiento por neumonología pediátrica.
Los controles semanales mostraron mejoría progresiva. Se continuó metilprednisolona oral con reducción gradual hasta su suspensión a los 60 días, con niveles de cortisol normales para la edad. La TC de tórax a los 3 meses demostró mejoría significativa del compromiso parenquimatoso pulmonar, sin efectos adversos clínicamente relevantes.
La infusión IV accidental de vaselina puede causar neumonitis química grave con hipoxemia severa a través de embolización de hidrocarburos e injuria inflamatoria microvascular. El patrón tomográfico característico consiste en vidrio esmerilado bilateral periférico con predominio en lóbulos inferiores y compromiso perihiliar. Un hallazgo notable en este caso fue la disociación clínico-radiológica: la paciente permaneció clínicamente estable con bajo flujo de oxígeno mientras las TC seriadas mostraron empeoramiento del compromiso parenquimatoso. Los corticosteroides, intensificados con pulsos de metilprednisolona ante respuesta insuficiente a dosis convencionales, constituyeron la piedra angular del tratamiento. El seguimiento pulmonar a largo plazo es esencial para detectar secuelas. Este caso subraya la necesidad urgente de implementar protocolos robustos de seguridad en la administración de medicamentos en el ámbito pediátrico hospitalario.
INTRODUCCIÓN: El doble arco aórtico es una anomalía congénita que forma un anillo vascular completo alrededor de la tráquea y el esófago, que puede causar síntomas respiratorios y digestivos en lactantes y niños pequeños. En la mayoría de los casos se encuentra un arco derecho dominante, y se ha observado que el arco izquierdo puede desarrollar atresia o coartación postnatal. Dentro de las manifestaciones clínicas, el 50% de los pacientes desarrollan síntomas de compresión traqueoesofágica en los primeros meses de vida, sin embargo la presencia de síntomas no siempre se correlaciona con la morfología del arco ni con la severidad de la compresión observada en imágenes. A su vez se destaca que los pacientes asintomáticos pueden presentar compresión significativa, lo que justifica la necesidad de evaluación clínica y radiológica temprana tras el nacimiento en pacientes en los que presenten signos tempranos respiratorios asociado a patología traqueal. La cirugía está indicada en pacientes sintomáticos y ha demostrado resultados favorables, aunque persisten síntomas respiratorios en un porcentaje significativo de casos, probablemente relacionados con el desarrollo anómalo de la tráquea secundario a la compresión crónica
OBJETIVOS: Describir la presentación clínica atípica de un doble arco aórtico manifestado inicialmente como un síndrome broncoaspirativo con claudicación respiratoria inminente, con el propósito de enfatizar la importancia de mantener un alto índice de sospecha de malformaciones vasculares congénitas ante cuadros obstructivos severos de la vía aérea en pediatría.
DESCRIPCIÓN DEL CASO: Se expone el caso de un paciente de 1 año y 8 meses de edad, con antecedente de laringomalacia en seguimiento por pediatra de cabecera. Según relato familiar, mientras el niño dormía, la madre ve que presenta episodios de náuseas y vómitos que se asocian a dificultad respiratoria y cianosis. Recibe atención básica de primeros auxilios por parte personal médico particular que transitaba por la zona de domicilio. Ingresa a la guardia en brazos de la madre, presentando signos de dificultad respiratoria grave y cianosis con inminente claudicación respiratoria. Durante la atención inicial presenta episodio convulsivo tónico clónico generalizado, en contexto de evento hipóxico. Se valora por cuidados intensivos pediátricos quien realiza intubación endotraqueal, evidenciando restos alimenticios en orofaringe durante el procedimiento. Posteriormente ingresa en ARM. En UTIP se observa compromiso de campo pulmonar izquierdo con hipoventilación secundaria a atelectasia masiva del mismo. Por presentación clínica se sospecha de cuerpo extraño en vía aérea en contexto de síndrome broncoaspirativo; Se realiza endoscopia respiratoria, se logra desobstrucción de bronquio fuente izquierdo; sin embargo, al extraer el broncoscopio se observa compresión traqueal baja, pulsátil, que comprime la luz traqueal en un 80%; También cambia la presión de ventilación al superarse dicha obstrucción. Con lo anterior se sospecha malformación vascular congénita tipo arco aórtico. Se realiza angiotomografía que confirma la presencia de doble arco aórtico (derecho e izquierdo con compresión traqueal posterior). Se decide corrección quirúrgica del mismo. En el POP inmediato presentó Neumotórax izquierdo que resuelve en menos de 24 hs a partir del drenaje pleural. Posteriormente se logra extubación, sin complicaciones. Paciente evoluciona satisfactoriamente a la recuperación.
CONCLUSIÓN: Se resalta la importancia de la evaluación multidisciplinaria y acuciosa de los pacientes con cuadros respiratorios agudos. Evidenciado en el caso presentado, donde una presentación respiratoria desemboca en un diagnóstico de patología cardiovascular congénita. No dejar de lado que los arcos aórticos presentan manifestaciones clínicas heterogéneas, requiere de sospecha clínica, por lo que el objetivo de presentar este caso como manifestación poco usual, recalcando de dicha presentación con potencial resolución catastrófica. El diagnóstico y tratamiento temprano presenta evidencia de buenos resultados en la evolución y pronóstico de estos pacientes.
El Síndrome Antifosfolipídico (SAF) es un trastorno autoinmune sistémico que se caracteriza por trombosis recurrente y/o complicaciones obstétricas, asociado a la presencia persistente de anticuerpos antifosfolipídicos (AAF): anticoagulante lúpico (AL), la anti-beta2-glicoproteína I (anti-β2GPI) y los anticuerpos anticardiolipina (AAC). Es una de las trombofilias adquiridas más frecuentes, sin embargo su debut en la edad pediátrica es inusual. Puede presentarse como un SAF primario o secundario a infecciones, neoplasias o fármacos. Su compromiso característico afecta a vasos tanto arteriales como venosos.
Para su diagnóstico, se requiere cumplir tanto con criterios clínicos (un evento de trombosis vascular y/o morbilidad durante el embarazo) como de laboratorio, los cuales incluyen la positividad para uno o más de los AAF mencionados. Dentro de su patogenia, se destaca que los AAF actúan contra las proteínas de unión a fosfolípidos de las membranas celulares y pueden dirigirse hacia otras dianas antigénicas como la protrombina. Asimismo, inhiben la actividad anticoagulante natural de la proteína C, la unión de la heparina, la activación de la antitrombina y la actividad del inhibidor de la vía del factor tisular, entre otros mecanismos procoagulantes.
Se postula que la aparición de estos anticuerpos es mediada por la pérdida de la tolerancia inmune, combinada con perturbaciones de la inmunidad innata que son probablemente gatilladas por un estímulo infeccioso.
En cuanto al manejo terapéutico, se realiza mediante anticoagulación a largo plazo con antagonistas de la vitamina K, debido a la alta tasa de trombosis recurrente que presentan estos pacientes.
Describir la presentación del SAF en paciente con antecedente reciente de tuberculosis pulmonar asociado a derrame pleural en el mes previo.
Paciente femenina de 13 años de edad que se encontraba recibiendo tratamiento antifímico por antecedente de tuberculosis (TBC) pulmonar con derrame pleural. Dicho cuadro requirió internación, colocación de tubo de avenamiento pleural e inmovilización durante tiempo prolongado, resolviéndose en el mes previo. La paciente fue derivada al HIAEP Sor María Ludovica para seguimiento y tratamiento por diagnóstico de trombosis venosa superficial (TVS).
Allí se inició anticoagulación y por sospecha de síndrome trombotico secundario a cirugía con tiempo prolongado de reposo se solicitó interconsulta a los profesionales de Servicio de Hematología y, por sospecha de SAF como diagnóstico diferencial, se realizó interconsulta con profesionales de Reumatología..
Se solicitaron estudios de laboratorio para búsqueda de FR, anticoagulante lúpico, C3,C4, anticuerpos (Ac) IgG Anticardiolipina, Ac IgM e IgG anti-beta-glicoproteína I, Ac anti Sm, Ac anti ssa (ro) Ac anti rnp, Ac anti ssb (la), Ac anti nucleo-citoplasmáticos (ANA), Ac anti DNA nativo, inmunoglobulinas (GAME) y serologías (VDRL, HIV, CMV, VHB y VHC). Los resultados fueron positivos para anticuerpos anticardiolipinas y anti-beta-glicoproteína I y anticoagulante lúpico.
Finalmente se arribó al diagnóstico de Síndrome Antifosfolipídico y se inició tratamiento con hidroxicloroquina. Debido a favorable evolución clínica se otorgó egreso hospitalario bajo tratamiento con Hidroxicloroquina, Enoxaparina y tuberculostáticos. Actualmente la paciente se encuentra en seguimiento por los Servicios de Reumatologia y Neumonologia.
El caso nos resultó de gran interés dado que el SAF es una de las trombofilias más frecuentes que, de no diagnosticarse oportunamente, podría derivar en una morbimortalidad significativa. Este escenario resalta la importancia de mantener un elevado índice de sospecha ante todo evento trombótico evitando asumir que un factor desencadenante evidente (como una infección o inmovilización) excluye la coexistencia de una patología autoinmune subyacente, siendo el enfoque interdisciplinario clave para evitar recurrencias y secuelas a largo plazo.
El Síndrome hemofagocítico (SHF) es un trastorno clínico e inmunológico poco frecuente, no obstante, sumamente agresivo. Clínicamente se manifiesta con la tríada de fiebre, hepatoesplenomegalia y linfadenopatías, asociada a citopenias y biomarcadores característicos. Se distinguen formas primarias, de presentación grave a edades tempranas y, formas adquiridas de gravedad variable, ser secundarias a metabolopatías, infecciones o neoplasias.
Su fisiopatología radica en la infiltración tisular por linfocitos y macrófagos activados que producen una liberación desproporcionada de citoquinas. El diagnóstico temprano representa un desafío debido a la baja especificidad de los hallazgos iniciales y la similitud con otras entidades clínicas, como por ejemplo la sepsis. La púrpura fulminans se caracteriza por la coagulación de la microvasculatura con lesiones purpúricas, necrosis en la piel y descompensación hemodinámica, pudiendo presentarse como una complicación rápidamente progresiva del SHF.
Describir un caso clínico de SHF de evolución tórpida, destacando la importancia del diagnóstico y tratamiento precoz
Lactante masculino de 10 meses de edad, previamente sano, derivado por presentar síndrome febril prolongado de un mes de evolución, asociado a exantema generalizado y adenomegalias. Inicialmente el paciente fue valorado por los profesionales de los Servicios de Infectología y Reumatología, solicitando estudios para descartar causas de síndrome febril prolongado en pediatría. Durante las primeras 36 horas de internación, el paciente permaneció en buen estado general, con medidas de soporte; sin embargo presentó una descompensación hemodinámica interpretada como shock séptico refractario a volumen, lo que motivó su ingreso a Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos (UCIP). Pese a la optimización del soporte vital y al inicio de antibioticoterapia de amplio espectro, evolucionó con fallo multiorgánico asociado a púrpura fulminans lo que condiciono su fallecimiento.
Debido a la forma de presentación, edad y desenlace, se realizó un abordaje interdisciplinario entre diferentes servicios del hospital (Inmunología, Reumatología, Hematología y Anatomía Patológica) ante la alta sospecha de tratarse de un SHF primario. Se recolectaron muestras para cuantificación de inmunoglobulinas (GAME), poblaciones linfocitarias, expresión de perforinas y estudio genético. A su vez, se tomaron muestras de cabello para estudio anatomo-patológico en búsqueda de hipopigmentación. Actualmente, se aguardan los resultados definitivos para confirmar la etiología exacta, brindar información precisa a la familia y otorgar el asesoramiento genético correspondiente.
Dada la gravedad y rápida evolución de esta patología, resulta fundamental conocer los criterios diagnósticos y su forma de presentación. Mantener un alto índice de sospecha clínica es clave para lograr un reconocimiento temprano y tratamiento oportuno que impacte en la supervivencia de estos pacientes.
La tormenta arrítmica es una urgencia vital que se define como 3 o más episodios de taquicardia ventricular (TV), fibrilación ventricular (FV) o descargas de un desfibrilador automático implantable, en 24h; presenta altísima morbimortalidad, frecuentemente es gatillada por estrés fisiológico sobre un sustrato arritmogénico subyacente. Las desminopatías por mutaciones en el gen DES son alteraciones raras de los filamentos intermedios que pueden manifestarse con compromiso cardíaco severo, incluyendo fenotipos de miocardiopatía restrictiva, hipertrófica o arritmogénica. Su debut como paro cardiorrespiratorio (PCR) y tormenta eléctrica en la edad pediátrica es excepcional y representa un altísimo desafío en cuidados críticos.
Describir el abordaje diagnóstico, el manejo crítico inicial y la evolución clínica de una tormenta arrítmica refractaria, como debut diagnóstico de una Desminopatía.
Paciente de 13 años de edad, con antecedentes de una convulsión a los 7 años (EEG normal) y estatus convulsivo a los 12 años, donde se realiza diagnóstico de Epilepsia y se inicia tratamiento con Levetiracetam. Ingresa a UCIP del Sanatorio Güemes, post PCR extrahospitalario de 30 minutos, con ritmo inicial de actividad eléctrica sin pulso que viró a FV, revirtiendo con 2 desfibrilaciones. Evolucionó con shock cardiogénico, requiriendo ARM y altas dosis de soporte vasoactivo (Adrenalina, Noradrenalina, Milrinona). El ecocardiograma evidenció edema subendocárdico y patrón restrictivo con dilatación biauricular. Al quinto día, coincidente con ascenso térmico por neumonía asociada a ventilador (con rescate de Staphylococcus aureus meticilino resistente), presentó tormenta eléctrica con múltiples episodios de FV y PCR.
Se inició infusión de isoproterenol y quinidina oral, logrando estabilización eléctrica. Tras el control del cuadro infeccioso y la suspensión del soporte hemodinámico y respiratorio, se implantó un cardiodesfibrilador (CDI) bicameral. Egresó con tratamiento antiarrítmico, anticomicial y recuperación neurológica favorable.
En seguimiento ambulatorio posterior, el panel genético confirmó una variante patogénica heterocigota en el gen DES [c.1360C>T; p.(Arg454Trp)], diagnosticando una Desminopatía.
El tratamiento farmacológico para lograr la estabilización eléctrica incluye el uso de drogas como amiodarona, pero hasta tanto no descartar otros diagnósticos como Sindrome de Brugada , se utilizó de primera elección Isoproterenol y Quinidina.
Este caso ilustra la agresividad de las miocardiopatías asociadas al gen DES, capaces de desencadenar shock cardiogénico y arritmias ventriculares refractarias ante el estrés metabólico. Destaca la urgencia del estudio genético ante fenotipos restrictivos con antecedentes heredofamiliares, y subraya el rol del CDI como terapia definitiva insustituible para la prevención secundaria de muerte súbita.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
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TRINIDAD KARL |
El accidente cerebrovascular es definido como la interrupción del flujo sanguíneo cerebral secundaria a la oclusión o ruptura de uno o más vasos sanguíneos, lo cual produce daño neurológico agudo. Según su fisiopatología, se clasifica en ACV isquémico, ocasionado por la obstrucción arterial y responsable de la mayoría de los casos en pediatría, y ACV hemorrágico, secundario a la extravasación sanguínea intracraneal. Aunque tradicionalmente se considera una patología propia del adulto, el ACV en la edad pediátrica representa una entidad de creciente reconocimiento debido a su elevada morbimortalidad.
La incidencia estimada en la población pediátrica oscila entre 2,5 y 13 casos por cada 100.000 niños por año, con variaciones según la edad y los factores de riesgo asociados. Aunque es una entidad infrecuente en la población pediátrica general, constituye una de las principales causas de discapacidad neurológica adquirida en la infancia. El diagnóstico precoz continúa siendo un desafío debido a la variabilidad clínica y a la menor sospecha diagnóstica en comparación con la población adulta, lo que puede retrasar el inicio del tratamiento oportuno.
Describir el caso clínico de un paciente con Accidente cerebrovascular de origen isquémico.
Paciente masculino de 14 años de edad, con antecedente de tics motores simples compatibles con síndrome de Tourette y antecedente familiar de ACV, que consulta en guardia por hemianopsia homónima derecha de inicio súbito, asociado a cefalea holocraneana de intensidad 8/10, náuseas, paresia braquiocrural derecha. Al examen físico inicial se constata paciente lúcido, orientado, con hemianopsia derecha y leve paresia braquiocrural derecha, sin signos meníngeos ni de hipertensión endocraneana.
Se activa protocolo de stroke pediátrico, solicitando resonancia magnética cerebral con protocolo de ACV donde se evidencia lesión isquémica aguda en topografía occipital y talámica izquierda, correspondiente al territorio de la arteria cerebral posterior. La angio-TC intracraneal mostró ausencia de opacificación distal de la arteria cerebral posterior izquierda a partir del segmento P2, sin signos de disección ni trombosis intracraneana y extracraneana.
Por diagnóstico de ACV de origen isquémico, se solicita su internación en UTIP para monitoreo neurológico y hemodinámico y se indica tratamiento antiagregante con ácido acetilsalicílico 100 mg/día y analgesia según requerimiento.
A su ingreso, fue valorado por neurología, neurointervencionismo, hematología y cardiología infantil. El ecocardiograma y electrocardiograma resultaron normales. El EEG no evidenció foco epileptógeno ni actividad paroxística. Además, se realiza estudio etiológico ampliado para trombofilia, incluyendo proteína C y S, antitrombina, factor V Leiden, mutación de protrombina G20210A, homocisteína y anticuerpos antifosfolípidos, cuyos resultados se encontraron dentro de parámetros normales.
Durante su internación, permaneció hemodinámicamente estable, sin progresión del déficit neurológico ni signos de hipertensión endocraneana. Presentó mejoría progresiva de la hemiparesia derecha hasta resolución completa y recuperación parcial del defecto campimétrico, persistiendo cuadrantopsia superior derecha al alta. La valoración oftalmológica confirmó hemianopsia homónima derecha y edema leve bilateral de papila, interpretado como posible secuela del evento isquémico. Recibió rehabilitación kinésica motora con adecuada tolerancia y recuperación funcional, manteniendo marcha autónoma y fuerza conservada al egreso.
Se externa a los siete días, con antiagregación con aspirina y controles ambulatorios con servicio de neurología pediátrica y hematología, manteniéndose clínicamente estable, sin nuevos episodios neurológicos ni progresión de la lesión isquémica, manteniendo tratamiento antiagregante y seguimiento interdisciplinario.
Dada la elevada morbimortalidad del ACV pediátrico, el reconocimiento semiológico precoz y el diagnóstico rápido mediante la activación de protocolos de stroke son determinantes para optimizar el tratamiento y mejorar significativamente el pronóstico funcional de los pacientes dentro de la ventana terapéutica y disminuir las complicaciones.
Las bronquiectasias no relacionadas con fibrosis quística (no FQ) forman parte del espectro de la enfermedad pulmonar crónica en pediatría. Se caracterizan por una dilatación bronquial progresiva, generalmente irreversible, secundaria a un círculo vicioso de inflamación crónica, infección y daño estructural de la pared aérea. En la edad pediátrica, identificar la etiología subyacente es un pilar fundamental para guiar el tratamiento y frenar la progresión. Las causas halladas más frecuentemente son, en orden de frecuencia: infecciones respiratorias bajas, inmunodeficiencias primarias, síndrome aspirativo crónico y discinesia ciliar primaria. La manifestación clínica más frecuente es la tos persistente. Dentro de las manifestaciones tardías, la hemoptisis constituye una de las complicaciones más graves. El diagnóstico es clínico e imagenológico, y el abordaje terapéutico se basa en identificar y tratar la causa, prevenir y tratar las exacerbaciones y favorecer el drenaje de secreciones.
Describir las características clínicas e imagenológicas de 2 pacientes con bronquiectasias no FQ en nuestro centro.
Caso 1: Paciente masculino de 9 años con síndrome genético no especificado, monorreno, retraso del neurodesarrollo y antecedentes de cuadros respiratorios a repetición. Ingresó por tos con expectoración hemoptoica de 24 horas de evolución. Dentro de los estudios complementarios, destaca la tomografía computada de alta resolución (TCAR) de tórax, que evidencia atelectasia total de aspecto cicatrizal en el lóbulo inferior izquierdo (LII) con dilataciones bronquiales, así como bronquiectasias cilíndricas y varicosas en el lóbulo superior derecho. En la seriada esofagogastroduodenal se constata desorganización oromotora grave con penetración y aspiración persistente a la vía aérea. Habiendo descartado fibrosis quística, tuberculosis e inmunodeficiencia primaria, se arriba al diagnóstico de bronquiectasias secundarias a síndrome aspirativo crónico. Ante la severidad clínica, las intercurrencias y el daño pulmonar localizado, se contraindica la vía oral, se inicia soporte nutricional enteral y se programa lobectomía.
Caso 2: Paciente masculino de 10 años con antecedente de cuadros respiratorios a repetición. Ingresó por un cuadro de tos y dificultad respiratoria de dos semanas de evolución, agregando en los últimos 4 días expectoración hemoptoica. Destaca en los estudios complementarios la TCAR de tórax, donde se evidencian imágenes compatibles con bronquiectasias con compromiso predominante del LII. Se descartó tuberculosis, fibrosis quística y síndrome aspirativo crónico. Actualmente, se encuentra en seguimiento multidisciplinario por los servicios de Neumonología, Cirugía y Gastroenterología.
Las bronquiectasias no FQ en pediatría requieren una sospecha clínica alta ante cuadros respiratorios recurrentes. El síntoma cardinal es la tos húmeda persistente. La hemoptisis, aunque infrecuente, es un signo de severidad. Identificar precozmente la causa y/o factores predisponentes es mandatorio para interrumpir el círculo vicioso de inflamación e infección, permitiendo potencialmente la reversibilidad del daño en estadios iniciales. Ante complicaciones hemorrágicas refractarias asociadas a daño lobar localizado, la resección quirúrgica planificada constituye una estrategia terapéutica eficaz.
La distrofia miotónica tipo 1 (DM1) es una enfermedad autosómica dominante causada por expansión de tripletes CTG en el gen DMPK. Su forma congénita representa la variante más grave y se asocia a alta morbimortalidad neonatal. Se caracteriza por hipotonía generalizada, debilidad muscular, compromiso respiratorio y dificultades en la alimentación desde el nacimiento. El diagnóstico precoz es clave para el manejo clínico y el asesoramiento genético.
Presentar un caso de hipotonía neonatal como forma de presentación de distrofia miotónica tipo 1 congénita, destacando la importancia del diagnóstico precoz para el manejo del paciente y el asesoramiento genético familiar.
Lactante masculino nacido por cesárea, de término, con peso adecuado a la edad gestacional y un puntaje de Apgar 8/9. Desde las primeras 24 horas de vida presentó hipotonía generalizada, llanto débil y atípico, reflejo de succión disminuido y dificultad para la alimentación, requiriendo internación neonatal prolongada y soporte con sonda orogástrica. Evolucionó con episodios de desaturación y bradicardia asociados a abundantes secreciones, precisando soporte respiratorio transitorio con CPAP.
Al examen físico destacaba facie hipotónica, hipomimia, boca en carpa, ptosis palpebral, estrabismo, retrognatia, hipertelorismo, hipotonía axial predominante, reflejo de Landau negativo, sostén cefálico ausente y reflejos osteotendinosos conservados.
Los estudios complementarios mostraron: ecografía cerebral con dificultad para identificar el tercio posterior del cuerpo calloso; resonancia magnética cerebral con lesión isquémica talámica derecha puntiforme y leve retraso/asimetría en la mielinización; polisomnografía normal; ecocardiograma sin alteraciones estructurales relevantes; pesquisa neonatal, CPK y estudios metabólicos iniciales sin hallazgos concluyentes; y ecografía testicular con criptorquidia bilateral.
Ante la persistencia de la hipotonía y la sospecha de una etiología neuromuscular/genética, fue evaluado por Neurología y Genética, realizándose estudio molecular.
El exoma informó una variante patogénica heterocigota en el gen DMPK compatible con distrofia miotónica tipo 1. Dado que la secuenciación de exoma no constituye el método diagnóstico de elección para la detección de expansiones CTG, posteriormente se solicitó un estudio específico para confirmación diagnóstica y determinación del número de repeticiones. Como antecedente familiar, la madre presentaba debilidad distal en manos, sin miotonía clínica evidente. Actualmente continúa en seguimiento multidisciplinario.
La forma congénita de la DM1 constituye la presentación más severa de su espectro clínico. A diferencia de otras variantes, la miotonía puede no ser evidente en el período neonatal, lo que dificulta su reconocimiento inicial y retrasa el diagnóstico etiológico. La transmisión es predominantemente materna y se asocia al fenómeno de anticipación, con expansiones mayores en la descendencia y fenotipos más graves. En este contexto, el diagnóstico molecular resulta fundamental no solo para confirmar la enfermedad en el paciente, sino también para identificar casos familiares subdiagnosticados, como ocurrió en la madre de nuestro paciente. El manejo requiere un abordaje multidisciplinario, con especial atención al soporte respiratorio y nutricional, así como al seguimiento cardiológico a largo plazo.
La forma congénita de la DM1 debe sospecharse ante todo recién nacido con hipotonía severa y compromiso respiratorio. Su reconocimiento precoz no solo orienta el manejo de una entidad con alta morbimortalidad neonatal, sino que también resulta clave para el diagnóstico familiar y el asesoramiento genético, con impacto potencial en el pronóstico de futuras generaciones.
La encefalitis autoinmune (EA) es una causa relevante de morbilidad neurológica en pediatría y su diagnóstico ha aumentado en los últimos años, llegando a superar en frecuencia a algunas etiologías infecciosas. La EA asociada a anticuerpos contra el receptor N-metil-D-aspartato (NMDAR) es la forma más frecuente; sin embargo, hasta la mitad de los pacientes pueden ser seronegativos. Su diagnóstico representa un desafío debido a la heterogeneidad clínica, la frecuente normalidad de los estudios complementarios y la superposición con trastornos psiquiátricos primarios. Presentamos el caso de una niña con encefalitis autoinmune seronegativa y presentación psiquiátrica predominante.
Describir el caso de una paciente pediátrica con encefalitis autoinmune seronegativa que debutó con síntomas psiquiátricos agudos, destacando las dificultades diagnósticas y la importancia de la sospecha clínica precoz para el inicio oportuno del tratamiento inmunomodulador.
Paciente femenina de 10 años, previamente sana, que inició cuadro agudo de angustia intensa, llanto incoercible e insomnio, seguido de pensamiento desorganizado, discurso incoherente, ideación paranoide, alucinaciones visuales, conductas bizarras y marcada labilidad afectiva. Fue internada en otra institución, donde la tomografía de encéfalo y el electroencefalograma (EEG) resultaron normales. Recibió risperidona y levomepromazina con mejoría clínica y restitución del funcionamiento basal.
Quince días después de la suspensión del tratamiento por decisión familiar, presentó recaída brusca con reaparición de síntomas psicóticos, angustia intensa, conductas desorganizadas, disartria y dos registros febriles aislados, por lo que consultó nuevamente e ingresó para estudio.
Al examen físico se encontraba hemodinámicamente estable, afebril y parcialmente orientada. La evaluación neuropsiquiátrica evidenció bradipsiquia, hipomnesia, labilidad afectiva, dificultades para sostener la idea directriz, interceptación del pensamiento, discurso desorganizado con ecolalias, disartria y contenido paranoide.
Los estudios complementarios, incluidos punción lumbar con panel de encefalitis, resonancia magnética cerebral, amonemia, ácido láctico, CPK, perfil tiroideo, estudios autoinmunes y reumatológicos, función hepática, ecografía ginecológica, radiografía de tórax y fondo de ojo, fueron normales.
Durante la internación presentó fluctuaciones del nivel de conciencia con alternancia entre hipersomnia e insomnio, aumento de la actividad psicomotriz, verborragia y episodios de desregulación conductual. Ante la escasa respuesta al tratamiento antipsicótico y la alta sospecha de encefalitis autoinmune, recibió metilprednisolona 30 mg/kg/día durante cinco días. Debido a la mejoría parcial, se administró inmunoglobulina intravenosa (2 g/kg).
Posteriormente presentó recuperación progresiva con normalización de la orientación, desaparición de las alteraciones perceptivas, mejoría del pensamiento, estabilización afectiva y normalización del sueño y la alimentación. Tras 21 días de internación fue dada de alta con seguimiento multidisciplinario por neurología y salud mental pediátricas.
La encefalitis autoinmune constituye un importante diagnóstico diferencial de los cuadros psiquiátricos agudos en niños previamente sanos. Aunque las manifestaciones neurológicas clásicas incluyen trastornos del movimiento y convulsiones, algunos pacientes pueden debutar con síntomas psiquiátricos predominantes, dificultando el reconocimiento precoz.
En nuestra paciente, el inicio agudo de síntomas psicóticos, la ausencia de antecedentes psiquiátricos, la polisintomatología, la evolución fluctuante y la escasa respuesta al tratamiento antipsicótico motivaron la sospecha de una etiología autoinmune. A pesar de la negatividad de los autoanticuerpos y de estudios complementarios sin hallazgos significativos, cumplía criterios clínicos compatibles con encefalitis autoinmune pediátrica probable seronegativa.
La favorable respuesta al tratamiento inmunomodulador reforzó esta hipótesis diagnóstica. Este caso destaca la importancia de mantener un alto índice de sospecha clínica e iniciar tratamiento oportunamente cuando la evolución y el contexto clínico sugieren una encefalitis autoinmune, aun en ausencia de marcadores serológicos, para mejorar el pronóstico y reducir las secuelas neurológicas.
La hipertensión intracraneal idiopática es un síndrome caracterizado por aumento de la presión intracraneal en ausencia de lesiones ocupantes de espacio, hidrocefalia o trombosis de senos venosos. En pediatría constituye una entidad poco frecuente y presenta características clínicas diferentes a las observadas en adolescentes y adultos. Las manifestaciones clínicas más habituales son: cefalea, náuseas, vómitos, diplopía y alteraciones visuales asociadas a papiledema. En pacientes pediátricos pueden observarse formas de presentación inusuales, importante descartar otras causas: infecciosas, inflamatorias, metabólicas, endocrinológicas y vasculares. La asociación de síntomas neuro-urológicos, trastornos motores transitorios, alteraciones inflamatorias del líquido cefalorraquídeo y deterioro visual progresivo constituye un escenario diagnóstico infrecuente y escasamente comunicado en la literatura pediátrica.
Se presenta el caso de una paciente pediátrica con síndrome de hipertensión intracraneal, papiledema bilateral y deterioro visual progresivo, precedidos por retención urinaria aguda y alteraciones motoras transitorias.
Evaluar las manifestaciones neuro-urológicas y motoras transitorias como debut de la Hipertensión Endocraneana Idiopática (HEI) en pacientes pediátricos.
Paciente femenina de cinco años, previamente sana, que consulta por retención urinaria aguda asociada a impotencia funcional de miembros inferiores, cefalea y episodios eméticos de 72 horas de evolución. Presenta marcha atáxica, reflejos osteotendinosos, fuerza y sensibilidad conservadas y signo de Babinski intermitentemente positivo. En el laboratorio presenta leucocitosis y trombocitosis. La tomografía computada de cerebro y la resonancia magnética (RMN) de cerebro y columna dorsolumbar con contraste, dentro de parámetros normales. La paciente presenta mejoría de las manifestaciones motoras en las primeras 24 hs, permaneciendo con cefalea, que cede parcialmente con analgésicos.
Durante la internación la paciente presenta mejoría de la ataxia, pero comienza a presentar disminución progresiva de la AV con visión bulto. La evaluación oftalmológica evidencia papiledema bilateral, a predominio de ojo izquierdo, con bordes papilares borrosos y vasos dilatados. La ecografía ocular sin particularidades. Se realiza punción lumbar con glucorraquia de 49 mg/dl, proteinorraquia de 0,40 g/l y 29 células/mm³ con predominio mononuclear. La presión de apertura es de 22 cmH₂O. Se inicia tratamiento con acetazolamida a dosis de 30 mg/kg/día con respuesta parcial. Debido a la persistencia del compromiso visual se efectúa una segunda punción lumbar, constatándose presión de apertura de 37,5 cmH₂O y presión de cierre de 17 cmH₂O. El análisis citoquímico evidencia glucorraquia de 42 mg/dl, proteinorraquia de 0,45 g/l y 20 células/mm³ con predominio mononuclear. Luego presenta deterioro del estado general, somnolencia y rigidez de nuca y se realiza una tercera punción lumbar con presión de apertura de 5 cmH₂O y pleocitosis de 320 células/mm³ con predominio polimorfonuclear y presencia de piocitos. Tras el procedimiento se observa mejoría clínica. Los estudios microbiológicos del líquido cefalorraquídeo, incluyendo FilmArray, PCR virales, GenXpert para Mycobacterium tuberculosis y cultivos germenes comunes, fueron negativos. Con el objetivo de descartar causas secundarias se amplía con estudios endocrino-metabólicos: función tiroidea, amonio plasmático y niveles séricos de vitamina A dentro de parametros normales. Serologías para VIH, Toxoplasma Gondii y Bartonella spp. negativas. Para descartar una enfermedad neuroinflamatoria se solicitan bandas oligoclonales, panel de encefalitis autoinmune, anticuerpos anti-aquaporina 4 (AQP4), anticuerpos anti-glicoproteína de oligodendrocitos de mielina (MOG) y dosaje de vitamina D con resultados pendientes. Debido a la disminución progresiva de la AV y en relación con el edema de papila se solicita RMN de órbitas con supresión grasa y cortes finos y angio RMN para evaluar trombosis de senos venosos. Ambas dentro de parámetros normales. Al momento de la elaboración de este reporte, la paciente permanece internada bajo tratamiento con acetazolamida a 20 mg/kg/dia, con resultados de los estudios inmunológicos y neuro inflamatorios aún pendientes.
La paciente presenta una forma de inicio poco habitual de un síndrome de HEI. En pediatría, es importante descartar lesiones ocupantes, hidrocefalia, trombosis de senos venosos, infecciones del sistema nervioso central, enfermedades inflamatorias, trastornos metabólicos y efectos farmacológicos antes de atribuir el cuadro a una forma idiopática.
Un aspecto relevante es el deterioro progresivo de la AV hasta la visión de bulto. Por eso es importante la necesidad de considerar diagnósticos neuro inflamatorios descartando previamente las causas infecciosas, para instaurar un tratamiento precoz y no presentar secuelas irreversibles en la AV y calidad de vida de ese niño/a a futuro.
El quilotórax es la acumulación de linfa en el espacio pleural, de causa congénita o adquirida, está última como complicación de distintos tipos de cirugía torácica. La linfa transporta quilomicrones, proteínas plasmáticas, inmunoglobulinas y una alta densidad de linfocitos T. Su pérdida masiva y persistente compromete la mecánica ventilatoria y genera un cuadro de hipovolemia, desnutrición proteico-calórica e inmunodeficiencia secundaria severa. Esta condición inmunológica determina el pronóstico clínico, ya que predispone al paciente a sepsis por patógenos oportunistas y multirresistentes. Se considera un quilotórax de "alto débito" cuando la pérdida supera los 100 ml/kg/día. Actualmente, existe un desafío clínico respecto al límite de la terapia conservadora (ayuno y octreotide) frente al desgaste inmunológico, resaltando la necesidad de definir el momento oportuno para la intervención quirúrgica en lactantes críticos antes de que el daño sistémico sea irreversible
Describir el manejo multidisciplinario de un lactante con quilotórax de alto débito de 200 ml/kg/día refractario a dosis máximas de octreotide. Demostrar la eficacia y la necesidad de una intervención quirúrgica oportuna para la resolución de la patología
Se presenta el caso de un lactante de un mes de vida que desarrolló un quilotórax de alto débito (200 ml/kg/día) tras cirugía de atresia esofágica tipo III que, ante el fracaso del tratamiento conservador (ayuno, nutrición parenteral total y dosis máximas de octreotide) y la persistencia de una inmunodeficiencia secundaria severa, con hipogammaglobulinemia, con episodios de Shock Séptico por microorganismos oportunistas como Klebsiella Pneumoniae, Stafilococcus Haemolyticus, Acinetobacter Baumanii y Candida Albicans. Se realizó Linfografía con lipidol, para evaluar posible fuga de linfa observándose una disminución de del débito quiloso de forma pacial, pues el contraste empleado puede tener un papel terapéutico embolizante por su elevada viscosidad . A pesar de eso, el paciente continuó con quilotórax con un débito entre 75-80 ml/kg/día. Tras 50 días de manejo médico infructuoso, se realizó con éxito una videotoracoscopía con pleurodesis y toracoplastia. El paciente evolucionó favorablemente, logrando la estabilidad clínica y la transición a la vía enteral. Este caso subraya la importancia de una intervención quirúrgica decidida ante la refractariedad del manejo conservador para prevenir complicaciones y evitar la morbimortalidad
La pérdida de volúmenes linfáticos que superan los 100 ml/kg/día implica una depleción crítica de componentes celulares y humorales del sistema inmunológico, explicando directamente la colonización e infección por microorganismos multirresistentes y fúngicos en la unidad de cuidados intensivos. Si bien el octreotide actúa disminuyendo el flujo sanguíneo esplácnico, su utilidad terapéutica encuentra un techo fisiológico frente a lesiones estructurales y mecánicas extensas del conducto torácico. En lactantes que presenten quilotórax de alto débito refractario a la primera semana de ayuno y análogos de somatostatina, se recomienda abandonar el manejo conservador prolongado y priorizar una intervención quirúrgica temprana
La catatonia es un síndrome neuropsiquiátrico complejo caracterizado por alteraciones motoras, afectivas y cognitivo-conductuales. En la población pediátrica y adolescente es muy infrecuente y a menudo se encuentra subdiagnosticada o solapada por otras patologías. Puede manifestarse en una amplia variedad de condiciones psiquiátricas, neurológicas (como encefalitis) y causas relacionadas con traumas o alteraciones psicosociales severas. El reconocimiento de su presentación heterogénea, que frecuentemente incluye mutismo, estupor y posturas anormales, es fundamental para evitar una alta morbilidad. Las guías actuales sugieren una exclusión exhaustiva de causas médicas y el uso de la prueba de lorazepam para apoyar el diagnóstico.
Describir la presentación clínica, el diagnóstico multidisciplinario y el manejo terapéutico de un síndrome catatónico secundario a psicosis en una paciente adolescente.
Paciente femenina de 15 años sin antecedentes psiquiátricos previos conocidos, que ingresa por alteración de la conciencia, desorientación, debilidad generalizada, pérdida de control de esfínteres y mutismo de una semana de evolución. Al ingreso a nuestro hospital presentaba tendencia al sueño, conexión transitoria con el medio y obediencia parcial a órdenes simples. Ante la sospecha inicial de etiología orgánica (encefalitis autoinmune), se realizaron diversos estudios: tomografía y resonancia magnética de encéfalo y médula, y electroencefalograma, todos sin alteraciones patológicas. El estudio del líquido cefalorraquídeo, Filmarray y los anticuerpos IgG anti-antígenos neuronales de superficie resultaron negativos. Recibió tratamiento empírico con ceftriaxona, pulsos de metilprednisolona y comenzó plasmaféresis. Su evolución clínica se complicó con un shock séptico por infección asociada a catéter (K. pneumoniae), que requirió inotrópicos y antibioticoterapia de amplio espectro, con buena resolución. Paralelamente, el Servicio Social detectó sospecha de Abuso Sexual Infantil (ASI) por parte de su padrastro. Descartadas las causas toxicológicas e infecciosas centrales, el servicio de Psiquiatría evaluó a la paciente diagnosticando un síndrome catatónico. Se indicó prueba terapéutica con lorazepam endovenoso, observándose una respuesta parcial. Durante la internación, la paciente evolucionó con episodios de delirio místico y brotes psicóticos de predominio hipercinético (deambulación errática, desnudismo), requiriendo un esquema escalonado de psicofármacos. Al egreso, continuó con seguimiento ambulatorio estrecho, indicándose aripiprazol, olanzapina, haloperidol y lorazepam.
Este caso resalta la complejidad diagnóstica de la catatonia en adolescentes, donde frecuentemente se superponen causas orgánicas, psiquiátricas y psicosociales. La exclusión de patologías como la encefalitis autoinmune (que representa hasta el 72% de las catatonias de origen inmunológico) fue el paso adecuado previo al abordaje psiquiátrico definitivo. La respuesta parcial al desafío con lorazepam es un hallazgo que no descarta el cuadro, especialmente en presentaciones de evolución prolongada o secundarias a síndromes psicóticos floridos. El contexto de vulnerabilidad social y posible trauma actuó probablemente como un gatillo de la sintomatología. Asegurar un abordaje multidisciplinario es el pilar fundamental para garantizar un manejo integral, evitar complicaciones derivadas de la inmovilidad y mejorar el pronóstico de estos pacientes.
El síndrome de bandas amnióticas es una entidad congénita infrecuente caracterizada por anomalías disruptivas secundarias a bandas fibrosas derivadas del amnios. Su espectro clínico es amplio, abarcando desde anillos de constricción hasta amputaciones complejas de extremidades y otras malformaciones asociadas. La fisiopatogenia más aceptada corresponde a la teoría extrínseca de Torpin, que relaciona la ruptura precoz del amnios con la formación de bandas capaces de adherirse al feto y provocar daño tisular.
Describir las manifestaciones clínicas, evolución y manejo interdisciplinario de una recién nacida pretérmino con síndrome de bandas amnióticas severo.
Recién nacida pretérmino de 28 semanas de edad gestacional, producto de un embarazo parcialmente controlado. Como antecedente obstétrico presentó ruptura prematura de membranas de aproximadamente 20 días de evolución asociada a oligoamnios/anhidramnios, recibiendo antibioticoterapia y esquema completo de maduración pulmonar fetal. Nació por cesárea de urgencia debido a sangrado materno, con Apgar 7/8 y peso al nacer de 1090 g.
Al examen físico se evidenciaron malformaciones compatibles con síndrome de bandas amnióticas con compromiso de múltiples segmentos anatómicos: amputación del miembro inferior derecho a nivel medio de pierna con prominencia ósea; en miembro inferior izquierdo, ausencia de falanges distales del primer y segundo dedo asociada a lesión ulcerada en tobillo; y en miembro superior izquierdo, amputación de la falange distal del dedo índice. El diagnóstico se estableció en el período neonatal a partir de los hallazgos clínicos.
Debido a la complejidad de las lesiones fue derivada a un centro especializado con traumatología infantil, donde se realizó toilette quirúrgica, plastia del muñón y curaciones seriadas. La evolución posterior fue favorable, logrando estabilización clínica y adecuada evolución de las lesiones. El abordaje incluyó la participación conjunta de neonatología, ortopedia y traumatología infantil, permitiendo un manejo integral de la paciente.
El síndrome de bandas amnióticas presenta una gran variabilidad clínica, determinada por el momento gestacional y la localización de la afectación fetal. El caso presentado corresponde a una forma severa, con compromiso de múltiples extremidades y amputaciones congénitas. La asociación con ruptura prematura prolongada de membranas y oligo/anhidramnios resulta compatible con la teoría extrínseca propuesta por Torpin como mecanismo fisiopatológico. Si bien el diagnóstico puede sospecharse prenatalmente mediante ecografía obstétrica, en esta paciente se realizó en el período neonatal, lo que resalta la importancia del examen físico exhaustivo, especialmente en embarazos con controles prenatales insuficientes. La derivación oportuna a un centro especializado permitió implementar un tratamiento quirúrgico precoz y planificar el seguimiento funcional a largo plazo. Este caso destaca la importancia del reconocimiento temprano de esta entidad, la evaluación integral de las lesiones y el abordaje multidisciplinario para optimizar la evolución clínica, los resultados funcionales y la calidad de vida de los pacientes afectados.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
|---|---|---|
| 11862 Presentación infrecuente: Enfermedad de Ebstein severa en un paciente con Síndrome de Down Otros |
MARÍA SOL BORTURO | |
| 12366 Abordaje quirúrgico del abdomen agudo pediátrico por un equipo de cirugía general y clínica pediátrica en un hospital polivalente: Estudio descriptivo Otros |
IVANNA GARDARIAN | |
| 12370 Estridor persistente secundario a masa mediastinal: a propósito de un caso Otros |
ERIC MUJICA ZAHN | |
| 12372 Politraumatismo grave secundario a accidente auto-peatón: Caso clínico Otros |
MARY CARMEN CALDERON BULLA | |
| 12381 MIOCARDIOPATÍA HIPERTRÓFICA Y SÍNCOPE MALIGNO. A PROPÓSITO DE UN CASO Otros |
JUAN BERISSO | |
| 12386 Leucemia mielomonocítica juvenil de aparición neonatal: a propósito de un caso inusual Otros |
CANDELA LOZANO GONZALEZ | |
| 12387 Pérdida Visual Aguda Bilateral en Pediatría: MOGAD como Emergencia Neurooftalmológica, Tiempo-dependiente Otros |
ANGELICA BENITEZ PANTOJA | |
| 12407 MAL DE ONDINA VARIANTE PHOX2B' A PROPÓSITO DE UN CASO Otros |
ERIKA DANIELA PEREYRA | |
| 12420 PSEUDOANEURISMA CAROTÍDEO POSTRAUMÁTICO SECUNDARIO A HERIDA POR PROYECTIL DE ARMA DE AIRE COMPRIMIDO COMO COMPLICACIÓN VASCULAR TARDÍA EN PEDIATRÍA. A PROPÓSITO DE UN CASO Otros |
PAULA ANDREA ARENAS RUIZ |
El abdomen agudo quirúrgico en pediatría constituye una emergencia frecuente y tiempo-dependiente, siendo el diagnóstico oportuno y la intervención precoz factores determinantes en la evolución. Su retraso se asocia a peritonitis, sepsis abdominal y morbimortalidad evitable.
En la realidad sanitaria argentina, una proporción significativa de niños consulta inicialmente en hospitales generales, donde la disponibilidad de cirujanos pediátricos es limitada. En estos contextos, la articulación entre pediatría, cirugía general y anestesiología resulta imprescindible para garantizar una atención segura.
El Hospital General de Agudos "Dra. Cecilia Grierson" se encuentra en proceso de consolidación de su Servicio de Pediatría, ubicado en la comuna 8 de la Ciudad de Buenos Aires la cual concentra la mayor proporción de niños, niñas y adolescentes de esta ciudad. En este marco, la Unidad de Internación Pediátrica elaboró un protocolo institucional junto a los equipos de cirugía general, anestesiología, emergencias, infectología, bacteriología y farmacología, que establece el algoritmo diagnóstico, los criterios de aceptación del caso —fijando en 30 kg el peso mínimo—, la preparación prequirúrgica, la terapéutica postoperatoria y el abordaje de complicaciones infecciosas.
Objetivo principal: Describir los resultados clínicos de pacientes pediátricos con abdomen agudo quirúrgico intervenidos por el equipo de cirugía general en el Hospital Grierson, en el marco de un modelo de atención interdisciplinaria con la Unidad de Internación Pediátrica.
Objetivos secundarios: Caracterizar la población según diagnóstico, edad y peso. Describir el tipo de intervención y hallazgos intraoperatorios. Evaluar la evolución postoperatoria, complicaciones, días de internación y necesidad de reintervención. Demostrar la factibilidad y seguridad del abordaje bajo criterios protocolizados.
Estudio descriptivo, observacional y retrospectivo. Se incluyeron pacientes pediátricos con abdomen agudo quirúrgico atendidos entre diciembre 2025 y mayo 2026, con peso ≥30 kg, intervenidos por cirugía general en el mismo centro. Los datos se obtuvieron de historias clínicas electrónicas (SIGEHOS).
Se incluyeron 11 pacientes: 55% varones, edad promedio 14,3 años (rango 9-18), peso promedio 56,3 kg (rango 34-68 kg). El tiempo de evolución previo fue de 1 día en 9 pacientes y 2 días en los restantes. El 73% presentó leucocitosis al ingreso; la PCR varió entre 1 y 216 mg/l.
El diagnóstico por imágenes se realizó mediante ecografía en 6 casos y tomografía en 5. El 91% fue intervenido por vía laparoscópica y 1 caso por cirugía convencional. Los hallazgos intraoperatorios fueron: apendicitis flegmonosa (55%), peritonitis localizada (27%) y apendicitis gangrenosa (18%).
Los casos de apendicitis flegmonosa recibieron profilaxis prequirúrgica con ampicilina-sulbactam y alta al día 1. Los casos complejos recibieron esquemas combinados con ampicilina-sulbactam y gentamicina por 3 a 14 días. La mediana de internación fue 1 día (rango 1-21). Se registraron complicaciones en 2 pacientes (18%), ambas colecciones abdominales; uno requirió reintervención y otro derivación a centro con cirugía pediátrica. El 100% fue dado de alta en buenas condiciones.
La experiencia presentada demuestra que, bajo condiciones protocolizadas y con trabajo interdisciplinario estructurado, es posible obtener resultados comparables a los reportados en centros de referencia pediátrica, lo que obliga a replantear el modelo asistencial en hospitales generales con creciente atención pediátrica.
Reconocemos como limitaciones el tamaño muestral reducido y el diseño retrospectivo. No obstante, estos resultados constituyen una base sólida para consolidar el modelo interdisciplinario y alentar a otros centros a desarrollar protocolos propios que garanticen la seguridad del paciente pediátrico quirúrgico sin cirugía pediátrica disponible.
El estridor es un motivo frecuente de consulta en pediatría y habitualmente se asocia a patologías infecciosas o inflamatorias de la vía aérea superior. Sin embargo, las causas compresivas extrínsecas representan diagnósticos infrecuentes que pueden comprometer la vida del paciente y retrasar su tratamiento. Presentamos el caso de una lactante con estridor persistente cuyo estudio permitió diagnosticar un neuroblastoma mediastinal.
Describir una causa infrecuente de obstrucción de la vía aérea superior en un lactante y destacar la importancia de la evaluación clínica e imagenológica ante cuadros respiratorios de evolución atípica.
Lactante de sexo femenino de ocho meses de edad, nacida de término, con peso adecuado para la edad gestacional. Presentaba antecedente de bronquiolitis a los seis meses y un episodio de bronquitis obstructiva/síndrome coqueluchoide a los siete meses, ambos de manejo ambulatorio. Como antecedente destacaba escasa progresión ponderal desde los seis meses de vida.
Trece días previos al ingreso hospitalario inició cuadro caracterizado por tos productiva, rinorrea anterior y fiebre de 48 horas de evolución. Realizó múltiples consultas médicas, recibiendo tratamiento ambulatorio con salbutamol y meprednisona por presunta bronquitis obstructiva. Ante la persistencia de los síntomas, se indicó claritromicina durante siete días y sesiones de kinesiología respiratoria, sin observarse mejoría clínica.
Debido a la persistencia de la sintomatología respiratoria, consultó en la guardia de nuestro hospital. Durante el examen físico se constató estridor respiratorio, llanto disfónico y tos productiva. A la auscultación presentaba rales subcrepitantes diseminados y roncus aislados, asociados a dificultad para el manejo de secreciones respiratorias. Se solicitó una radiografía de tórax que mostró leve hiperinsuflación pulmonar bilateral, aumento de la trama perihiliar de predominio central, opacidades intersticioalveolares parcheadas en regiones perihiliares y bibasales, y una imagen nodular redondeada en el vértice pulmonar derecho. Los estudios de laboratorio evidenciaron hemoglobina de 10,1 g/dl, leucocitos 6050/mm³, proteína C reactiva de 2,63 mg/dl y estudios virológicos negativos.
Ante estos hallazgos se decidió su internación con diagnóstico de síndrome de dificultad respiratoria, laringotraqueobronquitis y neumonía del vértice pulmonar derecho. Al ingreso no presentaba requerimiento de oxígeno suplementario. Tras 72 horas de internación persistían el estridor, la tos, el llanto disfónico y la escasa respuesta al tratamiento broncodilatador, antiinflamatorio y antibiótico. Por este motivo se solicitó una nueva radiografía de tórax, evaluada en conjunto con los servicios de Neumonología y Radiología, que confirmó la persistencia de la imagen nodular apical derecha y evidenció ensanchamiento mediastinal con desplazamiento de la carina hacia la izquierda.
Ante la sospecha de una lesión ocupante de espacio con compromiso de la vía aérea se decidió su derivación a un centro de mayor complejidad. La tomografía computada de tórax reveló una masa sólida expansiva de 61 × 45 × 47 mm localizada en el mediastino superior y la región apical pulmonar derecha, con marcada compresión y desviación traqueal, además de extensión cervical.
Se completó el estudio diagnóstico, confirmándose neuroblastoma con infiltración de médula ósea. La paciente requirió internación en Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica e inició tratamiento quimioterápico con dos ciclos de carboplatino-etopósido. A los seis meses de evolución, la resonancia magnética evidenció una marcada reducción tumoral, persistiendo una lesión residual de 1,7 × 1,9 × 1 cm localizada en el opérculo torácico derecho y espacio prevertebral, sin evidencia de progresión clínica.
El neuroblastoma es el tumor sólido extracraneal más frecuente de la infancia. Aunque la localización torácica es menos habitual, puede manifestarse mediante síntomas respiratorios secundarios a compresión de estructuras mediastinales. En nuestro caso, el cuadro fue inicialmente interpretado como patología respiratoria frecuente, retrasando el diagnóstico definitivo.
La persistencia del estridor, la evolución prolongada y la falta de respuesta al tratamiento convencional constituyeron signos de alarma que motivaron la ampliación del estudio. La radiografía de tórax resultó fundamental para identificar hallazgos atípicos y orientar la sospecha diagnóstica.
Ante lactantes con estridor persistente o evolución clínica no habitual, deben considerarse causas estructurales de obstrucción de la vía aérea. El reconocimiento temprano de estos pacientes permite optimizar el abordaje diagnóstico y disminuir el riesgo de complicaciones graves derivadas de la compresión mediastinal.
La leucemia mielomonocítica juvenil (LMMJ) es un trastorno hematopoyético poco frecuente, caracterizado por sobreproducción monoclonal de células mieloides e infiltración de órganos no hematopoyéticos. Se presenta en tan solo 1.2 casos por cada millón de niños por año. La edad media de presentación es de 20-24 meses.
Nuestro objetivo principal es resaltar la importancia de considerar neoplasias hematológicas dentro de las causas de hepatoesplenomegalia neonatal, aun ante presentaciones atípicas.
Se presenta el caso de un paciente, que al nacimiento presenta hepatoesplenomegalia y bicitopenia. Se lo estudió logrando descartar causas infectológicas, sin encontrar etiología aparente. Al mes de vida, ingresa inicialmente a nuestro nosocomio por edema testicular y distensión abdominal. Se realiza ecografía abdominal que informa hepatoesplenomegalia de ecoestructura homogénea e hidrocele comunicante bilateral. Además, se realiza hemograma que informa pancitopenia con monocitosis y hemoglobina de 5.9, por lo que recibe una transfusión de glóbulos rojos. Con el pasar de los días, se logra descartar enfermedades infecciosas, metabólicas, de depósito y de errores congénitos del metabolismo, llegando por último a realizar una PAMO que informó un 11% de blastos. También se realizó citogenético y molecular para LMMJ con resultados patológicos pero no patognomónicos, por lo que se decidió enviar muestras a Alemania para estudiar variantes genéticas para diagnóstico de LMMJ. El paciente evoluciona con dificultad respiratoria restrictiva, por lo que se decide iniciar tratamiento con Azacitidina por alta sospecha diagnóstica, con mejoría de la distensión abdominal y la disnea. Al ser hijo único, se encuentra en lista de espera para donante de médula ósea y aguardando resultados de muestras derivadas a Alemania.
Con este caso queremos poner el foco no solo en la excepcional presentación neonatal de una LMMJ, sino también en la importancia de considerar enfermedades hematológicas malignas dentro del diagnóstico diferencial de la hepatoesplenomegalia y las citopenias en el período neonatal.
El síndrome de hipoventilación central congénita (SHCC), o «mal de Ondina» , es un trastorno poco frecuente caracterizado por un control anormal de la respiración en ausencia de enfermedad neuromuscular, pulmonar, cardíaca, o lesiones del tronco encefálico y presenta un patrón de herencia autosómico dominante, con mosaicismo somático/germinal presente en el 5-25% de los padres asintomáticos.
Su relevancia clínica radica en la gravedad de su presentación neonatal, caracterizada por hipoventilación, especialmente durante el sueño.
Describir el proceso diagnóstico, y el abordaje clínico integral en un de neonato con SHCC.
Paciente de sexo masculino, recien nacido a termino con peso adecuado para la edad gestacional, que requiere internación neonatal por síndrome dificultad respiratoria, y episodio convulsivo en las primeras horas de vida con necesidad de ventilación no invasiva y posterior asistencia respiratoria mecánica a las 48 horas por episodios de apneas. Presentó múltiples fracasos de extubación, episodios convulsivos esporádicos y persistencia de apneas clínicamente centrales, motivando su derivación para estudio etiológico y tratamiento. Durante su evolución persiste con dependencia ventilatoria, retención de CO₂ y episodios de respuesta vasovagal exagerada con bradicardia y desaturación severa ante estímulos externos.
Antecedentes perinatológicos:Embarazo controlado con serologías negativas, estudios pre y post natales sin hallazgos de relevancia. RNT/PAEG.
Métodos complementarios: Se realizó ecografía cerebral, ecografía abdominal, ecocardiografía Doppler y RMN cerebral, sin evidencia de alteraciones. Electroencefalogramas seriados, sin actividad epileptiforme. La polisomnografía evidenció aumento del número de apneas centrales prolongadas, saturación mínima de oxígeno del 75%, ausencia de diferenciación entre el sueño.
Diagnóstico: El estudio genético molecular detectó una variante probablemente patogénica del exón 3 del gen PHOX2B, de baja frecuencia alélica en la muestra analizada sugiere potencial mosaicismo somático.
Tratamiento: Se indicó traqueostomía y ventilación mecánica domiciliaria. Se realizó entrenamiento familiar para el manejo de vía aérea, ventilador, aspiración de secreciones y alarmas. Por trastorno de la succión-deglución se colocó gastrostomía. Recibió citrato de cafeína y anticonvulsivantes por episodios convulsivos neonatales.
Evolución: El paciente evolucionó favorablemente, con ventilación domiciliaria, entrenamiento familiar integral y seguimiento multidisciplinario, logrando el alta hospitalaria a los 4 meses de vida.
El SHCC representa un desafío diagnóstico que debe sospecharse ante fallos de extubación inexplicables y apneas centrales en el neonato. El mal de Ondina, nos recuerda que el diagnóstico temprano es una herramienta que permite transformar una incertidumbre crítica en un plan de vida manejable. El hallazgo de la variante en PHOX2B es determinante para confirmar el diagnóstico y definir el pronóstico.
Recomendaciones de práctica clínica: es necesario un abordaje interdisciplinario, con evaluaciones rutinarias de la vía aérea, acompañando y educando a la familia con el manejo del soporte ventilatorio.
La miocardiopatía hipertrófica es una patología relativamente frecuente en la población, con un rango de expresión variable, afectando alrededor de 1:500 personas. Es la principal causa de muerte súbita cardíaca (MSC) en niños y adolescentes. Se cree que la patología se encuentra subdiagnosticada debido al amplio espectro de presentación clínica, por lo que es elemental el screening precompetitivo (ya que la sintomatología se manifiesta en un grado avanzado de enfermedad). En la población pediátrica, puede manifestarse desde hallazgos incidentales hasta eventos potencialmente graves, como síncope de esfuerzo, arritmias ventriculares o muerte súbita. En este contexto, la evaluación cardiovascular precompetitiva adquiere un papel fundamental para la identificación precoz de pacientes con enfermedad subclínica y la implementación oportuna de estrategias de prevención.
Describir el caso clínico de un adolescente previamente sano, que debuta con episodio paroxístico de orígen cardíaco con el fin de resaltar la importancia de la sospecha de etiología cardiológica en los eventos paroxísticos del adolescente, incluyendo la realización de electrocardiograma como herramienta inicial clave para el diagnóstico precoz.
Paciente masculino de 14 años, previamente sano, consulta a la guardia en contexto de haber presentado episodio de movimientos tonicoclónicos de miembros superiores de un minuto de duración asociado a sialorrea y recuperación ad integrum, en contexto de ejercicio. Presentó como pródromo cefalea bitemporal 10/10 y tinnitus. Al ingreso se encontraba en buen estado general, sin particularidades al examen físico, por lo que se solicitó laboratorio y tomografía de sistema nervioso central, ambos sin particularidades, y electrocardiograma en el que se evidenciaban signos de hipertrofia ventricular por voltaje, con trastornos de la repolarización.
Es valorado por por Cardiología Infantil, quienes realizaron ecocardiograma Doppler color en el que se observa miocardiopatía hipertrófica concéntrica del ventrículo izquierdo moderada (con paredes de 18 mm de diámetro), por lo que se inicia tratamiento con atenolol, dieta hiposódica y se traslada a terapia intensiva pediátrica para monitoreo continuo.
Se realizó además, Holter de 24 hs, en el que se observan extrasístoles supraventriculares aisladas, asociadas a los cambios en la repolarización previamente mencionados, una prueba de esfuerzo en el que se evidencia hipercontractilidad en los segmentos afectados, y laboratorio con enzimas cardiacas elevadas para la edad.
También se realizó una angioresonancia cardiaca con y sin contraste endovenoso, en el cual se observaba una MCH no obstructiva asimétrica.
Dado el riesgo de muerte súbita elevado a 5 años calculado con los score HCM Risk Kids (4.5%), y PRiMACY (54%), asociado a elevación de enzimas cardiacas y angiorresonancia compatible con miocardiopatía hipertrófica, se decidió la colocación de un cardiodesfibrilador implantable (CDI) otorgándole posterior egreso hospitalario, sin registrar nuevos episodios sincopales ni eventos arrítmicos documentados al momento.
La miocardiopatía hipertrófica es la causa más frecuente de y muerte súbita cardíaca en la población pediátrica. Este caso resalta la necesidad de considerar una etiología cardiovascular ante episodios de síncope de características malignas, incluso en pacientes previamente sanos. La estratificación del riesgo de MSC y la indicación de CDI en niños con miocardiopatía hipertrófica representan un desafío, dado el bajo número absoluto de eventos y las potenciales complicaciones asociadas al dispositivo a largo plazo. En este contexto, herramientas específicas para población pediátrica, como los scores HCM Risk-Kids y PRiMACY, permiten una evaluación objetiva e individualizada del riesgo de muerte súbita. En nuestro paciente, la presencia de síncope relacionado con el esfuerzo, reconocido como un marcador mayor de riesgo, junto con la estimación de riesgo obtenida mediante estos modelos, respaldó la indicación de CDI para prevención primaria de muerte súbita. La elección de un sistema extravascular permitió además minimizar las complicaciones asociadas a los electrodos intracavitarios en una población con una larga expectativa de vida.
La pérdida visual aguda en pediatría constituye una emergencia oftalmológica que exige evaluación inmediata y diagnóstico etiológico precoz. La neuritis óptica (NO) es una emergencia neurooftalmológica y una causa importante de pérdida visual aguda en la infancia. Entre sus etiologías, la enfermedad asociada a anticuerpos contra la glicoproteína de mielina de los oligodendrocitos (MOGAD) representa un diagnóstico de creciente reconocimiento en la edad pediátrica. El inicio oportuno del tratamiento es crítico para prevenir la pérdida visual irreversible.
A continuación presentamos el caso de una paciente con Neuritis óptica bilateral, MOGAD+, refractaria a corticoterapia, con respuesta favorable a plasmaféresis
Paciente femenina de 14 años, sin antecedentes patológicos de relevancia. Inicia con dolor abdominal, náuseas y mareos de resolución espontánea. Una semana después agrega cefalea frontal, dolor retroocular y disminución abrupta de agudeza visual bilateral por lo cual consulta en hospital zonal. Ingresa en buen estado general, al examen oftalmológico constatan edema de papilas y midriasis bilateral. Realizan punción lumbar con presión de apertura de 10 mmH2O, LCR con citoquímico normal y bandas oligoclonales negativas; se solicitan anticuerpos anti-MOG y anti-AQP4. Se inicia metilprednisolona 1 g/día por 5 días sin respuesta visual favorable. Se otorga egreso con prednisona 25 mg/día y seguimiento ambulatorio.
Por persistencia de sintomatología visual, la paciente decide trasladarse a nuestro centro. Al ingreso: agudeza visual 20/400 bilateral, defecto pupilar aferente y alteración de la discriminación cromática, sin otra alteración al examen físico, se realiza RMN cerebral con evidencia de lesiones sugestivas de enfermedad desmielinizante y alteración de señal en ambos nervios ópticos. Se reciben resultados previos: anti-MOG positivo débil, anti-AQP4 negativo, BOC negativo. Se realizan nuevos pulsos de metilprednisolona 1 g EV por 5 días sin mejoría objetiva en examen oftalmológico. Ante la refractariedad corticoidea documentada, en conjunto con especialidades tratantes, se decide escalamiento a plasmaféresis: 7 sesiones en días alternos, con ingreso a UTIP para el procedimiento. Al finalizar: agudeza visual 20/200 y mejoría en discriminación cromática en test de Ishihara. Se indica egreso con terapia inmunomoduladora y seguimiento por Neurología.
La pérdida visual aguda bilateral en pediatría representa una emergencia oftalmológica mayor, cuyo reconocimiento precoz en el primer contacto médico es determinante para evitar daño visual irreversible. En el contexto de edema de papila bilateral y pérdida visual rápidamente progresiva, MOGAD debe incluirse como diagnóstico diferencial prioritario, dado el riesgo de ceguera permanente si el tratamiento se demora. La tríada clínica de pérdida visual súbita, dolor retroocular y defecto pupilar aferente debe alertar al pediatra de urgencias sobre la posibilidad de una neuritis óptica, entidad que puede progresar hacia déficit visual permanente si no se trata de forma oportuna. En esta entidad, la ventana terapéutica es estrecha y cada hora cuenta. La primera línea de tratamiento es la metilprednisolona intravenosa a 30 mg/kg/día por 3 a 5 días; ante respuesta parcial o nula, la plasmaféresis -preferida en casos de déficit visual severo y en pacientes que requieren cuidados intensivos- constituye la segunda línea de mayor evidencia en MOGAD, así mismo, se han descrito estudios que describen la instalación temprana de la Plasmaferesis para mejor desenlace visual. En el presente caso, algunos factores como retrasos en la consulta inicial, el traslado interinstitucional, son factores que postergaron el escalamiento terapéutico; no obstante, la mejoría en agudeza visual y discriminación cromática al finalizar la plasmaféresis confirmaría que, aun en ventana subóptima, la intervención preserva función visual.
La pérdida visual aguda bilateral en pediatría debe abordarse como una emergencia oftalmológica mayor desde el primer contacto médico; el retraso en su reconocimiento y tratamiento puede resultar en daño visual irreversible, así como el reconocimiento temprano puede resultar en mejor pronóstico visual. La presencia de edema de papila bilateral y pérdida visual rápidamente progresiva en un paciente pediátrico obliga a incluir MOGAD como diagnóstico diferencial prioritario e iniciar el estudio etiológico de forma inmediata, sin esperar la confirmación serológica para comenzar el tratamiento. La ausencia de respuesta objetiva al quinto día de corticoides endovenosos debe activar de inmediato el escalamiento a plasmaféresis y la derivación a un centro con capacidad de cuidados intensivos pediátricos, priorizando la preservación de la función visual por encima de los tiempos administrativos de derivación interinstitucional.
El politraumatismo pediátrico secundario a colisiones de alta energía representa un desafío crítico en la práctica de emergencia, debido a la complejidad fisiopatológica de las lesiones y la vulnerabilidad anatómica del paciente en desarrollo. Las fracturas inestables de pelvis, asociadas a lesiones perineales y anorrectales, se asocian con una elevada tasa de complicaciones infecciosas y mortalidad. La literatura actual enfatiza que el manejo de estas lesiones requiere un enfoque multidisciplinario protocolizado, donde la implementación de la cirugía de control de daños y la reanimación hemostática precoz resultan determinantes para la estabilización del paciente.
Presentar un caso de politraumatismo grave por colisión auto-peatón con fractura de pelvis en libro abierto y lesión compleja uretro-rectal, analizando la importancia del manejo quirúrgico temprano y la resucitación multisistémica en el control del shock hemorrágico refractario.
Paciente masculino de 12 años, sin antecedentes patológicos, ingresa al servicio de urgencias tras accidente en vía pública. A su llegada, presentó inestabilidad hemodinámica grave, Glasgow 10/15 y evidencia de sangrado activo por herida perineal compleja con exposición de estructuras urogenitales y ulceración rectal. El diagnóstico imagenológico confirmó fractura de pelvis inestable ("en libro abierto") con apertura de la sínfisis pubiana, lesión sacro ilíaca ipsilateral y fractura de fémur izquierdo, como resultado un índice de trauma pediátrico (ITP) de 5.
Se inicia protocolo ABCDE, con vía aérea permeable, ventilación espontánea con soporte de oxígeno por máscara de reservorio, reanimación hídrica con cristaloides a 30 ml/kg, inmovilización cervical y espinal, control de glasgow continuo.
Ante el cuadro de shock hipovolémico refractario, se activó el protocolo de cirugía de control de daños: se realizó laparotomía exploradora, confección de talla vesical, colostomía de derivación (procedimiento de Hartmann), estabilización pélvica mediante tutor externo y fasciotomía de miembro inferior izquierdo. En la etapa postoperatoria inmediata en Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos (UTIP), el paciente requirió soporte inotrópico y vasopresor (adrenalina, noradrenalina y vasopresina) y una reposición masiva de hemoderivados. Durante su evolución, desarrolló falla multiorgánica (hepatopatía post-traumática, acidosis metabólica severa, coagulopatía e hipotermia), logrando el control del foco hemorrágico tras una segunda intervención quirúrgica.
Finalmente se realizó derivación para seguimiento multidisciplinario a Hospital de mayor complejidad donde se realizó reconstrucción urogenital y posterior rehabilitación con evolución favorable.
El manejo del politraumatismo de alta energía con compromiso pélvico complejo exige una jerarquización inmediata de las maniobras de resucitación. El oportuno control de la hemorragia pélvica y el cierre temporal mediante empaquetamiento (pelvic packing) y estabilización mecánica son intervenciones que impactan directamente en la sobrevida. En este caso, se realizaron colostomía y talla vesical que fueron fundamentales para mitigar el riesgo de sepsis secundaria a la contaminación perineal. Se concluye que la adherencia a protocolos estandarizados de control de daños, junto con el abordaje multidisciplinario y la corrección agresiva de la tríada de la muerte (acidosis, coagulopatía e hipotermia), constituye el pilar fundamental para mejorar el pronóstico funcional y vital en el paciente pediátrico crítico.
La anomalía de Ebstein es una cardiopatía congénita infrecuente, caracterizada por el desplazamiento apical de la válvula tricúspide y la atrialización del ventrículo derecho. Representa aproximadamente el 1% de las cardiopatías congénitas y su presentación neonatal severa se asocia a elevada morbimortalidad. El síndrome de Down presenta cardiopatías congénitas en el 40-60% de los casos, siendo excepcional su asociación con anomalía de Ebstein. Existen escasos casos reportados en la literatura médica, lo que convierte esta combinación en una entidad de especial interés clínico.
Describir un caso neonatal de anomalía de Ebstein severa asociada a síndrome de Down y revisar aspectos clínicos, fisiopatológicos y evolutivos de esta infrecuente asociación.
Recién nacido masculino de 39 semanas de edad gestacional, producto de embarazo controlado, sin diagnóstico prenatal. Nació por parto vaginal, con Apgar 9/10 y peso de 2720 g. Al examen físico presentó fenotipo compatible con síndrome de Down y soplo sistólico. A los pocos minutos de vida evolucionó con cianosis progresiva y saturación de oxígeno de 80% en aire ambiente, por lo que ingresó a UCIN.
Durante el traslado presentó agravamiento clínico con cianosis severa. Se inició oxígeno suplementario y se realizaron estudios complementarios. La radiografía de tórax evidenció cardiomegalia y oligohemia pulmonar. Ante sospecha de cardiopatía congénita ductus dependiente se inició infusión de prostaglandinas E1 y soporte parenteral.
A las 48 horas de vida presentó deposiciones sanguinolentas, hipertermia y deterioro clínico, por lo que se indicó tratamiento antibiótico empírico e ingreso a asistencia respiratoria mecánica por insuficiencia respiratoria.
El ecocardiograma confirmó anomalía de Ebstein severa con dilatación de cavidades derechas, implantación baja de válvula tricúspide, ventrículo derecho atrializado, atresia pulmonar, comunicación interauricular amplia y ductus arterioso permeable. Evolucionó desfavorablemente con episodios de apnea, bradicardia extrema y requerimiento de reanimación cardiopulmonar avanzada, falleciendo a las 60 horas de vida.
La anomalía de Ebstein neonatal severa produce importante compromiso hemodinámico secundario a insuficiencia tricuspídea, hipoplasia funcional del ventrículo derecho e hipertensión pulmonar persistente. En estos pacientes, la permeabilidad del ductus arterioso resulta fundamental para mantener flujo pulmonar adecuado. La asociación con trisomía 21 es extremadamente rara; los casos publicados son escasos y sugieren mayor mortalidad neonatal.
La asociación entre anomalía de Ebstein y síndrome de Down constituye una presentación infrecuente y de elevada complejidad clínica. El diagnóstico precoz, el soporte intensivo neonatal y el manejo multidisciplinario son fundamentales en estos pacientes. La escasa cantidad de casos reportados limita el conocimiento sobre su evolución y pronóstico, por lo que resulta necesario continuar investigando esta asociación y desarrollar estrategias terapéuticas específicas que permitan mejorar los resultados clínicos.
Las lesiones vasculares secundarias a traumatismos penetrantes cervicales son poco frecuentes en la población pediátrica, pero pueden asociarse a complicaciones potencialmente graves. Se presenta el caso de una niña de 9 años con trauma penetrante cervical por proyectil de arma de aire comprimido que desarrolló un pseudoaneurisma carotídeo como complicación vascular tardía.
Destacar la importancia de la vigilancia clínica posterior al alta en pacientes pediátricos con traumatismos penetrantes cervicales.
CASO CLÍNICO: Paciente femenina de 9 años de edad, sin antecedentes patológicos de relevancia, que concurre al servicio de urgencias por herida en región cervical derecha secundaria a un accidente con arma de aire comprimido. Al examen físico presentaba una lesión irregular compatible con orificio de entrada, localizada en la región cervical derecha posterior al ángulo de la mandíbula, de aproximadamente 2,6 mm de diámetro, asociada a aumento de volumen local, sin sangrado activo y con estabilidad hemodinámica.Se realizó radiografía cervical de frente y perfil, evidenciándose la presencia de un cuerpo extraño metálico en la región cervical izquierda. Asimismo, se solicitó ecografía Doppler de vasos de cuello, que mostró una solución de continuidad en la pared anterior de la vena yugular interna derecha, correlacionable con la herida cervical, asociada a un trayecto fistuloso de 6 mm y un hematoma periyugular de 17 x 6 mm. Ante estos hallazgos, se decidió exploración quirúrgica mediante cervicotomía derecha con exploración vascular. Durante el procedimiento se evacuó el hematoma y se realizó ligadura de la vena yugular lesionada, logrando el control del sangrado. No se identificaron otras lesiones vasculares ni compromiso faríngeo. La paciente evolucionó favorablemente durante la internación y recibió el alta hospitalaria luego de una semana. Durante los controles ambulatorios posteriores se constató un aumento progresivo del volumen en la zona de ingreso del proyectil, sin otros signos asociados ni compromiso hemodinámico. En una nueva evaluación realizada 48 horas después, se evidenció una masa pulsátil acompañada de soplo cervical a la auscultación. Se realizó una nueva ecografía Doppler, que planteó la sospecha diagnóstica de pseudoaneurisma. Ante este hallazgo, la paciente fue derivada a un centro de mayor complejidad para completar estudios y eventual tratamiento. Se efectuó una angiorresonancia con contraste, que evidenció una imagen sacular irregular dependiente de la arteria carótida interna derecha compatible con pseudoaneurisma traumático. Posteriormente, en la institución de derivación, se realizó angiografía diagnóstica, que confirmó indemnidad de la arteria carótida izquierda. Al estudiar la carótida derecha se identificó un defecto en la pared de la arteria carótida interna ipsilateral con formación de pseudoaneurisma. Ante dichos hallazgos, se procedió a la colocación de un stent endovascular, logrando la exclusión satisfactoria de la lesión. La paciente permaneció internada bajo tratamiento antiagregante, evolucionando favorablemente. Recibió el alta hospitalaria una semana después del procedimiento, con indicación de continuar terapia antiagregante y seguimiento ambulatorio programado a los seis meses. DISCUSIÓN: Las lesiones penetrantes cervicales son poco frecuentes en la población pediátrica, pero pueden asociarse a complicaciones vasculares graves. Entre ellas, los pseudoaneurismas constituyen una manifestación tardía secundaria a una lesión parcial de la pared arterial, pudiendo permanecer asintomáticos durante días o semanas. En nuestra paciente, la evaluación inicial identificó únicamente una lesión de la vena yugular interna derecha, sin evidencia de compromiso arterial. Sin embargo, aproximadamente 14 días después del traumatismo presentó una masa pulsátil asociada a soplo cervical, hallazgos que motivaron la realización de nuevos estudios por imágenes y permitieron diagnosticar un pseudoaneurisma de la arteria carótida interna. Este caso destaca la importancia del seguimiento clínico estrecho tras un traumatismo penetrante cervical, ya que la aparición de signos de alarma como masa pulsátil, frémito y soplo cervical debe hacer sospechar una lesión vascular tardía y motivar una evaluación diagnóstica inmediata.
El pseudoaneurisma carotídeo postraumático es una complicación infrecuente pero potencialmente grave en pediatría. Este caso destaca la importancia del seguimiento clínico tras un traumatismo penetrante cervical, ya que la detección precoz de signos de presentación tardía permite un diagnóstico y tratamiento oportunos, reduciendo la morbimortalidad asociada.
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MARIA ALEJANDRA FERNANDEZ VEGA |
La leucemia linfoblástica aguda tipo T (LLA-T) puede iniciar con síntomas inespecíficos que retrasan el diagnóstico, favoreciendo la progresión hacia complicaciones graves como hiperleucocitosis, leucostasis pulmonar, síndrome de lisis tumoral (SLT), insuficiencia renal aguda y taponamiento cardíaco. Estas presentaciones son infrecuentes y de alta morbimortalidad. Se describe un caso que evidencia las consecuencias del diagnóstico tardío y la importancia de la sospecha oncohematológica ante dificultad respiratoria persistente en pediatría.
Describir la presentación crítica y las complicaciones asociadas al debut de LLA-T, destacando la relevancia del diagnóstico oportuno.
Paciente masculino de 13 años, previamente sano, presenta un mes de astenia y pérdida de peso, con múltiples consultas por cuadros respiratorios. Evolucionó con dificultad respiratoria progresiva y adenopatías cervicales, por lo cual se estudia con exámenes complementarios donde se encuentra hiperleucocitosis (182.720/mm³, 92% linfocitos con células inmaduras), hepatoesplenomegalia, adenopatías cervicales y derrame pleural bilateral. Derivado a centro de referencia, se constata palidez, petequias, taquipnea que empeoraba en decúbito e hipoventilación izquierda. Presento plaquetopenia, coagulopatía, acidosis respiratoria, hipopotasemia e hiperuricemia. En radiografía se evidencio infiltrado intersticial bilateral y masa mediastinal. Se interpretó como leucostasis pulmonar y SLT, iniciándose hidratación intensiva, rasburicase, dexametasona y antibióticos.
Por deterioro respiratorio ingresó a cuidados intensivos pediátricos, requiriendo intubación. Presentó inestabilidad hemodinámica refractaria a drogas vasoactivas. La citometría de flujo confirmó LLA-T (72,4% blastos). Marcadores de SLT mostraron empeoramiento (LDH 5.559 U/L, creatinina 1,61 mg/dl, ácido úrico 17,75 mg/dl), requiriendo terapia de reemplazo renal. Ecocardiograma: masa mediastinal, derrame pericárdico severo con signos de taponamiento, realizándose pericardiocentesis de urgencia. Evolucionando a fallo multiorgánico y posterior obito. Laboratorio: GB 169.300/mm 3, 51.000 plaQ, K 2.4mEq/L, Ac U: 17,75 creatinina 1,61 mg/d, LDH 5.559 U/L
La LLA-T puede presentarse de múltiples maneras, en este caso particular como un cuadro respiratorio inespecífico. Destacamos no solo el déficit en la accesibilidad, sino también una falla crítica en la oportunidad y calidad de atención una vez establecido el contacto sanitario. En este escenario enfatizamos la importancia de la sospecha clínica de causas oncohematológicas ante sintomatología persistente sin foco claro y la necesidad de derivación oportuna como así también el rol del equipo de cuidados intensivos en el manejo de emergencias asociadas. Su difusión busca fortalecer la detección precoz y mejorar el pronóstico en presentaciones críticas.
El uso de POCUS (Point-of-Care Ultrasound o ecografía en el punto de atención) en urgencias pericárdicas es una herramienta diagnóstica a la cabecera del paciente. Se destaca por ser inmediata, precisa y de fácil acceso para la toma de decisiones en SUP.
Describir tres casos clínicos que demuestren la utilidad del POCUS para el diagnóstico rápido en pacientes con sospecha de enfermedades agudas del pericardio en pacientes atendidos en SUP.
Descripción de casos clínicos:
Caso clínico número uno: Paciente M de 13 años, previamente sano, acude a guardia por dolor abdominal asociado a decaimiento, inapetencia y palidez. Al interrogatorio dirigido refiere que comienza una semana previa con dolor en epigastrio que luego progresa hacia el resto del abdomen, intensidad 6/10, sin otros síntomas.
Triángulo de evaluación pediátrica alterado por apariencia y circulatorio: Regular estado general, pálido, taquicardico, ingurgitación yugular. Se auscultan ruidos cardiacos presentes en cuatro focos, hipofonéticos con frote pericárdico en foco aórtico.
Se realizan POCUS a pie de cama, observándose contractilidad y función sistólica conservada con derrame pericárdico moderado (3 cm en cara inferior). También, técnica de ultrasonido de exceso venoso (VExUS): VCI 2 cm sin colapsabilidad, vena porta con índice de pulsatilidad 50%, compatible con congestión venosa. Agregando por último, ecografía pulmonar y abdominal, con derrame pleural derecho laminar, líquido libre en Morrison y fondo de saco de douglas.
Se inicia medidas de resucitación con líquidos y laboratorios, posteriormente una vez estabilizado ingresa a quirófano, se drena 350 ml de líquido serohemático. Se brinda antibioticoterapia de amplio espectro. Etiología desconocida con resto de exámenes complementarios normales.
Caso clínico número dos: Paciente F de 12 años con diagnóstico de LES con compromiso multisistémico, que ingresa por fiebre de 24 hs de evolución asociado a CVAS y omalgia bilateral.
Al momento del examen físico se evidencia ortopnea, impresiona ruidos cardíacos alejados, no se ausculta r3 tampoco se evidencia hepatomegalia.
Se realiza POCUS a pie de cama: Derrame pericárdico moderado sin signos de taponamiento. Función ventricular conservada. Pulmón con derrame pleural izquierdo laminar.
Se realiza interconsulta con cirugía cardiovascular, mantiene conducta expectante. Se asume como complicación de enfermedad de base por no evidenciar patología infecciosa asociada.
Caso clínico número tres: Paciente F de 15 años, previamente sana, que consulta por fiebre de un mes de evolución, sin otros síntomas asociados. Al interrogatorio dirigido refiere pérdida de peso y contacto estrecho con Tuberculosis.
A su ingreso, triángulo de evaluación pediátrica conservado. Se ausculta ruidos cardiacos presentes en cuatro focos, con frote pericárdico de baja tonalidad en foco tricuspídeo.
Se realiza POCUS en cabecera del paciente, evidenciándose leve compresión del VD sin compromiso de la función. Derrame pericárdico severo . Sin signos de taponamiento.
Se decide realizar pericardiocentesis diagnóstica y terapéutica.
Etiológico: tuberculosis. Cumple esquema HRZE. Buena evolución.
La integración del POCUS en la práctica clínica rutinaria mejora la precisión diagnóstica y la intervención oportuna, lo que garantiza una mejor atención para los pacientes con derrames pericárdicos que acuden a SUP.
El síndrome de Dravet es una encefalopatía epiléptica y del desarrollo de inicio temprano, que comienza durante el primer año de vida en lactantes previamente sanos. Se caracteriza inicialmente por crisis tónico-clónicas o hemiclónicas prolongadas, frecuentemente desencadenadas por fiebre, evolucionando posteriormente hacia una epilepsia farmacorresistente con múltiples tipos de crisis. Se asocia además a deterioro cognitivo progresivo, trastornos del lenguaje, alteraciones conductuales y ataxia. Presentan mayor riesgo de estatus epiléptico y muerte súbita inesperada en epilepsia. El tratamiento se basa en el uso de fármacos que no bloquean los canales de sodio, como ácido valproico, clobazam y stiripentol. En casos refractarios pueden asociarse topiramato, cannabidiol o fenfluramina, considerar la dieta cetogénica. El pronóstico es reservado, una epilepsia farmacorresistente, deterioro cognitivo progresivo de grado variable, trastornos conductuales y motores persistentes y mayor riesgo de SUDEP un tratamiento integral y precoz puede mejorar la calidad de vida y disminuir la frecuencia de las crisis.
Describir la presentación clínica, evolución y manejo terapéutico de una paciente pediátrica con sospecha diagnóstica de Síndrome de Dravet, con el fin de evidenciar la complejidad del abordaje integral de las encefalopatías epilépticas y del desarrollo de inicio temprano.
Analizar los signos clínicos de alarma del caso, tales como el debut temprano, la refractariedad terapéutica, la regresión del desarrollo madurativo y el desencadenamiento de crisis por fiebre o vacunación.
Resaltar la importancia del diagnóstico diferencial oportuno ante convulsiones prolongadas.
Visibilizar el impacto de las complicaciones intercurrentes, como la neumonía aspirativa, y la influencia del contexto sociofamiliar complejo en el manejo y pronóstico de estos pacientes.
Paciente femenina de 22 meses de edad, RNTL/PAEG (37 SEM/ 2.200KG), sin antecedentes perinatológicos a destacar, con antecedentes patológicos de múltiples internaciones por epilepsia estructural o genética en estudio, neumonías recurrentes, última internación en mayo 2026 por neumonía aspirativa, en seguimiento por servicio de neurología, contexto socio familiar complejo, madre con antecedentes de epilepsia en tratamiento, a cargo de la abuela y tíos vecinos de la menor. En cuanto a su desarrollo psicomotor, se evidencia un retraso global del desarrollo, consolidado por una marcada regresión de las pautas madurativas adquiridas tras cada evento convulsivo. En esta oportunidad relatan cuadro de CVAS en tratamiento sintomático, y 24hs previas a su ingreso se realiza vacuna antigripal. Arriba a emergencias del nosocomio presentando episodio convulsivo, tónico clónico de 10 minutos aproximadamente de evolución, se encontraba taquicardica, relleno capilar enlentecido, palidez cutánea y T 39,2ºC; Se inicia con medicación anticomicial vía intranasal, luego se logra acceso venoso, se impregna con levetiracetam, tras 55 min del cuadro cede parcialmente. Debido a que presento un episodio emético durante la crisis se asume broncoaspiracion, se realiza rx de tórax, laboratorio y hemocultivo x2, e inicia con esquema antibiótico empírico. Continua con medicación de base, ac valproico, topiramato y levetiracetam.
Durante los días posteriores persiste somnolienta, desconectada del medio, irritable en momentos. Repite evento convulsivo el cual es refractario a la medicación instaurada, con epistaxis aumento de requerimiento de oxígeno y franco desmedro clínico, por lo que se decide derivación a centro de mayor complejidad, donde se incorporó cannabidiol a esquema antiepiléptico, el cual logra estabilidad de las crisis. Tras la valoración por neurología infantil, considerando el debut temprano, la refractariedad terapéutica y el compromiso del desarrollo, se planteó como sospecha diagnostica el Síndrome de dravet.
Actualmente, la paciente se encuentra en fase de estudio complementario mediante un perfil metabólico ampliado, resonancia magnética nuclear bajo protocolo de epilepsia y un test genético dirigido.
El caso clínico presentado expone la complejidad diagnóstica y terapéutica de las encefalopatías epilépticas de inicio temprano, como en este caso el Sindrome de Dravet. La evolución de la paciente subraya la importancia crítica de un abordaje farmacológico secuencial. Asimismo, el manejo de estos pacientes requiere contemplar de forma integral las complicaciones intercurrentes de alto riesgo, como la neumonía aspirativa, y la optimización de los soportes de contención ante contextos sociofamiliares vulnerables. Finalmente, se ratifica el valor del diagnóstico clínico-genético y metabólico oportuno. Aunque el pronóstico a largo plazo permanece reservado, una intervención interdisciplinaria, temprana y dirigida es el pilar fundamental para mitigar el deterioro cognitivo, reducir la frecuencia de crisis refractarias y optimizar la calidad de vida de la paciente.
El accidente cerebrovascular (ACV) isquémico es una causa importante de morbimortalidad en la infancia. Los eventos de circulación posterior representan entre el 25 y el 30% de los ACV pediátricos y su diagnóstico suele ser complejo por la heterogeneidad clínica y las dificultades para identificar su etiología. Entre las arteriopatías, la disección arterial constituye una causa cada vez más reconocida.
Presentar un caso de ictus isquémico secundario a disección vertebrobasilar en un niño resaltando las dificultades diagnósticas y terapéuticas asociadas.
Paciente de 5 años, sin antecedentes personales patológicos, que fue llevado a la consulta por cefalea holocraneana intermitente de 15 días de evolución, asociada a mareos durante el ejercicio. Al examen presentaba hemianopsia izquierda y ataxia cerebelosa, sin signos meníngeos.
Los estudios de laboratorio, perfil reumatológico, ecocardiograma y Doppler de vasos cervicales fueron normales. La resonancia magnética cerebral evidenció infartos agudos en territorio vertebrobasilar con compromiso de la arteria cerebral posterior, arteria cerebelosa superior y arteria cerebelosa posteroinferior derechas. La angiorresonancia con secuencia Black Blood mostró un discreto realce parietal en la arteria basilar distal, sin hallazgos concluyentes de disección.
Se indicó tratamiento antiagregante con ácido acetilsalicílico. En el control evolutivo, una nueva angiorresonancia confirmó disección de la arteria basilar distal con hematoma intramural y estenosis focal, además de progresión de las lesiones isquémicas y aparición de un nuevo infarto pontino derecho. Ante estos hallazgos se suspendió la antiagregación y se inició anticoagulación con enoxaparina.
Los ACV de circulación posterior suelen manifestarse con síntomas inespecíficos como cefalea, alteraciones visuales y ataxia, lo que puede retrasar el diagnóstico. La disección arterial es una causa relevante, aunque posiblemente subdiagnosticada.
Las técnicas angiográficas se posicionan como métodos de elección, pero de obtención invasiva. Mientras que las imágenes de resonancia magnética dirigidas a la pared vascular pueden mostrar artefactos vinculados al flujo no laminar de este territorio.
Las arteriopatías pediátricas presentan un comportamiento dinámico y pueden modificar sus características radiológicas con el tiempo. Las lesiones en el territorio posterior se vinculan íntimamente con la probabilidad de recurrencia.
El mecanismo etiológico subyacente inclinaría la decisión terapéutica entre antiagregación o anticoagulación, destacando que la tendencia global actual es a favor de esta última en casos de arteriopatías y disección. Sin embargo, muchos autores se preguntan si el éxito en este tratamiento en realidad enmascara una evolución progresiva de estas lesiones según el momento en que se detectan.
El paciente que presentamos pretende volver a poner foco en estos predicamentos sin resolver, señalar la importancia de métodos diagnósticos seriados utilizados de manera dirigida y precoz en la detección de esta patología, ya que condiciona la estrategia de prevención secundaria posterior.
La disección vertebrobasilar debe considerarse en niños con ACV de circulación posterior. El diagnóstico precoz y la reevaluación seriada son fundamentales para definir la estrategia de prevención secundaria óptima.
Las crisis convulsivas son un motivo habitual de internación pediátrica y constituyen un grupo de entidades muy heterogéneas, desde convulsiones febriles hasta epilepsias y estatus epiléptico. Objetivo: caracterizar clínica y epidemiológicamente a los pacientes pediátricos internados por crisis convulsivas en el ámbito de un hospital de segundo nivel de la provincia de Buenos Aires durante el año 2025.
Caracterizar clínicamente y epidemiológicamente a los pacientes pediátricos internados a causa de crisis convulsivas en un hospital de segundo nivel de la provincia de Buenos Aires durante el período 2025
estudio cuantitativo, descriptivo, observacional, retrospectivo y transeccional, basado en la revisión de historias clínicas. Se analizaron datos sobre edad, sexo, mes de internación, fiebre, motivo de internación, semiología, antecedentes, exámenes complementarios, tratamientos, lugar de internación y diagnóstico final.
se incluyó un total de 30 registros válidos. La mediana de edad fue 4,5 años (rango: 11 meses-15 años) y predominó el sexo masculino (56,7%). Las crisis no asociadas a fiebre representaron un 63,3%. La semiología motora generalizada fue la más frecuente (73,3%), seguida por las crisis focales (16,7%). El estatus convulsivo se encontró en un 30,0% y un 13,3% requirió ingresar a la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica. El diagnóstico final predominante fue el de epilepsia o recurrencia de crisis (46,7%).
la internación por crisis convulsivas mostró predominancia de eventos afebriles, antecedentes neurológicos y semiología generalizada. Se sugiere reforzar el registro clínico, la precisión en la diferenciación entre convulsión febril y epilepsia, la realización de un seguimiento neurológico posterior al alta.
El ACV isquémico en pediatría representa un desafío diagnóstico por la diversidad de su etiología.
La enfermedad de Moyamoya, vasculopatía crónica y progresiva caracterizada por la estenosis bilateral de las arterias carótidas internas y el desarrollo de circulación colateral anómala en la base del cerebro, constituye una causa infrecuente pero grave. Su presentación clínica habitual incluye eventos isquémicos recurrentes, convulsiones y déficits neurológicos focales.
El término "Moyamoya" fue acuñado por Suzuki y Takaku en 1969 para describir el patrón angiográfico en "nube de humo" de dicha red colateral. El diagnóstico se confirma mediante angiografía cerebral y el tratamiento de revascularizacion quirúrgico es la estrategia de elección para prevenir la progresión.
Reportar un caso de enfermedad de Moyamoya en un paciente pediátrico con comorbilidades multiples
Presentamos a un paciente masculino de 5 años con síndrome genético no caracterizado, anomalía de Ebstein leve, acidosis tubular renal y retraso global del desarrollo, que debutó con hemiparesia faciobraquiocrural izquierda de inicio agudo. La resonancia magnética cerebral inicial mostró múltiples infartos isquémicos agudos frontoparietales derechos.
El estudio etiológico descartó origen cardioembólico mediante ecocardiograma y Doppler vascular, y el origen infeccioso mediante análisis de LCR con serologías negativas para enterovirus, herpes simple 1 y 2 y varicela-zóster. La angiotomografia de cuello y polígono de Willis reveló reducción del calibre bilateral de las arterias carótidas internas con predominio derecho y circulación colateral en cisternas laterales; la angiografía cerebral digital confirmó el diagnóstico de enfermedad de Moyamoya.
Como parte de la evaluación integral se realizó valoración oftalmológica, identificándose embriotoxon posterior bilateral, que se ha descripto en asociación a vasculopatías tipo Moyamoya en algunos sindromes. Estudios genéticos en curso. Asimismo, se completó estudio etiológico ampliado con pesquisa de trombofilias y coagulopatías , errores congénitos del metabolismo.
Se inició antiagregación con ácido acetilsalicílico y se planificó cirugía revascularizadora diferida hasta la resolución de la fase aguda. Se adicionó risperidona por situaciones de llanto y gritos asociados al estrés de internación e intervenciones médicas a fin de evitar eventos de de llanto y gritos asociados al estrés de internación e intervenciones médicas a fin de evitar eventos de hipertensión endocraneana.
El paciente reingresó a las 72hs, por crisis convulsiva focal con nuevo infarto agudo en corona radiata izquierda evidenciado en la resonancia magnética, lo que motivó el adelanto de la indicación quirúrgica. A los 90 días del último evento isquémico se realizó encefaloduromiosinangiosis sin complicaciones.
La evolución posoperatoria fue favorable: sin nuevos eventos isquémicos ni convulsivos, con persistencia únicamente de la hemiparesia izquierda preexistente.
Este caso ilustra la importancia de incluir a la enfermedad de Moyamoya en el diagnóstico diferencial del ACV isquémico pediátrico, especialmente ante presentaciones recurrentes.
El abordaje multidisciplinario precoz y la revascularización quirúrgica oportuna son determinantes para limitar la progresión del daño neurológico y mejorar el pronóstico a largo plazo
El tétanos es una enfermedad infecciosa aguda prevenible por vacunación, causada por la toxina de Clostridium tetani. Aunque infrecuente, continúa presentándose en pacientes con esquemas de vacunación incompletos.
Describir las características clínicas, el tratamiento y la evolución de un paciente pediátrico con tétanos grave internado en UCIP.
Paciente de 5 años, comienza con odinofagia y dificultad para alimentarse de 2 días de evolución. Presentó registro febril, consulta en samco local donde realizan diagnóstico de faringitis. A las 48 hs evoluciona con rigidez de nuca y dificultad respiratoria, reconsultan. Paciente febril, se sospecha meningoencefalitis, es derivada a centro de mayor complejidad.
Ingresa a nuestro nosocomio se valora RAG, consciente, en suficiencia cardiorrespiratoria. Se constata rigidez generalizada y trismus.
Laboratorio dentro de parámetros aceptables; CPK 1174.
Se toman cultivos, negativos. Se solicitan tóxicos en orina, negativo
Se realiza TAC de cráneo, sin hallazgos patológicos por lo que se realiza punción lumbar. Citofisico: sin alteraciones, cultivo y filmarray negativo.
Se observan episodios de opistótonos con trismus, consciente, que duran segundos.
Se evalúa carnet de vacunas, incompleto; por lo que se sospecha tétanos. Se descartan otros diagnósticos diferenciales.
Se decide su pase a UCIP.
Se indica gammaglobulina específica y toxoide tetánico IM.
Se decide asegurar vía aérea. Se realiza TQT oportuna el día 9 de internación. Permanece en ARM 32 días totales; luego se indica entrenamiento con CPAP, actualmente sin O2.
Se indica analgosedación con dexmedetomidina y opioides.
Como tratamiento específico, protocolo de intervención mínima, diazepam intermitente, y bloqueante neuromuscular. Además se indica sulfato de magnesio reglado, clorpromazina, clonidina y baclofeno; con estricto control de reacciones adversas de fármacos utilizados, y con herramientas de neuromonitoreo se controla el grado de analgesedación.
Cumple tratamiento antibiótico con metronidazol.
Actualmente con buena evolución clínica.
El tétanos sigue siendo una patología probable en pacientes no vacunados. La sospecha clínica precoz y el tratamiento oportuno son fundamentales para disminuir la morbimortalidad.
La prevención mediante vacunación continúa siendo la herramienta más eficaz.
La trombosis del seno cavernoso (TSC) es una entidad neurovascular infrecuente y potencialmente grave, caracterizada por la formación de un trombo séptico dentro del seno cavernoso. La denominada trombosis retrógrada ocurre por propagación del proceso infeccioso a través del drenaje venoso intracraneal, favorecida por la ausencia de válvulas en el sistema venoso facial y oftálmico.
Su relevancia clínica radica en la estrecha relación anatómica del seno cavernoso con estructuras neurovasculares, incluyendo los pares craneales III, IV, V1, V2 y VI, así como la arteria carótida interna, lo que explica la elevada morbimortalidad y el riesgo de secuelas neurológicas y oftalmológicas permanentes.
La TSC es poco frecuente, aunque se asocia a infecciones de cabeza y cuello, más raramente, a meningitis bacteriana. El Streptococcus Pneumoniae continúa siendo uno de los agentes etiológicos más prevalentes de meningitis bacteriana en pediatría y una causa importante de enfermedad invasiva grave. Entre las complicaciones neurológicas más frecuentes se describen edema cerebral, hidrocefalia, vasculitis e infartos cerebrales; la trombosis venosa cerebral y particularmente la TSC representan manifestaciones inusuales de alta relevancia clínica debido a su rápida progresión y potencial gravedad. Existen pocos casos reportados, en Latinoamérica se reportó un caso en Brasil en el XIII Congreso Paulista de neurología 2021. Otro en Indonesia en el congreso Mundial de Oftalmología el 2008 en Hong Kong; y una serie de casos en la Academia Americana de Neurología en 2015.
Describir la presentación clínica, el abordaje diagnóstico y el manejo terapéutico de la trombosis del seno cavernoso como complicación infrecuente de meningitis por Streptococcus pneumoniae en una paciente pediátrica críticamente enferma.
Paciente femenino de 7 años de edad, sin antecedentes patológicos, vacunación completa, que inició cuadro clínico con cefalea, vómitos y fiebre de siete días de evolución, la cual consultó en distintos centros asistenciales durante la evolución de sus síntomas con tratamiento de manejo ambulatorio.
Al séptimo día del cuadro clínico presento deterioro neurológico progresivo asociado a quemosis, proptosis y celulitis orbitaria derecha, fue asistida en un Hospital General por episodio convulsivo, rigidez de nuca, aspecto toxoinfeccioso, glasgow 7/15. Se realizo ventilación orotraqueal neuroprotectora, con TAC de cerebro simple sin signos de hipertensión endocraneana. Inician tratamiento antibiótico previa toma de hemocultivos, punción lumbar con citofisicoquímico patológico turbio, leucocitos 120 por campo, hipoglucorraquia (Glucemia 0.10 g/L), proteínas 2.16 g/L, polimorfonucleares 90%. Debido a la inestabilidad y cuadro clínico es derivada a nuestra institución
A su ingreso a la UCIP se realizó TAC de cerebro y órbitas con contraste con aumento del diámetro de la vena oftálmica superior derecha y del seno cavernoso ipsilateral, disminución del flujo los cuales son hallazgos compatibles con trombosis del seno cavernoso.
La evaluación oftalmológica del ojo derecho evidencio midriasis, movimientos oculares extrínsecos conservados, reflejo pupilar disminuido, test de Ishihara 0/5. Fondo de ojo con papila de bordes nítidos, aneurisma en arcada superior, y presión intraocular 15 mmHg.
Se inició tratamiento con Ceftriaxona, Vancomicina y anticoagulación con Enoxaparina de bajo peso molecular. Los resultados microbiológicos informaron en los cultivos, HMCX2(+/+) el desarrollo de Streptococcus pneumoniae, asimismo en LCR (+) para el mismo microorganismo, confirmando el compromiso del sistema nervioso central, consistente con meningitis por Streptococcus pneumoniae asociado a bacteriemia.
A las 48 horas del tratamiento instaurado presentó mejoría progresiva de los signos oftalmológicos. Permaneció 9 días en asistencia ventilatoria mecánica, evolucionando favorablemente logrando la extubación, sin secuelas neurológicas ni oftalmológicas evidentes al momento del egreso de terapia intensiva pediátrica.
Actualmente continúa en seguimiento interdisciplinario, con antibioticoterapia prolongada y anticoagulación con enoxaparina por trombosis séptica del seno cavernoso, manteniendo evolución clínica favorable en sala pediátrica.
La trombosis del seno cavernoso asociada a meningitis por Streptococcus pneumoniae es una presentación excepcional en pacientes pediátricos. Este caso demuestra que la identificación temprana de signos orbitarios, junto con la utilización precoz de neuroimágenes, puede ser decisiva para el diagnóstico de una complicación potencialmente letal. La evolución favorable sin secuelas destaca el valor de un abordaje multidisciplinario y del tratamiento oportuno en pacientes con enfermedad neumocócica invasiva complicada.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
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| 12088 Piebaldismo: A propósito de un caso. Otros |
CATHERIN LISBETH CHANGO RIVERA | |
| 12203 Lesión osteolítica craneal congénita con extensión intracraneana en un recién nacido: hemangioma cavernoso como diagnóstico infrecuente Otros |
MARÍA SOL QUIÑONEZ | |
| 12246 A propósito de un caso: acné fulminans corticoresistente en adolescente con requerimiento de terapia biologica Otros |
VALENTINA BOQUET |
A propósito de un caso: Acné fulminans corticorresistente en adolescente con requerimiento de terapia biológica
Autores: Cao Ramiro, Battellini Berenice, Boquet Valentina, Servicio de pediatria hospital Aleman
El acné fulminans es una variante inflamatoria grave y poco frecuente del acné, caracterizada por lesiones nóduloquísticas extensas y destructivas, con o sin compromiso sistémico. Su fisiopatogenia implica una respuesta inflamatoria exacerbada mediada por citocinas proinflamatorias, incluyendo TNF-α e IL-1.
El tratamiento estándar se basa en corticoterapia sistémica para el control de la inflamación aguda, seguida de isotretinoína en dosis progresivas. No obstante, existen formas refractarias o corticorresistentes, con recaídas al intentar el descenso de esteroides o intolerancia a terapias convencionales, lo que plantea un desafío terapéutico. En estos escenarios, la utilización de agentes biológicos dirigidos contra TNF-α ha sido descripta como alternativa en casos seleccionados.
Describir un caso de acné fulminans corticorresistente en un adolescente, destacando las dificultades terapéuticas y la respuesta clínica favorable a terapia biológica anti-TNF.
Paciente masculino de 14 años con diagnóstico de acné fulminans no inducido por isotretinoína, en seguimiento prolongado por dermatología, con sospecha de espectro autoinflamatorio tipo SAPHO.
Presentaba lesiones nóduloquísticas extensas en rostro, tórax y dorso, sin costras necróticas ni síntomas sistémicos asociados. Evolucionó con múltiples reagudizaciones inflamatorias ante intentos de descenso de corticoterapia sistémica, instaurada durante cuatro años.
Se implementaron estrategias ahorradoras de corticoides, incluyendo metotrexato, sin respuesta clínica adecuada, y dapsona, suspendida por metahemoglobinemia. La isotretinoína no pudo sostenerse debido a exacerbación inflamatoria severa.
El paciente desarrolló manifestaciones compatibles con hipercortisolismo iatrogénico (facies cushingoide, giba dorsal, estrías abdominales y aumento ponderal significativo), evidenciando el impacto de la exposición prolongada a esteroides.
Ante la refractariedad terapéutica y la dependencia a corticoides, se inició tratamiento con adalimumab, con marcada reducción de lesiones inflamatorias y mejoría del estado general. La suspensión del biológico se asoció a recaída clínica coincidente con el período de lavado farmacológico, lo que reforzó la relación terapéutica. Actualmente se encuentra en evaluación para reinicio del anti-TNF, dado que fue la única intervención con respuesta sostenida y adecuada tolerancia.
El acné fulminans corticorresistente representa una forma de elevada complejidad terapéutica, particularmente cuando existe imposibilidad de utilizar isotretinoína y fracaso de inmunomoduladores convencionales.
Este caso respalda el rol potencial de los agentes anti-TNF en pacientes seleccionados con enfermedad refractaria, sustentado en la base fisiopatológica inflamatoria mediada por citocinas. Asimismo, resalta la necesidad de estrategias ahorradoras de corticoides para prevenir complicaciones metabólicas y endocrinológicas asociadas a su uso prolongado.
El reconocimiento temprano de formas refractarias y la individualización terapéutica resultan fundamentales para optimizar la evolución clínica y la calidad de vida en adolescentes con esta entidad.
Las masas craneales congénitas constituyen un grupo heterogéneo de entidades que incluyen malformaciones vasculares, lesiones benignas y neoplasias malignas. La presencia de osteólisis calvarial asociada a extensión intracraneana genera especial preocupación debido a la posibilidad de tumores agresivos. Los hemangiomas cavernosos intraóseos son lesiones vasculares benignas infrecuentes en la edad pediátrica y excepcionalmente raras durante el período neonatal. Su presentación clínica e imagenológica puede simular procesos neoplásicos malignos, dificultando el diagnóstico preoperatorio.
Presentar un caso de hemangioma cavernoso congénito
Conocer diagnósticos diferenciales
Conocer acerca de las conductas terapéuticas a seguir
Recién nacido masculino de término, sin antecedentes perinatales de relevancia, derivado a los 6 días de vida por una tumoración parietotemporal derecha de aproximadamente 3,5 cm de diámetro, blanda, depresible, indolora y sin signos inflamatorios cutáneos.La tomografía computada de cráneo evidenció una lesión de partes blandas asociada a destrucción osteolítica de la calota, con extensión extracraneana e intracraneana y efecto de masa sobre el parénquima cerebral adyacente. La ecografía de partes blandas mostró una masa heterogénea vascularizada con áreas quísticas sugestivas de necrosis. La resonancia magnética confirmó una lesión expansiva extraaxial con epicentro calvarial, componente hemorrágico intralesional, intenso realce heterogéneo tras la administración de contraste y destrucción ósea local. La espectroscopia demostró aumento relativo del pico de colina y elevación de lípidos/lactato, hallazgos inespecíficos compatibles con elevado recambio tisular.
La evaluación sistémica no evidenció otras lesiones óseas ni compromiso visceral. Ante la sospecha de una lesión neoformativa congénita y debido al compromiso local, se realizó embolización preoperatoria seguida de exéresis neuroquirúrgica completa. Durante la cirugía se observó una lesión violácea, friable y altamente vascularizada, predominantemente extradural. El estudio anatomopatológico informó hemangioma cavernoso congénito. La evolución posoperatoria fue favorable, sin complicaciones neurológicas inmediatas.
Discusión
Según la clasificación de la International Society for the Study of Vascular Anomalies, las anomalías vasculares comprenden tumores vasculares y malformaciones vasculares. Los hemangiomas cavernosos representan proliferaciones vasculares benignas caracterizadas por espacios vasculares dilatados revestidos por endotelio.
La localización intraósea craneal neonatal es excepcional. Los hallazgos radiológicos pueden simular tumores malignos debido a la presencia de osteólisis, crecimiento expansivo, componente hemorrágico y extensión intracraneana. Por este motivo, el diagnóstico diferencial debe incluir entidades de elevada morbimortalidad.Entre los principales diagnósticos diferenciales considerados se encuentran:
● Langerhans Cell Histiocytosis.
● Ewing Sarcoma.
● Metástasis craneales de neuroblastoma congénito.● Rabdomiosarcoma.
● Miofibromatosis infantil.
● Hemangiopericitoma infantil.
● Quistes dermoides o epidermoides complicados.
● Malformaciones vasculares intraóseas.
● Cefalohematomas organizados con erosión ósea secundaria.
Las recomendaciones actuales destacan la importancia de la resonancia magnética para definir extensión anatómica y relación con estructuras intracraneanas; sin embargo, el diagnóstico definitivo continúa dependiendo del estudio histopatológico. En lesionesvoluminosas o con compromiso intracraneano, la resección quirúrgica completa constituye la estrategia terapéutica de elección y suele asociarse con excelente pronóstico.
Las lesiones osteolíticas craneales congénitas representan un desafío diagnóstico debido a lasuperposición clínica e imagenológica entre patologías benignas y malignas. Aunque excepcional, el hemangioma cavernoso congénito debe considerarse dentro de los diagnósticos diferenciales de las masas craneales neonatales con destrucción ósea y extensión intracraneana. La evaluación multidisciplinaria, la adecuada caracterización por imágenes y la confirmación anatomopatológica resultan esenciales para establecer el diagnóstico definitivo y planificar el tratamiento. La resección completa puede ofrecer resultados favorables y excelente evolución neurológica
El piebaldismo es un trastorno pigmentario congénito infrecuente de herencia autosómica dominante, caracterizado por la presencia de poliosis y máculas acrómicas bien delimitadas desde el nacimiento. Se asocia principalmente a mutaciones en el protooncogen c-KIT, que alteran la migración y diferenciación de los melanoblastos durante la embriogénesis. Su frecuencia estimada es de 1 cada 20.000 individuos. El reconocimiento temprano de esta entidad es fundamental para realizar el diagnóstico diferencial con otras patologías que pueden asociar compromiso sistémico, como el síndrome de Waardenburg y determinadas formas de albinismo.
Presentar un caso clínico de piebaldismo congénito diagnosticado en el período neonatal..
Recién nacida femenina pretérmino de 33 semanas de edad gestacional, peso adecuado para la edad gestacional, hija de madre tercigesta de 39 años, con antecedentes de preeclampsia sobreimpuesta, diabetes pre gestacional insulino requirente y sífilis adecuadamente tratada.
Al examen físico la paciente presentaba poliosis frontal extendida a ambas cejas, asentada sobre una zona de piel hipopigmentada bien delimitada, hallazgo que motivó la evaluación interdisciplinaria. Como antecedente relevante, se constató poliosis en múltiples integrantes de la familia materna, compatible con un patrón de herencia autosómica dominante. Se realizaron estudios complementarios que incluyeron ecografías cerebral, abdominal y renal, fondo de ojos, otoemisiones acústicas y resonancia magnética cerebral, sin evidenciar alteraciones. Se plantearon como diagnósticos diferenciales el síndrome de Waardenburg, el albinismo y el vitiligo congénito. Considerando las características clínicas, los antecedentes familiares y la ausencia de compromiso sistémico, se estableció el diagnóstico presuntivo de piebaldismo. Se solicitó estudio genético para confirmación etiológica, actualmente pendiente.
El piebaldismo es una genodermatosis infrecuente que debe considerarse dentro de los diagnósticos diferenciales de poliosis neonatal. En el presente caso, la presencia de hallazgos clínicos característicos desde el nacimiento, junto con antecedentes familiares compatibles con herencia autosómica dominante y estudios complementarios sin alteraciones, permitieron orientar el diagnóstico. El reconocimiento precoz de esta entidad resulta fundamental para evitar estudios innecesarios, realizar un adecuado diagnóstico diferencial con patologías asociadas a manifestaciones extracutáneas y brindar consejería genética oportuna a la familia respecto del riesgo de recurrencia en la descendencia.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
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| 11649 " De la espera a la esperanza". Impacto de los 10 primeros años de una Unidad de Cuidados Críticos Cardiovasculares Pediátricos en la Atención de Niños con cardiopatías congénitas Otros |
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MARIA JOSE BRUERA | |
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RICARDO ESTEBAN RODRIGUEZ | |
| 12442 Resultados de la implementación de un protocolo de extubación segura con prueba de ventilación espontánea de en recién nacidos de término y pretérmino. Otros |
GUTIERREZ DOLORES |
INTRODUCCIÓN
Las cardiopatías congénitas (CC) constituyen la malformación congénita más frecuente. Se estima que nacen aproximadamente 3.000 niños por año con CC en Argentina, cerca del 70% requerirá algún procedimiento quirúrgico durante la infancia. El manejo de las CC exige un abordaje multidisciplinario, siendo la terapia intensiva cardiovascular un componente fundamental para la estabilización pre y postoperatoria. Desde su inauguración en 2016, nuestro Servicio ha evolucionado hasta consolidarse como centro monovalente de referencia para la región norte del país. El objetivo fue describir la evolución asistencial, los resultados clínicos y los indicadores de calidad alcanzados durante sus primeros diez años de funcionamiento.
MATERIALES Y MÉTODOS
Estudio observacional, retrospectivo y descriptivo. Se analizaron todos los ingresos registrados en la base SATI-Q entre el 13 de junio de 2016 y el 30 de abril de 2026. Se evaluaron variables demográficas, diagnósticas, indicadores de calidad asistencial, soporte ventilatorio, mortalidad y discapacidad funcional al egreso.
RESULTADOS
Se analizaron 1.140 ingresos de la base SATIQ, con predominio del sexo masculino 54,2%, (n=618). El principal motivo de admisión fue el post quirúrgico programado 72,4%, (n=825). La tasa de reingreso fue del 8% (n=91). La estancia media fue de 13,18 días y la mediana de 6 días.
Las cardiopatías más frecuentes fueron comunicación interventricular (18,2%), comunicación interauricular (14,9%), ductus arterioso persistente (10,6%) y ventrículo único (8,8%). El 29,9% de los pacientes (n=341) requirió asistencia respiratoria mecánica, acumulando 3.168 días de ventilación, mientras que el uso de catéter venoso central totalizó 6.739 días-catéter.
Los indicadores asociados a calidad de atencion mostraron una baja incidencia neumonía asociada a ventilación mecánica 1,22% (n=14), infección relacionada con catéter venoso central 1,05% (n=12) , infección Urinaria (Sonda) 0,87% (n=10), infección de Heridas Quirúrgicas 0,47% (n=5), autoextubación 0,35% (n=4), escaras por decúbito 0,26% (n=3) y deslizamiento de cama 0,08% (n=1). La mortalidad global fue de 4,5% (n=51), esta se asoció con la complejidad clínica, alcanzando 14,7% en pacientes ventilados frente a 0,9% en aquellos sin requerimiento de ARM. Asimismo, los pacientes con fisiología univentricular presentaron la mayor mortalidad entre las cardiopatías prevalentes (6,9%).
Se evaluó la discapacidad funcional al egreso en 1.078 registros pediátricos. El 97,6% de los pacientes mantuvo un estado funcional normal o sin cambios respecto del ingreso; la discapacidad leve y moderada representaron 1,7% (n=18) y 0,7% (n=8), respectivamente. En la cohorte neonatal (n=62) solo un paciente presentó discapacidad leve al alta.
Los scores pronósticos PIM2 y PIM3 mostraron limitaciones para estimar adecuadamente el riesgo en esta población. El PIM2 clasificó al 96% de los pacientes como de bajo riesgo (<1% de mortalidad esperada), aunque en este grupo ocurrieron 47 de los 51 fallecimientos registrados. Si bien el PIM3 presentó una mejor capacidad discriminativa, continuó subestimando la gravedad de los pacientes con cardiopatías congénitas complejas.
DISCUSIÓN
Durante sus primeros diez años, la unidad registró más de 15.000 días-cama de cuidados críticos y mantuvo resultados clínicos favorables pese al incremento progresivo de la complejidad asistencial. La combinación de baja mortalidad, reducida incidencia de infecciones asociadas al cuidado de la salud, escasa discapacidad funcional adquirida y baja tasa de reingresos refleja la evolución del equipo de trabajo.
La preservación funcional observada tanto en la población general como en la cohorte neonatal destaca el impacto de las estrategias de estabilización hemodinámica, soporte intensivo y neuroprotección implementadas durante el período perioperatorio.
Finalmente, las limitaciones observadas en los scores PIM2 y PIM3 objetivos de la base de datos SATI-Q sugieren la necesidad de incorporar herramientas específicas de estratificación de riesgo para cirugía cardiovascular pediátrica, como RACHS-1 o Aristóteles. La experiencia acumulada posiciona a la unidad como un centro regional de referencia capaz de brindar cuidados críticos cardiovasculares de alta complejidad con resultados comparables a los reportados por centros especializados internacionales.
El perfil demográfico y clínico de las Unidades de Terapia Intensiva Pediátrica (UTIP) no es estático: evoluciona con el tiempo y condiciona directamente la demanda asistencial, la complejidad de los procedimientos y la planificación logística hospitalaria. En instituciones de alta complejidad, monitorizar y anticipar estos cambios resulta esencial para garantizar la eficiencia operativa y la seguridad del paciente.
Comparar la distribución etaria y el perfil de patologías prevalentes de los pacientes ingresados en la UTIP del Hospital Nacional A. Posadas durante dos períodos consecutivos (2024-2025), y evaluar el impacto de dichos cambios en el requerimiento de insumos específicos y dispositivos biomédicos.
Estudio retrospectivo, descriptivo y comparativo realizado en el Hospital Nacional A. Posadas. Se analizaron las edades (expresadas en meses) y los diagnósticos de ingreso de la totalidad de los pacientes admitidos en la UTIP durante el año 2024 (n = 518) y el año 2025 (n = 542). Dado que la distribución presentaba asimetría y valores extremos, se utilizaron la mediana y el rango intercuartílico (IQR) como medidas de tendencia central y dispersión.
Entre ambos períodos se observó un incremento estadísticamente significativo en la edad central de la población: la mediana ascendió de 44,5 meses en 2024 a 56 meses en 2025, representando un desplazamiento de +11,5 meses. El primer cuartil (Q1) se elevó de 9 a 13 meses, lo que refleja una reducción en la proporción de lactantes menores.
Desde la perspectiva clínica, el año 2024 estuvo dominado por las infecciones respiratorias agudas bajas (IRAB/bronquiolitis), seguidas en frecuencia por shock séptico y estatus convulsivo, patrón típico de una unidad con alta carga de patología del lactante. En el año 2025 se evidenció una transición epidemiológica hacia patologías propias de pacientes preescolares y escolares. Se destaca el incremento de paciente que ingresaron con complejidad oncológica (tumores de fosa posterior, sarcomas abdominales, debut de LLA con shock séptico); politraumatismos graves (accidentes viales, heridas por arma de fuego), emergencias metabólicas (cetoacidosis diabética severa), intoxicaciones (cáusticos, organofosforados, psicofármacos) e ingesta de cuerpos extraños (pilas botón). En paralelo, creció el volumen de postoperatorios de alta complejidad: artrodesis de columna, neurocirugías mayores (tercer ventriculostomía endoscópica, descompresión suboccipital), resecciones oncológicas (neuroblastomas, ependimomas).
La UTIP del Hospital Nacional A. Posadas registró, entre 2024 y 2025, un envejecimiento epidemiológico de su población y un cambio cualitativo sustancial en el perfil de ingreso. El desplazamiento hacia pacientes de mayor edad y complejidad oncológica, quirúrgico-traumática impone una reconfiguración de la planificación y el inventario de la unidad, orientando el stock de insumos críticos hacia catéteres venosos centrales, tubos endotraqueales y sondas de calibres mayores. Adaptar la gestión de recursos a esta nueva realidad epidemiológica permite optimizar el gasto presupuestario y garantizar una respuesta institucional segura y eficiente.
El manejo de la asistencia ventilatoria mecánica (AVM) en neonatología exige un equilibrio para asegurar el intercambio gaseoso y minimizar el tiempo con vía aérea artificial. La prolongación de la AVM se vincula con eventos adversos como la displasia broncopulmonar (DBP), trauma de vía aérea, desreclutamiento alveolar y riesgo de hemorragia intraventricular (HIV), elevando costos y estancia en la Unidad de Terapia Intensiva Neonatal (UTIN). Identificar el momento óptimo para la transición a soportes no invasivos es crucial para reducir la morbimortalidad. Para disminuir la variabilidad clínica y optimizar la seguridad para la extubación, se implementó un protocolo de extubación segura (PES) con Prueba de Ventilación Espontánea (PVE).
Objetivo General: Describir los resultados de la implementación de un PES con PVE en la UTIN de un Hospital Materno Neonatal (HMN), de junio de 2024 a febrero de 2026. Objetivos específicos: Describir las extubaciones electivas en positivas, negativas y realizadas con o sin protocolo; identificar el soporte post-extubación más utilizado; describir la distribución de los pacientes según peso en < 1500g y > 1501g; y determinar la frecuencia de los fracasos antes de las 72 horas y la tasa éxito posterior a las 72 hs, con y sin protocolo.
Estudio retrospectivo y descriptivo en la UTIN de HMN (06/2024 a 02/2026). Se incluyeron recién nacidos que requirieron AVM. El protocolo contó con neonatólogo, kinesiólogo y enfermero. Criterios previos: estabilidad clínica y hemodinámica; gasométricos (pH >7,25, PCO 90% con FiO2 <0,4); parámetros en descenso (PIP 15-16cmH2O y PEEP <6cmH2O). Se evaluó el checklist de seguridad y uso de cafeína. La PVE duró 3 minutos en modo CPAP-TET (PEEP 4-5cmH2O) o PSV/CPAP TET (PSV 1cmH2O). Se midió volumen minuto (Vmin) y respiraciones espontáneas. Fallo de PVE: disminución del Vmin <50% del previo, bradicardia (60, FiO2 >60% para saturar 90%) o disconfort respiratorio. Se analizó el peso al momento de la extubación: Grupo A (1501 g).
Se incluyeron 419 pacientes y 672 eventos de extubación totales. Las extubaciones electivas (EE) representaron el 68% (n=455). Al evaluar el PES, la tasa de PVE positiva fue del 81% (n=369), la negativa del 3% (n=12) y un 16% (n=74) se ejecutaron sin adherencia al PES. (gráfico 1). El soporte post-extubación predominante de primera elección fue NIPPV con el 89% (n=406). El peso dividió 156 EE al Grupo A y 299 al Grupo B. El fracaso de EE con PES en la población total fue del 26% (n=118), con éxito definitivo en el 74% (n=337). Al analizar la reintubación, el Grupo A presentó un fracaso del 35% y éxito del 65%. El Grupo B registró un fracaso del 21% y éxito del 79%. En las extubaciones realizadas sin PES (n=74), el 24% (n=18) requirió intubación antes de las 72 horas, correspondiendo el 33% (n=6) al Grupo A y el 67% (n=12) al Grupo B. Se encontró diferencia significativa en relación al peso (p:0,003), el grupo A duplica las probabilidades de fracasar en la extubación en comparación con el grupo B. (tabla 1)
La implementación del PES con PVE se acompañó de una tasa global de éxito de extubación del 74,06%, con una frecuencia de fracaso del 25,93% durante las primeras 72 horas posteriores al procedimiento. La mayoría de las extubaciones electivas se realizaron con adherencia al protocolo y la modalidad de soporte respiratorio post-extubación más utilizada fue la NIPPV. Los recién nacidos con peso ≤1500 g presentaron una mayor proporción de reintubación dentro de las 72 horas, constituyendo un hallazgo descriptivo relevante dentro de la población analizada.
El transporte interhospitalario de pacientes bajo oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO) representa un procedimiento de alta complejidad clínica y logística. La evidencia latinoamericana en población pediátrica es escasa. El Hospital Garrahan, centro de referencia nacional para ECMO pediátrico, desarrolló un programa estructurado de ECMO móvil interhospitalario.
Describir la experiencia institucional en el transporte pediátrico bajo soporte ECMO, analizar los eventos adversos asociados al procedimiento y aportar evidencia local para la regionalización del ECMO móvil en pediatría.
Estudio observacional, prospectivo y descriptivo. Se incluyeron consecutivamente todos los pacientes pediátricos (0–18 años) transportados bajo soporte ECMO por el equipo de UCI 35 entre octubre de 2023 y mayo de 2026. El desenlace principal fue la sobrevida al egreso hospitalario.
Se realizaron 11 transportes en el período analizado. Un paciente se encontraba aún internado al momento del análisis y fue excluido del análisis comparativo final; la sobrevida hospitalaria se calculó sobre los 10 pacientes con seguimiento completo. La mediana de edad fue 9 años (RIC 1–13) y la de peso 38 kg (RIC 10–74), con predominio del sexo masculino (73%). La indicación principal fue shock cardiogénico (64%), seguida de falla respiratoria (27%). Todos los pacientes recibieron ECMO venoarterial con canulación periférica. Previo al inicio del soporte ECMO, el 36% de los pacientes presentó necesidad de RCP convencional. Asimismo, el 18% requirió ECPR al momento de la canulación, debido a paro cardiorrespiratorio durante la instauración del soporte extracorpóreo. La mediana de mortalidad predicha por PIM3 fue 11,5% (RIC 3,6–15,7) y el score inotrópico 60 (RIC 46–95,4). El 82% de los traslados fue terrestre, con una mediana de distancia de 20 km (RIC 7,1–61), tiempo de despacho de 6 horas (RIC 5,2–12,2) y duración del transporte de 2 horas (RIC 1,5–5,6). Los eventos adversos fueron: hipotermia en el 55% de los casos y una desconexión de circuito (9,1%). La mortalidad directamente atribuible al traslado fue del 0%. La sobrevida hospitalaria global fue del 50%.
En el análisis comparativo entre sobrevivientes y fallecidos, no se identificaron diferencias estadísticamente significativas en las variables demográficas, clínicas ni relacionadas con el transporte, lo cual debe interpretarse con cautela dado el reducido tamaño muestral. La hipotermia fue el evento adverso más frecuente, observándose en el 80% de los sobrevivientes frente al 20% de los fallecidos, aunque sin alcanzar significancia estadística (p=0,087).
El programa de ECMO móvil pediátrico del Hospital Garrahan demostró ser seguro y factible, con nula mortalidad atribuible al transporte a pesar del elevado perfil de gravedad de la cohorte. Estos resultados son consistentes con la evidencia internacional disponible. La consolidación de programas estructurados de ECMO móvil, con equipos multidisciplinarios entrenados y protocolos estandarizados, constituye una estrategia de regionalización sanitaria y equidad en el acceso a soporte vital avanzado en pediatría.
Palabras clave: ECMO, transporte pediátrico, ECMO móvil, shock cardiogénico, cuidados críticos pediátricos.
La mortalidad en las Unidades de Terapia Intensiva Pediátrica (UTIP) es un indicador fundamental de la complejidad institucional. Las características operativas y el perfil de los pacientes difieren significativamente entre los sectores de atención aguda y crónica dependiente de tecnología, lo que obliga a un desglose y análisis diferenciado para optimizar la toma de decisiones asistenciales.
Determinar la mortalidad y caracterizar el perfil epidemiológico, requerimiento de asistencia ventilatoria mecánica (AVM), motivos de ingreso, tiempo de estadía y evolución en una Terapia Intensiva Pediátrica polivalente de 24 camas.
Estudio descriptivo y retrospectivo centrado en el sector de terapia intensiva de agudos. Se analizaron variables demográficas, procedencia, destino de egreso, mortalidad, prevalencia de soporte respiratorio invasivo y días de internación (promedio/mediana) del Hospital Nacional Alejandro Posadas. Los motivos clínicos y quirúrgicos de ingreso se categorizaron mediante análisis de frecuencias.
En el período del 1/01/25 al 31/12/25 se asistieron en la UTIP 542 pacientes en total, con un rango de edad de 26 días a 204 meses. La edad promedio fue de 72 meses y la mediana de 60 meses.
Se registró un promedio de estancia en la unidad de 9 días. El 42.1% (n=75) de los pacientes requirieron asistencia ventilatoria mecánica (AVM) durante su internación crítica. El desglose de diagnósticos específicos de ingreso reveló el siguiente perfil: complicaciones postquirúrgicas inmediatas y mediatas (26.8%), infecciones respiratorias agudas bajas (IRAB graves, neumonías y crisis asmáticas: 25.8%), sepsis y shock séptico (12.6%), patologías neurocríticas y neurológicas (status convulsivo/distónico, meningoencefalitis: 12.1%), trastornos metabólicos y digestivos (8.9%), causas cardiovasculares, toxicológicas y oncohematológicas (7.4%) e injurias externas (politraumatismos, quemaduras, heridas de arma de fuego e ingesta de pila de botón: 6.4%).
La procedencia principal fue emergencias e internación (55%), quirófano (23%) y derivación externa (22%). Al egreso, el 86,3% pasó a sala general y el 8% a domicilio. Se registraron 31 fallecimientos, estableciendo una mortalidad del 5.7%.
De los 31 fallecimientos las causas de muerte se distribuyeron de la siguiente manera: El 32.2% de los decesos (n=10) ocurrió bajo adecuación del esfuerzo terapéutico por patologías irreversibles, con un score de PIM3 en rango de -0.20 a -1.7 con probabilidad de muerte de 25-70%. El 32.2% (n=10) fallecieron con diagnóstico de shock séptico descompensado con un score de PIM3 en rango de -0.5 a 4.0 con probabilidad de muerte de 30 a 98%.
El 16;2% (n=5) fallecieron de causa respiratoria (distrés respiratorio refractario) con PIM 3 de -6,6 a 5 con probabilidad de muerte de 0,1 a 99,3%.
El 9,7% (n=3) fallecieron de causas encefálicas (meningoencefalitis, ACV hemorrágico) con PIM 3 de -2 a 5 con probabilidades de muerte de 12 al 99%.
El 9,7% (n=3) fallecieron de causa cardíaca con PIM 3 de - 0,4 a -0,85 con probabilidad de muerte de 27 a 40%.
De los 31 fallecimientos, 13 corresponden a pacientes con patología oncológica.
La sección de agudos de la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica gestiona una cohorte de elevada complejidad, reflejada en una tasa de soporte ventilatorio invasivo que supera el 40%. Esta población se compone principalmente de patologías críticas oncológicas, postquirúrgicas y respiratorias agudas graves. La mortalidad global se mantiene dentro de los parámetros esperados por la literatura científica; en esta serie sobresale la consolidación de la adecuación del esfuerzo terapéutico como una estrategia clave ante situaciones irreversibles y la prevalencia de pacientes con patología oncológica.
| Nro | Título | Tema | Primer Autor | |
|---|---|---|
| 11658 EVALUACIÓN DE INTENTOS DE SUICIDIO EN NIÑOS Y ADOLESCENTES INTERNADOS EN UN HOSPITAL DE TERCER NIVEL Otros |
MARIA VICTORIA SCATTOLINI | |
| 11686 Características clínicas y epidemiológicas de pacientes pediátricos con intoxicación por drogas de abuso diagnosticadas mediante toxicología urinaria en un hospital de tercer nivel: Una serie de casos Otros |
CANDELARIA MARCHESE | |
| 12428 Caídas de altura: análisis retrospectivo en un Servicio de Urgencias Pediátricas. Otros |
DANIELA BUTELMAN | |
| 12450 Hemorragia digestiva alta en un Servicio de Urgencias Pediátricas. Análisis retrospectivo. Otros |
ANTONELLA COSSETTA | |
| 12463 Etiología y métodos diagnósticos del neumotórax en pacientes atendidos en el servicio de emergencias. Estudio descriptivo transversal de la experiencia de 10 años en un hospital privado de tercer nivel de complejidad. Otros |
AGUSTINA RATTO |
Los traumatismos son la principal causa de muerte en pediatría. Las caídas de altura (CA) constituyen uno de los mecanismos más frecuentes, generando elevado número de consultas y alto uso de recursos en servicios de urgencias pediátricas (SUP).
Describir demografía, mecanismo del evento, clínica, exámenes complementarios y abordaje de pacientes internados por caídas de altura.
Estudio descriptivo y retrospectivo. Se analizaron historias clínicas electrónicas (HCE) de pacientes de 1 mes a 16 años internados por CA en un SUP de un hospital de tercer nivel, entre octubre 2022 y octubre 2024. Se excluyeron aquellos con discrasias sanguíneas, fragilidad ósea, patología neuroquirúrgica, neurológica y transferidos desde otras instituciones. Se registraron variables demográficas y clínicas, sitios del evento, tipo de lesiones, exámenes complementarios, interconsultas con especialidades, intervenciones quirúrgicas, ingreso a Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y duración de estancia hospitalaria.
Se revisaron 229 historias clinicas electronicas, 139/229 fueron varones, mediana de edad 32 meses (RIC 13–63). Las caídas de altura ocurrieron en el hogar en 217/229 y fue presenciada por un adulto en 108/229. Predominaron la CA por escaleras en 113/229 y 14/229 se asociaron al uso de andador. La altura fue mayor a 2 metros en 77/229. En 30/229 hubo pérdida de conocimiento y en 13/229 convulsiones. Presentaron lesiones visibles 174/229, siendo cefalohematomas 97/174. Se realizaron radiografías de cráneo (97/229), miembros (75/229), pelvis (59/229), tórax (170/229) y columna cervical (139/229). Se encontraron 10/97 fracturas de cráneo y 17/75 fracturas de miembros. Se efectuaron 107/229 tomografías computadas de cerebro, 36/107 con fracturas de cráneo y 14/107 con hemorragia. Se practicó ecografía abdominal en 94/229, 93/94 normales. Se realizó analítica: hemograma (187/229,18/187 alterados), coagulograma (159/229), función renal (185/229, 6/185 alterados), hepatograma (177/229, 16/177 alterados), amilasa (166/229, 12/166 alterados), uroanálisis (142/229, 18/142 alterados). En 16/229 se realizó cirugía: neurocirugía 9/16, traumatología 5/16, cirugía plástica 2/16.Requirieron UCI 9/229 por traumatismo encefalocraneano grave. La mediana de estancia hospitalaria fue 20 horas (RIC 14-32). No hubo fallecimientos.
Las lesiones por CA fueron mayormente leves, predominando en varones menores de 3 años. La mayoría ocurrió en domicilio, desde escaleras. Las lesiones craneofaciales fueron las más comunes. Se observó alta solicitud de estudios complementarios con escasos hallazgos significativos. Hubo baja necesidad de cirugías y cuidados intensivos. Es necesario realizar intervenciones para cumplir con protocolos de atención, evitar uso inadecuado de recursos y reforzar medidas preventivas en el hogar.
Las exposiciones a sustancias psicoactivas en población pediátrica constituyen un desafío clínico y de salud pública creciente. En niños pequeños predominan las exposiciones accidentales, mientras que en adolescentes pueden asociarse a consumo intencional. Pueden ocurrir de forma accidental, pasiva o intencional, afectando desde lactantes hasta adolescentes. Las alteraciones neurológicas representan una forma frecuente de presentación clínica y suelen motivar la realización de cribado toxicológico urinario. Existe escasa evidencia local que describa integralmente esta problemática.
Describir las características clínicas, epidemiológicas y toxicológicas de pacientes pediátricos con intoxicación por drogas de abuso diagnosticadas mediante toxicología urinaria positiva atendidos en un hospital de tercer nivel durante el período 2023–2025.
Estudio observacional, retrospectivo y descriptivo. Se incluyeron pacientes de 0 a 15 años con toxicología urinaria positiva para cannabis, cocaína y/o benzodiacepinas entre enero de 2023 y diciembre de 2025. Los casos fueron identificados mediante registros de laboratorio y revisión de historias clínicas. Se analizaron variables demográficas, clínicas, toxicológicas y contextuales. El cribado toxicológico urinario se realizó mediante inmunoensayo cualitativo.
Inicialmente se identificaron 104 pacientes, excluyéndose 12 casos, conformándose una muestra final de 92 pacientes. Se observó predominio del sexo masculino (60,9%). Las benzodiacepinas constituyeron la sustancia detectada con mayor frecuencia (54,3%), seguidas por cocaína (17,4%) y cannabis (12%). También se registraron asociaciones entre sustancias (16,3%).
Las benzodiacepinas estuvieron presentes en la mayoría de los grupos etarios, observándose un pico de frecuencia a los 13 años. La cocaína predominó en edades tempranas, particularmente entre los 2 y 4 años, mientras que el cannabis presentó una distribución más heterogénea.
Respecto al contexto familiar, el 48,9% convivía únicamente con la madre, 32,6% con ambos padres, 9,8% con otros familiares, 5,4% se encontraba institucionalizado y 2,2% convivía únicamente con el padre. Se registró consumo en cuidadores en 43,5% de los casos.
La mayoría de los pacientes presentó síntomas al ingreso (88%). Los movimientos anormales constituyeron el principal motivo de consulta (26,1%), seguidos por excitación psicomotriz (10,9%) e ingesta medicamentosa (7,6%). Predominaron las manifestaciones neurológicas, que representaron aproximadamente el 60% de los casos, seguidas de manifestaciones psicosociales (27%). Las manifestaciones respiratorias representaron el 9%, mientras que las cardiovasculares y digestivas fueron poco frecuentes.
Las alteraciones del sensorio fueron frecuentes: el sensorio deprimido se observó en 45,7% de los pacientes, seguido por sensorio normal (28,3%) y sensorio excitado (26,1%). La mayoría egresó con sus cuidadores (88%), aunque se registraron fugas hospitalarias en 7,6% de los casos.
La ingesta intencional fue la categoría más frecuente (37%), seguida por la administración terapéutica de benzodiacepinas (31,5%), exposición pasiva (14,1%) e ingesta accidental (12%). Se observaron reingresos hospitalarios en 40,2% de los pacientes, registrándose hasta cuatro reinternaciones en algunos casos.
La exposición pediátrica a sustancias psicoactivas constituye una problemática clínica y social relevante. Los hallazgos mostraron predominio masculino y elevada frecuencia de manifestaciones neurológicas. La detección de cocaína y cannabis en edades tempranas sugiere exposiciones pasivas o ambientales, mientras que la elevada frecuencia de benzodiacepinas podría relacionarse con exposiciones accidentales o uso terapéutico. Las benzodiacepinas fueron la sustancia más frecuentemente detectada, observándose además policonsumo y elevada frecuencia de reingresos. El cribado toxicológico urinario constituye una herramienta diagnóstica complementaria útil, destacándose la necesidad de fortalecer estrategias preventivas, detección precoz y abordaje interdisciplinario.
El neumotórax en pediatría es una entidad potencialmente grave y de diagnóstico desafiante en el ámbito de emergencias. En esta población, la necesidad de minimizar la exposición a radiación ionizante es un aspecto clave en la toma de decisiones diagnósticas. En este contexto, la ecografía pulmonar ha cobrado creciente relevancia como herramienta de primera línea, al ser un método rápido, reproducible, no invasivo y libre de radiación. Su incorporación podría reducir la dependencia de estudios tradicionales como la radiografía y la tomografía, los cuales implican exposición a radiación, modificando el enfoque diagnóstico del neumotórax en la práctica clínica.
Objetivo general:
Describir las características clínicas, etiológicas, métodos diagnósticos y tratamientos de los pacientes pediátricos con neumotórax atendidos en el servicio de emergencias durante el período de estudio.
Objetivos específicos:
Caracterizar las variables demográficas, clínicas y etiológicas de los pacientes pediátricos con neumotórax.
Describir los métodos diagnósticos utilizados para el diagnóstico del neumotórax.
Describir el tratamiento inicial y la estancia hospitalaria de los pacientes con neumotórax.
Estudio descriptivo transversal que incluirá pacientes de 0 a 17 años con diagnóstico confirmado de neumotórax, atendidos en el Servicio de Urgencias Pediátricas del Hospital Universitario Austral entre el 1 de enero de 2016 y el 1 de enero de 2026. Se analizarán variables demográficas (edad, sexo), etiología (espontáneo primario y secundario, traumático, iatrogénico), grado de compromiso pulmonar, métodos diagnósticos empleados (radiografía, tomografía, ecografía), tratamiento inicial, intervenciones realizadas y recurrencia. Los datos se obtendrán mediante revisión de historias clínicas electrónicas.
Se identificaron 69 eventos compatibles con neumotórax. De estos, 56 (81.1%) fueron de sexo masculino y 13 (18.8%) de sexo femenino. La edad promedio fue de 14 años.
El principal síntoma mencionado al momento de la consulta fue el dolor como único síntoma en el 72% de los casos (59), y asociado a dificultad respiratoria en 13% de los episodios (9). El segundo síntoma por el que más consultan es la dificultad respiratoria en el 21% de los casos (15).
Con respecto a la etiología de los neumotórax, el 39.1% corresponden a neumotórax primarios espontáneos (27 casos), seguidos de los neumotórax recidivantes, en un 30.43% (21 casos). En orden de frecuencia las otras etiologías identificadas fueron neumotórax traumático (13.04%), neumotórax secundario o espontaneo (11.59%), neumotórax iatrogénico (4.3%) y neumotórax hipertensivo (1.44%). Existieron 3 casos de hidroneumotórax, 2 de ellos asociados a etiología infecciosa y uno relacionado con un politrauma.
En la clasificación según el grado o severidad, en su mayoría los neumotórax identificados fueron grado I o leves con el 50.72% (35 casos), seguidos por grado II 31.88% (22 casos) y grado III 17.39% (12 casos) respectivamente.
En cuanto a los métodos complementarios utilizados el 69.5% fue diagnosticado exclusivamente con radiografía de tórax, en el 8.69% se realizó el diagnostico de forma exclusiva con tomografía de tórax como único método y el 18.8% requirió de radiografía y tomografía de tórax al momento del diagnóstico o durante su internación. A pesar de que la ecografía de tórax ha cobrado creciente relevancia como herramienta de primera línea, al ser un método rápido, reproducible, no invasivo y libre de radiación, ningún caso fue únicamente diagnosticado por este método.
Con respecto al tratamiento 59.42% tuvieron resolución quirúrgica, 27.53% fueron evaluados por cirugía, sin conducta quirúrgica, recibieron tratamiento médico y control ambulatorio por especialidad. En cuanto al rol del oxígeno, solo 34.78% recibió oxigenoterapia.
El tratamiento quirúrgico más utilizado fue el drenaje con tubo de avenamiento pleural, utilizado en el 63.41% de los casos. Seguido del drenaje con tubo de avenamiento pleural y pleurodesis en el 36.58%, el drenaje con tubo de avenamiento pleural y la colocación de válvula de Heimlich 12.19%, drenaje con aguja y posterior colocación de tubo de avenamiento pleural 4.87%, al igual que la colocación de válvula de Heimlich, el drenaje con tubo de avenamiento pleural y la pleurodesis.
Predominio de neumotórax espontáneo primario en jóvenes.
La radiografia continua siendo el metodo diagnostico mas utilizado para su identificacion; la ecografía es poco usada.
El tratamiento quirrugico más utilizado es el drenaje pleural con tubo de avenamiento.
El uso de oxígeno a pesar de ser una indicacion, aun no se utiliza en todos los casos.
El suicidio constituye un problema de salud pública de creciente relevancia y representa una de las principales causas de muerte prevenible en adolescentes. En Argentina es la segunda causa de mortalidad entre los 10 y 19 años. La adolescencia constituye un período de especial vulnerabilidad debido a la interacción de factores biológicos, emocionales y sociales. Entre los factores de riesgo asociados se describen antecedentes psiquiátricos, reintentos suicidas, violencia intrafamiliar, abuso sexual, bullying y consumo de sustancias. La pandemia por COVID-19 se asoció a un incremento de consultas por conductas suicidas en población infantojuvenil.
Describir las características epidemiológicas y psicosociales en pacientes de 7 a 14 años, internados en un hospital de tercer nivel de la ciudad de Santa Fe entre 2019 y 2025. Se busca aportar información epidemiológica local que contribuya a la comprensión de esta problemática y al fortalecimiento de las estrategias de prevención, atención y seguimiento.
Describir las características epidemiológicas y psicosociales en pacientes de 7 a 14 años, internados en un hospital de tercer nivel de la ciudad de Santa Fe entre 2019 y 2025. Se busca aportar información epidemiológica local que contribuya a la comprensión de esta problemática y al fortalecimiento de las estrategias de prevención, atención y seguimiento.
Se analizaron 69 pacientes. La edad promedio fue de 13 años (DE 1,48), con predominio del sexo femenino (73,9%). El 71% provenían de la ciudad de Santa Fe. El mecanismo más frecuente fue la ingesta medicamentosa (55,1%), seguida de ahorcamiento (17,4%) y heridas cortantes (14,5%). El fármaco más utilizado fue clonazepam (15,9%). El 11,6% requirió internación en cuidados intensivos y se registró un óbito (1,4%). El 36,2% presentaba antecedentes psiquiátricos personales, el 31,9% antecedentes de reintento suicida y el 14,5% internaciones previas. Se identificaron antecedentes de violencia en el 30,4%, abuso sexual en el 15,9%, bullying en el 7,2% y consumo de sustancias en el 10,1%. El 11,6% presentó antecedentes psiquiátricos familiares y el 5,8% antecedentes familiares de suicidio. La mediana de internación fue de 5,5 días. Al alta, el 50,7% recibió tratamiento psicofarmacológico y el 85,5% contó con seguimiento posterior. Se observó un incremento de casos desde 2020, con mayor frecuencia en 2021 y 2023.
Las conductas suicidas en población pediátrica constituyen una problemática creciente. En esta serie predominaron las adolescentes mujeres y la ingesta medicamentosa como mecanismo de autolesión. La alta frecuencia de antecedentes psiquiátricos, reintentos y factores psicosociales adversos destaca la necesidad de estrategias de detección precoz, abordaje interdisciplinario y seguimiento sostenido luego del alta hospitalaria. Estos resultados aportan información epidemiológica local útil para fortalecer acciones de prevención y atención en salud mental infantojuvenil.
La hemorragia digestiva alta (HDA) es un motivo de consulta frecuente en los servicios de urgencias pediátricas (SUP), generando un alto uso de recursos diagnósticos y terapéuticos. La mayoría de los casos son leves y autolimitados; sin embargo, resulta fundamental identificar de manera oportuna aquellos con mayor gravedad y riesgo de complicaciones.
Describir las características demográficas, clínicas, los exámenes complementarios realizados y el abordaje diagnóstico-terapéutico de pacientes internados por HDA en un SUP de tercer nivel.
Estudio descriptivo y retrospectivo. Se revisaron historias clínicas electrónicas (HCE) de pacientes de 1 a 16 años con diagnóstico de egreso de HDA —definida como hematemesis (vómitos con sangre roja rutilante, borráceos, con coágulos o estrías) y/o melena— admitidos en un SUP de un hospital de tercer nivel entre enero de 2015 y diciembre de 2019. Se excluyeron pacientes con hemorragia extra digestiva, hematemesis falsa, discrasias sanguíneas, pacientes transferidos desde o hacia otra institución, o HCE incompletas. Se recolectaron datos demográficos, clínicos, características del episodio, exámenes complementarios, tratamiento, ingreso a Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y duración de la estancia hospitalaria.
Se incluyeron 200 pacientes (103/200 masculinos), con una mediana de edad de 72 meses (RIC 33–124). Presentaron comorbilidades 65/200 pacientes, siendo la más frecuente la hepatopatía crónica (19/65). Entre los antecedentes relevantes se destacaron: hematemesis previa (57/200), uso de antiinflamatorios no esteroideos —AINEs— (103/200) y de corticosteroides (13/200). La hematemesis fue el síntoma principal (179/200), con predominio de vómitos con sangre roja rutilante (90/179); 43/200 presentaron melena. Otros síntomas asociados fueron fiebre (91/200), dolor abdominal (79/200), tos (31/200) y odinofagia (22/200). Se realizó hemograma en todos los pacientes, con una mediana de hemoglobina de 11,9 g/dl (RIC 10–13); en 89/200 se repitió el hemograma y sólo 7 registraron descenso (promedio 0,62 g/dl). Se realizaron estudios complementarios en 81/200: radiografía de tórax (57/81), ecografía abdominal (36/81) y radiografía de abdomen (30/81). Se efectuó videoendoscopía digestiva alta (VEDA) en 123/200, siendo patológica en 77 casos: gastritis erosiva (30/77), úlcera gástrica (26/77 —16/26 asociada al uso de AINEs—), gastropatía por pulsión (13/77) y várices (8/77). Se indicó ayuno al ingreso en 176/200 y 20/200 requirieron transfusión de glóbulos rojos. La mediana de estancia hospitalaria fue de 70 horas (RIC 39–118). Un solo paciente requirió internación en UCI y no se registraron fallecimientos.
La HDA en pediatría es, en la mayoría de los casos, un cuadro leve y autolimitado, con baja morbimortalidad y escaso requerimiento de cuidados intensivos o procedimientos invasivos. Sin embargo, se observó una variabilidad considerable en el abordaje diagnóstico y terapéutico, con indicación extensa de ayuno y estudios complementarios no siempre justificados por la gravedad clínica. El uso de AINEs se identificó como un factor asociado relevante, especialmente en pacientes con úlcera gástrica. Estos hallazgos ponen de manifiesto la necesidad de desarrollar e implementar un protocolo institucional de atención que permita estratificar el riesgo, optimizar el uso de recursos y estandarizar el manejo de la HDA en los SUP.
